Esta es una historia que comenzó allá por el mes de Agosto, cuando con motivo de mi cumpleaños mis hijos y mi mujer me dijeron que me regalaban entradas para ir a ver El rey León. En realidad es casi la única manera de ir a verla, porque cuando te paras a pensar en el precio de las entradas, es muy difícil que te animes a gastar tanto dinero en un espectáculo. En cambio, si te lo regalan...

Yo soy pues uno de esos cien mil (en realidad sumando a mi mujer dos de cien mil) que compraron su entrada antes de que el espectáculo alzara el telón. Era una apuesta segura, porque se sabía de antemano que el montaje es el mismo que ha recorrido el mundo entero, alcanzando hasta ahora la cifra de sesenta millones de espectadores y que con ese montaje el espectáculo ha permanecido en escena más de diez años seguidos en muchos lugares. Si el montaje es el mismo (lo cual requiere una inversión muy alta), la parte de los cantantes es seguro que no iba a fallar, porque España no anda falto de buenos cantantes, por muy desconocidos que sean.En realidad las entradas me las regalaron pero fui yo el encargado de comprarlas allí por el mes de Agosto. Busqué en Internet, pero no había entradas disponibles, con lo que terminé yendo a El Corte Inglés, donde todo son facilidades, puedes ver los distintos días que quieren y la disponibilidad de asientos que hay en cada día, así como la situación de los mismos. Lo que no sabía es que cobran la friolera de seis euros por entrada en concepto de “gestión”, algo que me parece un auténtico abuso.
Fila 6, butacas 10 y 12 para el 13 de Noviembre. Buenas entradas y relativamente centradas. Y aviso para navegantes: Aunque la fila 1 pueda parecer muy buena, en la práctica no lo es, pues está totalmente pegada al escenario y el escenario está elevado, con lo cual la visión no puede ser muy buena, con lo que no queda muy justificado que sea de las más caras. De hecho es posible que sean mejores las filas algo posteriores a la seis, sin alejarse mucho del escenario.
¿Os podéis creer que estaba nervioso cual fan que espera la actuación de su ídolo juvenil? Pues lo estaba y de hecho nos presentamos una hora antes de que empezara, no fuera a ser que el tráfico enredara, que aunque fuera en transporte público, la carretera es lo que tiene. No fuimos los primeros en aparecer por la puerta del teatro, que ya había grupos haciéndose fotos en la entrada del mismo. De hecho había un grupo de Castellón al que le estaban repartiendo las entradas.
Ese es un dato de la economía madrileña quizás poco conocido: La mitad de las entradas para los musicales de la Gran Vía madrileña, convertida en el nuevo Broadway español, son para gente venida de fuera de Madrid. Y no me refiero a los que como es mi caso, venimos de Móstoles. Esto representa una inyección económica importantísima para Madrid, porque es un turismo que va a dejarse dinero en la capital, porque no se trata sólo del coste de la entrada, sino de la estancia. Y el que paga 80 euros (gastos aparte) por una entrada, no va a alojarse en una pensión ni va a comer en un Burriquín o en un Pichajá.
De ahí el apoyo que estos espectáculos reciben por parte del Ayuntamiento.
Las puertas estaban abiertas desde bastante pronto, por lo que el acceso se realiza sin atascos, colas ni empujones, entre otras cosas también porque cada uno se presenta con su entrada en la mano, que las taquillas puede decirse que están de adorno. Sorprendente: gente a la puerta preguntando si te sobraba alguna entrada...
En el hall a la derecha está el guardarropas y a la izquierda el bar y la tienda de regalos. En ella te dan presentando la entrada un programa muy completo de este musical. Un programa del que si quieres más unidades, te van a cobra un euro por cada uno. Por cierto, los muñecos recordatorios de la función, son una preciosidad, que dan ganas de comprarlos (16 € cada uno)
No todo es maravilloso, que hay algunos fallos difíciles de entender: La cola kilométrica en el servicio de mujeres (de hecho algunas “desesperadas” se colaban en el de caballeros). Llegamos veinte minutos antes y a mi mujer le costó quince minutos de cola el poder entrar a los mismos. Penoso..
