Hablar de Martin Scorsese es hablar de uno de los directores (con sus defectos, altibajos y errores) de cine más importantes del cine americano de los últimos 40 años... toda una institución en el mundo de la dirección cinematográfica y uno de los directores más admirados, respetados e influyentes que siempre ha mantenido una posición privilegiada en Hollywood... trabajando dentro de la industria, pero conservando su identidad, su poderosa personalidad y su inquebrantable (o casi) independencia.
Para mi gusto uno de los mejores directores de Hollywood (a pesar de que no todas sus películas me gustan por igual).
Surgido entre finales de los 60 y principios de los 70 y uno de los representantes más ilustres de una generación de directores que revoluciono el cine de Hollywood de los 70 (junto con el inactivo Coppola, el olvidado Michael Cimino, o el infravalorado, aunque fascinante Brian de Palma, o el todopoderoso e imprescindible Steven Spielberg... por citar algunos de los más destacados)... de la cual es el que ha mantenido a lo largo de tres décadas una carrera mucho más compacta y fluida que la mayoría de sus compañeros de generación.
Nacido y criado en Nueva York (ciudad por la que siente verdadera pasión y que es uno de los puntos básicos de la mayoría de sus películas), y de orígenes sicilianos... este ex-seminarista tiene en su haber algunas de las obras más importantes y relevantes que ha dado el cine americano reciente.
Tras unos inicios dentro del cine de bajo presupuesto y experimental... caso de la muy independiente “Who’s That Knocking at my door” (1968) o “Boxcar Bertha” (1972), apadrinada por el mítico productor de Serie B, Roger Corman.
Pero fue con “Malas Calles” (1973) cuando confirmó su verdadero talento, y las obsesiones y temática... poniendo en imágenes un cine realista, con Nueva York como telón de fondo, con personajes marginados, inmigrantes... donde la violencia, su influencia en la sociedad, y la religión se erigen como pilares de la obra (que en un futuro desarrollará ampliamente, juntas o por separado)... todo ello con una puesta en escena ampulosa, operística, grandilocuente... donde una banda sonora, las canciones y un montaje fascinante demuestran (cosa que se irá confirmando en un futuro) que es un director con un talento visual realmente exuberante.
Tras esto volverá sobre esta temática en diversas ocasiones, ayudado por el reputado guionista Paul Schrader... caso de la mítica y muy interesante “Taxi Driver” (1976)... o posteriormente la fallida “Al limite” (1996). E, incluso, desde las raíces de la ciudad de Nueva York... en su obra más ambiciosa y discutida... la notable “Gangs of New York” (2002).
Pero más allá de sus aproximaciones a la violencia, a los personajes marginados (dentro del contexto realista de su querida Nueva York)... la filmografía de Scorsesese ha se puede dividir, también, de filmes muy personales con el tema de la religión y lo espiritual como centro... caso de lo más discutible de su carrera, ya sea al lado del guionista Paul Schrader, en la polemica, y bastante aburrida, “La ultima tentación de Cristo” (1988) o la extrañisima “Kundun” (1997), o en su peculiar aproximación a distintos géneros cinematográficos (desde el homenaje, la nueva versión o la reinterpretación de sus tópicos y formas clásicas)...
y, por último, impresionantes retratos de personajes al limite (estructurados siempre desde los inicios, los éxitos y la posterior y brutal decadencia de los mismos).
Cómo cinéfilo empedernido que es... su aproximación a los géneros clásicos se ha saldado con obras cuidadas y formalmente exuberantes... ya sea en su acercamiento al melodrama más clásico en “Alicia ya no vive aquí” (1974), al exquisito melodrama romántico-costumbrista de época en la bellísima y muy interesante “La edad de la Inocencia” (1993)... sin olvidar su extraño (y uno de sus grandes fracasos comerciales) homenaje al musical hollywoodiense en “New York, New York” (1977)... o excéntricas comedias como la surrealista y muy curiosa “Jo, que Noche!” (1985).
