El sábado pasado íbamos a ir al cine. Pero tuvimos un pequeño percance y se nos pasó la hora de llegar al cine, por lo que, con las mismas, dimos marcha atrás y nos volvimos a casa. Ya que estábamos en casa, husmeando en el periódico qué ponían en la tele, me encontré con la película El rey pasmado, basada en la novela Crónica del rey pasmado, que tuve el placer de leer hace un par de años y de la que os hablé entonces en la opinión: http://www.ciao.es/Cronica_del_rey_pasmado__Opinion_1729704.
La película también la había visto anteriormente, pero hacía ya unos años que no la veía. Por eso, la posibilidad de volver a verla tranquilamente en la camita el sábado pasado por la noche me pareció un regalo del cielo para sustituir mi tarde de cine frustrada. Al final terminaría disfrutando de
una gran película con un reparto impresionante por cierto. Y se me ocurrió la idea de hablaros aquí sobre ella. Ya sé que no es una película reciente precisamente (han pasado veinte años desde que se estrenara) pero no por ello creo que deje de ser interesante verla y hablar de ella.
EL PASMADO FELIPE IV
.
Pongámonos en situación: el Rey Felipe IV de las Españas, más conocido popularmente como el Rey Pasmado, era el soberano de los reinos de las Españas (incluyendo Portugal por aquella época) pero no los gobernaba, sino que el que regía los destinos de los españoles por aquel entonces era su valido, el Conde-Duque de Olivares. Mientras tanto, el rey (por aquel entonces apenas un muchacho) se iba de picos pardos por la Corte y se obsesionó con la idea de ver a la reina desnuda. El rey, el Cuarto Felipe, hijo de Felipe III y nieto del temible Felipe II, en cuyas fronteras nunca jamás se ponía el sol, era apenas un niño cuando llegó al trono de España.
Ser rey, en algunos aspectos, no era precisamente un privilegio. Parecía que toda la Corte tenía poder de decisión sobre lo que el rey tenía o dejaba de tener que hacer, especialmente la Iglesia. Entre otras cosas, y como no podía ser de otra manera, de las primeras decisiones que se tomaron en relación con el Cuarto Felipe fue prometerlo en su más tierna infancia con una princesa francesa, y casarlo con ella cuando aún seguía siendo un niño. Pero eso sí, el rey no podía yacer con su esposa, ni verla desnuda, ni tener ningún tipo de relación sexual con ella, por decreto y orden de la santa madre iglesia, que ya se sabe cómo se las gasta.
Aciago destino el de Felipe IV, gobernado por su valido, el temido Conde-Duque de Olivares, y por la Iglesia, rey que apenas pudo gobernar por más años que pasó en el trono, quizá presintió el también aciago destino de su estirpe la Casa de los Austrias, padre de Carlos II, a quien el pueblo apodó “El hechizado” y con cuyo sobrenombre ha llegado hasta nuestros días… Felipe IV además no era precisamente guapo ni atractivo, más bien feucho o contrahecho, con una barbilla que más bien parecía una quijada y que ni los retratos más idealizados podían ocultar. Éste era el hombre en cuya historia Torrente Ballester se fijó para realizar esta fantástica novela.
Y quién mejor que interpretarlo en la versión cinematográfica que un jovencísimo Gabino Diego, que lo hace fenomenalmente bien y además da el tipo del joven Felipe IV, con su cara de pasmado, a las mil maravillas.
Aquel rey cuya
mayor obsesión era yacer con su esposa, para lo que debió de urdirse una auténtica conjura; conjura en la que la Iglesia, o parte de ella, estaba metida, pero esta vez a su favor, aunque también había otra facción en su contra. Y entre las paredes del
Convento de San Plácido o de la Encarnación Benita, se perpetrará el inmenso pecado carnal capaz de que dos esposos y dos personas (hombre y mujer, no sólo rey y reina) puedan yacer juntos y de paso consumar su matrimonio, que a esas alturas y años después estaría sin consumar y, paradojas del destino, según la legislación canónica, no sería válido.
DISECCIONANDO PERSONAJES Y ACTORES QUE LOS INTERPRETAN.
