Robert A. Rosenstone es norteamericano y se doctoró en 1967, en 1970 empezó a interesarse por el cine como documento histórico y empezó a incluir films en sus clases para que sus estudiantes "vieran el pasado y vivieran los hechos pretéritos" . Gracias al éxito de su iniciativa organizó en 1977 el curso "La historia en el cine" y su primer trabajo relevante fue "La Historia en el cine. Radicalismo y revolución" . En los años 80 es cuando más desarrolla su trabajo y elabora sus principales tesis, publicando en la pasada década sus obras más importantes:"Crusade of the left: the Lincoln Battalion in the Spanish Civil War" ,"Revisioning History: Filmmakers and the Construction of a New Past" ( 1994 ) y la obra que ahora nos ocupa; "Visions of the past. The challenge of a filmto our idea of history".
Este "Pasado en Imágenes" de Robert A. Rosenstone" complementa la obra de grandes historiadores, especialmente la clásica "Historia contemporánea y cine" de Marc Ferro, de la cual Rosenstone es deudor en cierta medida.Si bien los argumentos de ambos son similares, la obra del norteamericano es más arriesgada y se distancia de la del francés básicamente en que el trabajo de Rosenstone intenta explicar como el cine explica la historia, como es una fuente de creación "histórica" y como las películas se relacionan con la historia. El trabajo de Ferro se basa más en el cine como reflejo de esta Historia. De todas maneras el trabajo de Rosenstone es un excelente complemento a las lecturas de Marc Ferro.
Lo mejor de este autor es su dominio del lenguaje, claro y conciso, que rehuye del academicismo y se acerca a todos los públicos, también es muy destacable su valor al denunciar a aquellos historiadores más "ortodoxos" que niegan al cine su valor como documento histórico, las palabras del doctor Hueso al respecto son muy definitorias: "La aspiración básica de Rosenstone es saber "cómo" los films muestran el pasado y, al hacerlo, se convierten en una forma de hacer historia".
La forma de tratar la desidia e incluso el desdeño de los historiadores por el cine como documento está brillantemente reflejado en unas palabras de Rosenstone al respecto del cine de reconstrucción histórica: "¿ Porqué a los historiadores no les gusta el cine histórico ?. Porqué los historiadores no controlan el cine. Los films muestran que el pasado no es de su propiedad (...) Los films son un inquietante símbolo de un mundo crecientemente postliterario, en el que la gente puede leer pero no lo hace" . Una afirmación atrevida, casi ofensiva para algunos, pero tremendamente reveladora del estado de la cuestión.
El desconcierto en el historiador siempre aparece ante la decepción de éste al ver que un film de historia no cumple sus expectativas, y si las cumple, se guardará bien de decirlo y contra este hecho lucha Rosenstone. Para defender sus tesis pone varios ejemplos de películas conocidas y otras que pertenecen a los círculos más cinéfilos, de estas últimas trata obras como Far from Poland de Jill Godmillow, Quilombo y Cedo. Estos films pueden servir, de hecho se equiparan a las obras más literarias y son capaces de exponer nuevos tratamientos en la investigación histórica.
En la segunda parte del libro, titulada "Films históricos", el autor aplica su metodología a cinco películas paradigmáticas para su tesis, estas son "Rojos" de Warren Beatty, "The good fight", un documental histórico sobre los norteamericanos que lucharon por la causa republicana en el batallón Lincoln durante la Guerra Civil española, "JFK" del controvertido Oliver Stone, "Walker" de Alex Cox - film perfecto para el análisis de una Historia posmoderna - y otro documental, el muy complejo "Sans soleil" que en palabras de Rosenstone es "una serie de reflexiones verbales y visuales simultáneas. Una nueva forma de historia para una época visual; una historia que no consiste en engarzar datos en una explicación lógica, sino en una reflexión sobre las posibilidades de la memoria y la historia..." se trata de un film atípico, capaz de hacer historia por si mismo, una película de experimentación que entraría en una de las tres categorías establecidas por Rosenstone para clasificar la tipología de losfilms históricos; es decir films de drama, documentos y de experimentación. "Rojos" y "JFK" entrarían en la categoría de drama, así como otras películas reseñadas como "Tiempos de gloria" ( Glory, Edward Zwick 1990). Estas películas dramáticas son del gusto del autor en cuanto se puede tratar a la Historia con una cierta libertad creativa y reconstructiva aunque se debe huir de los planteamientos de algunos otros films como "Arde Mississipi" de Alan Parker, en donde critica a esta película por sus planteamientos engañosos,
En la tercera parte de la obra, Rosenstone dedica un amplio apartado a los directores contemporáneos de zonas no comerciales, es decir aquellos cineastas que se alejan, por su ubicación geográfica, de las fuertes corrientes
de influencia del mercado de los EEUU y de Europa, es decir trata el cine de países africanos y latinoamericanos, según el autor estos cineastas pueden cumplir un papel de fotógrafos o narradores de un pasado reciente que deben mantener y preservar su punto de vista frente a la fuerte embestida occidental, por guardar su identidad nacional y cultural, directores representados por ejemplos paradigmáticos como Jorge Sanjines, que huye de la cinematografía histórica representada por gente como Glauber Rocha ( Antonio das mortes, 1969 ). Es destacable el papel de Brasil en este aspecto.
El argumento que más utiliza Rosenstone, y en donde se enmarca intelectualmente, es en la Posmodernidad, un término complejo en su comprensión. Es con esta posmodernidad como impugna a la ciencia histórica clásica y en torno a esta idea gira toda su obra.
"El pasado en imágenes" es un libro con un lenguaje claro y sencillo, sin embargo las ideas que Rosenstone intenta transmitir son en ocasiones complejas, quedando una sensación de vacío en algunos momentos por la falta de comprensión y es que sus ideas se alejan radicalmente de lo conocido hasta ahora, de nuestra "vulgata" histórica y el modo de estudiarla dando la sensación que aún le queda mucho por decir para redondear y dotar de auténtico peso a sus argumentos. De todas maneras esta obra es, como mínimo, curiosa en su lectura aunque a veces llegue a divagar y perderse en vacuas parrafadas. Obviamente no supera a pesos pesados como Marc Ferro pero al menos se acerca a él.
SALUD!!
26.07.2006 12:22
Márchate de Ciao de una vez, historiador de TBO, tu y tus clones, y llevate contigo toda la porqueria kakalina como tus amiguitos y la amiguilla Misgilipollisht. Que soys todos parias, basura ultranazionalista y lacayos del Rovira, que asco chico
23.07.2006 21:46
Hijo de mierda kakalina y cucaracha de retrete
24.04.2006 11:39
Extraordinario tema ahora defiende que la historia nos la cuente holliwood menudo paria kakalino