UNA GUERRA QUE DURÓ CUATRO DÉCADAS
22.03.2012
Ventajas:
Almudena Grandes, una historia muy bien trazada, te enganchará .
Desventajas:
La guerra de 40 años que vivió España entre el miedo y el silencio
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Gancho
¿Volverías a leerlo?
Más
 ITACA213
Sobre mí:
La primavera sabe que la espero en Madrid www.itacabuscandoaulises.blogs pot.com. Take a smile :) ...
usuario desde:16.06.2006
Opiniones:913
Confianza conseguida:266
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 47 miembros de Ciao
Desde que me enteré de que mi idolatrada Almudena Grandes (una de mis escritoras de cabecera) había sacado un nuevo libro a la venta y que además se trataba del segundo volumen de su proyecto de Episodios Nacionales, evocando a Galdós pero basados en la Guerra Civil y la Posguerra, tenía clarísimo que, a pesar de que casi no tengo tiempo para leer, lo sacaría de las piedras si hiciese falta, porque ese libro tenía que comprármelo y leérmelo cuanto antes. Además, su ”primer episodio nacional”, el libro de Inés y la alegría, me había encantado, por lo que esperaba con ansia esta segunda entrega. Compro pocos libros, y por ello, intento en la medida de lo posible “hacer gasto” al pequeño comercio. Sin embargo, con un bebé de un mes es difícil salir del barrio y en mi barrio no hay pequeñas librerías. Parecerá una tontería, pero el gran centro comercial que tenemos al lado debe de tener ese tipo de consecuencias. Por ello, me fui a El Corte Inglés y me compré un ejemplar de la última novela de la Grandes, su segundo episodio nacional: El lector de Julio Verne.
Lo primero que me había llamado la atención era el título: ¿El lector de Julio Verne? Un título cuanto menos extraño para un libro cuya historia se desarrolla en la década de los 40 del siglo pasado, en plena posguerra. Pero cuando lo tuve en mis manos me llamó la atención “lo pequeño” que era. Bueno, en realidad no era tan pequeño, algo más de 400 páginas, pero si se le compara con el primer episodio nacional, con Inés y la alegría, que tenía más de setecientas, es algo así como medio libro de aquél. Pero vuelve a ser un libro redondo, donde Almudena Grandes despliega de nuevo todo su buen arte y nos regala una historia dura y a la vez maravillosa, una guerra que duró décadas, al margen de lo que dijesen los libros de historia, escritos por los de siempre (con los silencios que a los de siempre les interesaban). Y una vez más, he quedado fascinada por esta historia con la prosa siempre apasionante de Almudena Grandes.
LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA NO DURÓ TRES AÑOS SINO CUATRO DÉCADAS. Dicen los libros de historia que la Guerra Civil Española duró algo menos de tres años: lo que va desde el 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939. Sin embargo, ese dato no es rigurosamente cierto, ya que la guerra en sí, la confrontación entre “los rojos” y “los fascistas” se desarrolló durante muchos años más en España. Las heridas aún no se han cerrado del todo y en determinados lugares, durante décadas siguió esa guerra abierta.
Conoceréis a los maquis, aquellas personas, defensoras de la República y las libertades, que frente a la represión franquista “se subieron al monte” y desde allí continuaron las guerrillas por la salvaguarda de las libertades. Uno de esos parajes donde los maquis estuvieron durante muchos años, donde la guerra no terminó hasta cuatro décadas después, es la sierra sur de Jaén. Y este escenario es precisamente
Fotos de El Lector de Julio Verne - Almudena Grandes
el que Almudena Grandes ha elegido para desarrollar la historia de su último libro: El lector de Julio Verne. Nino, nuestro protagonista, es sólo un niño pero es perfectamente consciente de que la guerra no ha terminado, al menos no es Fuensanta de Martos, su pueblo. Él es hijo de un guardia civil y como tal vive en el cuartel, con todo lo bueno y lo malo que eso significa. La Guardia Civil, en aquella época, malvivía con salarios miserables con los que había que sacar demasiados dobladillos y no es que fuera difícil llegar a fin de mes sino que a veces no tenían ni para comer. Su familia, formada por sus padres y tres hijos (Nino y sus dos hermanas) las pasan peliagudas económicamente, aunque más aún políticamente. Económicamente iban justitos, pero también es cierto que la Guardia Civil disfrutaba de una serie de “ventajas” o “dádivas” (muchas de ellas por el miedo que tenían los demás) de las que el resto del pueblo no disfrutaba.
Pero políticamente, ser hijo de guardia civil era peliagudo, más aún en un Fuensanta de Martos donde, como os decía antes, la guerra no ha terminado. Los enfrentamientos entre los del monte (los rojos que siguen luchando desde el monte por sus ideas) y los del llano (la Guardia Civil y los que defenden las ideas franquistas) son prácticamente constantes. Enfrentamientos que llevan consigo muertes de aquí y de allá, una guerra abierta que provoca miedo en todas partes, incluida también la casa de Nino.