Y, por supuesto, destacando (dentro de lo más redondo de su filmografía) su peculiar secuela de un clásico como es “El Buscavidas” de Robert Rossen... continuando la historia del personaje central en su vejez (un fascinante Paul Newman) en “El color del dinero” (1986)... o la efectista, barroca en lo visual, histérica y algo pasada de rosca, pero apreciable en su resultado, remake (o nueva versión) que fue “El Cabo del Miedo” (1991).
Pero donde realmente el señor Scorsese ha marcado un hito... elevando su creatividad, energía e intensidad hasta cotas inimaginables en sus apabullantes retratos de personajes... ya sea de boxeadores... en “Toro Salvaje” (1979) o en su magistral díptico (lo mejor de su carrera, para mi gusto) del mundo de la mafia (ya sea un gángster de bajos vuelos o el dueño de un casino de Las Vegas) en “Uno de los Nuestros” (1990) y “Casino” (1995).
Son estas tres películas (junto con “Taxi Driver”) las que han forjado el mito de este director... las que recogen sus señas de identidad (visuales y temáticas) más reconocibles, y las que poseen una arrebatadora creatividad (en la puesta en escena, en el montaje, en el uso de la música y las canciones, en la fuerza expresiva de sus actores... especialmente con su actor fetiche, Robert de Niro... nombre mitificado gracias a estas películas, y del que Scorsese ha sabido sacar lo mejor, en interpretaciones prodigiosas).
Pero la situación de Scorsese en Hollywood nunca a sido del todo fácil... por un lado muy respetado y con gran libertad para desarrollar sus proyectos, también, es cierto que a Scorsese se le exige muchisimo... y por eso sus películas a veces entusiasman (“Taxi Driver”, “Toro Salvaje”, “Uno de los Nuestros”), desconciertan (“Jo, que noche!”), provocan furibundas polémicas (“La última tentación de Cristo”), dividen al personal (“La edad de la Inocencia”) o son tachadas de ser demasiado comerciales (“El Cabo del Miedo” o “El color del dinero”)... pero rara vez dejan indiferente.
Ahora, por lo visto en sus dos mega-ambiciosos últimos filmes, tengo la sensación de que Scorsese tiene la intención de demostrar que es capaz de sacar adelante carisimos y grandilocuentes espectáculos que además se concilien con sus temáticas e intereses recurrentes.
Y es, justo con estas dos películas, cuando tengo la sensación de que se le exige “demasiado”.
Es cierto que la que debía ser su obra magna “Gangs of New York” (2002) no acaba de ser todo lo grande y definitiva que aspiraba a ser (los numerosos problemas de producción, presupuesto... y los numerosos enfrentamientos con el mandamás de la productora Miramax, Harvey Weinstein, para que remontara y recortara la película, se notaban en el resultado final)... quedándose en una obra imperfecta, irregular... pero con momentos sublimes, bellísimos y con gran fuerza visual y emocional (con un resultado global que sí bien no llegaba a ser excelente, era muy apreciable).
Pero tal vez el nivel de exigencia fuera algo desorbitado por ser un filme de Scorsese (incluso con sus problemas y desequilibrios, la película es muy superior a mucho del cine americano comercial que nos llega habitualmente).
No escarmentado de los problemas que le acarreó la película... el director, durante el rodaje de aquella, recibió, de manos del actor protagonista (Leonardo di Caprio... con el cual el director parece haber sintonizado a la perfección... ya que después de “El Aviador” se disponen a colaborar por tercera vez consecutiva), el guión de la biografía de un mítico empresario del Hollywood clásico de los años 30 y 40, Howard Hughes.
Este guión había pasado por infinidad de manos... y tras estar a punto de ser dirigido por el excelente director Michael Mann (“Collateral”), que se desentendió de proyecto para acabar siendo solo productor, con Leonardo di Caprio... acabó en manos de Scorsese que se sintió muy interesado por llevar a cabo esta biografía.
Teniendo en cuenta su cinefilia (el guión le ofrecía la posibilidad de retratar y homenajear al cine clásico de Hollywood), su interés por retratar el ascenso y caída de personajes megalómanos, complejos y carismáticos (y Howard Hughes responde sin duda a todo ello)... y la posibilidad de llevar a cabo otra superproducción que además concilia temas que le interesan (supongo que para resarcirse de los quebraderos de cabeza de la anterior)... es lo que me imagino que llevo a Scorsese a aceptar este encargo.