EL REY LEÓN
¿Alguno de vos otros no ha visto la película de “El Rey León”? Porque todo aquel que tenga hijos, sobrinos o nietos, la habrá visto por fuerza. Si es que no la vio directamente cuando era un niño. Ponerme a contar por tanto el argumento, quizás no sea lo más oportuno, entre otras cosas porque mucho se ha escrito de él.
Lo cierto es que el tema tampoco es para tanto, aunque tiene unas cuantas connotaciones capaces de atraer a cualquier tipo de público. Así, algunos críticos, no se si intentando elevar el nivel de El Rey León, hablan de sus supuestas raíces shakesperianas. Un poco exagerado, porque según eso, cualquier pelea por un trono entre hermanos, hijos y sobrinos, sería un relato propio de Shakespeare, por lo que toda la historia de la Edad Media sería una historia del autor, cuando en realidad Shakespeare solo reflejaba en sus textos las grandes pasiones humanas, entre ellas la ambición, la ambición de poder entre otras.
Y eso es lo que tiene Scar, el hermano de Mufasa, el rey león. Ambición, mucha ambición. E intrigará para llegar al trono, aunque para ello tenga que apoyarse en las hienas y liquidar a su hermano y a su sobrino.
Por otro lado es un
relato muy propio de la factoría Disney, con su carga de crueldad (el asesinato del rey está casi a la altura de la muerte de la madre de Bambi) y con moralina, mucha moralina.
Lo de “Hakuna Matata”, la frase más célebre de toda la obra, ese “no hay problemas” equivalente al “Don´t worry be hapy” (no te preocupes, sé feliz), solo es válido para una infancia y una adolescencia despreocupada. Pero ¡ay!, cuando llegas a la madurez todo eso se acabó, hay que asumir la responsabilidad y afrontar las consecuencias de los actos, seguir la tradición familiar y ocupar el puesto aquel para el que el destino y la sociedad nos ha formado.
Y el final, por supuesto, el triunfo del amor y la familia, el ciclo vital se completa con el nacimiento de un nuevo simbita, que será travieso como su padre y su abuelo hasta que le toque gobernar en este mundo.
Si acaso, hay un mensaje más moderno, pues no está exenta la obra de
un toque ecologista (aunque también conservador a más no poder). El reinado del malvado Scar trae como consecuencia, al dejar a las hienas libres, la desolación total del territorio al acabar rápidamente con sus recursos. Solo el gobierno de los justos y buenos traerá consigo el equilibrio y con él la paz y la prosperidad. (no lo digo yo, es el mensaje subyacente)
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LOS PERSONAJES
Son sobradamente conocidos los personajes de esta obra. O eso es lo que te piensas antes de asistir al espectáculo, porque la sorpresa de verlos en directo es total. Por más que yo os lo cuente, y lo alabe, la sorpresa es total.
Iba yo un poco mosca con eso de la mezcla de personajes, máscaras, títeres y demás que conformaban los animales. Pero el resultado está logradísimo, no tanto en los personajes principales, que van más "normales", pero si en los secundarios, que son espectaculares.
He aquí pues un breve análisis de los personajes, sus intérpretes y sus caracterizaciones:
* Mufasa (David Comrie)
El ropaje de Mufasa es espectacular, como lo son todos los vestuarios. Sobre su cabeza pende una máscara de león que con un movimiento de su cabeza queda por delante suyo, consiguiendo unos espectaculares (me temo que voy a repetir demasiado esa palabra) enfrentamientos, máscara contra máscara con su hermano Scar.
Buena presencia física, nada desdeñable por el papel que le toca interpretar, acompañado de una buena voz, aunque musicalmente no es uno de los papeles más importantes.
