Era un carguero de anuncios, más que otra cosa, el carguero de las ocho menos cuarto con dirección al espectador. Los argumentos eran ridículos, ni como argumentos de culebrón se sostenían. Las cabriolas y caprichos argumentales tenían siemopre la clarísima intención de darle otra vuelta de tuerca a la cosa para estirarla unas semanas más. Empezó sin pena ni gloria, dando más asco que pena ya desde el principio. Tuvo la suerte de verse solo en esa hora de la parrilla televisiva... Y la presencia de Paca Gabaldón. POcas veces hemos visto una pléyade de tantos malos actores juntos. A fuerza de repetir en chollos así, hay quien acaba haciéndose un actor. Parece, sin embargo, qeu casi todos los actores desconocidos que han intervenido aquí, tendrán que seguir practicando. A ALfonso se le dio una gran oportunidad después de una relación poco provechisa con la profesión. La desaprovechó encerrándose en los topicazos de sdu papel. No lo han llamado para otra cosa. Había buenos actores, de todos modos, pero los guionistas se empeñaban siempre en hacer una serie mediocre: no sabían hacer otra cosa