El año que trafiqué con mujeres - Antonio Salas

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El año que traficó con esclavas

5  09.07.2004

Ventajas:
una genial obra

Desventajas:
que el mundo sea así

Recomendable: Sí 

MiRhY_BcN

Sobre mí:

usuario desde:20.08.2003

Opiniones:89

Confianza conseguida:76

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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 22 miembros de Ciao

Buenas a tod@s de nuevo!!!

Como bien dije en la otra opinión, ya tenía ganas de hacer una opinión sobre este libro que me leí hace un par de meses porque realmente es uno de esos libros que, como mínimo a mí, no dejan indiferente.

¨‘°ºO Oº°‘¨eL AñO QuÉ TrAFiQuÉ cOn MuJeReS ¨‘°ºO Oº°‘¨

Partimos de la base de que el mercado del sexo no tiene ni fronteras, ni límites, ni nada que se le parezca, es un mercado despiadado y puede resultar sumamente asqueroso, habitualmente por culpa del comprador y no del vendedor; donde la mercancía es humana, igual que su consumidor.

Por lo tanto, en el mercado del sexo entra algo más que un precio, un valor añadido o todo aquello que se relacione con la mercancía puramente dicha, entran los derechos humanos y los deberes, dos conceptos paradójicamente vulnerados, y por qué no decirlo, entran en juego sentimientos y vida, paradójicamente olvidados.

En este libro, su autor, Antonio Salas, se adentra de pleno en el mercado del sexo y desvela puntos ya conocidos por algunos, desconocidos por otros y pasados por alto por muchos más.

Oº°‘¨ El autor: Antonio Salas ¨‘°ºO

Hombre que ya ha pasado hace un tiempo la barrera de los treinta, sin pareja ni hijos, se declara agnóstico y apolítico y de profesión: periodista/reportero especializado en investigación de alto riesgo.

Antonio Salas obviamente es el seudónimo que utiliza este periodista para permanecer en un supuesto anonimato. Sus trabajos más conocidos. “Diario de un skin” (libro más vendido el año de su publicación en España) y el editado por primera vez en marzo de este año: “El año que trafiqué con mujeres”. Aunque Antonio Salas ha publicado más de media docena de libros en las últimas dos décadas y ha trabajado para diarios, revistas, cadenas de radio y de televisión en tareas de investigación.

Su introducción en sectas, grupos neonazis y ahora en el mercado de la prostitución hace que este periodista deba permanecer en absoluto anonimato (actualmente es una de las cabezas en España por la que un montón de personajes que no se andan con pamplinas darían una gran cantidad de dinero para verla separada del cuerpo del autor o, mejor aún, separarla con sus propias manos).

Aún así, muchísima gente dice conocer a Antonio Salas, sobretodo skins y proxenetas, y van difundiendo por la red identidades varias asegurando que es el “verdadero Antonio Salas”, creo que lo interesante (o repugnante) del tema no son estos skins alocados (válgase la redundancia) o los proxenetas traicionados que buscan alguien con quién pagar su rabia e ira, sino estos que se hacen llamar periodistas con el título y currículum en mano que intentan buscar quién es Antonio Salas, sinceramente, me parece muy patético que en vez de enfocar sus trabajos de investigación (usando “trabajos de investigación” en el sentido más amplio) a cosas más interesantes y productivas, se vuelvan tarumbas intentando desvelar quién se oculta tras el seudónimo de Antonio Salas.

Incluso en este tema, me parece curioso (por no decir vomitivo) una reciente noticia publicada este mismo mes en Tiempo por Fernando Rueda en la que se habla de un profesor de una universidad de periodismo española (sin desvelar nombres) que ha ido corriendo el bulo entre sus alumnas a lo “galán de telenovela” de que él es Antonio Salas, pero “cariño, por favor, no lo digas”. Aix…cuánta imaginación y cuánto poco seso!

Oº°‘¨ El libro ¨‘°ºO

Y ya una vez sabiendo quién es Antonio Salas (me da igual quién es realmente, la verdad) vamos a ver qué tiene este libro.