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Scar (Sergi Albert)
No me esperaba este personaje así, no tanto por su caracterización, con esa máscara que utilizaba tanto para atemorizar a sus rivales al echársela prácticamente en la cara, sino por la interpretación. De hecho tenía grabada en la mene la voz de bajo de la versión fílmica, ý me resultó un papel más próximo al histrionismo del Herodes de
Jesucristo Superstar. No quiero decir con esto que no me gustara, sino que simplemente me sorprendió.
* Simba
Empezaré por los jóvenes Simba. En plural porque no hay un niño sino seis niños que van turnándose en la interpretación, me imagino que por cuestión de legislación laboral. Junto con Nala (de niña), son los únicos personajes que no aparecen con ningún tipo de añadido en forma de máscaras. Solo el ropaje y el maquillaje.
El chaval que lo interpretaba era todo vitalidad y alegría, como se supone que tiene que ser el personaje. Y en cuanto a cantar, lo hacía razonablemente bien.
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Simba (Carlos Rivera)
Pasamos del niño al joven que de vivir una vida gozosa y sin preocupaciones con sus amigos retozando por la jungla, ha de pasar a enfrentarse a su pasado y a lo que se espera de él para el futuro. Un joven Simba con unos pectorales más duros que la crisis que estamos viviendo. De abdominales no puede hablarse porque el diseño del traje que lleva los tapa. Una gran presencia por tanto unida a una gran voz, aunque no tanto en cuanto a capacidad interpretativa. Cuesta también un tanto hacerse al acento del actor (mejicano), aunque eso no es lo más importante.
* Nala
Un papel que se reparten también seis niñas. La que nos tocó en suerte (creo que era Aroa Casia) era muy buena, tanto en cuanto a movimientos, como a su voz, mucho más afinada que la de su compañero.
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Nala (Daniela Pobega)
Los mismos problemas de dicción de Simba, se repiten en el caso de Nala (en este caso de origen brasileño). Debo decir aquí que pese a que como cantantes tanto los intérpretes de Simba como de Nala me gustaron, algo falla en su conjunto, pues mientras que en los niños se siente una gran complicidad entre ellos que te hace muy creíble su amistad, no ocurre lo mismo con la pareja de jóvenes. Falta chispa entre ellos, resulta todo un tanto frío.
* Zazú (Esteban Oliver)
Es el mayordomo del rey, el encargado de “vigilar” a los jóvenes cachorros, Nala y Simba. Toda una sorpresa este pájaro de vivos colores. Un muñeco que es manejado por el actor, moviendo su pico como si realmente hablara o cantara.
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Rafiki (Brenda “Brinzo” Mhlongo)
No es el suyo el disfraz más espectacular. No hace falta, con su peculiar caminar, su cara pintada, se basta y se sobra para representar al madril hechicero de la tribu. Tiene musicalmente un papel muchísimo más importante que en la película. De hecho es para mí la estrella del espectáculo, dejándome sobrecogido con su voz y su manera de cantar. Nada que ver, no solo con la película, sino con la versión musical de Broadway.
* Timón (David Ávila) y Pumbaa (Albert Gracia)
La pareja de la mangosta y el jabalí resultaban divertidas en el cine, pero en esta versión teatral lo son mucho más aún, siendo los encargados de animar la segunda parte de la obra. Graciosísimo y muy aplaudido Timón.
Hay que destacar este personaje porque es muy curioso de ver, pues es el muñeco reproducción de Timón que está unido al actor, de modo que al moverse éste, genera el movimiento del muñeco, tanto de piernas como de manos y cabeza, dándole vida propia hasta el punto de que ves pero no ves al actor.
Muy espectacular también Pumbaa, con un gran montaje par dar forma a este gracioso personaje.
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Las hienasProbablemente nada sería igual sin estos seres. Tres son los que aparecen habitualmente haciendo el cortejo a Scar, pero en un par de momentos de la representación, se llena todo el escenario de hienas. Un disfraz preparado para que los veamos caminar y moverse como seres de cuatro patas, con la cara maquillada de modo que tengan un aspecto feroz y divertido al tiempo, pero al mismo tiempo colgando delante de ellos su máscara. Conseguidisimo.