Lo cierto es que la película no ha tenido ningún tipo de problema (siendo producida nuevamente por la Miramax) en su rodaje y post-producción (se rodó, se montó y se estrenó en el limite establecido)... y esta vez el resultado que hemos visto es el que su director había planificado.
"El aviador" (2004) se centra en la historia del mítico Howard Hughes... ¿y quien era Howard Hughes?.
Pues este peculiar personaje fue un poderoso magnate de la industria que decidió dar rienda suelta a sus pasiones; el cine y la aviación.
Productor de algún filme clásico... caso de la primera versión de “Scarface” (1932) de Howard Hawks, entre otros, también fue director de cine eventual...“Angeles del infierno” (1930) o “El Forajido” (1943). Pero más allá de su labor cinematográfica (fue también el descubridor de actrices como Jean Harlow, o Jean Russell)... destacó y revolucionó el mundo de la aviación.
Diseñador y supervisor de diversos prototipos de aviones que el mismo pilotaba...
finalmente se hizo con la mayor parte de la empresa aérea TWA.
Pero también destacó por su controvertida vida personal (se le relacionó con infinidad de actrices famosas, destacando su idilio con Katherine Hepburn) y por su excéntrica personalidad (aparte de caprichoso, era un hipocondríaco, y tenia cierta tendencia a la paranoia, a la agorafobia y ciertas manías obesesivo-compulsivas como su obsesión por los gérmenes... que lo llevaron en su decadencia a la locura y a la reclusión).
La película de Scorsese se centra en estos aspectos (sobretodo lo que va del año 1927 a finales de la década de los 40 antes de su inevitable decadencia).
Tras un inquietante prólogo donde veremos a su madre bañándolo e insistiéndole en las enfermedades que le rodean (obsesión que será uno de sus grandes problemas en su vida adulta)... la película se inicia con el complicado rodaje de su primera película “Angeles del infierno”, donde veremos la tenacidad, megalomanía, y excentricidades del personaje (interpretado por Leonardo Di Caprio). A partir de aquí veremos sus andanzas por la Meca del cine, sus problemas con la censura, su difícil relación con Katherine Hepburn (interpretada por Cate Blanchett), sus proyectos de aviación y sus arriesgados vuelos... y su lucha, una vez sea hace dueño de la TWA, con el presidente de la Pan Am, Juan Trippe (Alec Baldwin) y el senador Ralph Owen (Alan Alda).
El director hace un cuidado retrato del personaje... con respeto, pero mostrando su compleja personalidad... reforzando su personalidad “única” que no acaba de encajar el mundo que le rodea. Mostrando los primeros indicios de la locura que se ira apoderando del personaje... pero sin regodearse en ella (la película se centra antes de la decadencia del personaje)... y el resultado es muy interesante, aunque no del todo logrado.
Es cierto que es una opción respetable por parte del director de no sacar la ultima parte de la vida de Mr. Hughes... pero los hechos narrados por el director no acaban de apasionar.
Es decir, creo que el principal problema es que la película narra una serie de momentos y anécdotas de la vida de Hughes que son más interesantes por “cómo están narrados y el contexto en que se hallan” que no por los propios hechos.
Es más interesante el contexto donde se mueve el personaje (el retrato de Hollywood, bastante ácido en el fondo, sus relaciones amorosas, e incluso como se va desarrollando la progresiva locura del personaje...) que no la historia central y sus peripecias dentro del mundo de la aviación.
Con esto no digo que la película no me guste, todo lo contrario... creo que es un filme apreciable y con momentos muy notables... pero el conjunto final me parece frío, no me llega a apasionar.
Lo que si que está claro es que la película es una maravilla visual, lujosa, bellísima, técnicamente irreprochable... y con un reparto impecable.
También es cierto que la dirección de Scorsese es una garantía... ya que la película esta narrada con una fluidez (las 2 horas y 40 minutos nunca pierden, a pesar de algún bache, ningún interés), una elegancia, un cuidado y un glamour que casi nadie en el panorama actual podría conseguir.