En El año que trafiqué con mujeres, el autor cuenta con todo tipo de datos, nombres y situaciones los interminables meses que pasó recorriendo todos los estratos del “oficio más antiguo del mundo”: desde las desvalidas prostitutas callejeras que cobran 4 duros por un completo a las famosas televisivas que la ejercen en círculos cerrados de lujo por cantidades insostenibles, pasando por las jóvenes universitarias necesitadas de caprichos o que quieren pagarse los estudios de una forma “rápida” pero no tan “fácil” como se dice o las desamparadas inmigrantes que no tienen dónde acudir.

Antonio Salas se hace pasar por un pujante propietario de una red de prostíbulos repartidos por toda la geografía nacional creando así su propio personaje que llevará a cabo durante toda la obra.

El libro es un recopilatorio de las cosas que según el autor son interesantes para destacar, a modo de resumen, dado que poner todos los testimonios y demás sería hacer como mínimo una docena de libros.

En este caso, El año que trafiqué con mujeres, de la editorial “Temas de hoy: en primera persona” consta de 384 páginas divididas en: Prefacio, 13 capítulos, epílogo, “La vida sigue igual” (actualidad del autor) y un anexo documental.
Fotos de El año que trafiqué con mujeres - Antonio Salas
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El año que trafiqué con mujeres - Antonio Salas Fotografía 38581 tb
Antonio Salas, portada de su web www.antoniosalas.com

Los capítulos del libro son los siguientes:

- Capítulo 1: Nazis versus proxenetas:

En este capítulo, Salas revela la existencia de estrechos vínculos entre el negocio del sexo y la ultraderecha española.

El autor ya tenía experiencia en este tema, gracias a su trabajo en Diario de un Skin, de hecho eso mismo casi le cuesta la vida y lleva a situaciones tan paradójicas como cuando el presidente de ANELA, del que hablaré a continuación, le dice: “deberías leerte un libro que salió hace poco, de un tío con dos cojones que se infiltró en los cabezas rapadas, el muy cabrón. ‘Diario de un skin’ se llama, ¿lo conoces?”.

El tal presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (ANELA), José Luis Roberto, es el responsable de España 2000, un grupo de ultraderecha de orientación xenófoba y racista, que además es legal (¡España va bien!) y curiosamente esta patronal del sexo está promoviendo entre las mujeres que explota un sindicato de prostitutas.

El presidente facha parece que tiene una mente muy liberal, muy flexible, tal vez contradictoria porque como dirigente político ha convocado manifestaciones contra los inmigrantes y, mientras tanto como empresario recluta para sus prostíbulos a muchachas extranjeras.

- Capítulo 2: El oficio mas antiguo del mundo:

Antonio Salas se adentra en el mundo de la prostitución, acudiendo a burdeles (antes no los había pisado, según él) acompañado de un policía que conoció durante “Diario de un Skin” conocedor del tema.

El propio agente le aconseja a Salas de que, para obtener información, no se acueste con las prostitutas sino ellas lo verán como un “cliente más” y no como un “confidente”. Salas sólo se acuesta con la primera prostitua con la que habla y, evidentemente, de ésta no saca ningún tipo de información.

Así pues, a partir de este primer “contacto” no mantiene relaciones sexuales con ninguna y, tal y como le dijo el colega, consigue ir extrayendo poco a poco información que le será muy útil durante su investigación.

- Capítulo 3: Las samaritanas del amor:
En esta parte del libro, el autor sigue conociendo a más samaritanas del amor, como las llama al igual que en la canción de perales que dice “Samaritanas del amor, que van dejando el corazón, entre la esquina y el café, entre las sombras del jardín o en la penumbra de un burdel, de madrugada. Muñecas frágiles de amor, que dan a cambio de una flor el alma”.

¡Cuánta razón tiene esta canción! Además, el topo empieza a mantener contactos con “puteros” porque se da cuenta que a través de ellos, el contacto será mucho más fácil.

- Capítulo 4: Buscando a Susy desesperadamente:

La citada Susy es una prostituta nigeriana a la que Antonio Salas busca dado que en otro burdel, una samaritana del amor le ha dicho que Susy necesita ayuda.

