Me llamo Chusca
07.07.2006
Ventajas:
Felicidad recíproca
Desventajas:
Que hay gente que no tiene corazón
Recomendable:
Sí
 Sonheira
Sobre mí:
usuario desde:26.04.2006
Opiniones:74
Confianza conseguida:38
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 45 miembros de Ciao
¡Hola a todos! ¡GUAU! Antes de nada, dejad que me presente: me llamo Chusca y tengo un año y medio. Mi madre biológica era una boxer y mi padre... pues no se sabe, porque a mi madre la cogieron varios perros a la vez. Lo que sabemos seguro por mis características es que tengo un poquito de pastor y un poquito de cazador. En mi camada éramos ocho hermanos, a cual más dispar: tengo un hermano atigrado con la trufa rosa, una hermana canija con el morro chato... Éramos una familia un tanto extraña.Mis primeros meses de vida no quiero recordarlos. Mis hermanos y yo vivimos sin cuidados ni educación hasta que nos abandonaron a todos en el monte. Por suerte nos recogió una protectora de animales que colabora con una tienda de Coruña llamada Don Perro, y entre todos nos buscaron a cada uno un hogar. Y a través de esta gente tan maravillosa terminé en brazos de la que ahora es mi mamá, la hermana de Sonheira. Ella vivía con su chico y estaba empeñada en tener un perrito, y tuve la fortuna de ser yo la elegida. Cuando llegué estaba muy asustada, pero pronto me acostumbré y empecé a valorar la comida y el agua fresca, los baños, los paseos, las visitas al veterinario y las constantes muestras de cariño. Mi mamá es una chica un poco alocada pero muy, muy achuchona, siempre me está apretujando y bailando conmigo y haciéndome chistes. A Sonheira le hace mucha gracia porque dice que a veces hasta pongo cara de agobio de lo que me soba. Pero prefiero esto mil veces a lo que tenía antes.Poco tiempo después adoptaron en la misma tienda a mi hermanito, Trasno. Era pequeñito, sólo tenía dos meses y era un cruce de mastín y boxer guapísimo. Era muy fuertote y juguetón, siempre jugábamos a tirar, a mordernos (pero de mentira) y a perseguirnos. Trasno nunca tuvo una mala experiencia, pero quién sabe qué habría sido de él si no lo hubiese recogido la protectora. Cuando Trasno cumplió cuatro meses mamá se separó de su novio y volvió a casa de su mamá (mi abuela) y Sonheira (mi tía). Y nos llevó con ella. Al principio la abuela puso muy mala cara, porque vive en un piso y a ella no le gusta tener animales encerrados así, y siempre estuvo prohibido tener perros en casa y menos grandes como nosotros. Pero mamá le suplicó que mientras no encontrase otra casa nos dejase quedarnos a los tres, y al final la abuela accedió, aunque un poco de mala gana, y nos colocó nuestra camita en la cocina, junto a la ventana.Yo al principio no me adaptaba: era una casa extraña y mucha gente desconocida. Me daba miedo todo, siempre
Fotos de El día del amigo
iba con las orejas gachas y el rabo entre las piernas, en cuanto alguien me miraba me ponía a temblar... es que no puedo olvidar completamente todo lo malo que me pasó. Y si hacían ruidos o movimientos bruscos, o cogían objetos extraños para mí, salía corriendo despavorida y alguna vez incluso me hice pis del susto... y mamá me reñía por hacerme pis en casa y yo no sabía cómo decirle que era sin querer, que necesitaba un poquito de tiempo para acostumbrarme a tantas cosas nuevas... Pero poco a poco fui haciéndome con la gente, aceptando sus mimos y conociendo cada rincón de la casa.Lo malo es que Trasno, haciendo honor a su nombre, se portaba muy mal. Era muy pequeño y a mamá aún no le había dado tiempo a educarlo. Se hacía sus necesidades en cualquier parte, tenían que poner un peso en el cubo de la basura porque si no lo abría y se comía lo que fuera y