Lo que pudo haber sido y no fue
24.02.2004 (22.04.2004)
Ventajas:
Entretener, entretiene, y mucho . Es adictivo, pero no maravilloso, que conste .
Desventajas:
Es ficción . Porque es ficción, ¿verdad?
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Gancho
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 Txakolina
Sobre mí:
I'm the voice inside your head you refuse to hear, I'm the face that you have to face mirrored in yo...
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Yo creía que los boletines de novedades de las librerías online servían simple y llanamente para dar a conocer eso, sus novedades. Por eso me hace tanta gracia recordar que conocí "El Código Da Vinci" a través del boletín de novedades de la Fnac, y que lo que podía haber sido un libro más, se convirtió en el objeto de mis deseos gracias a un curioso enlace incluido en ese boletín, y del que os hablaré más adelante, más que a la trama en sí. Aunque esto también influyó, y a decir verdad, mucho. Me ha costado unos cuantos meses conseguirlo, pero por fin, hace una semana, me llamaron de la Biblioteca. "El código Da Vinci" ya estaba a mi disposición. Eso me ha durado, más o menos, este tocho: una semana. Lo cual, teniendo en cuenta que esta última semana he andado de cabeza, es un tiempo récord. Lo he leído prácticamente de un tirón, sin respirar, obligándome a dejarlo cuando empezaban a amontonarse las líneas, porque se me cerraban los ojos de puro sueño. Pero cuando lo he acabado, al cerrarlo, me ha invadido una sensación extraña, agridulce, mezcla de satisfacción y desilusión. Voy a ver si consigo explicaros este sentimiento tan raro, para lo cual, y sintiéndolo mucho, tengo que contaros mi vida.
Da Vinci y yo --------------------- No os voy a descubrir ahora a este hombre, este genio adelantado a su tiempo, que destacó en todos los campos a los que se acercó, ¿verdad? Leo y yo nos conocimos cuando yo era una renacuaja. Aunque yo no soy una gran aficionada al Arte, la obra de Da Vinci siempre me ha fascinado, desde el hombre de Vetrubio hasta la Mona Lisa. Pero mi primer contacto con su obra fue, curiosamente, un libro suyo de fábulas que me regalaron cuando tenía apenas siete años. Me encantaba. Un mal día se me ocurrió llevarlo a clase, y el librito desapareció. Cuando se lo conté a mi profesora, en vez de ponerse a buscarlo en seguida, me miró muy seria y me dijo: "Da Vinci no era escritor". Y yo le dije: "Sí, sí que era escritor, entre otras muchas cosas" (bueno, más o menos, que tenía 7 añitos). Y ella insistió: "No. Era pintor, pero escritor, no". Por supuesto, del libro nunca más se supo, y a mi las palabras de mi profesora todavía me duelen. Es curioso, ¿verdad?, las cosas que un libro puede traer a la memoria después de 20 años.
La religión y yo ----------------------- Aquí viene donde la matan, aunque espero ser capaz de explicarme lo suficientemente bien como para que no me salteis todos a la yugular. Veréis, no soy creyente. Y no lo soy por la “sencilla” razón de que soy físicamente incapaz de creer. Hay algo en este tema de la religión que no me cuadra, no sé. Y hablo de algo más básico que la clásica frase de “si Dios existiera, no permitirá que sucediera esto”. Es un sentimiento que no sé explicar. Se extiende a todas las religiones en general, pero no puedo evitar juzgar con más vehemencia la que mejor conozco, la religión católica. Me gustaría que quedara claro que sé de qué hablo, porque durante los diez años que pasé en un colegio de monjas, intentaron hacerme creer, y yo también puse de mi parte, pero qué va, fue imposible. Tal vez sea que soy demasiado racional, yo qué sé. Además, es un tema sobre el que me gusta estar informada, y leo cualquier cosa que caiga en mis manos y que trate el tema de la religión.