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ESCENAS Y NUMEROS MUSICALES
El espectáculo comenzó a las siete de la tarde y terminó unos diez minutos antes de las diez de la noche. Casi pues tres horas de duración, divididos en dos actos, con un descanso (creo que de unos veinte minutos entre ambos).
A continuación os dejo el resumen de números y escenas musicales, si bien me es imposible comentar todos, pues se mezclan en mi mente unos con otros. Además en algunos casos suceden sin corte entre unos y otros, por lo que es difícil precisar cuál es cuál.
Por eso sólo comentaré algunos
ACTO 1
1.-
La Gran Roca – El ciclo vitalSolo por ver esta introducción, ya merecería la pena ver la obra. Imposible abarcar todo lo que se ofrece a la vez, con los ojos saltando de uno a otro sitio sin tiempo de detenerse. Lo más espectacular de todo el espectáculo, comenzando con ese amanecer sobre la tierra, el canto inicial de Rafiki, que es contestado desde los laterales fuera del escenario primero por un cantante a la derecha y luego otro a la izquierda, para dar comienzo como si de un circo se tratase al desfile de los animales, permanentemente aplaudido entre sonidos de admiración del público. No puedes dar crédito a lo que estás viendo, con esas jirafas que realmente lo parecen y que son personas con zancos en piernas y brazos para moverse y darle forma y con la aparición final de un elefante que tan grande y conseguido está que ya no sabes dónde mirar, mientras los pájaros sobrevuelan el escenario y los pasillos por los que entran los animales.
2.- La cueva de Scar
3.-
El árbol de Rafiki4.- La llanura
Danzas con sonidos africanos.
5.-
La cueva de Scar6.- La llanura – Yo voy a ser Rey León
Un número muy colorido, con los niños jugando y saltando por la pradera, para terminar bailando subidos a una especie de avestruces.
7.-
El cementerio de los elefantes – ComerTodo el colorido de la escena anterior se transforma en tenebrismo con un enorme esqueleto de elefante presidiendo el escenario y con la terrible aparición de las hienas en él.
8.- Bajo las estrellas – Están en tí
Precioso efecto de cielo estrellado para ilustrar esta emotiva escena, donde el padre relata al hijo como las estrellas son sus antepasados muertos que están vigilándolos y ayudándolos.
9.-
El cementerio de los elefantes – Conspirar10.- El desfiladero
Esta es una de las escenas más dramáticas de la película, la muerte del padre al intentar salvar a su hijo de las pezuñas durante la estampida en el desfiladero. Bien resuelta, porque hay que tener en cuenta la limitación que supone un escenario. El dramatismo y la fuerza de la estampida se consiguen musicalmente con los tambores marcando un ritmo trepidante, todo un especctáculo en sí mismos.
11.-
La Gran Roca – Conspirar12.- El árbol de Rafiki – Lamento de Rafiki
No busquéis esta escena en la película, que no está. Es una de las que pone los pelos de punta, porque sin más trucos, maquillajes ni máscaras que la de su voz, escuchamos un lamento africano en forma de canto ante la supuesta muerte del pequeño Simba, que llegan directos al alma.
13.-
El Desierto/La Jungla – Hakuna MatataVisualmente muy agradecido este tema con el que va a cerrar la primer parte al pasar en el mismo del Simba cachorro al Simba ya más maduro.
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ACTO 2
Prólogo – Somos milUn tema de raíces africanas para abrir el desfile con el que comienza el segundo acto, en el que el teatro se llena de pájaros, desde los anfiteatros, los palcos, el patio de butacas y el escenario. Todo con un vistosísimo colorido de trajes y pájaros de mil colores.
1.- La cueva de Scar – La locura del Rey Scar
Todo el colorido anterior contrasta con la escena que acontece en la cueva de Scar, en la que ya se anuncia la decadencia del reino.
2.-
La llanura . Nuestro hogarEl tema de la llanura, interpretado por Nala.
