EDWARD BURNS, UNA PROMESA DEFRAUDADA
Este neoyorkino apenas un año más joven que un servidor debutó en el cine en 1995 y lo hizo simultáneamente como actor, guionista y director. Ahí es nada.
Contaba entonces veintisiete años y su opera prima -la magnífica
“Los hermanos McMullen” - había constituido un brillante debut que le auguraba un futuro realmente prometedor.
“Ella es única”, estrenada apenas un año más tarde, vuelve a traernos a Burns como actor, guionista (de nuevo con un guión original, esto es, sin base literaria) y director.
El terreno parecía abonado para una carrera llena de éxitos en el mundo de la realización, habida cuenta del excelente arranque, pero la realidad resultó ser muy distinta.
El endeble drama “No mires atrás", con el cantante Jon Bon Jovi como protagonista y la aceptable pero no demasiado brillante “Las aceras de Nueva York” suscitaron las primeras dudas.
Las posteriores
“Miércoles de ceniza”,
“Looking for Kitty”,
“Los amigos del novio” y
“Purple violets”, en todas ellas repitiendo su triple faceta actor-guionista-director, no hicieron otra cosa que evidenciar que no siempre un buen principio garantiza un buen final.
Lo cierto es que no mucho mejor le han ido las cosas a Edward Burns en su faceta meramente interpretativa aunque, sin ser considerado una gran estrella, ha participado en algunas producciones destacadas como la “Salvar al soldado Ryan” de Steven Spielberg o la fallida “El sonido del trueno”.
Burns también ha sido visto en diversos capítulos de las series televisivas
“Will y Grace” y
“El séquito” (de la que hablé en mis primeros días en Ciao).
Un último apunte previo: por circunstancias que uno nunca acabará de entender, existe una segunda película titulada en España como “Ella es única”.
Se trata de una mediocre comedia protagonizada en 2000 por la histriónica y exuberante Bette Midler y, dado que se trata de un film posterior, debería haber sido titulada de otro modo (como ocurrió, por ejemplo, con el
“Vértigo” de Hitchcock, a la cual hubo de rebautizar como
“De entre los muertos” ) pero, al parecer, nadie lo consideró necesario.
Así pues, no confundáis ambos títulos: la de Burns (1996) se titula originalmente “She’s the one” y la de Andrew Bergman (2000), “Isn’t she great?”. En Argentina, con bastante mejor criterio, titularon a esta última “¿No es grandiosa?”.
ARGUMENTO DE “ELLA ES ÚNICA” (LA DE BURNS)
El señor Fitzpatrick y sus dos hijos, Mickey y Francis, embarcan para compartir una tradicional jornada de pesca familiar.
Como de costumbre, a bordo de su pequeño yate, “The Fighting Fitzpatricks” -una embarcación matriculada en Brooklyn, Nueva York, en cuya popa ondea orgullosamente la bandera con las barras y estrellas- sólo viajan hombres.
El padre se muestra preocupado por la aparente falta de objetivos de su hijo mayor, Mickey, quien acaba de regresar tras un periplo de tres años conduciendo sin rumbo por el país.
Su hermano menor, Francis, se jacta del mucho dinero que gana como broker en Wall Street, a la vez que critica el modesto empleo del primogénito como taxista.
- Nunca ganarás dinero con tu trabajo.
- Vaya una cosa. Tú ganas un montón de pasta y eres un desgraciado.
- Y eso, ¿qué tiene que ver? Además, no soy un desgraciado. Soy un insatisfecho y eso es lo que me hace triunfar.
Días más tarde, el taxi de Mickey se detiene junto a un caballero trajeado que ha instado sus servicios pero, sorprendentemente, el vehículo se pone de nuevo en marcha e, ignorando las protestas del descartado cliente, se detiene ante una atractiva joven que también precisa de un taxi.
Locuaz y divertida, la joven intima rápidamente con su chófer y durante el trayecto le cuenta que se dirige al aeropuerto Kennedy para tomar un avión rumbo a Nueva Orleans, donde debe asistir a la boda de una amiga.
Al parecer, la chica en cuestión llamó meses atrás a un fontanero y, al llegar éste a su casa, resultó ser un tío muy atractivo con el que terminó
haciendo el amor bajo el fregadero. Ahora van a casarse.
Después de expresar la lógica perplejidad y en respuesta a la pregunta de su pasajera, Mickey le cuenta que no está casado porque, cuando estaba a punto de hacerlo, sorprendió a su novia desnuda en el suelo junto a un tipo del que sólo pudo ver su trasero peludo.
-
Quién sabe, tal vez era también un fontanero como el de tu amiga.
La chica se compadece entre sonrisas de la horrible experiencia del taxista pero, a renglón seguido, le propone que la lleve hasta Nueva Orleans en el coche.
El trayecto desde Nueva York duraría unas 24 horas -señala él- y, con el taxímetro puesto, la carrera podría costar
70 u 80.000 dólares bromea Mickey aunque finalmente acaba aceptando la propuesta de ir con ella a la boda en calidad de acompañante.
Algo más tarde, Francis sigue dando largas a su bonita esposa Renee cuando ésta le pide que hagan el amor (llevan meses sin practicar sexo), lo cual origina una discusión, a resultas de la cual ella le cuenta que tendrá que recurrir a su vibrador.