Lo que no sabe Salas es que gracias a Susy conocerá mucho más de pleno el mundo de la prostitución y sobretodo el de las inmigrantes en éste.

Además, el autor conoce ese extraño vínculo que hace que a las prostitutas ilegales (un gran porcentaje de ellas) africanas estén controladas sin necesidad de que el “chulo” las vigile constantemente, al contrario de las europeas, a través del llamado “yuyu”, una especie de ritual de vudú que las aterroriza hasta extremos impensables.

- Capítulo 5: El precio de la dignidad:

En este capítulo se habla del precio que las prostitutas deben pagar por su propia vida, incluso hace mención del contrato que muchas de ellas firman (un contrato que viene en el anexo, y que no son más que 4 letras, que no tiene ninguna legalidad pero con el que las tienen “atadas”).

El precio de la dignidad, como si la dignidad tuviera precio. En este caso, desgraciadamente, la tiene y demasiado caro.

- Capítulo 6: Barcelona capital del sexo:

Bueno, aunque Barcelona sea mi ciudad y la quiera mucho, no es precisamente por ser una de las capitales donde el mercado del sexo está muy cotizado y mueve mucho dinero que me enorgullezca de ella, todo lo contrario.

Antonio Salas nombra unos cuantos clubs de alterne bastante conocidos por aquí, como es el Riviera (aunque no lo he pisado, ni lo haré jamás) pero da otra visión que los ciudadanos que no frecuentamos estos lugares no conocemos, e incluso muchos que son asiduos tampoco lo hacen.

- Capítulo 7: Actriz, modelo y presentadora:

Este capítulo, desgraciadamente, es uno de los que más ha dado de que hablar en las pantallas de televisión.

Es cierto que por alguna extraña razón a los televidentes parece ser que nos gusta el morbo, el cotillear sobre personas famosas o pseudofamosas de tres al cuarto, pero no creo que sea precisamente este el tema que más debería interesar de este libro.

A raíz de la publicación de El año que trafiqué con mujeres hubo el “boom” de las iniciales que como mi propia madre decía “Como digan MC me cago viva” (Nota de la autora: MC son sus iniciales) y volvió a salir a la luz la prostitución de Malena Gracia (la única nombrada en el libro porque ya era público su caso).

Bueno, es curioso, puede, no imprescindible saber que muchas de estas famosas que tienen su nombre y muchas otras que venden cuántos polvos han tenido con tal o con cuál para cobrar más en sus polvos de escort de lujo. Pero no deja de ser un tema más, esta gente cobra unas millonadas por el hecho de haber sido portada de alguna revista recientemente o haber ingresado en un “reality-show” (¿reality?), pero no deja de ser un ingreso más, alto ingreso, y parte del calenturiento mundo del mercado del sexo y sobretodo de las calenturientas mentes de los clientes de éste; pero al fin y al cabo cada uno hace lo que quiere con su dinero y su vida, y si es por decisión propia y para ganar algún dinerillo (o dinerazo) más, ¡olé por ellos y por ellas! Pero creo que es mucho más grave otros casos, como el tráfico de menores, del que en el libro se habla y se dicen cosas muy interesantes, pero en cambio del que en las pantallas se pasó por alto.


- Capítulo 8: Como importar esclavas y no morir en el intento:

La entrada de inmigrantes, tanto prostitutas como los propios “chaperos”, en el país no es fácil. Todos sabemos de muchos casos de pateras y demás, y no todos conocemos redes de tráfico, pero haberlas, las hay.

En este capítulo se explica la entrada de los sin papeles que trabajarán o llevarán el mundo del sexo en este, nuestro primer mundo, ¡cuánta ironía!

- Capítulo 9: Estudiantes y universitarias españolas.

Si abrimos por las páginas de contactos de cualquier periódico (otra cosita que me hace gracia, como medios supuestamente serios y con su nombre también forman parte de este negocio vil y sucio) veremos muchos anuncios del estilo “Universitarias cachondas”, de éstos, la mitad o menos son ciertos. Pero sí es verdad que muchas chicas, más de las que pensamos, que están estudiando una carrera ejercen la prostitución o bien porque quieren tener una vida llena de lujos (a qué precio…) o bien por el mero hecho de que se han independizado y quieren pagarse su carrera.

