La cordura del asesino
10.05.2003
Ventajas:
Todas, quizá un poco lenta en algunas ocasiones
Desventajas:
Ninguna
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Gancho
¿Volverías a leerlo?
Más
 carboanion
Sobre mí:
usuario desde:01.01.1970
Opiniones:92
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 32 miembros de Ciao
NOTA: Cuando escribí esta opinión, la novela no estaba incluida en ninguna categoría, así que la colgué en "Por la letra E". Puesto que ahora sí tengo dónde ubicarla, la pongo en su sitio. Y lo mismo haré con Alta fidelidad, pues tengo la opinión de la novela colgada en la categoría correspondiente a la película :S Esto es lo que escribí, hace casi un año: Tal y como se indica en la nota de la primera página, antes del siglo XX, a las personas que padecían una enfermedad mental se las consideraba “alienadas” (enajenadas), apartadas no sólo del resto de la sociedad sino de su auténtica naturaleza. Por tanto, a los expertos que estudiaban las patologías mentales se les denominaba “alienistas”. Sin embargo, en esta novela se parte siempre de que el asesino en serie que está mutilando y matando a muchachos que se prostituían no está loco: simplemente su cordura está pidiendo auxilio. Pero éste es sólo un detalle que hace aún más interesante la novela.
La historia comienza con el entierro de Theodore Roosevelt, quien además de presidente de los Estados Unidos fue un reformador del sistema policial, boxeador, escritor, padre de familia numerosa, cazador y aventurero (cosas que no sabría si no fuera por esta novela). Su amigo John Schuyler Moore rememora un caso cuyo éxito se debió a la iniciativa y a la mentalidad abierta de Roosevelt y lo narra para nosotros. Se remonta a una noche de 1896 en que su amigo, el alienista Laszlo Kreizler, lo manda llamar para que sea testigo del levantamiento del cadáver de Giorgio Santorelli, un niño que se prostituía y que ha aparecido asesinado y salvajemente mutilado, un crimen que guarda cierta similitud con otras muertes. Y aunque las víctimas no tienen relación aparente entre si y no hay pistas que den indicios de quién puede ser el autor de los hechos, Kreizler se propone descubrirlo a través de la psicología: por sus hechos, se puede deducir qué tipo de personalidad tiene el asesino y se puede acotar la búsqueda. Contaros mas sería un delito, porque esta novela de 750 páginas merece ser descubierta línea a línea. ¿Qué me ha gustado? Todo. No solo la descripción de una New York en que la estatua de la Libertad es sólo “la estatua de Bertholdi en Bedloe Island” y no un emblema, en que la inmigración era todo un problema, los menores no tenían derechos y eran plenamente responsables de sus actos, las pandillas de gangsters se repartían la ciudad y edificios hoy emblemáticos eran aberraciones arquitectónicas o algo en desarrollo, no. Es también la época que se ha elegido: las mujeres comienzan a incorporarse a un mercado laboral reservado a los hombres (y es aquí que a la investigación se incorpora Sara, la secretaria de Roosevelt), hay prejuicios raciales de todo tipo, teorías científicas nuevas chocan con las antiguas (Kreizler es un paria entre sus colegas por defender la influencia decisiva de la infancia en el comportamiento adulto), las huellas digitales se desprecian como prueba (y he aquí que los hermanos Isaacson se unen al equipo, dos detectives de la policia científica, judíos para mas inri)... Con esta excusa, se desarrollan los fundamentos de la psicología y la ciencia forense, a la vez que una trama apasionante: no hace falta ninguna coincidencia para atrapar al asesino y fascina ver como de la nada surge la inquietante figura de un hombre que, a pesar de todo, no está loco, sino que pide auxilio.
Si no os gusta la novela negra, tomadla como una novela de intriga; si no, como un tratado de psicología; si aun no os convence, como algo mas romántico: es completísima, absorbente y amena. Una joya. Tengo entendido que Kreizler tiene una segunda aventura publicada, El ángel de la oscuridad. La buscaré y os diré si se puede superar semejante obra maestra.
P.D: Un año después, no he visto nada de Caleb Carr por las estanterías, pero tampoco he buscado con verdadero ahínco. Sin embargo, no estaría de más releer El alienista o proponerme de veras buscar El ángel de la oscuridad...
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02.01.2006 21:42
Espero que me lo regalen por reyes, y sino me lo compro yo el dia 7!!!Un beso
22.01.2005 15:15
Pues yo tengo por casa este libro y todavia no lo he leido. No tenía ni idea de lo que me estaba perdiendo!!
17.10.2004 19:09
Hace que tengo ganas de leerlo, tu opinión me ha resultado muy útil. Saludos