Hay películas que no son ni buenas ni malas. Vale, el Gasset Dubois seguro que a algunas las pone a caer de un burro, pero aunque el buen hombre me cae bien, más que nada por las perlas que deja caer de vez en cuando, me parece que sus gustos y los míos no siempre van por los mismos derroteros. Con esto de que no son ni una cosa ni otra, me refería a que objetivamente serán lo que sean, pero que cuando te pillan en el momento adecuado el truño más truño de los truños te puede parecer una obra maestra del séptimo arte.
A esta película, 8816 votos en la IMDB, la biblia del cine en internet, le han otorgado un 6,2 sobre 10. Eso quiere decir que objetivamente, a casi todo el mundo le ha parecido una peliculita majilla sin muchas pretensiones. Ni es mala de llorar ni para dar aplausos con las orejas. Pero qué queréis que os diga. Es de esas películas a las que les tengo cariño. Fue amor a primera carátula. La vi en el videoclub y con ese título que parece que me lo hayan pedido a mí (cachis, otra frase que se me olvidó meter en mi lista de grandes éxitos fraseológicos, es lo que tiene) no pude remediar cogerla.
Es del tipo de" pelis manta". Es decir, de las que tienes que pertrecharte en el sofá tapada con una mantita hasta las orejas y arrebullada. Se vale invitar a amigas. Con novio o marido pierden bastante porque normalmente estas cosas les suelen producir sarpullido y se ponen muy pesados. Una de las mejores cosas es que la imagen que te haces de ella antes de poner el dividí a funcionar se corresponde casi por completo a lo que recibes. Es decir, cuando tienes el cuerpo de comedia ñoña, es eso lo que quieres. A mí se me pone bastante mal café cuando tengo el cuerpo de comedia y lo que ves es un dramón disfrazado. Como me pasó con "La joya de la familia", por ejemplo. Que yo quería comedia romántica y nos atizaron con dramón familiar. Leches, eso es mentir. Y debería estar castigado. Yo que trabajé en un videoclub recuerdo que una vez nos vino un cliente diciendo que le devolviéramos el dinero porque no le había gustado. Al otro lado del mostrador te da la risa, pero como cliente pienso que leñe, hay algunas películas por las que deberían pagarte a ti.
Bueno, que me pierdo. La ventaja de "El amor es lo que tiene" es que tú esperas comedia romántica y eso es lo que ves. No una novela rusa llevada al cine, ni una película de cine iraní, ni cine independiente que explora las relaciones del cangrejo de río con una manada de manatíes. Por poner unos ejemplos. Hoy tenía el cuerpo tontorrón y quería ver algo así, de manera que después de cenar me he hecho un ovillo con mi manta y a disfrutar un rato. Creo que era la segunda vez que la veía. No será una grandísima película, pero aguanta bien dos visionados y te sigue emocionando. Eso sí, esta segunda vez se me ha hecho más corta.
La peli, es lo que tiene, cuenta la historia de Oliver y Emily, a los que dan vida Ashton Kutcher (el hombre de nomenclatura imposible de escribir bien sin pensarla) y Amanda Peet.
Al primero lo conoceréis porque se casó con Demi Moore. Yo os puedo decir su fecha de boda, más que nada porque se casaron el mismo día que yo. No admitiré apuestas sobre quién estaba más guapa ese día, si Demi o yo. Amanda quizás os suene por la serie Jack y Jill o como a mí, por la película En de repente catapún, quiero decir, Cuando menos te lo esperas. Ahí hacía el papel de hija de Diane Keaton… no he podido evitar pensar toda la película que se llamaba Marin como allí. Como secundaria aparece Katryn Hahn, otra que siempre hace de "amiga de" en todos los sitios donde sale. En Crossing Jordan, en Como perder a un chico en 10 días… será que tiene cara de ser amigable la buena mujer.
Es una historia contada "a saltos". El orden que sigue es lineal, pero hay elipsis de meses e incluso de años. Nos habla de la amistad-rollete-amor de Oliver y Emily… ¿A estas alturas no os parece ya sospechosamente parecida a Cuando Harry encontró a Sally? Realmente no es que sea una película terriblemente innovadora en ese sentido. Básicamente es un chico conoce chica - no es el momento y se hacen amigos - más tarde se enamoran, pero tampoco es el momento - ¿alguna vez se dará la alineación de astros para que estén juntos?. Nada nuevo, vamos.
Sí que existen sutiles diferencias; no se han limitado a hacer un remake más o menos conseguido de la película de Rob Reiner. Para empezar, la película empieza con un polvete de aquí te pillo aquí te mato en un avión de dos perfectos desconocidos que acaban de cortar con sus respectivos novios. Pero al contrario que la otra, en esta sí que se percibe la química entre los dos desde el principio. Meg y Billy se odian al principio, luego se hacen amigos y más tarde se enamoran. El personaje de Kutcher desde el primer momento se sentirá atraído por ella. También los lapsos de tiempo son más cortos y salvo en el primer salto, apenas se notan diferencias físicas de ellos. Emily al principio es un poco quinqui, pero en seguida la sofisticarán.
