Sigo en racha teatral, pues he empezado el año yendo al teatro y sin pisar todavía (y ya ha pasado casi todo el mes de enero un cine) No se le eche la culpa de esto a las descargas ilegales, sino a la pobre calidad de a oferta cinematográfica.
Prefiero pagar los trece euros (su precio es de dieciséis, pero sacando las entradas con Atrapalo tienes ese descuento), que malgastarlo en una mala película.
En este caso la apuesta teatral era para todo un clásico: El avaro de Moliére. Con una pregunta: ¿Cómo habrá resistido el paso del tiempo una obra escrita hace casi 350 años? (fue escrita en 1668)
Os presento un texto que bien podría figurar en el Manual del perfecto trepa. Sin embargo es uno de los pasajes iniciales de El Avaro
, puesto en boca de uno de los criados, que intenta a toda costa hacerse con el favor del amo, no en busca de dinero, sino con la intención de casarse con su hija, a la que ama. Un texto que en su época sorprendió y que en principio no tuvo buena acogida, porque el público estaba acostumbrado a unos textos en verso, algo que como veréis no es el caso:
«Para ganarse a los hombres, no hay mejor camino que hacer gala ante ellos de sus inclinaciones, apropiarse sus máximas,
halagar sus defectos y aplaudir cuanto hacen. Basta con hacer como que se tiene miedo de cargar demasiado la complacencia,
y la manera con la que los engañamos, por más que sea visible,
que los más agudos son siempre los más fáciles de engañar por el lado del halago;
y no hay nada tan impertinente y tan ridículo que no se lo hagamos tragar si se lo aliñamos con alabanzas.
La sinceridad se resiente un poco en el oficio que ejerzo; pero cuando se necesita a los hombres, hay que adaptarse a ellos;
y como sólo así se les puede ganar, no es culpa del que halaga sino de quienes quieren ser halagados.»¿Puede alguien negar que este texto es de plena actualidad? Evidentemente, todo lo que hace referencia al alma humana y la pone con sabiduría al descubierto, es de plena actualidad. Porque aunque los humanos vayamos cambiando, la evolución no es tan rápida y nuestras flaquezas son las mismas que hace cientos de años. La vanidad como una debilidad, el halago como una forma de sacarnos de la realidad. Y cuanto más inteligentes, más fáciles de caer en ese engaño. ¿Qué es si no ese llamado “síndrome de la Moncloa” que hace que los Presidentes del Gobierno de España tras llevar unos años allí pierdan el sentido de la realidad y se crean casi dioses poseedores dela verdad única?
¿Y qué me decís de la avaricia? ¿Qué me decís de ese afán desmesurado de poseer dinero, del dinero por el dinero, sin importar los medios para conseguirlo?
Veamos primero la definición del RAE:
Avaricia: «Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas.»
Avaricia que no es lo mismo que
codicia (afán excesivo de riquezas) aunque muchas veces vayan de la mano, porque mientras que el codicioso lo que quiere es disfrutar de esas riquezas. darse la gran vida con ellas o presumir, el avaricioso sólo ansia poseerlas, tener más.
La riqueza es un fin en sí mismo, no un camino para conseguir otra cosa.
Codicia es la de los especuladores que sin importarle los medios quieren tener riquezas para presumir de ellas, para darse la gran vida. Avaricia la de muchos banqueros, que parece que solo quieren tener y tener. Como el tío Gilito, siempre buscando más dinero, para luego darse un baño de monedas de oro en su caja fuerte a modo de piscina.
Otros como el avaro de esta obra, no lo tienen en una piscina, sino escondido en una caja en el jardín de la casa, sufriendo por si alguien se lo roba, temiendo que la gente piense que sea rico, no sea que quieran robarle, viviendo casi en la miseria, con tal de tener más y más dinero. Hay quienes no lo entierran en el jardín, sino en la caja de seguridad de un banco. O lo ponen a buen recaudo en un paraíso fiscal.
Como veis, no es un tema nada desfasado.
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ARGUMENTO
El avaro protagonista de esta comedia se llama Harpagón y esconde una gran cantidad de dinero en el jardín de su casa, por lo que está en una zozobra permanente. Tiene dos hijos, Cleantes y Elisa, y lo único que pretende de ellos, puesto que no les da ni un céntimo, es conseguir un matrimonio que resulte conveniente para sus arcas, o sea, una novia para Cleantes que aporte una buena dote y un marido para Elisa que no exija dote y además aporte dinero al matrimonio.
Pero ¡ay!, los planes de sus hijos van por otros derroteros, máxime cuando ambos están enamorados y también quieren casarse. El problema de Cleantes es que la mujer de la que está enamorado es justamente aquella con la que su padre pretende casarse. Porque mucho apego al dinero si, pero si consigue una chica joven y que además aporte una buena dote al matrimonio, en una ceremonia que además va a ser el colmo de la austeridad…
Quiere sexo, sin perder dinero. Mientras que sus hijos lo que quieren es amor, sin importarles el dinero. Aunque sin dinero, difícilmente pueden lograr su objetivo de casarse.
Sexo y dinero, las claves que movieron el mundo y que lo siguen moviendo.