Pero también es cierto que tengo la sensación de que Scorsese no insufla a la película su pasión y la furia acostumbrada (salvo en escenas aisladas... caso de las brillantes escenas de aviación de la película, especialmente la magistral escena del aparatoso accidente que sufre Hughes con uno de sus aviones en pleno Hollywood)... más preocupado en recrear (de forma admirable) ese cine clásico que tanto admira que en que nos despierta verdadera emoción la historia que narra.
Una de las bazas del filme es su admirable trabajo técnico... la fotografía del excelente director de fotografía Robert Richardson (director de fotografía habitual del Scorsese de la última época y de Oliver Stone... sin olvidar su espléndida labor en el díptico de “Kill Bill” (2003-04) de Tarantino) es impresionante. El tratamiento del color es fascinante (recreando el Technicolor de la época)... consiguiendo una belleza plástica deslumbrante. Si a eso se le añade la estupenda dirección artística del prestigioso Dante Ferreti (atención a la reconstrucción del Teatro Chino de Los Ángeles en la premiere de “Angeles del Infierno”), un lujoso vestuario de la diseñadora Sandy Powell, y una magistral labor de la montadora Thelma Schoonmaker (habitual e imprescindible colaboradora de Scorsese) que se muestra en el filme extremadamente cuidada y elegante.
Sin olvidarse de la cuidada y eficaz banda sonora de Howard Shore (además de una impecable y reveladora selección de canciones de la época en que transcurre el filme).
Pero a este look visual fascinante que tiene la película se ve reforzado por su impecable reparto.
A una galería de secundarios realmente eficaz (Ian Holm, Alan Alda, Alec Baldwin, John C.Reilly, Willem Dafoe, una fugaz Gwen Stefani...)... hay que destacar a Kate Beckinsale (actriz que no suele gustarme demasiado pero que sale airosa de emular a Ava Gardner, a pesar de no ser tan exuberante como aquella)... y muy especialmente Cate Blanchett (realmente excepcional y hechizante su imitiación-recreación de la mítica Katherine Hepburn) y un sorprendente Leonardo DiCaprio.
Porque Leonardo DiCaprio acaba siendo uno de las grandes bazas de la película.
Teniendo que luchar (como casi siempre en su filmografia) con un aspecto demasiado aniñado... su interpretación acaba siendo realmente excepcional (de lo mejor de su filmografía), equilibrada, matizada y llena de fuerza (incluso en momentos donde la locura se apodera del personaje se muestra controlado y muy convincente).
En definitiva... ¿Es “El aviador” una buena película? Sí. ¿Vale la pena verla? Sí. ¿Es lo mejor de Scorsese? Pues no, aunque eso no es impedimento de disfrutar de una buena película (pese a sus defectos, y cierta frialdad).
P.D; Totalmente de acuerdo con los Oscar recibidos este año para la película (fotografía, montaje, dirección artística, vestuario y una fabulosa Cate Blanchett).
No me gustó la película por las siguientes razones: como tu bien dices, los hechos que narra no apasionan. Está impecablemente realizada, si, pero creo que podría haber retratado el Hollywood de aquellos años de una forma bastante mas atractiva. Kate Beckinsale no me convence nada como Ava Gadner y Di Caprio, a pesar de que ha rebasado los treinta sigue teniendo pinta de chiquillo (vamos, que no me pega nada como Hughes). Otra cosa que no me ha gustado es que como en "the doors" de Oliver Stone, se retrata a un personaje complicado partiendo de una sola experiencia traumática que va a planear sobre toda la trama, lo cual me parece demasiado simple para explicar la compleja personalidad del protagonista. Aquí es la madre bañando al niño y en el caso de Jim Morrison era el accidente de coche cuando era niño....Además, Scorsese me gusta tanto que creo que podría haberlo hecho mejor. Tal vez se le pide demasiado pero tras "toro salvaje" y "uno de los nuestros" ha dejado el listón muy alto. Sin enrollarme mas, yo creo que el mayor error ha sido el de casting. De Robert de Niro y Joe Pesci a Di Caprio hay un abismo (e incluyo a Cate Blanchet, que aunque haya ganado el oscar la suya me pareció una interpretación artificial al máximo, sobre todo en la escena del campo de golf). Saludos y excelente opi.