Es otra vía, la verdad, pero curiosa porque la gente dice que es una forma “fácil y rápida” de ganar dinero, rápida tal vez, depende de la velocidad del cliente o de las tarifas, pero fácil, no sé yo… a mí no me parece nada fácil tener que acostarme con cualquiera a cuatro duros y satisfacer sus enfermas fantasías sexuales.

Muchas veces al pasar por la zona del Camp Nou (donde están las prostitutas de la calle en Barcelona) he visto chicas que he pensado “Pero si esta chica podría ser yo perfectamente”; de mi misma edad (por lo menos a apariencia) sin tener un aspecto lamentable ni nada por el estilo, vamos, que por que son las horas que son pero al estar también cerca de la zona universitaria podría pensar que la joven acaba de salir de hacer un examen, aunque un poco tarde…y seguramente muchas de esas no acaban de salir de hacer el examen, pero sí lo han hecho hace unas horas.

Cada persona es un mundo y cada persona escoge que quiere hacer con el suyo propio, está claro, mientras sea por voluntad propia y conociendo causas-consecuencias, me parece perfecto, no me lo parece cuando es una imposición y no una decisión propia.


- Capítulo 10: El fraude de las falsas rameras:

En las páginas web o en los propios books de muchas agencias, la mayoría de ellas de lujo, aparecen fotografías de modelos eróticos que jamás han ejercido la prostitución ni han pisado España como reclamo.

El cliente pide esa prostituta atraído por su espectacular físico y con la excusa de que la chica no está disponible (está enferma, está con otro cliente, etc) y en su casa aparece otra totalmente distinta, lógico, ya que esa chica como “prostituta” no existe.

Habitualmente el cliente acepta, aunque Antonio Salas no lo hacía y eso no causaba demasiada simpatía en la agencia.

Sobre este tema ya leí algo en Diario de una ninfómana de Valerie Tasso (por cierto, esta autora y Isabel Pisano de “Yo, Puta” colaboraron con Sala en esta investigación) y me parece que o son muy tontos o les da todo igual, opto por las dos cosas, los clientes al creerse lo que de sobras se sabe que es mentira, pero bueno…

- Capítulo11: Books, famosas a la carta:

Más de lo mismo. Escoras de lujo presentadores de la tele, modelos de alto standing, famosillas que entran a Hotel Glam, etc. como reclamo en muchos books de agencias de lujo.

A Antonio Salas le costó entrar en este mundo y si lo hizo fue gracias a un putero asiduo dueño de una productora que gastaba todo su dinero en satisfacer sus fantasías sexuales.

Es lógico, en cierto modo, que estos books no estén al alcance de todo el mundo, incluso siendo amigo del putero cliente asiduo, en una ocasión una “madame” le dijo “¿No llevarás una cámara oculta?”

En el mundo de la prostitución no faltan los famosos, clientes y rameras, incluso los propios dueños como es el caso de Ulises “El suizo”, padre de Desiré de GH al que muchas prostitutas reconocieron cuando salió a defender a su hija en los platós.


- Capítulo 12: El traficante de niñas:

Uno de los temas, a mí parecer, más escabroso. Comprar media docena de niñas vírgenes de 13 años cuesta en España 25.000 euros.

La frialdad con la que el traficante de niñas mejicano habla de “su mercancía”, aún habiendo sido padre durante el período con el que establecía negocios con Antonio Salas, y tal es su frialdad que habla de “catar” antes a la mercancía para ver sí es buena, buf…no deja a nadie sin el corazón en un puño.

Unos de los capítulos que creo debería ser de lectura obligatoria, sin duda.


- Capítulo 13: Operación vudu:

La investigación, además de darnos a conocer al mundo lo que se esconde tras el mercado del sexo, tiene sus frutos.

En este caso, el trabajo de Antonio Salas ha servido para desmontar tres redes de trata de blancas y enviar a la cárcel a un proxeneta nigeriano que intentó venderle a una compatriota (Susy, la del capítulo 4) y su hijo por 17.000 dólares. Sunny, que así se llama el chulo, fue encerrado junto con otras 17 personas que formaban parte de una organización criminal en Murcia.

