Sólo cuando somos niños, vemos con claridad cual es el camino que deberíamos seguir en nuestras vidas. Es en ese momento de nuestra existencia, cuando somos realmente conscientes de lo que queremos hacer, y a donde queremos llegar. Por desgracia, conforme crecemos, ese objetivo va quedando atrás, en lo más recóndito de nuestro ser, y tan sólo algunas señales procedentes del universo que nos rodea, nos recuerdan lo que en remotos años, teníamos claro como el agua.
Este, podríamos decir que es el tema principal, que sirve para que Paulo Coelho desarrolle una trama de lucha por un sueño, con viajes, apuestas arriesgadas, y aprendizaje de todo lo que nos envuelve, de todo aquello, que vemos cada día, y en lo que tan sólo de forma puntual, paramos atención.
Hacía mucho tiempo que no terminaba un libro. Y especifico terminar, porque por desgracia, en demasiadas ocasiones los últimos meses, he cogido multitud de escritos, y tras haberlos ojeado, han ido quedando apartados, dispersos por los más variopintos lugares, a la espera de que me decidiera a reemprender aquello, que con tanta pasión había comenzado días antes. Creo que factores como el poco tiempo libre del que puedo disfrutar últimamente, añadido a cierta modorra y vagueza por la lectura, - quizás debido a las horas que me han robado otros relatos, de cierta comunidad de internautas -, se han confabulado para que una de mis pasiones, haya estado en hibernación excesiva.
Pero ello ha pasado a mejor vida, gracias a este narrador Brasileño. Su estilo, al menos en esta obra, podría describirse por un neófito en esta materia
como yo, de directo, sin un abuso de vocablos demasiado enrevesados para un lector “medio” , - entre los que creo encontrarme - , y con un uso de diálogos entre protagonistas adecuado, que consigue evitar la densidad que en algunas obras, provocan en ocasiones párrafos descriptivos y narrativos demasiado extensos, dada su naturaleza superflua, y prescindible.
Es un libro que se hace ameno, de aquellos que enganchan al lector en pocas páginas, y que provoca en éste, un sentimiento de inquietud y esperanza, sabedor de que en pocas horas, alcanzará el final de la historia, sin tener que interrumpir ésta en más de una ocasión, por su longitud y inacabable trama. En mi caso, dos días de lectura, de unas tres horas cada uno, han sido suficientes para llegar al punto que desde que comienzas, quieres alcanzar, pero que cuanto más te vas acercando, menos pasión despierta su logro.
La obra, comienza con un prefacio, donde Paulo Coelho se confiesa ante el lector. Admite ante éste, que en su juventud, durante principios de los setenta, la Alquimia le atrajo de manera absorbente. Trató de abarcar todas las obras que tuvo en su mano encontrar sobre el tema, intentó contactar con algunos sabios que admitían haber llegado hasta el fondo de los secretos de esta extraña ciencia, y realizó algún que otro experimento, - obviamente sin éxito -, en ese afán que supone transformar plomo en oro. Él, como muchos otros con anterioridad, fracasó.
No obstante, este prefacio adquiere más adelante, y ya inmersos en la trama, un papel predominante. Muchos de lo que leáis este libro, creo que acabaréis coincidiendo conmigo, en que uno de los personajes que van apareciendo, representa fielmente al Paulo de aquellos años. Y no se tratará del protagonista.
Éste, no es otro que un joven pastor, llamado Santiago. Ya no es un niño, y por eso no recuerda cual es su leyenda personal. Así da en llamar el narrador, a ese objetivo que en nuestros primeros años de vida, aparece ante nosotros claro como la nieve. No obstante, las señales de las que os hablé en el primer párrafo de esta opinión, le recuerdan día a día, que su corazón aún sueña con esa leyenda, con encontrar ese tesoro que cada uno de nosotros, tenemos posible descubrir si hacemos caso de los signos que el universo nos muestra cada jornada que vivimos.
Será un encuentro casual con un misterioso anciano, la llama que acabe por encender la mecha, que tantas señales habían ido construyendo y que colme por fin, el ansia semidormida de Santiago para que comience un viaje, que a lo largo del desierto norteafricano, debe llevarle hasta Egipto. Ese es el lugar, que otro personaje de la historia, le descubre como destino para alcanzar su leyenda personal.
No desvelaré más detalles del libro, porque ello eliminaría los alicientes que para mi, hacen imprescindible su lectura. Toda historia alcanza siempre su punto culminante, al final de ésta. Aquí es donde grandes relatos acaban convertidos en una historia más, que a duras penas contribuirá a marcar mínimamente nuestras vidas. En ocasiones, relatos en los que te había costado mucho entrar, encuentran su razón de ser en las últimas líneas, y te muestran cuan equivocado estabas al haberte planteado abandonar su lectura. Pues bien, “El alquimista”, es justo lo que yo considero, una sabia mezcla de ambos tipos, es decir, no cuesta para nada participar de la historia, y meterte en el papel de cualquiera de los personajes, y alcanza el momento más inolvidable en sus cinco últimas páginas. El sabor que deja, es aquel que provoca la necesidad de reflexionar sobre la enseñanza que encierra. Conmigo al menos, consiguió presentarme ciertos aspectos de la vida, de una forma más amplia a como hasta hoy, los había percibido. Creo un poco más en mi, y pienso, que como Santiago, percibo más nítidamente que es lo que de niño empujaba mi vida a seguir su curso. Creo haber rememorado mi leyenda personal, y espero que ahora, las horas, los días, los meses, y los años, no actúen como una tormenta de arena, que la vuelva a ocultar a mis ojos, a mi espíritu, y a mi alma. Al menos sabré como sabía el joven pastor, que mi corazón siempre estará ahí para recordarme su existencia.
Definitivamente, la frase que define mejor todo lo que he tratado de explicar, - y que mi mujer recoge como aprendizaje de este libro -, es aquella donde el Alquimista recuerda a Santiago, que cuando uno desea algo fervientemente, el universo entero, conspira para que lleves a cabo ese deseo.
Muchas gracias por leerme, y espero que mi recomendación os sea de ayuda.
------------------------------------------------------
Datos técnicos:
“El Alquimista”, de Paulo Coelho.
30ª Edición
Editorial Planeta
172 páginas – Tiempo de lectura estimado (5-6 horas)
Precio: Indicado por Ciao en el producto
29.01.2004 10:10
Ayer mismi por la noche acabé de leerlo y la verdad es que me ha gustado muuucho!!Ahora escribire mi opinion. Unsaludo
11.03.2003 22:26
Solo puedo decir, OLE, OLE Y OLE
10.03.2003 21:59
Qué gran libro!!! Yo tengo la colección entera de Paulo Coelho, me encanta cómo escribe, el mensaje de cada una de sus líneas. "El manual del guerrero de la luz" es precioso. "A orillas del río Piedra me senté y lloré" es fantástico. "El alquimista" es mágico. Qué bueno.Un saludo.