¿Verdad que es preciosa la portada de este libro? Tan simple, pero tan descriptiva y estética! Editorial Taurus (colección Pensamiento) [www.taurus.santillana.es], Madrid, séptima edición: Abril de 2001. ISBN: 84-306-0427-8. Dep. legal: M-11.296-2001.
Ea!, para la gente a la que le guste leer: un libro de 609 páginas (y en esa cifra no estás incluidas las del apéndice con ejemplos gráficos [una docena]). No estará el libro muy lejos de pesar un kilo. Pero centrémonos más en el interior.
Antes del contenido, hablaré del autor, grosso modo: Álex Grijelmo (nacido en 1956, en Burgos), periodista que trabajó 16 años en el diario El Pais, responsable del Libro de estilo de este periódico, y ahora sigue trabajando dentro del Grupo Prisa. Fundó y dirigió el suplemento dominical "La Mirada" distribuido con varios periódicos españoles. En Taurus ha publicado además de este "Estilo", "Defensa apasionada del idioma español" (1998) y "La seducción de las palabras" (2000), igualmente recomendados por mí. Codirigió con Gabriel García Márquez en 1998 un curso sobre estilo periodístico; en Enero de 1999 ganó el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes, y cada domingo le podéis escuchar en la sección semanal de corrección lingüística que tiene después del noticiario de las 11 a.m. en el programa "No es un día cualquiera" de RNE Radio 1, presentado por Pepa Fernández.
Este libro es un superventas de esta temática... Se han vendido muchos ejemplares sobre todo de estas séptima y sucesivas ediciones en España y en gran parte de Latinoamérica. La primera edición fue en Septiembre de 1997, y así cinco ediciones más, hasta Octubre de 2000... pero con la séptima edición, tenemos una nueva cubierta, una nueva actualización-revisión y ampliación, con ejemplos mucho más recientes.
El autor ha pasado mucho tiempo revisando textos escritos por compañeros de su periódico, supervisando su estilo, su gramática, la ortografía, la puntuación, etc. de la edición y con el paso del tiempo ha ido viendo cómo se repetían muchos errores de escritura, de contenido, de estructura... y ha ido recopilandolos, de forma que ahora se ha constituido un buen manual para perfeccionar la redacción de un periódico. Se dice que proliferan "los que aspiran a convertirse en informadores expertos de Economía, Deportes, Tribunales, Televisión, Cultura, Internacional, Política... [y] están desapareciendo los especialistas en periodismo", los que saben utilizar correctamente el lenguaje para expresar exactamente lo que un periódico debe comunicar. Y así pues, tendrán facilidades de encontrar trabajo los que "asuman la intención de formarse como expertos en lenguaje, en redacción y en géneros periodísticos, [pues] el descuido de sus compañeros y de los estudiantes actuales se lo ha puesto muy sencillo".
En este libro se junta la teoría y la ejemplificación. Su autor explica muy sistemáticamente todos los puntos que como escritor, como comunicador, como informador, como editor, como persona moral, etc. debe conocer el periodista.
Y con ello, pone muchos ejemplos de buenas aplicaciones de las reglas, y de malas aplicaciones, o conductas reprobables... o simples despistes... Casi, muy sui generis, se podría aludir a compararlo con un espacio de estos de zapping de ver las cosas truculentas de otras cadenas... lo que pasa es que esto a veces es de mucha menos risa, y tampoco se trata de burlarse de los colegas, ni mucho menos. Además, entre los ejemplos, hay casos achacables al propio autor, son muchos los ejemplos sacados de compañeros del propio diario donde trabaja el autor (puesto que es el periódico que más conoce, y donde más puede leer y revisar), y también aparecen críticas de textos firmados por autores de fama universal, sin por ello menospreciar su valía intelectual.
El primer capítulo consta de un análisis de teoría de los géneros periodísticos: en qué consiste informar, qué es considerado noticia y qué no, qué se debe tener en cuenta cuando se informa de algo, formas de introducir una entradilla, y su función, maneras de presentar una noticia, si debe haber opinión dentro de la noticia, si el periodista en sí mismo forma parte de la noticia, teorías de la entrevista, del reportaje, qué papel desempeñan las fuentes, la importancia del relato cronológico, el ritmo, la documentación, la crónica, los juicios de valor, qué palabras son clave para la interpretación y para el análisis, el papel de la opinión en un periódico, las claves del editorial, de la crítica, del artículo, del ensayo...
El segundo capítulo trata de la edición ("con el significado relativo a la preparación de textos, mediante un control de calidad, para su inclusión en un medio informativo", por influencia del inglés en la jerga periodística). Dentro de ese control de calidad, un editor ha de vigilar las cuestiones gramaticales, lexicográficas y sintácticas de los textos de todos los redactores, y además, también tratar de que se cumplan unas normas profesionales y éticas. Aquí se explican cuestiones como la responsabilidad de redactores y editores sobre que un texto salga mal redactado a la calle, si siempre ha de aparecer la firma de quien escriba el texto, si la tarea del editor cuando corrige a un redactor es anónima, la autoría firmada o no de un editorial, "el amor al dato", qué datos son más imprescindibles, cómo tratar de que el lector no se sienta insatisfecho, etcétera.
