Hace unas noches vi la película El Informante, la busqué en el catálogo de Ciao y como no la encontré pedí que la pusieran, pero me llevé una gran sorpresa cuando me respondieron que ya podía opinar sobre EL Dilema, lamento no tener el emoticon para ilustrar mi cara de asombro. °-°
¡¡ Otra vez !! me encontré con que la misma película en los países de habla hispana llevan distintos títulos no se por que razón, será para confundir al público.
Con el nombre original de The Insider esta película narra la historia del doctor Jeffrey Wigan encarnado impecablemente por el actor Russell Crowe, en el papel de un hombre torturado psicológicamente al encontrarse en la disyuntiva de dejarse manipular por una empresa para la cual había trabajado o seguir los mandatos de su conciencia.
Problemas éticos que algunas personas se plantean y otras ignoran, ya que para ellos lo único importante es el dinero y el estatus, también conocido como poder.
No es ninguna novedad que el tabaco es perjudicial para la salud y causante de enfermedades pulmonares, pero si además la tabacalera que lo fabrica usa elementos químicos para conseguir que los usuarios de sus cigarrillos aumenten su adicción, las consecuencias pueden llegar a ser nefastas.Según el ex empleado Wigan, la empresa Brown & Williamson Tobacco había hecho experimentos agregando productos aditivos a los cigarrillos, por lo cual él aseguraba que debido a las sustancias utilizadas los fumadores estaban expuestos a sufrir disfunciones en el tejido nervioso con efectos sumamente nocivos para la salud.
El doctor, en este caso el Informante, no solo se ve presionado psicológicamente por la empresa de marras, si no que sufre el asedio de un medio televisivo que está dispuesto a conseguir la información a toda costa.
Su entorno familiar, especialmente su esposa, en cambio de sostenerlo y de ayudarlo, se convierte sin quererlo en otra carga para su conciencia. La familia ha conseguido un buen pasar económico y la mujer no está decidida a perderlo; este tema pesará decisivamente en la decisión del Informante, y él deberá asumir de una u otra manera las consecuencias de su decisión.
No es ninguna novedad, tampoco, que los medios de comunicación manipulan la información y que hacen cualquier cosa para ser los primeros en obtenerla y en difundirla. Para dar coherencia a la trama hay un medio televisivo que está dispuesto a conseguira toda costa la información del denunciante.
Lowell Bergman, protagonizado por Al Pacino, es el productor de un programa llamado 60 minutos de la cadena CBS que busca la primicia acosando al denunciante para que este le otorgue una entrevista en el programa conducido por Mike Wallace (Chistropher Plumer).
Estos personajes tienen como antagonistas a los empresarios acusados quienes se desviven por demostrar que Jeffrey Wigan hace denuncias falsas, si consiguen este propósito verán salvado sus ingresos , que en realidad es lo único que le importa.
Este tema llevado a otro campo cualquiera, ya sea de la moda, de la alimentación o de las adicciones en todos sus aspectos, desenmascara a los poderosos que se llenan los bolsillos con el dinero de los conejillos de la india, que es el público consumidor.
Dirigido por Michael Mann, y con el fondo musical de Dead Can Dance, en esta historia que según tengo entendido es real y sucedió en Estados Unidos en el año 1994, las acusaciones del científico permitieron que las empresas pagaran 249 billones de dólares a los usuarios perjudicados por fumar.
Hay un duelo actoral entre Al Pacino y Russell Crowe, ambos dibujan a la perfección como reacciona un hombre cuando está frente a la oportunidad de su vida, en el caso del productor televisivo y cuando está frente a la disyuntiva o al dilema de su vida, en el caso del científico.
El tema central está muy ligado, también, a la salud pública ya que no creo que sean solo las tabacaleras las que usen productos químicos desfavorables para la salud de los usuarios, sabemos que hay otros productos que llevan aditivos perjudiciales, por nombrar uno, diré que vale como ejemplo el pollo que es alimentado con hormonas causando trastornos a los consumidores.
Todos estamos atrapados: de una manera u otra todos estamos atrapados en esta sociedad que nos fagocita, y hay manipuladores que saben perfectamente cuáles son nuestros puntos flojos, en este film se muestran varios a saber:
Las adicciones (tabaco)
El nivel económico (como esclavizante del hombre)
El morbo transmitido a través de los medios de comunicación y el público ávido por comprarlo.
La familia como presión (y no como contenedora cuando uno está a punto de perder la solvencia económica).
No se que intereses subyacen detrás de esta película, pero me atrapó la forma en que se pone de manifiesto los criterios que mueven a las grandes corporaciones y lo desvalido que están los clientes que acceden a esos productos.
Otro tema que queda al desnudo es el del papel que cumplen los medios de comunicación hoy; los hombres valen en cuanto sean protagonistas de historias que reporten millones de dólares, en cuanto puedan con su testimonio acrecentar la cantidad de televidentes, manteniendo el éxito y elevando el raiting de los canales de televisión, en este caso.
El público es el instrumento del que se valen para elevar sus ganancias y sobrepasar a sus competidores, pero también es el que de alguna manera compra este tipo de noticias para saciar su sed de información o de morbo en algún aspecto, ya que lo que es escándalo vende, reditua.
Lo que me gustó de la película El informante, El Dilema o en su título original The Insider, es esa manera real de mostrar al hombre actual sobreviviendo entre dos coartadas: defender sus valores y convicciones conservando su honestidad o vender su alma a las convenciones sociales y al poder para seguir manteniendo el bienestar económico y el status.
©arglittle (Andrea Blanco) 2005
~~~B E S I S S S ~~A ~~T O D O S S S