No es mi intención herir susceptibilidades. Por eso, y porque existen foros más adecuados para tratar este tema, no voy a entrar en pormenores. Sólo intento aclararos mi posición con respecto al libro del que os quiero hablar. No pretendo juzgar a nadie, ni mucho menos. Porque esa es otra: no sólo respeto a la gente que cree, sino que la envidio “profundamente” por ser capaces de hacer algo que yo apenas puedo plantearme. Yo no cuestiono la existencia de Dios, sino la manipulación política que tanto él (¿Él?) como Jesús han sufrido a lo largo de la Historia. Y me interesan las dos caras de la Historia, la oficial, y la oculta. En este último sentido, me encanta saber que hay más gente que opina lo mismo que yo, que una parte muy importante de la información se perdió por el camino, y que hoy sólo sabemos lo que han querido que sepamos. La teoría de la conspiración, vaya. Y por eso intuía que me gustaría muchísimo “El código Da Vinci”, porque venía a hacer lo mismo que algunos libros que me encantaron, como “El círculo mágico” o “Caballo de Troya”, que me ofrecieron versiones que a mi (y repito, que hablo de mi y de mi experiencia personal) me resultaban mucho más coherentes que la historia que oficialmente se da por válida.
Y llegamos al Código de Dan Brown ---------------------------------------------------- Creo que ya os sabéis, más o menos, de qué va esta novela. Pero por si acaso, y para que esta opi no me quede demasiado corta, os lo cuento. Robert Langdon, investigador e historiador, se ve involucrado en el asesinato del conservador de “El Louvre”, Jacques Saunière. Este, antes de morir, ha dejado a Langdon un mensaje cifrado que le llevará a descubrir el mayor secreto de la Iglesia Católica. Con la ayuda de una joven criptóloga, que para más inri (la expresión viene que ni pintada) es la nieta del fallecido, Langdon deberá descubrir ese secreto y ponerlo a buen recaudo, lejos de aquellos que lo quieren destruir, es decir, la propia Iglesia católica. Por el camino, se encontrarán con el Grial, con una milenaria orden secreta, con mensajes ocultos tras obras de arte, e incluso con el Opus Dei.
¡Ja! Y luego decís que no tengo capacidad de síntesis. El código y las críticas [Aviso por si acaso: posibles spoilers] ------------------------------------------------------------------------------------ Me gusta leer críticas de libros que están en mi lista de "Futuribles". En general, las leo antes de empezar el libro en cuestión, pero en casos como el de “El código”, en los que no me apetece que nadie me desvele absolutamente nada de lo que sucede en él, prefiero dejar esas lecturas para después. Por supuesto, no siempre coincido con los críticos, pero me gusta contrastar puntos de vista… menos en este caso. Con las críticas de “El código”, he alucinado.
Esta última novela de Dan Brown no ha dejado indiferente a (casi) nadie. Ha recibido buenas críticas, sí, pero también malas. Y ahí es donde yo alucino. No me refiero a la opinión de algún miembro de Ciao al que no nombraré porque se le va a acabar subiendo a la cabeza, que vino a decir algo así como: “No me gusta, porque no, y punto” (más o menos, claro). Eso lo entiendo. No tiene por qué gustarte, claro. Pero las críticas feroces, como las que se pueden encontrar en la web del Opus Dei… Eso no lo entiendo. O sí, puede que sí. Curiosamente, Dan Brown no ha inventado nada. Muy al contrario, se ha limitado a recolectar una serie de mitos y de creencias sobradamente conocidos y extendidos, mezclarlos en una coctelera y agitar, para obtener este bombazo mediático al que ha tenido a bien bautizar como “El código Da Vinci”. Pero no se moja. Porque no sabe, o porque no se atreve, eso ya no lo sé, pero el caso es que no se moja. Plantea las teorías, pero ni siquiera intenta resolverlas. Para saber algo sobre el Priorato de Sión, sobre la posibilidad de que María Magdalena llevara el Santo Grial a Francia o sobre los posibles mensajes ocultos en la obra de Da Vinci no hace falta ser un investigador concienzudo. Basta con tener una conexión a Internet, y saber utilizar el Gúgel. Ni más, ni menos.
Entonces, ¿a qué vienen esas críticas feroces de las que os hablaba? ¿Por qué esos intentos de desprestigiar un libro totalmente (os lo garantizo) inocente e inocuo? ¿A qué viene decir que el libro es pésimo desde un punto de vista literario, cuando sólo con echar un vistazo a las listas de libros más vendidos podemos comprobar que la media es bastante, bastante baja? A mi se me ocurren dos posibilidades: la primera (y siguiendo con la teoría de la conspiración), es que Brown pone en conocimiento del gran público una serie de teorías que no están tan lejos de la realidad; y segunda, supongo que más real, es que da donde duele, o duele donde da, según se mire. Se ve que uno no puede llegar, soltar algo como que existen pruebas de que Jesús estuvo casado (y menos aún insinuar que su esposa fue María Magdalena) y pretender largarse de rositas, sin más. Que se lo pregunten a Scorsesse. Mi crítica: lo que pudo haber sido, y no fue ------------------------------------------------------------ Tanta historia para llegar hasta aquí, ¿eh? Lo siento, de verdad, pero es que cuando me pongo a hablar de algunos temas, tengo cuerda para rato. Con lo que os comentaba antes, sobre mi relación con Da Vinci y con la religión, y sobre la manera en que estos dos temas se tratan en este libro, os podéis hacer una idea de lo que me ha impresionado “El código Da Vinci”, ¿no? Pero hay una escala de grises que conviene matizar.