3.- La jungla – Wim-A-Wep
Corto pero conocido tema. (In the jungle the lion sleeps tonight)
4.-
Bajo las estrellas – Noche sin finQuizás el momento más emotivo y especial de la segunda parte sea este en la que por la noche ve el reflejo de su imagen, que confunde con la de su padre en las aguas. Todo un juego de sombras para terminar formando la imagen del padre suspendida en medio del escenario. Precioso
5.- El árbol de Rafiki
6.-
La jungla – Siento un nuevo amor en mi – Él vive en tíEl conocidísimo tema de amor.
7.- La Gran Roca – El nuevo Rey, el Ciclo Vital
Y llega la apoteosis final con un nuevo desfile de animales rindiendo homenaje al nuevo heredero del reino, presentado con orgullo por sus padres
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IMPRESIÓN PERSONAL
Espectacular, fastuoso, sensacional, grandioso, colorido, vistoso, esplendido, colosal, formidable,inmenso, monumental, desbordante, portentoso, soberbio, emocionante, fantástico, imaginativo, maravilloso, sorprendente, impresionante, impactante, especial, mágico y unos cuantos adjetivos más que ahora mismo no me vienen a la mente.
Muchos adjetivos pero en ningún caso he puesto el de perfecto. Porque aunque le diera seis estrellas sobre cinco, hay fallos o imperfecciones, aunque es tal el impacto que recibes, que casi pasan desapercibidos.
Quizás el principal provenga del propio planteamiento de la obra. Un inicio tan espectacular, hace muy difícil mantener el nivel. Algo para lo que hace falta mucha imaginación, cosa que desborda a raudales a base de nuevos números, vestidos, decorados, efectos especiales, animales, marionetas, juegos de sombras, etc.
Pero es inevitable un cierto decaimiento en la segunda parte, a la que dan mucha vida Timbo y Pumbaa (hasta Timbo se marca un número flamenquito aplaudido y jaleado con palmas por el público). Pero el propio guión de la película hace que este tramo final sea mucho más discursivo, un tanto lento y eso se nota.
Queda no obstante el buen sabor del apoteosis final, que a pesar de todo, no consigue quedar a la altura de los momentos iniciales, unos momentos que para repetirlos hay que volver a ver el espectáculo.
Musicalmente, también es una maravilla, no solo porque sea esta una da las bandas sonoras más premiadas para la factoría Disney, sino por la mezcla de música africana que se ha hecho. Todos los temas suenan mucho más africanos que en la película.
Y aquí sí que no pongo ninguna pega a la orquesta ni a los coros, porque a mi gusto superan incluso a la compañía de Broadway, de la que he oído la banda sonora de la obra (por cierto desaparecida de las tiendas de discos)
Un espectáculo con todo el colorido y la fuerza de África, a lo que sin duda contribuye el que la productora por contrato exige la presencia de zulús en el reparto. Un reparto que además es multinacional, pues encontramos entre los artistas principales gente de España, Panamá, Sudáfrica, Méjico, Brasil, Estados Unidos, Cuba y República Dominicana.
Para que os hagáis una idea de hasta qué punto merece la pena el espectáculo, al llegar a casa, mis hijos no me preguntaron a mí, sino a mi mujer, a la que saben muy reacia a este tipo de musicales.
Venía tan emocionada y contenta como yo.
No hay prisas para ver el espectáculo más allá de las que tu propia curiosidad te propicie, pues su intención es la de permanecer años en nuestra cartelera y, en vista de los resultados es fácil que lo consiga, pues muchos de los que ya lo hemos visto, es más que probable que repitamos (aunque seguro que desde otras localidades más baratas)
El no residir en Madrid no es excusa, pues se calcula que más de la mitad de los espectadores que lo verán, vendrán de fuera para verlo. Y si no, veréis como hay ofertas de hotel más entradas para el espectáculo.
Una opinión completísima y entusiasta. Yo fuí a ver este musical acompañado de mi novia, y aunque no soy muy fan de los musicales, salí encantado. Tu opinión refleja perfectamente lo que se puede sentir acudiendo a ver esta función.