Como ya os comenté en la opinión sobre "Ni una palabra" de Harlan Coben, hace poco quedé con una de mis amigas con las que tengo la costumbre de intercambiar, dos veces al año, libros. Éste es uno de los que me dejó.
La verdad es que tenía muy buena pinta, por eso ha sido el segundo que he leído. En la portada aparece la cabeza de un hombre, con pintas de ser de épocas antiguas, con un tenedor en la mano. El título viene escrito con letras antiguas y, debajo de él, lleva el subtítulo de "Las peripecias de un catador en la peligrosa Italia renacentista". Me gustan las novelas históricas, así que ya estaba predispuesta hacia esta novela. Además la historia de un catador de venenos, me parecía original e interesante. El resultado... como veis, le he puesto dos estrellas así que ya os podéis imaginar que no me ha gustado demasiado!
Peter Elbling
Es actor, guionista, escritos y director de cine y teatro, incluso ha trabajado como cantante. Como guionista, le conoceréis por "Cariño, he agrandado al niño", de la que es coguionista.Le encantan los libros antiguos y los manuscritos.
Argumento
Ugo di Fonte es un campesino pobre. La novela nos cuenta la historia de su vida. Comienza cuando, siendo un niño, su madre se suicida colgándose de un árbol por estar infestada de la peste. Su padre y su hermano mayor le tratan bastante mal y, cuando ya es un joven, se marcha de casa, se casa, tiene una hija a la que llama Miranda y entierra a su mujer, que muere en el parto.
Vuelve a casa de su padre con su pequeña. Un día, se topa con el duque de Corsoli, el dueño de la región, y éste dice que el sucio campesino podría suceder a Lucca. Ugo, sin saber de qué se trata, acepta, pues lo único que quiere es salir de allí. Cuando llega a palacio, se encuentra con que Lucca era el catavenenos del duque así que, sin comerlo ni beberlo, pasa desde ese día a poner su vida en peligro constante.
Vamos a asistir al desarrollo de la vida de Ugo y su hija durante un período de más o menos cinco años. Cómo Ugo se las desenvuelve para sobrevivir, para convertirse en un cortesano y para dar a su hija una educación que, unido a su bellez y dulcura, la convierte en una joven muy deseable.
Impresiones
La novela ha sido decepcionante en todos los sentidos: estilo deficiente, personajes nada interesantes, ambientación pobre, argumento nada interesante... Vamos, que prácticamente no hay por donde cogerla. Quizás me hubiese gustado un poco más si no estuviese acostumbrada a leer las buenas novelas históricas de Toti Martínez de Lezea; pero, habiendo leído a una escritora con historias tan buenas, ésta sale muy mal parada. Las comparaciones son odiosas, es cierto, pero en este caso es imposible no hacerlas. Esta novela tiene en común, con la mayoría de las novelas de Toti, de estar situada en una época más o menos medieval, estar protagonizada por un ser anónimo, pertenecer a la "pequeña Historia". Por lo demás, ni punto de comparación: Toti le da mil vueltas.
Vamos por partes.
Los personajes:
Es una novela con dos personajes principales y unos cuantos secundarios.
Todos ellos tan sólo perfilados, ninguno, ni siquiera Ugo di Fonte, protagonista principal y relator de la historia, está caracterizado con una cierta profundida.
.- En primer lugar, tenemos a
Ugo di Fonte. Un personaje que podría haber dado para mucho: campesino pobre, ninguneado por su familia, de repente se convierte en cataveneneos y se relaciona con los más grandes, metido de lleno en un mundo de intrigas y traiciones... Tiene que cuidar además de su hija, que resulta ser una niña, y luego una joven bella y encantadora...
Como digo, un personaje que podía haber dado mucho juego pero no lo da. No he llegado a "quererle" en ningún momento; me daba igual su suerte, que sobreviviese o muriese envenenado, de verdad. No me ha dado pena, ni me han conmovido sus historias, nada. Y es que, es un personaje, por una parte un tanto plano, por otra, no bien definido. No se sabe muy bien si es noble de corazón o un auténtico sinvegüenza, si tiene buenos o malos sentimientos... Nada, no acaba de decantarse por uno ni por otro lado y yo, desde luego, no me he decantado a su favor. Poco puede gustarte una historia cuando no te gusta su personaje principal...
