Argumento: Bridget Jones es una mujer soltera y sin compromiso a la vista. Según ella, tiene sobrepeso y fuma demasiado. Trabaja en una editorial y es algo así como una secretaria cualificada. Anda por ahí algo desarreglada y es más bien una catástrofe andante. Los hombres no se fijan mucho en ella, ya que no es muy atractiva, pero como tiene sobrepeso(!!!¡¡¡), tiene tetas y eso es algo que a cualquier hombre le gusta, así que si la miran, es por eso mismo y Bridget que es consciente del encanto que ciertas partes del cuerpo femenino ejerce sobre el órgano visual del hombre en si, se embute en minifaldas muy minis y blusas muy transparentes, por supuesto dejando entrever el sujetador negro que lleva debajo, si no fuera porque la blusa es de color lila, incluso estaría elegante, pero Bridget es British, así que de gusto, tararí, nada. Pero justo eso es lo que le llama la atención a su jefe Daniel (Hugh Grant), esa indolencia y falta de gusto, le gusta a este hombre, ¿por qué será? y le llama la atención, tanto que intenta ligar con ella de forma muy vulgar, durante un viaje en el ascensor en el que también se sube el jefe de Daniel, Daniel le pone la mano en el culo redondo a Bridget, sin que el superior lo note, y ella, tan campante...!!!¡¡¡ Así empieza el affaire entre Bridget y Daniel y Bridget la eterna solterona sin hombre a la vista flota en el aire, por fin un hombre la está ¿cortejeando?, no, más bien, metiéndole mano e insinuándose, pero lo que para otra mujer sería una ofensa, para Bridget es la realización de sus sueños y, además, y por si fuera poco, se trata de su jefe!!!¡¡¡, madre mia, que suerte... Como es de esperar, Bridget y Daniel terminan en la cama y además en una escena de lo más graciosa, porque Bridget que tiene una figura envidiable, se pone un refajo para moldear sus glúteos y sus caderas, así como su barriguita incipiente. Como ella misma se decía cuando se estaba preparando para matar en la presentación a la que iba a acudir, para triunfar en la cama lo mejor es ponerse un tanga negro transparente, pero para poder llegar hasta la cama con Daniel, lo mejor es ponerse la faja que moldee las curvas voluptuosas y total como ella no pensaba que iba a ocurrir nada esa noche, se puso la faja matasuegras y cuando estaban en la cama y Daniel vió el refajo debajo de su elegante vestido negro, flipó en colores. En vez de reirse le pareció aún más sexy y así se lo dijo y la hizo reir. Esa es la clave secreta para todo hombre que quiera conquistar a una mujer y llevársela al río, hacerla reir. Bridget dejó de dudar de si misma al ver que este hombre atractivo, joven y exitoso mánager, ó por lo menos eso le parece a Bridget, la acepta tal y como es ella, y la desea, ¿qué mas se puede pedir cuando se tiene 32 años y tu madre tiene más sexo que tú, y no con tu padre?
Comienza la gran etapa del amor sin fronteras, o mejor dicho, de sexo sin fronteras. Bridget deja, por fin, de ser la solterona que fuma demasiado y no consigue bajar el medio kilo que le sobra, para convertirse en la novia de un hombre.
Dios mio ¡que alegría!
Hay otro hombre por ahí que también parece interesarse por Bridget, un tal Darcy, hijo de los vecinos de sus padres, un hombre con poco sentido del humor y con un mal gusto que te hace rechinar los dientes, osea parecido a Bridget, pero este Darcy parece estar muy frustrado y no es capaz de arrancarse y atacar para vencer.
No importa, porque Bridget no ve nada más que Daniel Cleaver, su amor, su jefe, su todo, pero claro la peli tiene que seguir y sigue con una gran decepción para Bridget, porque un día, después de pasar un finde con Daniel, este sale pitando para Londres, según él, el trabajo le llama y ella, después de una fiesta familiar algo desproporcionada, se va derechita a casa de Daniel y allí lo pilla in flagranti con otra mujer, por supuesto con figurina de top model desmallada y encima Danuiel le dice que es su novia formal. En cierto modo le está diciendo que ya no le interesa y Bridget lo entiende así, se va y tras intentar seguir trabajando con él, se busca otro trabajo y, de repente tiene éxito, su excentricidad le gusta a la gente y Bridget se convierte en una pequeña estrella. Es entonces cuando Darcy se decide a atacar, por fin, y la cosa va muy bien, hasta que llega el cumple de Bridget y en medio de una caótica cena que ella comienza y en la cual Darcy le ayuda a cocinar, aparece Daniel, pidiéndole perdón a Bridget. "Me equivoqué, perdóname, por favor" Y es que se ha separado de su novia, la top model sin tetas y claro se ha acordado de Bridget que tiene esos atributos y está muy bien para pasar el invierno. Bridget está apunto de caer en sus redes de nuevo y Darcy explota, busca y encuentra pelea con Daniel, al cual conoce muy bien, estudiaron juntos, o algo así y según Daniel, Darcy (Colin Firth) le quitó la novia. En fin la pelea se extiende desde la calle hasta un restaurante griego donde se está celebrando un cumpleaños, muy buena escena aquí tambien, hasta que los dos gallos peleones salen volando por el escaparate del local y Darcy le da el toque final a su eterno contrincante. Daniel yace en el suelo sangrando y Bridget corre a socorrerlo, le dice unas duras palabras a Darcy y este se va aireado, pero Bridget parece que ha aprendido la lección y para Daniel tampoco tiene muy buenas palabras.
