"Entre las avenidas Bakunike y Tomás Moro, existe un quiosco destinado a recoger las sugerencias de los ciudadanos".
Así comienza uno de los treinta y dos relatos, el que da título al álbum, escritos y dibujados por José Carlos Fernandes. Este autor de cómics portugués, autodidacta y de profesionalización tardía, fue traducido al español por primera vez en 2002 con esta primera entrega de "La Peor Banda del Mundo".

Es impresionante como en dos páginas, apenas 10 viñetas, nos narra las vivencias de unos seres que se deslizan por una realidad cotidiana que parece detenida en algún punto del espacio-tiempo. La nostalgia que desprenden cada uno de los microrelatos encierra un drama aun mayor. A ese efecto de "saudade" contribuye el color sepia de sus páginas, como si de viejas fotografías se trataran, amarilleadas por el paso del tiempo. Son píldoras, de realismo mágico a veces, o de frustración kafkiana otras, que van completando un puzzle que solo está en la cabeza del autor. Las historias son aparentemente independientes ya que están narradas de forma fragmentaria, pero a medida que vamos leyendo descubrimos las conexiones que existen entre los habitantes de esa ciudad invisible y sin nombre.Los personajes tienen muchos puntos en común. En primer lugar la soledad, cada una de las historias la vemos desde el punto de vista del personaje a través de su monólogo interior. Las ocupaciones que tienen son de lo más extravagantes: troquelador de sellos, coleccionista de coincidencias o compositor de música para teléfonos. Otro dato curioso son los nombres que sin duda tienen mucho que ver con el resultado desconcertante de la obra, apellidos como: Sikorsky, Flugelhorn, Nazca, Oznan, Gauss, Grosz…
Pero entre todos destacan los miembros de esta desastrada banda, presuntos protagonistas que lo que hacen en realidad es hacer de hilo conductor de la narración. Y para que conste os digo sus nombres y ocupación:
♫Sebastián Zorn, saxofonista y líder de la banda, es troquelador de sellos.
♫Idálio Alzheimer, teclista y comprobador meteorológico.
♫Ignacio Kagel, contrabajista e inspector municipal de mecheros.
♫Anatole Kopek, baterista y criptógrafo de 2ª clase.
Las referencias culturales son muchas, algunas se intuyen otras son explícitas. Seguro que no os extraña que entre ellas estén: Borges, Calvino o Kafka. Y circunscribiéndonos a la cultura portuguesa (prácticamente desconocida para el público español), podemos acordarnos de Manoel de Oliveira, Pessoa, Lobo Antunes o el mismísimo Saramago. Entre las influencias admitidas, Fernandes menciona a George Perec en la escritura y a Hugo Pratt en el dibujo. Confiesa también una profunda admiración por el dibujante e ilustrador Dave McKean, del cual dice estar a años luz. Otra influencia es la música, el Jazz en concreto.
Algunas de las situaciones que plantea Fernandes son geniales por su extremada imaginación, en todas ellas nos lleva de la perplejidad a la poesía o a una reflexión existencial. Os detallo algunos títulos que conforman este volumen:
-"Una Arqueología de la naturaleza humana".
Ladislau Zvenk dedica su tiempo a observar la gente, no es un "voyeaur", solo le apasiona especular sobre como eran las personas que observa, con los únicos indicios que le dan los gestos o movimientos que realizan.
-"La persistencia de los sueños". Los huéspedes del hotel Luxor sueñan sueños que no son suyos, incluso en idiomas que no conocen.
-"La irrealidad crónica". Simón Lichtenstein sufre de irrealidad crónica, es producto del sueño de alguien.
-"El declive del hábito de la lectura". Leopoldo Nazca, Director de la Biblioteca Municipal, tiene dos preocupaciones: millares de libros que pueden no volver a ser abiertos y un incendio que pueda destruirlos. El bibliotecario no es otro que un émulo de Borges.
Así hasta treinta y dos relatos. Además de los sugerentes títulos, Fernandes no escatima a la hora de ofrecer frases contundentes, yo me quedo con las siguientes:
"No podemos elegir ni lo que recordamos ni lo que olvidamos".
"Los años tan deprisa, los días tan despacio"
"¿Y cuándo despertará la persona que me sueña?""Hay quien asegura que el peso de una palabra puede cambiar el rumbo del mundo"
Hay mucho más, si os gusta la lectura seguro que os sorprenderá esta obra maestra del noveno arte. Y por si os parece poco, su autor nos sugiere una banda sonora.