El lector de Julio Verne es una historia inventada por su autora, Almudena Grandes. Sin embargo, se basa en hechos reales, que sucedieron verdaderamente. Los del monte estaban liderados por Cencerro, uno de los maquis más famosos de la sierra sur de Jaén, que durante años defendió con la guerrilla las injusticias que se realizaban abajo en los pueblos, la tremenda represión franquista contra “los rojos”, los que habían defendido a la República hasta las últimas consecuencias.
Cencerro se hizo mítico con una frase: “así paga Cencerro”, palabras que escribía en billetes que constituían generosas propinas en diferentes establecimientos cuando bajaba al llano. La Guardia Civil exigía la entrega de estos billetes, que los leales a Cencerro en el silencio siempre perdían curiosamente.
Pero Cencerro también cayó, como cayeron todos los maquis. Muchos de ellos cayeron en la guerrilla, en las diferentes confrontaciones con los de derechas, una bala, o una paliza, acabaron con ellos. Otros no cayeron como tal, pero se vieron obligados a marchar al exilio, algunos a Francia, otros a Rusia, otros a Sudamérica…
Es en este punto donde la historia de El lector de Julio Verne entronca con la historia de Inés y la alegría ya que el restaurante Casa Inés de Toulousse aparece mencionado en tres o cuatro ocasiones. Es en él donde se reúnen muchos de los que lucharon por una España de libertad e igualdad, y algunos de los protagonistas de El lector de Julio Verne, cuando se vieron obligados a huir del monte y exiliarse, tras resistir durante años, terminaron disfrutando de algunas de las recetas de Inés, la gran cocinera de la libertad y la esperanza.
NINO, EL LECTOR DE JULIO VERNE. Ya conocemos a Nino, el hijo de Antonino, el guardia civil. Es sólo un niño de diez años que no crece, lo apodan “el Canijo” y su padre tiene mucho miedo de que no dé la talla para entrar en la Guardia Civil. Por ello, se le ocurre que Nino comience a dar clases de mecanografía para poder aspirar a entrar de secretario en la Diputación.
Pero Nino, independientemente de que llegue o no a dar la talla mínima para entrar en el Cuerpo, no quiere ser guardia civil. Él ha escogido sus propias creencias, que en el fondo no son tan diferentes de las de su padre, ya que casi toda su familia paterna era roja, aunque él no lo supiera. Y este libro es un auténtico camino prodigioso, en el que un niño, tan sólo un niño, es capaz de escoger sus creencias, de ir descubriendo el mundo debajo de las mentiras y los silencios, y aunque es sólo un niño aprenderá a elegir, y elegirá bien.
Nino empezará a dar clases de mecanografía con una roja, algo que no pueden saber en el cuartel. Su padre sabe que se la juega si alguien se entera, él es guardia civil, con todo lo que ello conlleva, pero también es consciente de que debe darle esa oportunidad a su hijo y ya que no puede pagarle unas clases en una academia cree que el Cortijo de las Rubias es la única solución, una casa poblada por mujeres solas, hijas, hermanas, madres, sobrinas y mujeres de rojos, todas rojas ellas. Allí, con la conexión de Pepe el Portugués, un elemento clave en toda la historia, Nino comprenderá cuál es su destino y cuáles habrán de ser sus ideas.
EVOCACIONES DE LOS DOS EPISODIOS NACIONALES DE ALMUDENA GRANDES.
Me ha dado por volver a leer la opinión que en su día escribí sobre Inés y la alegría, os dejo el link por si a alguien le interesase: http://www.ciao.es/Ines_y_la_alegria_Almudena_Grandes__Opinion_1824409.
En ella, hablaba de que aquel libro era una lección de optimismo y un canto a la libertad. Creo que El lector de Julio Verne, aunque posee elementos comunes, no es tan optimista, pero comparte con el anterior episodio nacional de la Grandes el núcleo central: los vencidos, los rojos, jamás se rindieron.
Ésta es la historia de una lucha por no desfallecer, por no renunciar a las propias ideas y a la defensa de la libertad en una España ultrajada. Muchos, demasiados, tuvieron que huir al exilio, pero desde allí jamás se rindieron, siguieron luchando a brazo partido por su patria y sus ideales. Una lucha que duró mucho, demasiado, alrededor de cuatro décadas.
Lucharon Cencerro y todos los que se subieron al monte: los que murieron, los que se exiliaron, los que los cobijaron y los ayudaron entre el miedo y el silencio. Es la lucha de la generación de los padres de Nino, frecuentemente hijos de rojos, frecuentemente también con ideas de izquierdas en un país donde no se podía hablar, donde había que aparentar lo que no se era, simplemente para poder sobrevivir. Pero es también la lucha de los niños de la posguerra, los que siguieron luchando a brazo partido, los que pudieron ver sus ideas reconocidas y legalizadas tras la transición, tantos años después. Pero durante esas décadas siguieron luchando, muchos cayeron, pero había que resistir, por ellos y por su gente, por todos aquellos silenciados durante décadas en esa España negra.
