“El hombre sin sombra”, aunque no fue anunciada como tal, es una película de terror y suspense muy buena. Reúne al clásico “El hombre Invisible”, llevada al cine en numerosas ocasiones, y la alta tecnología de los últimos tiempos. En mi opinión, lo mejor del film es la primera parte, donde se presentan a los personajes. El protagonistas, que encarna Kevin Bacon, con mucha destreza, es la representación del mal. Su invisibilidad le permite sacar a flote todo el odio y la maldad que lleva en su interior, sus más ocultas fantasías que su tangibilidad le impedían realizar. Se puede decir que no sólo es un film de suspense, sino que tiene su parte de moralina: todos somos vulnerables a la fascinación del Mal. Tiene un previsible final, ya que el bien siempre triunfa sobre el mal, como tiene que ser. En mi opinión, lo mejor de la película son los efectos especiales y las persecuciones por los pasillos y los sótanos. Los personajes están muy bien interpretados: Kevin Bacon, se sale en su papel de malo, malísimo y Elisabeth Sue (muy guapa, por cierto) se tiene que enfrentar con muchos planos a un “hombre invisible” y sale airosa con su interpretación. Lo que menos me ha gustado de la película ha sido la violencia de muchas escenas, pero algo relativamente predecible ya que el cine de Paul Verhoeven se ha caracterizado por contener este tipo de imágenes.