Sexagésima segunda obra como director y primera de sus obras sonoras, de uno de los iconos por excelencia no sólo del cine sino del siglo XX: Charles Spencer Chaplin; tras veinte obras cortas, como único director, sin supervisiones ni colaboraciones, para Keystone films en 1914, que van desde "Caught in the rain" hasta "Getting Acquainted", quince películas para Essanay durante 1915 y 1916, que van desde "His new job" hasta "Triple Trouble", doce para la Mutual durante 1916 y 1917 que van desde la inmensa "The floorwalker" hasta "The adventurer", nueve para la First national en 1918, 1919 y 1922, desde "A dog's life"(su primer film extenso) hasta "The pilgrim" y cinco para la United Artists, ya de algo más duración, entre las que destacan: "A woman of Paris" (1922), "The gold rush" ("La quimera del oro, 1924), "The circus" (1925), la conocida "City lights" ("Luces de ciudad", 1928) y la espléndida "Modern Times" ("Tiempos modernos", 1932).
Apuntes comentados de ficha técnica:
-Título original: "The Great Dictator"
-Año: 1940
-Director: sir Charles Spencer Chaplin (1889-1977). Sin presentaciones innecesarias, uno de los genios del séptimo arte.
Son reconocidas las dificultades que pasó para llevar a cabo esta obra. Los Estados Unidos no habían intervenido aún en la guerra y presentar esta película suponía una decisión algo más que delicada. La situación concluyó con la acusación y persecución por el "Comité de actividades antinorteamericanas". El genio acabó asqueado de toda la cultura yankee que, tras alabarle, le había traicionado.
-Guión: El mismo genio mencionado antes. La idea partió del productor Alexander Korda al observar el parecido mostacho entre Chaplin y Hitler (Curiosamente, también nacieron en la misma semana, mes y año)
-Montaje: Willard Nico
-Decorados: Edward G. Boyle (Enorme trabajo, no se pierdan las estatuas fascistas: "La venus de hoy y el pensador de mañana". No tienen desperdicio)
-Fotografía: Roland Totheroth y Karl Strauss
-Dirección musical: Meredith Willson (Buena aplicación musical)
DVD: La muy recomendable edición especial de dos discos editada por la Warner sobre la obra de Chaplin trae unos completos extras totalmente logrados e imprescindibles:
-Documental "Charlot y el dictador", comparando los dos iconos y narrado por Kenneth Branagh. Con comentarios tan ilustres como los del gran Sidney Lumet.
-Imágenes de rodaje (todo un documento y en color) rodadas por Sidney Chaplin mientras su padre ejercía.
-Especie de cortometraje precursor de la secuencia de la barbería que no tiene desperdicio
-Previa de otra obra de la colección: "Monsieur Verdoux" (1947)
-Escenas e idiomas en Castellano, Inglés y Alemán. Subtítulos todos.
-Carteles
Apuntes comentados de ficha artística:
-Charles Chaplin (En dos personajes diferenciados; el desquiciado dictador de Tomania y el famoso vagabundo con apodo francés: Charlot, al que el propio Chaplin había declarado enterrada su saga con su anterior película "Tiempos Modernos" (1932), pero del que no logra desembarazarse en la película que nos ocupa.
El vestuario es prácticamente el mismo, conserva los andares y las formas que hizo famoso al mencionado personaje, de hecho, la mayor parte del diálogo se reserva al papel del dictador, dejando escueto de palabras y rozando el mudo, a su inolvidable trotamundos. Su actuación es lo todo lo que se espera de una leyenda del cine, y uno de sus exámenes es el discurso final, en el que la expresión para que resulte creíble es especialmente difícil de obtener. Observen su énfasis y mirada y sabrán si superó el obstáculo. Está inmenso)
-Paulette Goddard (Casada en secreto con el propio Chaplin, la propuesta para el papel de Escarlata O'Hara no está del todo mal en esta ocasión; no me parece una actuación memorable, ni me parece excesivamente creíble en las escenas más emotivas, pero está bien, al uso, vamos.)