El éxito de estas películas, por más trilladas que estén, reside, a mi entender en que hablan de historias que todos hemos vivido en algún momento. Creo que la mayoría nos habremos planteado si ese amigo que tenemos podría ser algo más. Quizás es una película que conecta conmigo porque yo también tengo una historia de amores a destiempo. Tenía un amigo del que estuve enamorada cuando él ni siquiera sabía casi ni de mi existencia, luego se enamoró él de mí y yo estaba comprometida, y luego me volví a colgar yo de él. Nunca de manera simultánea y siempre a contrapié. Lo mejor es que ambos éramos conscientes de ello y cuando ya asumimos que no estábamos hechos el uno para el otro de vez en cuando lo comentábamos y nos reíamos, con la naturalidad del que asume que esas historias están bien cuando dejan un poso bueno. Es algo entrañable y que ambos guardamos en el lugar de los recuerdos bonitos.
La historia de la película no reviste mucha más importancia. Es por tanto susceptible de que penséis que es una auténtica mierda si no la veis en el momento adecuado.
Pero cuando se trata de cosas superadas, la verdad es que se ve con cariño.
Una de las cosas que me llama más la atención es lo dispar de sus caracteres, sobre todo al principio. En las primeras escenas, él se muestra como alguien que quiere tener su vida controlada hasta límites insospechados. Tiene planeado qué es lo que hará y cómo será su vida en 6 años: tendrá un próspero negocio sustentado en internet, tendrá su casa y su mujercita estará esperándole por las noches con las pantuflas en la mano cuando llegue. A mí me gusta tener las cosas controladas, así que yo en cierto modo me veía a mí en él cuando tenía veintitantos. Pero ahora, con 31, le miraba con cara de "angelico… si tú supieras que la vida hace con nosotros lo que le da la gana…". Por un lado es una persona que quiere tenerlo todo controlado, pero por otro no puede evitar enamorarse de una desconocida. Es algo que se niega a sí mismo, pero que está ahí presente. Intenta enterrarlo, camuflar sus sentimientos con otras historias, con otras prioridades, pero ya está contaminado.
Por otro lado ella parece pasar absolutamente de todo. Si él tiene un plan para su vida, ella va completamente a la deriva. No sabe a qué quiere dedicarse, elige sus relaciones con bastante poco tino, y vive el presente a fondo. Pero como decía, la vida tiene sus propios planes. Ella, fruto de los años, va madurando y se va volviendo un poco menos "chorro loco" y él en cambio habrá de soportar cómo el destino se dedica a tirar abajo sus planes con la precisión de un delineante. Esos cambios los alejan y separan continuamente. Siempre hay alguien para el que no es el momento adecuado. Como si eso existiera. Nunca se puede tener todo controlado.
Estos personajes son bastante más desinhibidos que los de la película de los ochenta. Quizás es una relación más cercana a lo que hoy se pueda entender. Ellos tienen sexo aparentemente sin compromiso, y comparten risas y bromas con mucho compromiso. Más allá de lo físico está claro que ellos se entienden desde un principio porque tienen un nivel de complicidad bastante alto apenas se conocen. Me encanta una escena en el coche en la que están haciendo el idiota con la comida y ella le muestra su boca llena a él. Eso sólo se hace cuando te sientes cómoda con el de al lado. Esas cosas con un ligue de una noche, como que no. Es más, añadiría ¡ni con los amigos! … una que es muy asquerosita para sus cosas.
Los dos son un vaivén emocional y por tanto su relación pasa por múltiples estados incluso en una misma noche: consolarse por las rupturas, sentirse atraídos el uno por el otro, compartir risas y bromas, volver a lo más físico, de repente estar despegados y a años luz el uno del otro. También me parece bonito el cómo hacen cosas por el otro, los pequeños gestos y matices y las grandes gestas. El cómo se autoprotegen cuando se dan cuenta de que están enamorándose y no puede ser.
Todo esto está salpicado con una banda sonora que no pasa desapercibida y que está muy bien elegida.
Si estáis interesados en conocer los temas, los tenéis disponibles en esta dirección (http://spanish.imdb.com/title/tt0391304/soundtrack)
No sé si es una buena película o no. Ni me importa. A mí me gusta porque me dice cosas y me hace pensar en las cosas que merecen la pena, en los paraísos perdidos y presentes.
FICHA TÉCNICA (extraida de Filmaffinity)
TITULO ORIGINAL: A Lot Like Love
AÑO: 2005
DURACIÓN: 107 min.
DIRECTOR :Nigel Cole
GUIÓN: Colin Patrick Lynch
MÚSICA: Alex Wurman
FOTOGRAFÍA; John de Borman
REPARTO: Ashton Kutcher, Amanda Peet, Ty Giordano, Melissa Van der Schyff, Taryn Manning, Kathryn Hahn
Yo creo que no había oído hablar de ella jamás, pero como lo mío no son las comedias románticas podré pasar sin verla. Besines