Tras esta introducción sui generis en la que os he presentado no sólo la figura (real) de Felipe IV, sino la interpretación del gran
Gabino Diego (amén de hablaros un poco de la sinopsis de la película), toca hacer repaso de las magníficas interpretaciones que podemos disfrutar en esta película. Y es que este film se acerca mucho a una obra maestra. Dirigida por
Imanol Uribe, podremos disfrutar de los papeles desarrollados por pesos pesados de la interpretación de nuestro país como el propio Gabino Diego en su papel de Felipe IV, un inolvidable
Javier Gurruchaga interpretando a un Conde-Duque de Olivares muy peculiar, o
Juan Diego en el papel del Padre Villaescusa, franciscano capuchino. Por no hablar del magnífico
Fernando Fernán-Gómez en su papel de Inquisidor General, un casi irreconocible
Eusebio Poncela en la piel del Conde de la Peña Andrada, o
María Barranco en su papel de sirvienta de Marfisa, la prostituta más bella y más cara de Madrid.
Para no hacer de esta opinión una suerte de historia interminable, me voy a limitar a reflejar mi opinión sobre los actores más principales de esta película, o al menos los que yo considero como tales. Me quedaré con Gabino Diego, Javier Gurruchaga, Juan Diego y Fernando Fernán-Gómez.
GABINO DIEGO VS EL REY PASMADO.
Miradle la cara a mi adorado Gabino. ¿De qué tiene cara? Pues de pasmado!!! ¿Quién mejor que él para dar vida a Felipe IV en esta adaptación cinematográfica de la Crónica del rey pasmado de Torrente Ballester. Además, en el año 1991, cuando se rodó esta película, Gabino Diego era apenas un pipiolillo de veinticinco primaveras, razón por la que aún daba más el tipo para interpretar al joven Felipe IV de esta historia.
Creo que no os descubro nada nuevo si confieso públicamente (de nuevo) que
me encanta Gabino Diego. Me gusta en casi todas sus facetas, pero si tuviese que quedarme únicamente con un papel suyo, lo tengo claro: me quedo con el Rey Pasmado. Y es que la cara de bobalicón que arrastra a lo largo de toda la historia es sencillamente genial. Especialmente creíble y estupendo está en la escena en que visita el
salón prohibido del antiguo alcázar de los Austrias, donde se guardaban algunos de los desnudos más famosos de la pintura española y sobre todo flamenca, magníficas obras de arte que hoy podemos contemplar, muchas de ellas en El Prado.
Y es que Gabino Diego está impecable a lo largo de todo el film, probablemente en su mejor papel a lo largo de toda su carrera. Sólo por verle a él, ya merecería la pena esta película. Pero es que además tiene muchísimas más cosas.
JAVIER GURRUCHAGA VS EL CONDE-DUQUE DE OLIVARES.
No sé que tiene Javier Gurruchaga, pero a mí siempre me ha hecho mucha, muchísima gracia. Sin embargo, en esta película Gurruchaga sabe reproducir la
seriedad y mangnanimidad del todopoderoso y temido Conde-Duque de Olivares, valido real y que rigió los destinos de las Españas con mano de hierro. Aún así, tiene escenas que dejan intuir el humor de este actor y cantante.
También está grandioso en su papel, muy creíble tanto físicamente como a nivel interpretativo. Sin embargo, el papel de Olivares no es tan relevante o no tiene tanta chicha como el resto de los papeles principales de la película, de los que os seguiré hablando. Eso sí, recordar a Gurruchaga caracterizado como el de Olivares resulta sencillo, es una imagen que se queda en la retina con facilidad.
JUAN DIEGO VS EL PADRE CAPUCHINO VILLAESCUSA.
Creo que es el papel y la interpretación más importantes de esta película. Que
Juan Diego es un grandísimo actor no lo pone nadie en duda, su carrera le avala, es un actor con un
carisma especial, que lo demuestra en cada una de sus interpretaciones, muchas de ellas con un toque casi visceral. Pero en el papel del Padre Villaescusa, de la orden de los Capuchinos, simplemente se sale.