Decía también sobre Inés y la alegría que se trataba, además de una novela, de un libro de historia, de la historia que nos estuvo vedada durante décadas. El lector de Julio Verne, obviamente también lo es. Nos habla de la historia de la resistencia en España, los que durante décadas no se exiliaron, sino que siguieron luchando por sus ideales dentro del país.
También es un libro de pasiones, aunque en menos medida de amor. Amor existe, pero no existe en este libro una historia de amor tremenda como la de Inés y Galán, sino que se centra más en las grandes pasiones, incluso las de la lucha por la libertad y las ideas.
Ambos libros se complementan, al igual que creo que sucederá con los episodios nacionales que Almudena Grandes aún tiene que ir publicando en los próximos años y cuyo listado ya está enumerado en este libro. Esta saga dará mucho que hablar durante muchos años y estoy segura de que varias generaciones de lectores la disfrutarán, como una nueva saga de episodios nacionales, evocando a Don Benito.
LA EXPERIENCIA DE ITACA. Un niño va creciendo, va madurando a golpes, a porrazos y palizas de una vida dura, muy dura y muy represaliada en la España franquista de finales de la década de los 40, años en los que la guerra, digan lo que digan, no había acabado ni acabaría en varias décadas más. Conforme va convirtiéndose en un gran lector de novelas de aventuras, empezando por las del gran Julio Verne, irá abriendo los ojos a ese mundo difícil pero a la vez absoluto, por el que merece la pena vivir y luchar.
De nuevo, la prosa de Almudena Grandes ha sido capaz de cautivarme y atraparme de la primera línea a la última. Con lo tremendamente difícil que me resulta leer en esta etapa de mi vida (con un bebé recién nacido en casa, no es fácil), he sacado tiempo de debajo de las piedras, totalmente enganchada con esta historia, dejándome seducir por ella.
Hay en ella personajes absolutos, como Nino, como Filo, como Sanchís, como Cencerro… pero sobre todo como Pepe el Portugués, el faro de Nino. Resulta imposible no encariñarse con ambos, no admirarlos profundamente.
Sin embargo, así como Inés y la alegría me encantó, y no hablemos de El corazón helado, que directamente me fascinó, en el caso de El lector de Julio Verne, he de decir que me ha gustado y mucho, pero sin llegar a apasionarme.
Recomiendo su lectura, es un libro relativamente corto (apenas 400 páginas), con una historia que engancha, impactante, llena de recovecos y de sorpresas, muy bien trazada y que nos hará conocer muchas cosas sobre la realidad de muchos de los pueblos de España, especialmente del sur, a finales de los 40. Nos permitirá ahondar en el fenómeno de los maquis, en la lucha por las creencias, la libertad y los ideales de muchas generaciones que se sacrificaron por un bien mayor y por una patria desvencijada, pero que era su patria, aunque en aquellos años fuese una España negra, muy negra.
Hay que leerla con la mente abierta y aprender, tiene mucho que enseñarnos.
.
Comparación de precios
ordenado por: Precio
Opciones para esta opinion
Leer más sobre este producto
Productos interesantes para Usted
Etiquetas relacionadas con El Lector de Julio Verne - Almudena Grandes
|
|
15.07.2012 11:55
todavía no he leído nada de esta escritora, saluditos.
13.05.2012 23:37
Aunque no he leído a a Almudena Grandes ( me da vergüenza reconocer ante vostr@s, que devoráis libros lo poco-nada que leo en estos últimos años) me ha gustado mucho al menos la opinión sobre esta novela de curioso título. Creo que Almudena Grandes ha dado la forma idónea al protagonista, Nino, para que se empatice totalmente con él ( hasta ese detalle de que el muchacho no crece). Muy interesante la visión de la guerra más allá de un periodo concreto, una guerra tiene un "después" cuya dureza es también guerra. El enfretamiento entre los dos "bandos" se perpetuó durante tanto tiempo ( desde las guerrillas maquis, hasta la persecución de los "rojos" por parte del régimen franquista, pasando por las historias desde el exilio.... por no mencionar la lucha actual por la recuperación de la memoria histórica). Una opinión muy elaborada y que admiro por que viene de una lectura hecha con los 5 sentidos....a ver si se me pega algo! Un abrazo : )
17.04.2012 17:15
La autora me cae bien, aunque sus libros no han llegado a gustarme, por lo que no he vuelto a leer nada suyo. Tomo en cuenta tu opinión y...quién sabe, quizás de aquí a un tiempo me anime a leerla (ahora no, que tengo mucho que leer). Besos.