después se ponía malito y vomitaba (en el suelo, por supuesto), y por las noches lloraba y aullaba y despertaba a todo el mundo y todos se enfadaban mucho con mamá. Para colmo, cuando dejaba dormir a los demás la tomaba conmigo, me tiraba de las orejas, me ponía las zarpas en la cara y me mordisqueaba las patas y el rabo, y yo como quería dormir empecé a subirme a la mesa de la cocina para que me dejara en paz, y allí dormía toda la noche. Hasta que me pillaron unas cuantas veces y me caían unas broncas terribles, pero es que jo, yo quería dormir...Al final a la abuela se le hincharon las narices y habló con mamá y le dijo que aquello no podía ser, que no iba a hacer que se separara de mí porque yo ya llevaba mucho tiempo con ella pero que tenían que hacer algo con Trasno porque así no podíamos vivir. Mamá, con mucho dolor de corazón, se lo dio a unos amigos que tienen una finca y más perros y ahora Trasno vive con ellos muy feliz y puede hacer el gamberro todo lo que quiere. Pero yo estuve una temporada muy triste porque le echaba mucho de menos, en el fondo me alegraba la vida, siempre quería jugar conmigo y yo le quería mucho. Le echaba tanto de menos que incluso seguí subiéndome a la mesa porque dormir allí encima me recordaba a él. Hasta que me volvieron a pillar y me cayó otra bronca y entonces me resigné a que aquello estaba muy mal hecho y no lo volví a hacer nunca más.A pesar de ya no estar con Trasno estoy muy contenta con mi nueva familia. Como mamá pasa mucho tiempo fuera la que más me cuida es la abuela: me saca de paseo y habla y juega conmigo. A veces me pongo triste porque veo a mamá muy poco y cuando la echo de menos miro por la ventana a ver si la veo volver. Y cuando vuelve me pongo muy contenta y muevo mucho el rabo y doy saltos y le doy muchos besos, y como ella me da palmadas y aliento pues a veces no puedo contener la emoción y ladro, y entonces me riñe un poco, pero con una sonrisa, y si me paso un poco de la raya me castiga a tumbarme en mi sitio un rato hasta que me tranquilizo. Lo que iba a ser temporal ya dura más de seis meses, y a veces la abuela hasta me dice entre risas que cuando me vaya me va a echar de menos y todo. Si es que soy un encanto, jejeje. No es por tirarme flores, pero lo soy de verdad: soy muy obediente, soy agradecida y cariñosa, no hago demasiadas trastadas y cuando les miro con cara de pena casi casi son incapaces de negarme nada. Tengo algunas manías, como rascarme mucho siempre que me siento encima de una alfombra, lo cual pone a la abuela del hígado porque siempre se las lleno de pelos, pero es que... ¡es superior a mis fuerzas, lo tengo que hacer! Ya aprenderé, igual que aprendí que no puedo sentarme encima del sofá como las personas.Con los otros miembros de la familia, mi tío y mi tía Sonheira, ya he cogido total confianza y les saludo alegremente cuando llegan y también les pido mimos, si me llaman acudo y les hago caso si me piden que me siente o me tumbe, incluso me permito refunfuñar un poco cuando me riñen porque ando por el medio cuando están comiendo, y yo sé perfectamente que la comida de las personas no es para mí, que yo tengo la mía. Además, si como de la suya me pongo malita, pero es que... ¡está tan rica...! A veces cuando la abuela no mira me tiran algún cachito de jamón, porque como les miro con esos ojos tan grandes que tengo... jejeje, qué tramposa soy. Cuando me hice mayor empezaron a notar mis genes, porque corro como el viento y a veces, cuando veo algo sospechoso, me quedo muy quieta con las orejas levantadas, el rabo tieso y una pata flexionada, como los perros de caza de las películas. Les hace mucha gracia que me ponga así, no sé por qué, cuando ellos se