El tercer capítulo trata el tema de la gramática y la sintaxis... que muchas veces están menospreciadas respecto a otras parcelas del conocimiento. Un buen periodista debe hacer concordar bien las partes de una oración, debe comunicar de forma creible, y se debe apoyar en un buen uso de la gramática, conocer bien la estructura de las frases. También como periodista debe conocer unas ciertas preferencias a utilizar más un tipo de palabras que otras, por ejemplo, si procede, mejor presente que pasado, cuando se quiera dar idea de acercamiento, o mejor utilizar formas que sólo tengan un tiempo, antes que otras que puedan tener doble valor.
Etcétera. Por supuesto, temas como el loísmo, laísmo y leísmo también se explican aquí. Y se incluyen otros apartados sobre las reglas de la puntuación, y de la acentuación.
El cuarto capítulo versa sobre el estilo: temas como la claridad, la ordenación lógica, la sorpresa, el humor, la ironía, un buen vocabulario, la paradoja, el ritmo, la adjetivación, la metáfora, el ambiente, el remate, etc., y qué puede perjudicar el estilo, que convierte en más pobre una expresión (vulgaridad, no saber hallar el verbo adecuado, las repeticiones de verbos cajón, comodín o desvirtuados, el abuso de estructuras, los tópicos, los pleonasmos, las redundancias, las perífrasis innecesarias, colocaciones de palabras en orden no adecuado, cacofonías, abusos de siglas poco conocidas, etc.).
Quinto capítulo: el vocabulario del periodista. Neologismos, conocimiento del origen extranjero de las palabras, origen en siglas, capacidad de elección entre palabras sinónimas la que más se adecue a la oración... Y se incluye una gran lista de términos que el autor aconseja sean sustituidos por otros más correctos. También hay una divertida sección donde confrenta fórmulas del lenguaje en un periódico serio con las de un periódico sensacionalista: por ejemplo, "dudas- polémica", "polémica-escándalo", "conversación privada-conversación secreta", "matanza-masacre", "aplazamiento-frenazo", "se descubre-se destapa", "discrepancias-ruptura", "tiroteado-acribillado", etc. Y después una lista de binomios de palabras en los que la palabra corta es igual de válida que la larga, pero mucha gente utiliza la larga hasta el abuso pensando que denotará más preparación e inteligencia, erróneamente: "ejercitar-ejercer", "climatología-clima", "problemática-problemas", "finalidad-fin", "necesariedad-necesidad", "limitaciones-límites", "diferenciado-distinto", "utilización-uso", "posicionamiento-definición", "ejemplarizante-ejemplar", "recepcionar-recibir", "analítica-análisis", etcétera. En definitiva, que el redactor debe conocer mucho vocabulario, y debe conocer en listas de palabras que se pueden prestar a confusión, cada cuál lo que significa y cómo se escribe correctamente... y no siempre escoger lo más complejo.
El sexto capítulo es algo más técnico: cómo ajustar un texto al espacio asignado. Aquí se dan algunos trucos para que los redactores escriban de forma que luego quepan las palabras en su espacio predeterminado. Maneras de abreviar y agilizar el lenguaje.
El séptimo capítulo aborda las técnicas de ponerle un título a un artículo, de redactar los titulares, bien sea en noticias, en entrevistas, en reportajes, etc.
El octavo capítulo se preocupa de la ética de las palabras: trataremos de evitar expresiones que suenen sexistas, p.ej. o de eufemismos innecesarios o ambiguos. Por supuesto, el redactor deberá expresarse también de forma que no manifieste ninguna idea racista o fuera de ética.
El último capítulo aborda la ética en una forma más general, relacionada con el estilo. Se explican casos en los que el sensacionalismo, la desidia, la publicación de un rumor, el insulto, el uso de palabras no neutrales, el uso de anónimos como fuentes, la manipulación de imágenes o testimonios, etc.
suponen un quebranto a la cuestión ética del periodismo, y puede provocar un daño a determinadas personas, o a la imagen de colectivos. Se incluyen ejemplos como el de una portada de un diario que en una fotografía de una fiesta navarra, manipularon una imagen recibida de agencia, de tal forma que un tipo de banderas pareciesen de otro tipo... y así, hay fotografías en color de algunos casos.
Para terminar, contamos con un índice bibliográfico de obras consultadas, y de un índice de palabras que facilite la búsqueda de los diferentes casos y temas.
En conclusión, es un libro sumamente útil para gente que trabaje con el lenguaje, sobre todo en su vertiente periodística; para conocer mejor las expresiones, el vocabulario, los géneros periodísticos, las formas de dejar opinión o de ser objetivos, la implicación de los medios en la sociedad y su relevancia, el tratamiento ético de las noticias, etc. Es un libro de lectura muy recomendable para los periodistas, y en general, toda persona que lo lea, aprenderá muchísimo con él. Sólo cuesta 3.250 ptas.
Fdo.: --/ Lanceae \-- para Ciao.com © España - [lu. 14 / I / 2002]