El por qué escoges uno u otro libro completamente desconocidos para leer, es en muchos casos un auténtico misterio. Unas veces es el dibujo de la portada, otras el título y en muchos casos es el comentario de la contraportada.
Sin embargo en este caso si que tengo muy claro por qué he escogido esta obra de un australiano desconocido del que nunca había oído hablar, por más que este libro haya sido un exitazo de ventas en Australia.
Pero las recomendaciones de Plumbio y Almode no dejaban lugar a dudas: Este es un libro que hay que leer.
Plumbio destacaba un párrafo del libro en el que se decía que podías distinguir a la gente que estaba leyendo porque se olvidaba de respirar. Y no solo de respirar, agrego yo, que parece que todos los sentidos quedan en suspenso y ya pueden gritarme si quieren que me entere de algo cuando estoy concentrado en una lectura.
Y este es el eje fundamental de este libro: La lectura como una necesidad vital.
Había encontrado un nuevo amigo. Lo sorprendente era el lugar donde la encontró, no en lo alto de un árbol, ni enfurruñado a la sombra, ni chapoteando en un arroyo, sino en un libro. Nadie nos había dicho que los amigos podían hallarse también allí. (Página 33)
Matilda, la niña protagonista de la historia acaba de descubrir a Pip. Pero ¿quién es Pip?
Siendo Pirrip el apellido de mi padre y Philip mi nombre de pila, mi lengua infantil no alcanzó a hacer nada más largo ni más explícito que Pip. Así me llamé a mi mismo Pip. Y como Pip vine a ser conocido por los demás (Página 33)
Es el comienzo de Grandes esperanzas, la novela de Charles Dickens.
Oía hace poco por la radio un pensamiento que comparto, y es que esta vida es muy corta para leer todo lo que tenemos que leer. Y lo que aún falta por publicar. Y si a eso sumamos lo que me gustaría releer, la lista se hace eterna. Por mucha prisa que me de...
Entre esos libros que tendría que releer está precisamente Grandes esperanzas, porque todas las referencias que aparecen en "El Señor Pip", me resultan totalmente nuevas, como si nunca lo hubiese leído.
.
ARGUMENTO
A la remota isla en que tiene lugar esta historia, llega la guerra entre los que la población llama pieles rojas por el color de su piel y los rebeldes.
Toda la población blanca es evacuada de la isla. ¿Toda? No, que allí se queda un extraño habitante, el señor Watts, conocido por los lugareños como "Ojos Saltones". Es un hombre ya mayor, del que poco saben, salvo que está casado con Grace, una negra de anchas caderas que no parece estar muy cuerda.
Para sorpresa de todos, el señor Watts se hace cargo de la escuela con un peculiar sistema pedagógico:
La mayor verdad que os puedo decir es que lo único que tenemos es lo que podemos poner en común. Ah, y el señor Dickens, claro. (Página 27)
El señor Dickens se personifica en la lectura diaria de Grandes esperanzas. La puesta en común se concreta en la visita de los familiares de los niños, a los que transmiten sus conocimientos de la vida, desde cómo pescar un pez a cómo orientarse en el mar.
Pip se convierte en un personaje real para toda la aldea. El problema y el drama surgen cuando los militares, siempre tan imaginativos, exigen conocer a dicho señor.
.
OPINIÓN PERSONAL
A propósito de la película "El Lector" (aunque mejor el libro como casi siempre), revisaba el concepto de lo que supone la lectura. No es el hecho físico de pasar la vista por unos signos y transformarlos en palabras, sino del sentido y los sentimientos que dichas palabras pueden generar en nosotros.
Por eso, de la lectura pueden disfrutar también los ciegos, los analfabetos, o este grupo de niños que hacen de Pip su mejor amigo.
Libros que marcan una existencia. Eso es lo que le ocurre por lo menos a la protagonista, que va más allá de la lectura y toma fuerzas del libro para seguir adelante con su vida a pesar de todo lo que ocurre a su alrededor.
Sabía que las cosas podían cambiar, porque así le había ocurrido a Pip...) En Grandes esperanzas descubrimos como podía cambiar la vida sin previo aviso. (Página 59)
No es mi caso, no tengo un libro que me haya marcado la existencia, de esos que te cambian la vida. Quizás porque mi vida ha sido una sucesión de autores, comenzando por la imaginación desbordada de Julio Verne o Emilio Salgari, sin perder de vista “La isla del Tesoro”, uno de los primeros recuerdos que tengo asociado a la lectura, evolucionando luego con Asimov, Agatha Cristie, los clásicos rusos, Benito Pérez Galdós, Cortázar, para llegar hoy día a Almudena Grandes, Arturo Pérez Reverte o Toti Martínez de Lezea.
Y eso es solo una pequeña muestra de mis lectores, mis lecturas y mis influencias, en las que cabe desde un best-seller a un clásico, pero siempre entretenido e interesante.
Si no has leído grandes esperanzas, o te pasa como a mí que ni te acuerdas, no tendrás problemas en leer esta novela, se entiende perfectamente, aunque siento que es una pena no tenerla más reciente para captar todos los comentarios que hace a propósito del mismo.
Es sin duda un libro muy recomendable para todos aquellos que os guste la literatura, para los que apreciéis el amor por los libros, para los que gocéis con personajes distintos y bien trazados, para aquellos a los que os guste emocionaros con los sentimientos de sus personajes (aunque también hay que decir que por momentos es un libro muy duro, a fin de cuentas la guerra es salvaje).
Lectura facilitada por Obra Social CajaMadrid
.
Una cuestión para rematar este comentario. Cuando entráis en la página del producto, veréis que hay una pregunta que he puesto en ella y que os animo a contestar (en esta nueva experiencia que nos propone Ciao).
La verdad es que la pregunta que planteo daría para una opinión entera.
¿Qué libro ha cambiado tu vida?
01.10.2009 15:36
Otro libro más que añadir a la lista... Me gustan los libros que despiertan sentimientos y emociones, que hacen reflexionar, que te sumergen en las aventuras de sus protagonistas. Besos.
27.08.2009 13:18
Interesante opinión, saludos.
24.08.2009 10:19
A tener e cuenta