Sobre mí:Hola a todos!! Los saludo desde mi querido pais Venezuela!! Espero hacer muchos amigos en esta excel...
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Finalmente ha llegado a las carteleras una de las películas más esperadas del año para los amantes de la acción y el espionaje: The Bourne Ultimátum. La primera de la saga, "The Bourne Identity" fue dirigida eficazmente por Doug Liman. En la segunda entrega "The Bourne Supremacy" hubo un cambio muy favorable de director por Paul Greengrass, que le aporto mayor realismo y un ritmo frenético difícil de olvidar.
Ahora nuevamente bajo la batuta de Greengrass nos llega la tercera entrega que revive una trama apasionante y supera a su predecesora en calidad de realización. Se podría decir que es un cierre con broche de oro ya que hasta aquí llegan las novelas de Robert Ludlum en las cual están inspiradas las cintas, sin embargo en la Meca del Cine nunca se sabe y dado el éxito arrollador en taquilla de las tres películas no dudamos que más de un productor este interesado en una cuarta entrega. El tiempo lo dirá, por ahora tenemos una trilogía que revive lo mejor del género de espionaje en base a un ritmo trepidante del cual es difícil escapar y que demuestra que se puede hacer buen cine comercial.
Se trata de una película excitante, en la cual Greengrass despliega su mejor talento para la acción creando un film vertiginoso, que mantiene un ritmo implacable, que sin piedad no da respiro y absorbe completamente la espectador en su trama. Me atrevería a decir que es la mejor película de acción estrenada este año y sin duda la mejor de la trilogía.
En esta oportunidad Jason Bourne se enfrenta a sus creadores quienes se han empeñado en desparecer cualquier registro de la operación Treadstone de la cual emergió Bourne. Este último es el único eslabón que los implica en la operación y debe ser eliminado. Todo se desencadena con el asesinato de un periodista quien sigue el caso Bourne y que conoce información clave sobre su identidad, lo que le develará a Jason un nuevo camino que perseguir para tratar de finalmente encontrarse. Por supuesto para lograrlo tendrá que usar todas sus habilidades para escapar tanto del gobierno que lo persigue abiertamente como de los asesinos que lo hacen secretamente.
Así como en Bourne Supremacy quedamos impactados con la persecución en auto por las calle de Moscú en esta entrega, Greengrass nos da una lección de cine con el juego del gato y el ratón en la estación londinense de Waterloo, donde despliega un ritmo narrativo impecable, tenso, una edición precisa y al servicio de la historia para lograr una secuencia envidiable que nos remite al mejor cine de espías de los años setenta.
Podemos afirmar que esta saga se ha convertido en un punto de referencia del género, porque redefine en su estilo naturalista la verdadera adrenalina que deben tener las escenas de acción. Sin embargo se trata de un arma de doble filo, por un lado este estilo realista, de edición perfecta y cambiante nos sumerge en un viaje de sobresaltos, sin embargo por momentos cuesta entender y disfrutar de los detalles de la acción dada la celeridad de la misma. Así mismo extrañamos las escenas más intimistas que estaban presentes en las cintas anteriores y que le restan humanidad a Bourne. Vale aclarar que estos son meros detalles, ya que el film logra su cometido a la perfección: es una inyección de adrenalina directo a las venas, apoyado en un guión inteligente que desafía al espectador y lo deja sediento por más. Bourne a diferencia de James Bond no necesita mujeres hermosas ni autos deportivos, el es una máquina de matar atormentado por el arrepentimiento que busca a los culpables de su condición y su verdadera identidad, es un personaje sincero, sin el maquillaje típico de los héroes de acción lo que lo acerca mucho a la audiencia y que podría ser donde radica su éxito y aceptación a nivel mundial.
Además de la excelente dirección de Paul Greengrass tenemos que hacer mención obligada de su editor Christopher Rouse, cuyo montaje es el corazón del film así como la resaltante banda sonora de John Powell que acompaña a la perfección esta danza trepidante.
En sus casi dos horas de metraje, la acción está al servicio de lo que se cuenta y el tiempo pasa volando, lo que ratifica la calidad de la cinta. Se trata sin duda de una trilogía que ha dejado huella en la cinematografía de este milenio, como punto de referencia, con tres películas vertiginosas de cuyo encanto es difícil escapar.
12.09.2010 22:44
A mi me gustaría verla. Saludos.
14.02.2008 18:00
Buena película y muy buena opinión. Saludos
25.01.2008 22:46
Buena crítica amigo. Tengo interes por verla. Saludos.