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Hace unos días en un curso de monitor socio-cultural que estoy haciendo, nos pusieron esta película para que observáramos la problemática social que conllevan los malos tratos infantiles. He de decir que al principio estaba algo reticente en verla, pues aún continuo un poco con el mito de las españoladas en las que me imagino a Pajares o Esteso ligando con extranjeras en la época del destape; pero poco a poco, a medida que se fue desarrollando la trama, me fue interesando y me atrapó completamente. Supongo que al resto de los compañeros les ocurrió lo mismo, pues nadie se movía ni decía ningún comentario, estábamos tensos y tristes por la situación por la que estaba pasando el protagonista. Pablo, El Bola, es un niño como otro cualquiera, que vive en un barrio cualquiera, ni rico ni pobre, con una familia que fácilmente podría ser vecina nuestra, de lo más normal (aparentemente y de cara a la gente), y compuesta por un padre que trabaja en una ferretería (en la que le hace trabajar), una madre sumisa y ama de casa y una abuela paterna que no se vale por sí misma. No se nos desvela lo que realmente le ocurre al protagonista hasta bien avanzada la película, pero según transcurre vamos vislumbrando el sufrimiento que padece. Se hace muy amigo de un niño nuevo que llega al barrio y va a su colegio, Alfredo, van al taller de tatuaje en el que trabaja su padre, hacen excursiones con su familia, van al parque de atracciones…es feliz por momentos, esos en los que se distrae y olvida su verdadero calvario. Pero su padre pronto le prohíbe relacionarse con esos vecinos; todo lo que hace él lo ve mal y emplea métodos de enseñanza nada pedagógicos, insultándole y pegándole. Por otro lado, su madre es consciente de lo que ocurre, pero en cierta medida lo consiente, ya que también es una víctima. Cualquier paralelismo con los padres de Alfredo y los suyos es pura coincidencia. Mientras El Bola sólo recibe amenazas de su padre, la otra familia le proporciona a su hijo confianza, el padre de Alfredo es como un amigo, sin dejar por ello de ponerse en su lugar de padre cuando la ocasión lo requiere, marca el cuerpo de su hijo con un tatuaje, un regalo fruto de su amor, en lugar de marcarlo con moratones. Alfredo tiene libertad y comunicación, tiene en definitiva la vida de un niño, sin preocupaciones. La bola que Pablo lleva consigo durante todo el film porque decía que le daba suerte y que finalmente deja rodar sin intención de recuperar, creo que se trata de una metáfora: simboliza el final forzado de su infancia y paso a la etapa de adulto.
¿Qué hacer si nos encontramos un caso similar en el que claramente un niño es maltratado tanto física como verbalmente por un adulto? Creo que ahí entra en juego nuestra moral y nuestro sentido común, a pesar de que podemos meternos en algún lío personal, pero merece la pena, ya que la vida de un menor está en riesgo. ¡SIEMPRE HAY QUE DENUNCIAR!
FICHA TÉCNICA
Nacionalidad : España Estreno: 20-10-2000 Género: Drama Duración: 88 m. T. original: El bola Dirección: Achero Mañas Intérpretes: Juan José Ballesta, Pablo Galán, Alberto Jiménez, Manuel Morón, Ana Wagener Guión: Achero Mañas Fotografía: Juan Carlos Gómez Música: Eduardo Arbide Montaje: Nacho Ruíz Capillas
25.02.2007 12:49
Me gusta este tipo de cine. un saludo
06.02.2007 11:59
La vi hace tiempo y me llegó. Besitos
05.02.2007 17:17
Me la apunto en "pendientes de ver". Gracias y Salu2