Curiosamente, hace un papel de avivador de fuegos celestiales que quizá debería corresponder más al Gran Inquisidor. Es el principal opositor a la idea del Rey Pasmado de querer ver a su esposa, la Reina, desnuda, ya que considera que es pecado mortal y que el matrimonio real sólo debe yacer unido con el fin de la procreación y desde luego sin que el rey vea a su esposa desnuda, lo que para procrear no sería necesario. Sin embargo, no podrá evitar que al final el Pasmado se salga con la suya, a pesar de los grandes y acalorados debates del Padre Villaescusa contra todo y todos, en especial contra las ideas liberales del Padre Almeida, de la orden de los jesuitas.
Sensacional Juan Diego en esta interpretación, sencillamente para quitarse el sombrero.
FERNANDO FERNÁN-GÓMEZ VS EL GRAN INQUISIDOR.
El desaparecido Fernando Fernán-Gómez siempre
sabía imprimir a los personajes que interpretaba de un halo especial, y en el caso del Gran Inquisidor sin duda lo logra. El Gran Inquisidor, supremo defensor de la fe católica en las Españas y más concretamente en la Corte, no es sin embargo un encendido defensor de la fe, sino que incluso realizará ciertas acciones a lo largo de la historia nada asignables a un Inquisidor precisamente.
Quizá una de las escenas más interesantes de toda la película es cuando el Gran Inquisidor invita a comer al jesuita Padre Almeia. Éste le pregunta:
¿Cree usted en Dios?
Se hace el silencio, el Gran Inquisidor mira para otro lado…
Estupendo Fernando Fernán-Gómez también en esta actuación.
La verdad es que resulta un
elenco maravilloso, la flor y nata del cine español de la época parece desfilar por la Corte de Felipe IV en esta película. Solamente por la cantidad de talento vertido en esas interpretaciones, ya la película merece la pena.
¿POR QUÉ DEBES VERLA?
A veces cometemos graves errores, como el hecho de atiborrarnos de películas basura que campean a sus anchas por las carteleras y sin embargo olvidarnos de grandes películas de hace unos años. Éste puede ser bien el caso de El Rey Pasmado, de Imanol Uribe, una película que sigue teniendo mucho que aportarnos.
¿Por qué debes verla? Por muchas razones…
ES UNA GRAN PELÍCULA.
Sin duda, está
bien rodada, se basa en una buena historia (que respeta mucho), está
bien ambientada, bien conseguida, bien interpretada. Tiene puntos extraordinarios, resulta sencilla de ver y consigue reproducir muy bien el espíritu de la Corte de Felipe IV en el Siglo de Oro español.
ES UNA GRAN HISTORIA.
También lo es sin ninguna duda. Basada en una excelente novela de Torrente Ballester, es bastante fiel al texto. Quizá se echa de menos el no haber sido rodada en el Convento de la Encarnación Benita, en Madrid, donde realmente sucede la historia de Torrente Ballester. Se rodó sin embargo en el Monasterio del Paular.
ESTÁ MUY BIEN AMBIENTADA.
Simplemente por ver
la ambientación, tan lograda, el atrezzo, el vestuario… todo… Parece que haces un viaje en el tiempo y te sientes realmente en la Corte de los Austrias. Para reproducir la Corte, teniendo en cuenta que en Madrid no se conserva el antiguo Alcázar de los Austrias, recogen tomas de Toledo y su Alcázar, de Segovia o del propio Madrid. En definitiva, una película estupenda, basada en una novela maravillosa, que os animo a ver y leer respectivamente.
LA EXPERIENCIA DE ITACA.
Me gusta mucho la historia del Rey Pasmado. Lo leí hace unos 13 años por primera vez. Hace un par de años, hice la ruta del Rey Pasmado con Carpetania Madrid, que recorre alguno de los lugares por los que sucede la historia y además visita el interior del Convento de la Encarnación Benita, lugar donde en realidad Torrente Ballester situó el
lugar del pecado donde por fin el matrimonio real pudo yacer y verse desnudos.
Por ello, ver la película era simplemente un paso más. La he visto tres o cuatro veces por lo menos, y el encontrármela de pronto y por sorpresa en la tele el sábado fue todo un placer. Espero haber podido trasladar todo lo que me suscita esta película a lo largo de esta opinión. Y que la veáis!!!!
.
Fantastica opiniin