♫ ♫ Banda Sonora♫♫ dubidubi da♫ ♫
Pues sí, este cómic tiene banda sonora. Es una alternativa que nos brinda esta obra por medio de una selecta lista de temas de Jazz, la música que le pega al conjunto de relatos y la que intenta tocar los integrantes de esta inefable banda. También es el tipo de música que más le gusta a Fernandes, de hecho tocó la batería en un grupo pero esa es otra historieta. Os dejo la lista que nos sugiere el autor para que rebusquéis en vuestra discoteca o en la de la tía Francis. La Peor Banda bebe de las siguientes fuentes discográficas:
-"At Newport, 1956", de Duke Ellington (1956, Columbia). Sin palabras.
-"Monk´s Music", de Thelonius Monk (1957, Riverside). El tema "Abide with me" es muy apropiado, se trata de un tradicional himno religioso británico. Como curiosidad decir que le gustaba a Ghandi y que se ha tocado y toca en señaladas ocasiones, como la boda de la reina Isabel II o en el cierre de la temporada futbolística inglesa. Interpretado por Thelonius es sublime y como decía muy apropiado para acompañar el tono crepuscular de las viñetas dibujadas por José Carlos Fernandes.
-"Songs for distingué lovers", de Billy Holyday (1957, Verve). Lo tengo, es de mis favoritos. Que decir de Lady Day, cualquier tema de su azarosa carrera vale para darle un toque de distinción a esta banda sonora recomendada.
-"Blue Train", de John Coltrane (1958, Blue Note). Un disco imprescindible en una buena discoteca, donde nos encontramos a un Coltrane en el inicio de su carrera como líder.
-"Mingus Ah Um", de Charlie Mingus (1959, Columbia).
-"Soul Station", de Hank Mobley (1960, Blue Note).
-"The Cannonball Adderley Quintet Plus", de Julian "Cannonball" Adderley (1961, Riverside).
-"Stan Getz with guest artist Laurindo Almeida", de Stan Getz (1963, Verve).
Una incursión del saxofonista en la música brasileña de la mano del compositor y guitarrista Almeida.
-"Free for all", de Art Blackey & The Jazz Messengers (1964, Blue Note). De los pocos mitos del Jazz que he tenido el honor de fotografiar, aquel concierto no fue de sus mejores, pero para mí fue inolvidable.
-"The Minimalism of Eric Satie", de la Vienna Art Orchestra (Hat Hut). Me gusta Satie y he visto en concierto a la Viena Art Orchestra, pero yo pondría directamente la Gymnopédie nº1, interpretada por Pascal Rogé, es que es la grabación que tengo no es un alarde de erudición, pero vamos si es necesario googelizo ahora mismo.
-"No pain for cakes", de los Lounge Lizards (1987, Island). Algún día tengo que hablar de Lurie y un curry en la Expo.
-"Where in the world", de Bill Frisell (1991, Electra/Nonesuch). Aquí tenemos a uno de los músicos contemporáneos que más me gustan, de Frisell no solo tengo éste, tengo buena parte de su discografía (alguno firmado como este Where in the World? Que nos sugiere Fernandes) y he podido disfrutar de su talento en directo al menos en dos ocasiones. Entre los temas que lo conforman escogería un par en concreto: "Unsung Heroes" y el precioso "Beautiful E." con un cello que va ni que pintado a las melancólicas historias de LPBDM.-"Madame Marie´s Temple of Knowledge", de Kamikaze Ground Crew (1993, New World).
-"Grand Guignol", de Naked City (1993, Avant). El lider de esta banda no es otro que John Zorn. Está claro el homenaje de admiración que le rinde el portugués, ya que en su narración el lider de la banda toca el saxo y se apellida Zorn. Tuve la enorme fortuna de ver y escuchar al neoyorquino hará unos 15 años, en aquella ocasión presentaba el disco Naked City en el cual partía del material sonoro de bandas sonoras de Morricone, de la saga Bond, de temas como el de Batman o de los mismos dibujos de Tex Avery. Encajaría perfectamente con la narración gráfica por su estilo desconcertante.
-"Carnet de routes", de Aldo Romano/ Louis Sclavis/ Henri Texier (1995, Label Bleu).
-"Fábula", de Maria Joao (1996, Verve).
-"Azul", de Carlos Bica (1996, EmArcy).
También podrían valer como música de fondo las bandas sonoras de Tiersen (Amelie) o de Morricone (Sostiene Pereira). Es cuestión de gustos. Que conste que el cómic funciona sin música también.
"Hay quien dice que el quiosco es una farsa y que el Estado no quiere conocer los sueños ni las aspiraciones de los ciudadanos…
….Otros sostienen que el Gobierno ha aplazado la Utopía hasta que los ciudadanos lleguen a un consenso".
Datos Bibliográficos
La peor banda del mundo (1): El quiosco de la Utopía
Editorial Devir Iberia.
Guión y dibujos: José Carlos Fernandes.
Rústica. Color. 64 páginas. 5'95 Euros.
ISBN 84-95712-52-0