¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? A tan solo dos días laborables de las vacaciones, aprovecharé para hablaros de la última novela que he leído, a la que, por cierto, tenía muchísimas ganas porque coincidiréis conmigo en que si una novela se ha puesto de moda últimamente, esa es “El bolígrafo de gel verde”, de Eloy Moreno.
Había escuchado hablar de ella no solo por algunas opiniones por aquí, como las de pedroemilio o matiba, sino a través de la blogsfera, de noticias en la tele y recortes de prensa (fundamentalmente por los especiales de la Feria del Libro de Madrid) y por supuesto, a través de la red social más famosa de todas: Facebook, donde el propio autor creó un propio perfil con el nombre del libro, y participa activamente en diversos clubs de lectura, de los que voy leyendo cositas de vez en cuando y que descubrí gracias a Laky.
Bueno, como veis las expectativas eran enormes tanto por las referencias citadas como por la propia vida de la novela, y es que como ya sabéis, Eloy Moreno
se autopublicó y comenzó a difundir su obra en su ciudad gracias también a la labor de sus familiares y amigos. El boca a boca comenzó a surtir efecto, sus visitas a librerías, sus incursiones en la red hicieron que un auténtico desconocido vendiera solo en su ciudad, Castellón, más de 3.000 ejemplares. Un año después, una de las grandes editoriales, Espasa, se interesó en él y la publicó en enero de 2010.Como siempre,
las cosas que cuestan más esfuerzo son las que más se valoran y este hecho puntual, el creer tanto en su propia novela, el empuje de familiares y amigos hizo que mi curiosidad fuera en aumento, de modo que hace unas semanas lo compré y ayer mismo terminé de leerlo.
Sin más, paso a comentaros mis impresiones.
Autor: Eloy Moreno
Ya sabéis que me gusta hacer una pequeña reseña del autor pero esta vez ha resultado complicado, pues en el libro lo único que nos dice es: “Aquí debería escribir mi fecha y lugar de nacimiento, mi historial literario y una pequeña biografía. Creo que no es necesario. Para mí, lo importante es haber conseguido que esta novela salga a la luz. Lo demás es secundario”.
Como bueno curiosa, no pensaba quedarme ahí, de modo que tras investigar un poquito a través de la red, he descubierto que vive en Castellón y trabaja con informático en el Ayuntamiento de su ciudad. El hecho de que se pusiera a escribir vino como consecuencia de leer un libro que había ganado un premio importante y se puso a sí mismo el reto de escribir algo mejor.
Comenzó entonces su periplo por las librerías de su ciudad, haciéndose un hueco hablando con los libreros que le permitieron dejar su novela en los stands. Sumado al fenómeno causado en internet, consiguió que se vendiese, y mucho, pues la edición que tengo yo en mis manos es la décima.
Está claro que pocos autores pueden presumir de tener ese filón de ventas en un sector que no pasa precisamente por su mejor momento.
Espero que este sea el inicio de un camino plagado de grandes éxitos para él.
Argumento
Seguro que ya habéis leído mil veces lo que nos cuenta la
contraportada de la novela, pero si queda algún despistado, os la transcribo y luego os hago mi propio análisis.
“Superficies de vida
Casa: 89 m2
Ascensor: 3 m2
Garaje: 8 m2
Empresa: la sala, unos 80 m2
Restaurante: 50 m2
Cafetería: 30 m2
Casa de los padres de Rebe: 90 m2
Casa de mis padres: 95 m2
Total: 445 m2
¿Puede alguien vivir en 445 m2 durante el resto de su vida? Seguramente sí, seguramente usted conoce a mucha gente así. Personas que se desplazan por una celda sin estar presas; que se levantan cada día sabiendo que todo va a ser igual que ayer, igual que mañana; personas que a pesar de estar vivas, se sienten muertas.
Ésta es la historia de un hombre que fue capaz de hacer realidad lo que cada noche imaginaba bajo las sábanas: empezarlo todo de nuevo. Lo hizo, pero pagó un precio demasiado alto.
Pero si de verdad quiere saber cuál es el argumento de la novela, mire su muñeca izquierda: ahí está todo.”Desde luego a mí me parece bastante
atrayente porque todos conocemos a gente así, a gente muerta en vida, que va de un lugar a otro con cara de pena, con prisas, sabiendo que sus días serán exactamente iguales, que saldrán de casa e irán al trabajo, de ahí a comer, de vuelta a la oficina, salir de allí y volver a casa. Siempre las mismas caras, siempre las mismas conversaciones, siempre lo mismo en la tele, que se van a dormir habiendo tenido un día gris, sabiendo que mañana será igual de gris.
Es muy triste, pero también es muy real.
Personajes
Nuestro protagonista no tiene nombre, lo que ya da la pista de que ese personaje podría ser cualquiera, ya decíamos que hay mucha gente así de modo que es fácil ponerle nombre, ponerle cara: la que cada uno de nosotros elijamos.
