Como ya señalé en alguna opinión anterior, mi hija mayor estaba cursando este año primero de primaria, que actualmente es un curso dedicado entre otras cosas a la consolidación del aprendizaje de la lectura. Movida por su entusiasmo inicial, se trajo de casa de mi madre unos cuantos libros y cuentos, por si no tenemos pocos en casa, para leérselos ella sola, cosa que todavía no ha hecho pero sí me ha tocado leerlos a mi por las noches.
Uno de los que sí intentó leer, aunque fuera un poco, fue éste, y a mi me ha tocado leerlo varias veces por las noches que sumadas a las otras tantas que lo hice cuando era pequeña, suman unas cuantas.
“El faro del viento” es una recopilación de cuentos, uno de ellos homónimo, editado por la colección El duende verde perteneciente a la editorial Anaya.
Los cuentos que podemos encontrar dentro de este libro de literatura infantil son:
Los zapatos de cristal
El muñeco de nieve
El viejo tranvía
La dragoncita de escamas rosadas
Una casa en el tejado
El faro del viento
La voz de todos
Tristes estrellas de tiza
FICHA TÉCNICA
El faro del viento texto de: Fernando Alonso (el de fórmula uno, no es por si alguno se lo pregunta). Premio lazarillo de Literatura Infantil.
Ediciones Anaya, S.A.-1988
Depósito legal: M.14.299-1988
ISBN: 84-207-2904-3
Ilustraciones: Jesús Cabán. Premio Nacional de Ilustración Infantil.
Diseño: Narcís Fernández.
Dirección de la colección: Antonio Basanta y Luis Vázquez.
OPINIÓN PERSONAL
Una de las cosas que más me llama de entrada la atención, es que el libro se inicia con una carta del autor hacia sus pequeños lectores, en la que insta a los niños que deben leer este libro como si su lectura se tratara de magia que hará de nuevo salir a las palabras que quedaron encerradas en este libro. A mi por lo menos este gesto siempre me ha encantado, pues a los niños y a las niñas, les encanta que les estimulen su imaginación y que les encomienden tareas mágicas.
De todos los cuentos que aparecen en este libro siempre me han llamado poderosamente la atención dos de ellos de forma positiva, y otro no tanto. Pero vayamos por partes.
Los que me han gustado mucho desde siempre han sido el de Los zapatitos de cristal, por una parte y por otra el de Tristes estrellas de tiza, lo cual no significa que no me gusten los demás.
En le primero de ellos nos encontramos con una fantasía hecha realidad, pues ¿a qué niña no le hubiera gustado tener unos zapatitos de cristal después de ver la película o que le lean el cuento de La Cenicienta? Marta la protagonista de este cuento, sin embargo, los recibe como regalo de cumpleaños sin haberlos pedido siquiera, sino que más bien, estando próximo el cumpleaños de la niña y estando leyendo su madre dicho cuento, se le ocurrió la fantástica idea de ir a un artesano del vidrio a que le hiciera unos preciosos zapatitos de cristal. Marta los odiaba con toda su alma, pues para disgusto de su madre, la niña era aficionada a subir a los árboles y a jugar al fútbol, por más que su madre la vistiera de princesita.

Todas las noches soñaba con romper los zapatos y terminar con la insoportable vida que le estaban proporcionando, impidiéndole hacer nada que no fuera caminar con gracia. Un día, los zapatos ya no le valían lo cual ocasionó una gran alegría a Marta, hasta que a su madre se le ocurrió dejarlos de adorno, conteniendo cada uno de ellos un pez. La idea le pareció tan horrible que liberó a los peces de su prisión y rompió los zapatitos de cristal.Como veis, el cuento te hace pensar que por muy bonita que parezca la idea de llevar a la realidad la fantasía de tener unos zapatitos de cristal, aunque la fantasía es más bien de la madre, la realidad es que a los niños y a las niñas hay que dejarles crecer y pensar por sí mismos. Y no obligarles a ser lo que no son, por más que no nos gusten todas sus aficiones. Siempre me dio mucha pena la pobre Marta y me encantó que rompiera lo que para ella había sido una prisión y una fuente de insatisfacción permanente hasta que le crecieron los pies. El otro cuento que siempre me ha encantado ha sido el de Tristes estrellas de tiza, los motivos son simples, siempre he estado muy concienciada con el cuidado del medio ambiente, desde niña y este cuento nos hace reflexionar sobre ello. Nos habla de una ciudad gris, tanto es así, que un día estando el maestro explicando la lección, dibuja estrellas de colores en la pizarra y los niños se quedan atónitos ante esta visión, pues nunca han visto una estrella. El propio maestro apenas recordaba cómo era una estrella. Para hacerles entender lo que eran las estrellas decidió elaborar junto a sus alumnos muchos molinillos de papel de colores brillantes, explicándoles que las estrellas vestían, como los molinillos, de color el cielo. Los niños enseñaron a otros niños a hacer molinillos, y pronto la ciudad entera se llenó de molinillos por todas partes, ventanas, balcones y azoteas se veían adornadas con ellos. Una noche el viento movió los molinillos de tal manera que hicieron un gran agujero en la espesa capa gris del cielo, dejando ver las estrellas y la luna, lo que alarmó a un vigilante nocturno que alertó con su silbato, hasta tal punto que comenzaron a sonar sirenas de policía y ambulancias. Semejante alboroto despertó a los vecinos que inmediatamente miraron por sus ventanas y quedaron sorprendidos ante la visión del cielo iluminado.