Os refresco la memoria: decía al principio que después de acabar “El código”, me quedó una sensación agridulce. Bien. Ahora es cuando voy a intentar explicarlo. Me gusta la trama central del libro. Me gusta la idea que Brown esconde detrás del Grial. Me gusta la idea de que en un momento dado, la Iglesia decidió tomar un camino y no otro, dando la espalda al mensaje, la figura y la persona de Jesús. Me gusta eso porque significa que, en un principio, esa Iglesia, ese mensaje, fueron lo que yo creo que deberían ser ahora. O tal vez me gusta porque en esa Iglesia primigenia que Brown describe, la mujer tenía una importancia que en la actualidad se le niega. La idea, como os digo (y en mi opinión) no está mal. Y al final, se cierra aceptablemente bien. Pero hablamos, repito, de la trama central. Porque el resto de tramas…
El resto de tramas están poco aprovechadas. Brown no las desarrolla, no profundiza. Las promesas de la contraportada se quedan en agua de borrajas: los misterios no lo son tantos, el lector no puede resolver los acertijos (yo resolví uno, pero es que era evidente) porque no tiene datos, seguimos sin saber de qué se ríe la Mona Lisa, y las referencias a la Orden del Temple son mínimas, y como de pasada (esto me duele especialmente). Me esperaba más. El autor no se moja, y es una pena. Hombre, puede ser que a mi libro le falten hojas, pero más bien me suena a miedo a posibles demandas, y todo esto desluce el resultado final. Literariamente hablando, el libro no aporta nada. Esta es la eterna discusión: ¿un libro debe cultivar la literatura, o entretener? Yo creo que hay libros para cada caso. Y este, en concreto, pertenece al segundo grupo. Hace pensar un poquito, pero muy poquito, y ayuda a pasar el rato, punto pelota.
A pesar de todo, sé que volveré a leer este libro. Y que las futuras lecturas lo pondrán en el lugar que le corresponde, y que perderá al menos una estrellita, precisamente por eso que os comentaba sobre su calidad literaria. Pero también sé que sus páginas me volverán a ofrecer la posibilidad de soñar con la historia que pudo haber sido y no fue, porque una serie de intereses se cruzaron en el camino. Y me refiero tanto de los inicios del cristianismo como de esta novela. Conclusiones y curiosidades ------------------------------------------ 1º) Esto acabará en película. No tengo constancia de ello, pero lo intuyo. Me lo temo. Espero que esta vez, el protagonista no sea el tito Cruise…
2º) La red está llena de referencias al libro de Brown. Por una parte, tenemos el enlace del que os hablé al principio, y que propone una serie de acertijos (este sí), relacionados con el libro, y que no es otro que www.elcodigodavinci.com. Por otra, en www.yahoo.com existe un grupo dedicado única y exclusivamente al análisis de este libro y de los temas que en él se proponen. Será por publicidad… 3º) Si alguien del Priorato de Sión me está escuchando, por favor, que me mande un mensaje privado, o algo. ¡¡Yo quiero apuntarme!!
4º) Ya sé de qué se ríe la Mona Lisa. Sí. Se ríe de nosotros, porque después de unos cuantos siglos, aún nos preguntamos de qué se ríe.
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14.04.2007 15:05
Ese diamante lo dice todo. Me ha encantado tu opinión, y me ha picado la curiosidad, me lo leeré y luego volveré (porque sin leerelo ya me dirás tu a mí...) Saludos y enhorabuena por esta oiniópn.
17.03.2007 11:54
Coincido contigo en varios puntos de vista. ¡No te equivocaste en lo de la adaptación al cine del libro! Un saludo.
24.05.2006 22:40
muy buena opinión, escepcional...y ahora, a por la película. saludos!