Llegué a este libro tras leer alguna opinión en Ciao, atraído por lo que nos contaba de él y por su autor, Dan Simmons, que me dejó un muy agradable sabor de boca con la saga de “Los Cantos de Hyperion”, así que me atreví con este libro y una vez pasado un tiempo desde que lo terminé, ahí van mis sensaciones:
PERSONAJES

Capitán Crozier, se trata del capitán de uno de los dos buques que quedan varados en el hielo. Es un hombre de mediana edad, irlandés, de clase baja, que se ha trabajado su ascenso a lo largo de los años, gracias a sus grandes esfuerzos, viendo como hombres menos capacitados, pero mucho mejor colocados en la escala social, le pasaban por delante. Es alcohólico, pero como sólo consiguen los que realmente tienen un serio problema con la bebida, cuando está borracho sigue manteniendo su lucidez. Es práctico, pragmático, inteligente y conoce muy bien su trabajo, tanto desde el punto de vista de la navegación, como en el de la psicología de los marineros, realizando un más que digno papel cuando le toca asumir el mando y la responsabilidad de la expedición.Doctor Goodsir, médico de profesión, aspira a convertirse en naturalista, razón por la que se embarca en la expedición sin ser consciente de la vida que le aguarda. Al ser ayudante del cirujano de a bordo, no es demasiado apreciado por los oficiales, que no ven en él nada más que a un civil. Se puede decir que al inicio de la novela, Goodsir es un tanto ingenuo, pero las penalidades y los horrores que tiene que ir experimentando a lo largo de su estancia en el Polo Norte, le hacen cambiar y finalmente únicamente se preocupa de la supervivencia de sus pacientes, poniendo por delante el bienestar de otros, por encima del suyo propio.
Capitán Fitzjames, el capitán del otro barco, es relativamente joven y debe su puesto en parte a sus méritos, en parte a su origen social y su talento para moverse en sociedad. Es agradable, optimista, aunque algo inexperto, es el tercero en rango de la expedición, pues, aún siendo el capitán del buque insignia, es el jefe de la expedición, sir John quien realmente ostenta el mando al inicio. Poco a poco, las dificultades y la desesperanza van haciendo mella en él a medida que pasan los meses y la situación va empeorando más y más, demostrando que no es tan duro como podía parecer en un principio.
Sin John Franklin, aunque no es protagonista directamente durante la mayor parte de la novela, sus acciones, decisiones y su estilo personal, son el mayor de los condicionantes para todos los miembros de la expedición. Es orgulloso, bastante pagado de sí mismo y tremendamente religioso, pertenece a la clase alta, en parte gracias a haber sabido elegir bien a sus esposas. Su orgullo no le deja ver más allá de lo que él cree está bien y no escucha a sus subalternos, siendo sus decisiones las que abocan a la expedición a su situación actual. Es conocido por ser el hombre que se “comió sus zapatos”, en una expedición ártica anterior, que terminó en un estrepitoso fracaso y al no tener qué comer, él y algunos de sus hombres hirvieron la parte superior de sus botas como alimento, ese hecho le traumatiza y le hace sentirse inferior a otros de sus colegas exploradores más exitosos, lo que en parte explica su arrogancia.
Pese a haber fracasado en dos expediciones, le han puesto al mando de esta su tercera, y última misión.
Lady Silenciosa, se trata de una joven esquimal a la que el capitán Crozier ha decidido acoger en su barco después que, por un desafortunado incidente, sus hombres mataran a su acompañante, un hombre mucho mayor que ella, que nadie sabe si era su padre o esposo. No habla, puesto que una parte de su lengua ha sido cortada, al parecer no por accidente, lo que hace que la siempre supersticiosa tripulación la tome por bruja. Poco se sabe de ella, únicamente que se mueve por el barco a su antojo y desaparece en el hielo sin miedo aparente al gran oso polar que acecha a la expedición. No muestra emociones de ningún tipo, únicamente se dedica a observar, sin participar en la vida del barco, ni ayudar en nada a la tripulación en dificultades.
ARGUMENTO
Dos barcos de la Marina inglesa el HMS Terror y el HMS Erebus, antiguos barcos de guerra reconvertidos en buques de expedición polar a los que se les ha añadido unas potentes calderas de vapor para poder abrirse paso por el Polo Norte, se encuentran varados en el hielo, llevan ya meses en esa situación, esperando que en el próximo deshielo, sus barcos queden liberados de su prisión. La situación es muy delicada, las provisiones se están agotando, Sir Jonh Franklin, el oficial al mando ha muerto, la enfermedad, sobretodo el terrible escorbuto está presente como un tripulante más y una extraña criatura, un oso polar de grandes dimensiones va diezmando poco a poco a la tripulación. Ese animal, no se comporta como el resto de los de su especie, muestra crueldad innecesaria y se comporta de forma extrañamente inteligente, por lo que los supersticiosos marineros lo consideran una encarnación sobrenatural del mal.
En esta situación, el capitán Crozier, ahora al mando de la expedición, tiene que lidiar con la situación, racionando los víveres, tomando difíciles decisiones, mientras mantiene a raya a su tripulación, pues bien sabe, que una muestra de debilidad por su parte o un comportamiento inadecuado, puede llevar a la peor de las pesadillas de un capitán: el motín.
OPINIÓN PERSONAL
Pues bien, comenzaré diciendo que en general, el libro me ha gustado, aunque en algunos momentos me ha costado ir avanzando a través de los capítulos, pues no se trata de una novela de acción precisamente. Por el tema que trata, es claramente una novela histórica, aunque los elementos fantásticos están presentes, pero de una manera que no resultan demasiado increíbles, pues se les dota de un aura de misticismo, de forma que se integran bastante bien en el conjunto de la historia.