-Jack Oakie (Bien llevada su intensidad como el dictador "Bencino Napolini" caricaturizando a Mussolini. Por lo visto, este actor de "Bonanza" tenía el mismo genio y carácter tanto dentro como fuera de la pantalla, lo que le llevó a ser expulsado de la R.K.O.)
-Reginald Gardnier (Magnífico. Lograda interpretación que tampoco exigía grandes registros ni deslumbrantes actuaciones. Lo mejor es lo que le exige el papel en la secuencia de los "pudings"
-Henry Daniell (Villano mítico del cine con inolvidables interpretaciones en otros mitos como "Sinuhé, el egipcio" (1954) o "Testigo de cargo" (1957), aquí deslumbra y sólo es sobrepasado por la leyenda que ejerce de protagonista. Su expresión fría y meticulosa viene que ni pintada. Sobre él recae una la representación crítica del verdadero mando del fascismo. Un trabajo muy logrado.)
-Billy Gilbert (Algo más indiferente. Breve papel como obeso consejero del protagonista. Intrascendente, siempre mejor en sus colaboraciones con los hermanos Marx o poniendo voz a uno de los enanitos de Blancanieves.)
Cabe destacar entre sus múltiples golpes, como auténticas bazas reseñables de la obra:
*La caricaturización inicial de la guerra y su mecánica. El comienzo de la obra, con el inmenso cañón "Berta" sobre París (no es un hecho histórico literal, el cañón nazi destinado para atentar sobre la capital francesa llevaba su propio nombre), el manejo de los antiaéreos y el vuelo en un avión volcado ("-La sangre ha vuelto a mi cabeza-"), es realmente impactante y rompedor.
*Por encima de todo, la satirización tan necesaria y útil de la figura del dictador. Se nos muestra aquí la caricatura del líder fascista como un desquiciado enfermo (quizá fuera más un retrato verídico que una caricatura) a través de "gags" para los que Chaplin estaba capacitado como nadie para aplicarlos.
Uno no debe perderse, además de la famosísima secuencia del globo terráqueo, la trepidante presentación que nos hace de la rutina esquizoide del dictador. Entre los numerosos golpes cargados de metáforas e ironía cabe destacar:
-El golpe de la secuencia con la secretaria mecanógrafa, no tiene desperdicio. Viene a significar una caricaturización de la escasa atención de sus más estrechos colaboradores a las paranoias del dictador.
-El cómo aparece escasos momentos para ser retratado en un cuadro y escultura es genial. Toda una declaración del interés artístico de los nazis con el fin de su único ensalzamiento. El paseo en coche por los jardines con la "Venus de hoy y el pensador de mañana" se encuentra entre los mejores golpes con significado de la historia de la gran pantalla.
-Los inventos que le presentan (El traje antibalas y el sombrero-paracaídas), están verdaderamente logrados; otro repaso a las innovaciones técnicas para la guerra.
-La pronunciación germana inventada de los discursos. Toda una caricatura de la enfatización del discurso nazi.
-Su desquiciamiento con la capa, el frutero-transmisor...Una infinidad de detalles para describir lo grotesco y enfermizo del carácter del dictador.
*La ridiculización de los entresijos de la alta política. Es genial la figura del ministro de propaganda y asesor del dictador como auténtico artífice y manejante de la ideología ante la que el desquiciado fascista es sólo una marioneta esperpéntica. Una ridiculización de lo más verídica.
Resulta también genial todo el magistral juego con la otra caricaturización del dictador Mussolini, nos descubre ciertos aspectos y juegos reales y usuales de lo que fue alta política, en clave de humor:
+El colocar la silla del invitado algo más baja para que vea la figura del dictador más altiva.