Oº°‘¨ Opinión personal ¨‘°ºO


Como siempre, a lo largo de la opinión he ido metiendo mi guindilla de opinión personal pero a grandes rasgos decir que este libro me ha encantado, remontándome a mis primeras opiniones en ciao, para los que se acuerden, es un gran amigo.

No un gran amigo porque engancha, que también, sino por lo que cuenta que aunque ojalá lo fuera, no es para nada ficción y en muchas ocasiones la supera.

Es curioso los secretismos que se llevan en este mundo y mucho más curioso las cosas que se gritan a los 4 vientos y nadie hace nada porque quién debería hacerlo es el primer involucrado en todo esto.

Recuerda que de bien pequeña, al salir de patinaje sobre hielo que está por la zona del Camp Nou (como que pertenece al club) le dije a mi padre “Papá, ¿por qué si estas señoras están aquí de este modo y yo las puedo ver, la policía o quién sea no hace nada?” Pregunta chunga de responder a la que mi padre dijo “Porque no les interesa, Míriam, porque ellos son los primeros que se lucran de ellas” Y aunque en ese momento me chocó un poco, cada día me choca más.

No estoy en contra de la prostitución sino que estoy en contra de la imposición, de la esclavitud y de un sinfín de crueldades que se entremezclan a diario en este mundo.

Antonio Salas, en un encuentro digital promovido por El Mundo Libros respondió a la pregunta de “Para solucionar el problema social y humano de la prostitución, ¿cuál sería el mal menor? a) regularizar b) que siga como está c) perseguir a los que usan este servicio d) otra solución, indícanos cuál.” Que: “Como siempre, creo que una buena solución es la información. Si las chicas que acceden a iniciarse en el mundo de la prostitución supiesen lo que las espera, no lo harían. Y quizás si los clientes que mantienen el negocio de las mafias con su dinero, cada vez que entran en un burdel aunque solo sea para tomarse una copa, supiesen lo que ocurre con esas chicas antes de abrirse el prostíbulo, o después de cerrase, se lo pensarían más. De hecho estoy recibiendo muchos mails, incluso de puteros, que me piden perdón a mi por haber ido de putas… ya ves que tontería, pero significa que al menos ahora lo ven de otra manera. La Ley ya tiene las herramientas para luchar contra las mafias, pero son sus cómplices silenciosos, los clientes, los que tienen que mentalizarse de que ellos son los que sustentan el nuevo tráfico de esclavos del siglo XXI”; puede que sea una respuesta muy utópica y que la información no lo sea todo, pero está claro que la desinformación lo es mucho menos.

Tal y como dice el autor y mira, me pongo más en su lugar, yo quiero ser periodista, él lo es (y lo digo con la boca bien grande) y me parece un trabajo honrado, en cierto modo, porque eso depende mucho de la persona que lo ejerza, pero haciendo así como la vista gorda, el periodismo me parece loable y si tuviera hijos (dúdeselo mucho) me gustaría seguramente que también lo ejercieran, si ellos quieren. Entonces, si los dueños de burdeles que pertenecen a sindicatos como ANELA que dicen que la prostitución es tan limpia y ellos lo harán más, ¿por qué no ponen a sus hijas o mujeres a trabar en sus burdeles? Bueno, viendo lo enfermos que están la gran mayoría serían capaces de hacerlo, así que se pongan a trabajar ellos si a caso.

Y sin nada más que decir, aunque si mucho más que pensar sobre el tema, os digo que leáis el libro, no por lo que se ha dicho de él en la tele, sino por lo que en realidad contiene.

Besitos,
MiRhY


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Comentarios sobre esta opinión
demonia45

demonia45

25.11.2005 00:24

Yo me leí el de diario de un skin y es muy bueno. Este lo quería leer, pero de momento veré el documental

soy_apo

soy_apo

05.02.2005 01:20

Muchas gracias. ojala las contraportadas de los libron fueran tan informativas. Ya he terminado con diario de un skin y enseguida empienzo con este

Lestes

Lestes

13.01.2005 22:11

toda´via no leí el libro, aunque sí que ví el documental y era impactante

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