.- Luego tenemos a la hija de Ugo,
Miranda. Con ella ocurre tres cuartos de lo mismo. Al principio se nos presenta como una niña encantadora, guapísima, amable, cariñosa, a la que quieren hasta los animales, que se le acercan mansamente. Casi un ángel, vamos. Pero luego, poco a poco, sin pretender dejar de ser encantadora se va convirtiendo poco menos que en una víbora, egoísta, mimada, consentida, que hace cosas absurdas, sin pensar, que no se sabe muy bien a quién ama. Sinceramente, no sé si el escritor tenía claro en su cabeza la personalidad de sus principales protagonistas, porque da la impresión de que no. O bien, que ha pretendido hacer con ellos una mezcla absurda de características para conseguir, ¿qué? Personajes más complejos quizás? Si es así, no lo ha conseguido.
.- Hay que destacar al duque Federico, el amo y señor del castillo y de todos los que viven allí. Como señor medieval que es, con derecho de vida y muerte sobre todos ellos. El duque es un personaje malvado, gordo, asqueroso. Una de las críticas que luego haré al libro es una serie de escenas de mal gusto que, sin venir a cuento, se dejan caer aquí y allá. Pues bien, muchas vienen de su parte.
La historiaEs lo que se salva un poco de la quema. El argumento es bastante bueno. Según el prólogo escrito por el propio autor de la novela, la historia sería real. El escritor tuvo acceso a un manuscrito antiguo que tradujo durante cuatro años, manteniéndose cercano al original, limitándose a modernizar el estilo y vocabulario.
La historia comienza en el año 1534, es decir, ya la Alta Edad Media, casi el Renacimiento y transcurre en la ciudad de Corsoli, que ya no existe, pero que en su día estuvo situada en la zona de la Toscana y Umbría.
Es una época de peste (en el transcurso de la novela hay dos epidemias), de señores guerreros y poderosos y campesinos medio muertos de hambre.
Una época que a mí me encanta y que nuestra amiga Toti describe magistralmente. Pero que el señor Peter Elbling no describe igual de bien. Así como con Toti me da la impresión de que ella tiene acceso a alguna especie de máquina del tiempo que le permite trasladarse a los lugares donde sitúa sus novelas, no me ha parecido nada similar con este escritor. La novela no está imbuida de un espíritu medieval. Sí que hay castillos, comidas medievales,. trajes de la época pero, no sé, no ha sabido crear un clima adecuado, un ambiente que haga que parezca que estás allí. y eso que se supone que la historia es simplmente una adaptación de lo que vendrían a ser las memorias escritas por este cataveneno.... Quizás, lo ha modernizado tanto que se ha perdido ese espíritu...; no sé.
Otra de los puntos negativos que señalaba cuando hablaba de los personajes es la utilización muchas veces, tanto de un lenguaje soez, como el hecho de ponerles en situaciones un poco desagradables. Por ejemplo, habla y varias veces, de que el duque hace sus necesidades delante de él o que el duque u otros personajes se tiran ventosidades. A ver, no es que me escandalice por eso y ya sé que las formas y la educación de antaño no son lo que es ahora y hay cosas que podían verse de una forma más normal. Pero, ¿qué aporta a la historia que, igual 6 o 7 veces, o incluso más, nos diga que tal o cual personaje se tiró un pedo? Sinceramente, nada, más que, en mi caso, una sensación desagradable.
El estilo del escritor es sencillo, mezcla descripción y diálogo y se lee relativamente bien. No engancha porque ni la historia ni los personajes lo hacen pero tampoco es una lectura difícil o aburrida. Yo he estado a puntísimo en varias ocasiones de dejar el libro a medio leer. Al final lo he terminado porque no se leía mal y era una lectura simplona para la playa o para leer en el autobús (que ha sido lo que he hecho durante unas dos semanas mientras que en casa leía y sigo leyendo "El corazón helado" que, por tamaño y contenido, no se puede sacar de paseo). La verdad es que, si la hubiese abandonado al principio, mejor hubiese sido porque es una novela que no me ha aportado absolutamente nada. Ni tan siquiera diversión o entretenimiento. De esas novelas que pasarán por mi vida y que al cabo de muy poco tiempo ni siquiera recordaré haber leído
Conclusión final
A mí no me ha gustado casi nada. No me ha parecido entretenida ni interesante. No me han gustado sus personajes, ni su final. El principio resulta un poco precipitado, casi telegráfico, mientras que el fina tampoco me ha convencido del todo, casi hubiese preferido que acabase mal, al menos la recordaría por algo. No ha provocado en mí ningún tipo de sentimiento, salvo quizás algo cercano al asco en algunos momentos.
Yo, desde luego, no la recomiendo. Pero quizás, si no habéis leído a Toti Martínez de Lezea y no sabéis lo que es una buena novela histórica de verdad, podía gustaros esta novela. En vuestras manos lo dejo.
Un saludo
Una pena, porque eso de ser de profesión catavenenos podía haber dado para algo muy interesante. Un besazo.