La alegría duró hasta que al día siguiente vieron que al dejar de soplar el viento, el cielo se cubrió de nuevo con la espesa nube gris.
Movidos por la alegría que les produjo el ver el cielo descubierto, por fin tomaron medidas para controlar las emisiones de humos de los coches, de las calefacciones y de las fábricas. De este modo, y sin ayuda de los molinillos pudieron disfrutar del cielo para siempre.
Como veis se trata de un sencillo cuento que nos hace pensar en la importancia de cuidar el medio ambiente. El cuento nos dice que si unimos nuestras fuerzas y hacemos todos un pequeño esfuerzo podemos disfrutar de un aire más limpio y de unas preciosas vistas del cielo nocturno.
Es una bonita manera de hacer ver a los más pequeños de la casa la importancia de tener esta actitud hacia el planeta, y de hacerlos conscientes de que entre todos podemos hacer algo, pues de no ser así, puede ser que la horrible nube gris esté más cercana de lo que creemos.
Mi opinión como veis, en general es muy favorable en todos los cuentos, pues se trata de un libro de literatura infantil para lectores de entre 6 y 8 años, que cuenta con la ventaja de tener varias historias en un mismo libro, todas ellas te hacen reflexionar sobre su contenido y no te dejan indiferente.
El tamaño de la letra es muy grande, por lo que facilita la lectura a estos pequeños lectores.
Asimismo, cuenta con bonitas ilustraciones que reflejan lo que el cuento nos narra.
Son cuentos fáciles de leer, en el sentido de que son cortos, y emplean un sencillo lenguaje que facilita en gran medida la lectura por parte de estos niños de corta edad, lo cual agiliza la actividad.

El argumento de todos y cada uno de los cuentos guarda una moraleja intentando enseñar a los niños lecciones a través de lo que en psicología se conoce como aprendizaje social o vicario, que consiste en aprender algo a través de las consecuencias que tiene la conducta del modelo. Dicho esto, paso a señalaros el único cuento que no me gusta mucho, a pesar de que de entrada puede ser una brusca manera de enseñar a los niños y a las niñas que la violencia, venga de donde venga no es buena... me parece un cuento bastante violento para niños y niñas de corta edad. Se trata de La dragoncita de escamas rosadas. Viene a ser una especie de cuento al revés, pues narra como un caballero rapta a una bonita dragoncita, como todos sabemos suelen ser los dragones lo que raptan a doncellas en los cuentos populares. Pues bien, tras este caballero, vinieron otros tantos que se dedicaron a raptar a los dragones que habitaban en un idílico paraje. Se creía que gracias a los dragones podrían realizar ungüentos de invisibilidad y además, estos solían ser custodios de grandes tesoros.
Un dragón enamorado de la dragoncita, decidió ir a salvarla después de visitar a un anciano dragón que le aconsejó que debía ir en busca de un caballero, cortarle el cuello y bañarse en su sangre una noche de luna llena. De este modo tendría la fuerza que requería ir en busca de su amada. Así lo hizo y para regocijo y orgullo de su amada, mató a todo caballero que se encontró a su paso. Esta proeza fue contada por los hombres como símbolo de la crueldad de los dragones, pero los dragones lo contaban como una bella historia de amor. al final del cuento, el narrador nos dice que dado que el número de hombres era mucho mayor que el de dragones, los diferentes puntos de vista pueden ser los responsables de que se hayan extinguido.
Como veis, muy apropiado para niños no lo veo, por más que haya muchas historias contadas al revés que nos narren las terribles vejaciones a las que se veían sometidas estos legendarios animales.
CONCLUSIÓN
Salvo el cuento que acabo de mencionar, por considerarlo muy violento, el resto me parecen una opción perfecta para fomentar la lectura entre los pequeños lectores.
Pues como ya he señalado, son fáciles de leer, su lenguaje es sencillo de comprender y la letra tiene un tamaño muy adecuado para el inicio de la lectura con caracteres de imprenta, pues como todos sabemos, al principio están habituados a leer con letra de caligrafía, y la letra de imprenta les cuesta más leerla, máxime si su tamaño es muy reducido.
Asimismo, considero que son una alternativa a los tradicionales cuentos para contar en las noches, que cuando el niño o niña sea mayor, puede leer por sí mismo.
Por todo ello, lo recomiendo ya sea para leer por parte de un adulto a un niño, o para practicar la lectura con letra de imprenta por parte de pequeños lectores.
debe estar bien, saluditos.