Como puntos a favor, sin duda alguna destacaría el estilo del autor, si habéis leído antes a Simmons, me entenderéis, puesto que su prosa resulta bastante atractiva, aunque en esta novela, creo que ha perdido algo de su agilidad. Sobre la estructura narrativa del libro, al principio nos puede resultar algo confusa, pues aparecen numerosos “flash-backs”, que hasta que no logramos situarnos, pueden desubicarte un tanto, además, cada capítulo está narrado desde el punto de vista de alguno de sus personajes, siendo su encabezado, el nombre de uno de ellos, junto con la fecha de los hechos que se relatan.
Los capítulos están narrados desde la perspectiva de su protagonista principal, combinando la narración en tercera persona e incluyendo a la vez las propias impresiones y opiniones de su protagonista sobre lo que sucede, una excepción, son los capítulos que se centran en el doctor Goodsir, que son, en gran parte, las entradas de su diario personal. Esta estructura narrativa, le da a Simmons una gran flexibilidad, lo que le permite narrarnos la misma historia desde las diferentes perspectivas de cada uno de sus protagonistas, en ocasiones yendo adelante y atrás en el tiempo cuando así lo cree conveniente.
También hay que destacar, que el autor consigue en todo momento transmitirnos la sensación de soledad, impotencia y desesperanza de unos hombres atrapados en el hielo, un ambiente inhóspito que no parece propicio a la vida y que van viendo como sus esperanzas de sobrevivir disminuyen con cada día que pasa. El hambre, el frío, las provisiones en mal estado, los síntomas incipientes de escorbuto y la extraña criatura que los acecha y que parece querer cazarlos con una inteligencia y una astucia impropia de un animal, van haciendo mella en todos y cada uno de los integrantes de la expedición. Especial mención, hay que hacer de las descripciones que Simmons nos presenta sobre el paisaje ártico, que resultan muy vívidas. Se agradece además, el trabajo previo de documentación, que se intuye tras esta novela, pues en todo momento, la acción descrita resulta de lo más creíble.
Sobre los personajes, hay que señalar que están francamente bien trazados, sus maneras de actuar parecen naturales en todo momento, desde el capitán Crozier, que descubre dentro de sí una fuerza y un ansia de vivir que creía no poseer, pasando por el engreído y pagado de sí mismo sir John, hasta la evolución del doctor Goodsir, que ve como va desapareciendo su ingenuidad, conforme tiene que enfrentarse a un horror tras otro. El autor no olvida tampoco ponerse en la piel de marineros de diferentes condiciones y oficios, ofreciéndonos, en algunos casos incluso les dedica capítulos enteros, buenos retratos de sus distintas personalidades, podemos encontrar a un maduro mozo de oficiales que es un verdadero erudito, hasta el inculto, mezquino, manipulador marinero de la más baja estofa, o al enorme marinero con mente de niño que se deja llevar por éste último, acatando sus órdenes sin chistar.
Un personaje, merece especial mención, se trata de Lady Silenciosa, la joven esquimal, durante gran parte del libro, parece un mero personaje secundario con un aura de misterio que la rodea, ¿qué hacía con su acompañante tan lejos de ninguna parte?, ¿por qué tiene la lengua mutilada?, ¿cuál es la razón por la que sigue con la expedición? El autor consigue que nos preguntemos todas estas cosas, ya sea planteando directamente las preguntas, al ponerlas en boca del resto de sus personajes, que frecuentemente especulan sobre ella sin entenderla, o bien, describiéndonos su extraño comportamiento y dándonos qué pensar.
Sirve además como contraste, por un lado tenemos a los “civilizados” ingleses, que con toda su tecnología, herramientas e inteligencia, apenas logran malvivir en un entorno tan inhóspito y por el otro a la cultura esquimal de Lady Silenciosa, despreciada por los “civilizados” ingleses que consideran a los esquimales como salvajes o directamente poco más que animales, pero que sin embargo son capaces de desenvolverse en tan duro clima, sin necesidad de sofisticados artilugios, únicamente con el saber ancestral de su raza.
Como puntos negativos, únicamente señalaría que el libro puede resultar un tanto largo, son más de 750 páginas, ya que como ya os he comentado, no hay demasiada acción y puede resultar algo pesado en algunos puntos. Personalmente, me sorprendió ver que se trataba de un best-seller, puesto que no cuadra demasiado con lo que normalmente encontramos en este tipo de libros, puesto que si se busca una lectura fácil, no recomendaría este libro, pues el tema que trata y la desesperanza e incluso en algunos momentos sensación de angustia que llega a transmitir, pueden resultar demasiado duros si buscamos una lectura ligera. Por lo tanto, avisados quedáis, no es lectura para todo tipo de lectores.
UN PEQUEÑO APUNTE HISTÓRICO
Al haberme entrado la curiosidad tras leer este libro, busqué por Internet información sobre la expedición, averiguando que narra un hecho real, la desaparición de una expedición polar sin dejar rastro durante años. Al menos algunos de los nombres de los personajes y el nombre de los barcos son los reales, así como la ubicación de algunos, no sé si todos, de los diferentes campamentos que instalan los integrantes de la expedición. No os aburriré con más detalles, únicamente os dejo un link de la página que me ha parecido más interesante por si queréis saber algo más. Eso sí, sabréis el final de la historia (al menos en parte), si la consultáis antes de leer el libro:
http://www.ovejaselectricas.es/?p=632
Opinión previamente publicado en el foro El Escalpelo Literario