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PUESTA EN ESCENA
Ya había estado en el Teatro Victoria viendo una representación de Los Miserables, por lo que conocía cómo era este pequeño teatro, Por eso me sorprendió al abrirse las puertas de entrada (las entradas no están numeradas) ver la disposición que tenía el teatro, pues era un gran salón alargado en que la parte del escenario se había suplido por unas gradas con asientos , más las pequeñas gradas que hay al otro lado y completándolo una fila de sillas rodeando todo el salón.
Como habíamos ido temprano estábamos de los primeros por lo que elegimos la fila de sillas que rodean el salón, que queda convertido en el campo escénico.
Aviso: En cada uno de los lados hay una silla metálica.
No os sentéis en ellas, pues no están destinadas al público sino que son el único decorado y atrezo que va a tener la obra.
Esta ausencia de decorados es la primera sorpresa de la obra, pero no es la única, pues tampoco saldrán los actores con trajes de época, sino con ropas de una época indefinida, algo que algunos calificarían de “vintage”.
Y así, sin más apoyo escénico que el texto, se moverán de un lado a otro del salón convertido en un gran escenario, sentándose en algunos momentos en esas sillas junto al público, acercándose a él, mirándote directamente a la cara, buscando tu complicidad, haciéndote sentir partícipe de la obra que está desarrollándose junto a ti.
Y así, durante una hora y media se desarrollará esta tragicomedia frente a tus ojos.
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IMPRESIÓN PERSONAL
Creo que ha quedado claro que la obra es de actualidad, que no ha perdido un ápice de fuerza con el paso del tiempo. Y al no haber perdido actualidad, sigue llegando al espectador y haciéndole reír.
Mi mujer me dice que hable en primera persona del singular (en lo que tiene razón), y aquí lo estoy haciendo en plural. Pero es que me quedó claro por la reacción del resto de los espectadores que llenaban el teatro (no había más sillas vacías que las cuatro destinadas a los actores), que esta era una experiencia compartida.
Compartida por las risas durante la actuación, por las caras siguiendo a los personajes en sus movimientos, que muy hábilmente se repartían por los cuatro costados para que nadie se quedara fuera del espectáculo.
Quiero pues desde aquí
recomendar esta obra de teatro a los que queráis pasar un rato divertido
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RepartoElisa………………………………………Laura Blázquez
Valerio………………………………….. Jesús Rodríguez
Cleantes………………………………… Iván Mínguez
Harpagón……………………………… José A. Tíscar
Flecha…………………………………… Miguel Espejo
Frosina…………………………………. Naiara Murguialday
Sra. Santiaga………………………… Moramay Ovalle
Sr. Anselmo…………………………… Miguel Espejo
Mariana…………………………………Beatriz Arjona
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TEATRO VICTORIA
De entrada el nombre de este teatro me sonaba, aunque era un error, porque me hacía pensar en el Teatro Reina Victoria de la madrileña Carrera de San Jerónimo, cuando nada tiene que ver.
Lo único que tienen en común es que son céntricos, pues se encuentra a la espalda de la Gran Vía madrileña, en la calle del Pez, con entrada por la calle Pizarro (número 19, que por cierto no puede verse en Google maps).
Un amigo que había estado en este teatro, me dijo que no parecía un teatro. Y tiene mucha razón, porque su fachada exterior era la de una gran casa, de la que cuelgan eso sí, los cartelones de alguna de las obras que se representan o han representado allí.
Tampoco la entrada al teatro parece la de un teatro. No hay cartel ni rótulo con el nombre del teatro, y sólo un trípode, como el de esos restaurantes con el menú del día en la puerta, con el cartel de El avaro te indica que ese enorme portal, con una inmensa puerta de madera maciza debe ser la entrada al teatro y no un portal de vecinos.
Para acceder en el portal al teatro, hay unos escalones, no muchos. Pero es digno de reseñar que pueden salvarse dichos escalones mediante una rampa y que el teatro
no tiene barreras arquitectónicas.
Una vez dentro, aquello sigue sin parecerme un teatro. Tiene mucha más semejanza con un centro cultural, y probablemente lo sea, pues algunas de sus salas son bibliotecas y la decoración de sus pasillos incluye retratos de Lope de Vega o Shakespeare (lo cual vale tanto para una biblioteca como para un teatro).
Un mostrador hace las veces de taquilla, que se abre una hora antes del comienzo de la función, y en ella pagamos las entradas reservadas previamente (con descuento en Atrapalo)
Hay una sala en la que se puede esperar a que abran la sala, un cuarto de hora antes de la función.
Las entradas no son numeradas, por lo que más vale llegar un poco antes. De todos modos no es un teatro grande, pues es en una única planta, con diez filas de sillas divididas por un pasillo (cuatro sillas a cada lado) y seis u ocho filas completas en la parte posterior que hace un poco de rampa para facilitar la visión.
¿CÓMO LLEGAR?- Dirección: Pizarro, 19; esquina calle Pez)
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Metro: Santo Domingo, Callao
- Autobús: 1, 22, 44, 46, 74, 75, 133, 146, 147, 148, 202.
Es aconsejable el transporte público, que como veréis no escasea. Por cuestiones logísticos tuve que ir en coche y lo dejé en el Parking de la Plaza de España (a menos de diez minutos andando). Pero como después de la función ye pares a tomar algo, te cuesta más el parking que una entrada.
- Horarios:
No es una obra que se represente todos los días de la semana, pues varias obras comparten cartel.
Domingos a las 20:00 horas
Vaya clasico mas bueno