+El busto mirando fijamente al mencionado invitado para lograr su intimidación
+Hacer que el invitado tenga que recorrer toda la instancia mientras el dictador permanece inpertérrito y acechante
Todas estas maquinaciones de "marketing", eran técnicas reales destinadas a intimidar a los altos mandatarios y condicionar sus voluntades. Aquí se nos presenta fallidas y magistralmente desarrolladas como golpes humorísticos cargados de mensaje y contenido. Es una de las grandes bazas de la película.Chaplin estudió a Hitler durante cerca de dos años y llegó a definir esta obra como "Un cóctel de drama, comedia y tragedia que retrata la silueta grotesca y siniestra de un hombre que se cree un superhéroe y que piensa que sólo tiene valor su opinión y su palabra"
*Todo lo que nos recuerda a la figura de "Charlot"; en genial contraste de personajes, por un lado el dictador y el poder, y por otro, el pueblo y la sencillez. Y qué mejor para representar la sencilla humildad de la gente común que su inolvidable personaje, esa mezcla de distraido y maltratado malabarista de bombín y bastón que forma ya parte de nuestra cultura.
Entre los golpes más destacables que caben entre sus separados pies figuran:
+La secuencia de la moneda en el "puding" es sencillamente soberbia.
+El afeitado al ritmo de la danza húngara nº5 de Brahms. Inolvidable.
+La caja registradora de la barbería. Mítica.
+"Gags" al más puro estilo que ya creara antes para sus trabajos en la Mutual y Essanay Films (no se pierdan como recomendación particular: "A night in the Show" -1915-, en el volumen 2 editado en DVD de los filmes para Essanay. Pocas veces me he reido tanto viendo cine), como las peleas con la guardia de asalto nazi que son una recreación idéntica de otras obras como "La casa de empeños" o "El presidiario", de la Mutual; o el baile con la obesa esposa de la caricatura de Mussolini, otra constante en el humor de Chaplin.
*Su reflejo esperpéntico de la obsesión de los nazis por la raza aria, sobre todo en el diálogo previo a la secuencia del globo terráqueo, una auténtica joya: "-Y por qué no pensar en una Asia rubia y aria, una África aria....todo un mundo ario...., y un dictador moreno"
En las propias palabras del director:
"Si hubiera tenido conocimiento de los horrores de los campos de concentración alemanes no habría podido rodar El gran dictador: no habría podido burlarme de la demencia homicida de los nazis; no obstante, estaba decidido a ridiculizar su absurda mística en relación con una raza de sangre pura"
*El discurso final, quizá por lo que más se recuerda a esta obra. En su favor decir que es un discurso valiente, luminoso, esperanzador y necesario para los tiempos que se vivían. También está interpretado de forma bastante creíble para la dificultad que requiere poner expresión a una arenga así; la mirada encendida y apasionada de Chaplin está bastante lograda.

En su contra decir que el mencionado discurso está metido con calzador, de forma algo forzada (El barbero aparece en un principio distraído, torpe, apocado y tímido, para soltarse después, de forma demasíado acelerada, a arengar a las tropas con un discurso apasionado. El paso de patán a iluminado resulta demasíado precipitado) y que quizá sobren la cita de la biblia (se supone un discurso universal) y el aclamo final a su amada, que resulta algo artificial.Para concluir voy a transcribir, directamente de la película (también se puede encontrar por Internet y en el libro-DVD de la imprescindible colección de "El Pais": "Cine de Oro", que también ha servido de fuente para esta opinión), el mencionado discurso, por constituir uno de los monólogos más relevantes y necesarios de la historia del cine:
"Lo siento, pero yo no quiero ser emperador. No es mi oficio. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo, si eso fuera posible: a judíos, gentiles, negros y blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos somos así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajenas. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. La buena tierra es rica y puede proveer a todos.
El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.
El avión yla radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, opr la unidad de todos nosotros.
Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de serres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: -No desesperéis-
La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humnao. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.

¡Soldados! ¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestra vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir! Que os obligan a hacer la instrucción, que os tienen a media ración,que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombre desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡Sois hombres! ¡Con el amor de la humanidad en vuestros corazones! ¡No odiéis! ¡Sólo aquellos que nos son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados! ¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!
En el capítulo 17 de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres! ¡En vosotros! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder, el poder de crear máquinas. ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.
Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder, ¡pero mienten! No han cumplido esa promesa. ¡No la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡Soldados, en nombre de la democracia, unámonos!"
Pues a ami el discurso final me parece genial, y para nada forzado. La peli, de las mejores de la historia. Saludos