pasan horas mirando una caja con cara de tontos yo no me río de ellos. ¡Ahí queda eso!Me llevan a pasear a un monte cercano a casa, allí hay más perros y ya he hecho algunas amistades y juego mucho con ellas, algunos son muy fuertes y me pueden pero a correr no me gana ninguno. Con el tiempo se me quitaron casi todos los miedos y jugaba con el más pintado, pero el otro día... metí el hocico donde no debía y me llevé un susto: entré a cotillear en una casita en ruinas que hay por allí, y dentro había una gata callejera que acababa de ser mamá y me echó de allí a base de bufidos, y me dio tanto miedo que salí de allí pitando y me tiré a los brazos de la abuela, que se mondaba de risa, la muy... y ahora tengo otra vez la temporada cobardica y escapo de muchos perros, pero ya se me pasará. Sonheira dice que soy como un tal Ayudante de Santa Claus, pero en listo. No conozco a ese Ayudante, pero debe ser muy guapo... ejem, jeje.Yo me siento muy afortunada y espero que todos mis hermanos hayan tenido la misma suerte, porque nosotros no tenemos la culpa de haber nacido, y es terrible que nos condenen sólo por ello. También tenemos sentimientos y sufrimos mucho si nuestros amos no nos dan el cariño que tanto necesitamos. Gracias por escucharme, chicos. Y que cunda el ejemplo. ¡GUAU!----------------------------------------------------------------------------------------------------- Bueno, pues ya habéis conocido a Chusca, la perra de mi hermana con la que convivo diariamente.Todo lo que cuenta es cierto, hemos acabado todos adorándola y la echaremos mucho de menos cuando se vaya. ¿Por qué? Pues porque es tierna, se desvive por agradarte a su manera, es afectuosa... y tiene una cara lindísima. Es la niña de la casa. Mi hermana dice que es su primogénita, que aún no tiene niños pero que la Chusca es su hija, sin duda. Al principio puede dar un poco de recelo adoptar un perro que no sabes de dónde viene ni de qué es cruce... pero nuestra experiencia, tanto con Chusca como con Trasno (que era un terremoto, pero era también un amor de perro) es excelente. Con ella se cumple totalmente el dicho que hay en mi tierra, que dice que "ó can de palleiro só lle falta falar" (al perro mestizo sólo le falta hablar). No es de pura raza, pero es más lista que el hambre y más buena que el pan.No voy a mentir: un perro da mucho trabajo y requiere muchos cuidados, pero las alegrías que proporciona, el amor y la compañía que da no tienen precio. Tienen más humanidad que muchísimas personas. Vale un montón la pena, en serio. Por todo esto, tanto Chusca como yo apoyamos y aplaudimos la iniciativa de este concurso, y nos hace mucha ilusión poder participar.Esta tercera edición del concurso "Día del amigo" la organiza miwhoopi, ganadora (junto a su perra Perla) de la segunda edición. Os paso el link con las bases, por si os animáis a participar: http://www.ciao.es/Relatos_de_mascotas__Opinion_1139462¡Daos prisa! Aunque el plazo se ha ampliado un poquito esta última edición, termina en pocos días. Atrevéos a dejar expresarse a vuestras mascotas, os lo agradecerán seguro.
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21.12.2006 14:25
que bien escribes y que perro mas bonito, tiene una carita muy linda un beso
04.08.2006 23:15
Jo, qué pedazo de vista tiene la Chusca desde la ventana! Yo quiero!!!! Qué envidia! :D LA relación con la abuela me recuerda a la que mi morcillita tuvo con la suya... Pero al final lo hacen también con los nietos, eso de "no manches ahí, no te subas allá", porque también lo hicieron con nosotras :D
03.08.2006 12:05
Muy original la opinión. Y ciertamente tiene unos ojillos muy tiernos... seguro que hace con vosotros lo que quiere :-P Saludos