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No cuento el final, para que quede algo en suspenso, pero diré que es muy romántico...
Vamos a ver, ¿que clase de peli nos han encasquetado aquí?, pues una comedia romántica, pero sólo al final, que conste, para llegar al romance Bridget tiene que trabajar muy duro, ponerse la minifalda más mini que encuentra y la ropa más espantosa que seguramente ha encontrado en los second hand shops de su pueblo.
No es que bridget sea fea, no, es desaliñada, no tiene ninguna elegancia y no sabe sacar partido de lo que tiene, porque lo tiene. Tiene la figura ideal, ni está flaca, ni está gorda, tiene las curvas donde hay que tenerlas, a no ser que seas un maniquí-perchero, esas cosas no tienen que tener curvas, pero Bridget no lo ve así.
Ella culpa a su falta de hombre en su vida a todo, su figura, su vicio por el tabaco, su edad, en fin todo, pero no ve el potencial que lleva en si misma. El personaje que representa René Zellweger, no parece ni tonto, ni especialmente listo, Bridget Jones es excéntrica ante todo y si tuviese algo que la hiciese feliz, como por ejemplo una ocupación que la llene, un trabajo interesante, algo que no la haga pensar continuamente en que el reloj sigue haciendo tic tac y el tiempo no pasa en vano, sería quizás feliz, pero a Bridget Jones lo que más falta le hace es autoestima, creer en si misma, creer en lo que puede y quererse un poco. De vez en cuando da señales de agudeza y dice cosas interesantes, pero enseguida cae de nuevo en el rol de la rubia tonta, que no sabe ni la hora que es. No me convence, ¿en que quedamos, es tonta o es lista? O el papel de la Zellweger no está bien definido, o Zellweger no ha sabido representar lo que el guión le exigía. No acabo de entender si el papel es de rubia-tonta-pero-sexy, o mujer-no-atractiva-pero-muy-mente-aguda, aveces es una cosa, a veces es la otra, y otras veces todo rebujado, ¡que lío!
Renée Zellweger no me llega a convencer como Bridget Jones, leí que había tenido que engordar para poder interpretar a Bridget Jones, pero eso no basta, porque se supone que Bridget es una mujer madurita, aunque todavía aceptable, inteligente, aunque un poco despistada y, sobre todo, muy excéntrica. Es sólo que no me convence la excentricidad que Renée Zellweger interpreta, me parece más Alzheimer en su primer estadio. Le falta algún que otro detalle que deje entrever la genialidad de una persona alrededor de la cual se escribe una comedia. Total si queremos ver la vida normal de una mujer poco agraciada y adicta a la nicotina, no hace falta ir al cine o ver un DVD, sólo tengo que observar a mi vecina, la pobre.
Me falta algo que haga esta comedia especial, porque mala no es, Hugh Grant y Colin Firth han quedado fenomenal, pero Renée Zellweger no sé de lo que va, no veo en ella a una excéntrica treintiañera, loquita por cazar a un hombre. Es que si eres excéntrica no te hace falta presumir con nada ante nadie, porque tu sola presencia, llama la atención, todo lo demás queda al margen. Así que no sé donde poner a Bridget Jones, no sé en que cajón meterla.
Mucho mejor convence su madre en la peli, esa mujer que a los 35 años de matrimonio decide separarse de su marido porque se siente desatendida y, lejos de hundirse o deprimirse, se pone a trabajar y, hasta se busca un noviete flamante, aunque parezca un Sugardaddy. Eso si que es excentricidad y todo lo demás son cuentos chinos. Así me gustaría que hubiese sido la historia de Bridget, especial, pero no tan previsible, que lo es. ¿Qué se le va a hacer? Al fin de cuentas, no es mala la historieta y tiene ramalazos del famoso humor ibglés, el understatement, el "mamá se ha quemado la casa, pero he podido salvar tu abrigo de pelo de conejo".
Si, me ha gustado, pero quizás hubiese quedado mejor con otra actriz más compleja, como por ejemplo, Bette Midler, pero claro, la edad no lo permite, pues seguro que hubiese quedado mejor que Renée Zellweger, de eso estoy segura.
Me gustó mucho la película, a pesar de haber leido antes el libro, y eso no me suele pasar habitualmente, quizás estoy de acuerdo contigo en que el papel hubiese sido mejor para otra actriz. Un saludo.