Comienza contándonos cómo fue su feliz infancia, o mejor dicho, nos contará el momento en el que ese niño dejó de ser tal, esa noche en la que se convirtió en adulto. Es una parte muy bonita ésta porque es fácil sentirse identificado. En nuestra propia historia personal hay un día determinado en el que tomamos conciencia de cómo son las cosas, dejamos atrás a los niños que fuimos y miramos hacia adelante con ilusión pero sabiendo que hemos dejado algo en el camino.
Es un
hombre joven, casado hace unos años, no demasiados, con Rebe, padre de un niño, Carlitos, que tiene dos años. Trabaja de informático en una empresa y
su vida es monótona. Pronto nos hace partícipes de esa angustia vital que supone la rutina: nos va narrando cómo son sus días desde que se levanta hasta que se acuesta, y como esto va repitiéndose día tras día, semana tras semana.
Esa rutina lo come todo, la ilusión, el amor, el cariño, la amistad… Se convierte en una desidia que mina tanto que es imposible ver más allá.
Nos irá presentando a sus
compañeros de trabajo, personas con las que pasa muchas horas, a los que califica de pequeña familia. Nos contará cómo son, en mayor o menor medida, dependiendo de la relación que tenga con ellos. Es muy curioso ver cómo son personajes totalmente reales, con sus vidas tan parecidas a las de cualquiera de nosotros en muchos aspectos. Siempre me ha gustado eso de analizar las relaciones interpersonales y ésta es una de las cosas que más me han entusiasmado de la novela por lo realista que es.
Nos contará cómo es la relación con su mujer, cómo fue y en el punto en el que se encuentran ahora.
Cuando decide dejarlo todo (la novela nos sitúa en su propia huida mientras va echando la vista atrás y nos narra lo que ha pasado hasta ese momento) conocerá a otros personajes que nada tienen que ver con su vida cotidiana y que consigue aportarle justo lo que necesita en ese momento.
Esta es mi parte favorita de la novela, el espíritu de superación que todos llevamos dentro y la aparición de ciertas personas en nuestra vida en el momento exacto con las que se comparte mucho más que con gente con la que llevabas años sentado el mesa contigua.
Ficha técnica
La edición que yo tengo está publicada por
Espasa y es la 10ª edición.
El libro es de tapa blanda, tiene 314 páginas y me costó 16,90 euros en La Casa del Libro.
Mi edición tiene una carátula diferente a la que ha puesto Ciao para ilustrar el producto. En ella aparece un hombre sentado mirando al suelo, con una gran ciudad como telón de fondo. La propia postura ya nos hace pensar que está cansado, agobiado incluso.
Me parece muy acorde con lo que luego encontraremos en su interior.
Opinión y conclusión
Como ya habréis podido intuir a lo largo de toda mi presentación, es un libro que
me ha gustado mucho, que me ha conseguido atrapar desde las primeras páginas precisamente por ese realismo, por haber plasmado tan bien la sociedad que hemos creado, el cómo vivimos en las grandes ciudades.
El hecho de estar narrado en primera persona y los saltos en el tiempo han hecho que quisiera saber más de la propia historia, del protagonista, quería saber cómo acabaría todo. Soy optimista por naturaleza y necesitaba saber que después de todo, saldría bien. Con esto no quiero decir que termine bien o termine mal, sino que mi propia naturaleza quería seguir avanzando en la trama para conocer el final.
Es fácil sentirse identificado con él, ya lo habían dicho algunos compañeros por aquí, y lo suscribo.
Es fácil verse reflejado en muchas situaciones y es fácil sentir que conoces a mucha gente en la misma situación. Sin embargo, la gran ciudad no tiene ese efecto en mí, o puede que mi propia esencia haga que enfoque las cosas de otra forma.
Nos recuerda que somos los propios dueños de nuestro destino, y aunque algunas veces no sepamos verlo, siempre hay una solución, siempre hay algo que está en nuestra mano para intentar cambiar aquello que no nos gusta, aquello que está acabando con nosotros. La vida es demasiado corta como para perder el tiempo estando tristes, sintiéndonos en pozo sin salida, sintiendo que la rutina nos puede. Si algo no te gusta, cámbialo.
¡Ah! Y si os preguntáis
el por qué del título, sólo diré que algunas veces, un pequeño gesto como comprar un bolígrafo de poco más de un euro, puede cambiar el curso de nuestras vidas.
Una gran novela que por supuesto, os recomiendo.
Ya me contaréis vuestras impresiones si os animáis a seguir mi consejo.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Besos.
Me repito, es un libro "tristemente" atractivo, porque cada uno de nosotros, como bien escribes, puede identificarse con el protagonista, por lo menos en parte.La opi, de altísimo nivel, me parece que este libro ha sido muy inspirador, o, puede ser, lo han leído los mejores recensores de Ciao