Aunque reacio a creerlo, Francis se ve obligado a aceptar la evidencia de que efectivamente su esposa dispone de uno y entonces la amenaza con enviárselo a su madre
para que conozca tus perversiones:
- Adelante, envíaselo, ¿quién crees que me lo regaló? Ella sabe lo que sufro.
En mitad de la discusión, la voz de Mickey llega desde la calle. Sentado sobre el capó del taxi, les presenta a su esposa Hope, con quien se ha casado apenas unas horas antes.
Estupefacto y a la vez molesto, Francis intenta deshacerse de ellos pero Renee se muestra impaciente por conocer la historia de ese romance tan repentino y les invita a subir.
Así, las dos parejas se reúnen aunque el hermano menor se muestra ciertamente huraño.
- Habéis sido un poco impulsivos con esta boda porque, a ver, ¿cuándo os habéis conocido?
- El miércoles –responde Hope, su nueva cuñada.
- Así que os casásteis SIN PADRINO, ¿qué día?
- El jueves
- Ah, o sea que tuvisteis 24 horas para conoceros el uno al otro.
- Francis… -insinúa una protesta su esposa.
- No, deja, eso me tranquiliza. Creía que os habíais precipitado.
Cuando Renee afirma desconocer esa faceta tan romántica de Mickey, Francis se muestra escéptico, por lo que Hope insinúa que quizás no conozca a su hermano mayor tanto como él cree.
Molesto, Francis se va a dormir, recalcando el hecho de ser únicamente el hermano que no ha sido padrino y afirmando con amargura que el amor no es rentable.
UN GUIÓN CONTINUISTA
Las aparentes coincidencias de guión entre “Los hermanos McMullen” (por desgracia, no disponible en DVD) y “Ella es única”, lejos de serlo, constituyen una evidente línea continuista.
A modo de ejemplo, basten estos apuntes:
• Los protagonistas en “Los hermanos McMullen” son tres hermanos que pasan a ser dos en “Ella es única”.
• Para más inri, dos de los tres hermanos de la primera están interpretados, como aquí, por Ed Burns y Mike McGlone.
• El único papel de “Los hermanos McMullen” que se suprime es el del hermano mayor que hacía las veces de padre y que ahora es sustituido… por un padre propiamente dicho.
• En ambas películas, la familia protagonista es de origen irlandés y orgullosa de serlo.
• El personaje de Edward Burns podría ser considerado prácticamente el mismo en ambos films, si bien la alergia al compromiso que evidencia en “Los hermanos McMullen” ha sido considerablemente mitigada en “Ella es única”.
• La “chica” de Burns es, en ambas películas, interpretada por Maxine Bahns (de hecho, fueron los dos primeros trabajos de su poco destacada carrera interpretativa), con similar aspecto, idéntica forma de hablar y prácticamente ninguna diferencia significativa entre ambos papeles.
• El sexo, la infidelidad y los problemas fraternales constituyen, en ambos casos, el centro de la historia.
Las diferencias entre ambas películas, por tanto, se limitan a una realización más cuidada y a una mejoría significativa de la producción, incluyendo la participación en el film de estrellas consagradas, de las que carecía por completo
“Los hermanos McMullen”. En ese sentido, la presencia de
Robert Redford como productor ejecutivo resulta del todo significativa.
Redford, asiduo del Festival de Sundance y un entusiasta mecenas de muchos realizadores debutantes, se subió al tren de “Ella es única” porque, al igual que gran parte del mundo cinematográfico, veía en la incipiente carrera de Burns un enorme potencial. Alentado por los resultados, repetiría en su siguiente film, “No mires atrás”. Esa sería su última colaboración juntos.
CRÍTICAS INFUNDADAS
A pesar del discreto pero razonable éxito de “Ella es única” o quizás debido a él, algunas voces se alzaron contra el film. Tal vez por haber pretendido emerger del mundo del cine independiente buscando alguna rentabilidad, quién sabe.
En cualquier caso, al menos para el que suscribe, las diversas críticas recibidas por la cinta en su día no obedecían a ningún criterio racional.
Puede discutirse la mayor o menor eficacia del armazón argumental, el nivel de ingenio de los diálogos o la originalidad del guión pero, bajo mi punto de vista, algunos de los reproches que se le hicieron carecían de fundamento.
Desde la primera escena del film, en la que vemos unas latas de cerveza aterrizando en una caja, acompañadas pronto de algunos sándwiches envueltos en plástico transparente, se marca el tono de la película.
Apenas diluidos los últimos acordes de “Walls”, el magnífico tema de Tom Petty que también sonará con los títulos de crédito finales, el señor Fitzpatrick entra en la casa y pregunta a Mickey: ¿Y tu hermanita?'
Su primogénito le responde que está acicalándose como de costumbre y que quizás cree que van a algún desfile.
La respuesta del padre consiste en patear la puerta del baño mientras gruñe: Date prisa, que nos hacemos viejos.
La costumbre del señor Fitzpatrick de dirigirse a sus hijos con epítetos del tipo
niñas,
Dorothy o similares será una constante a lo largo de la película, lo que le costó alguna que otra crítica a la cinta, acusada de reaccionaria cuando lo cierto es que se limita a reflejar un tipo de individuo fácilmente identificable y nada exótico.
Convertir el intento de Burns de bromear respecto a los tópicos que rodean la existencia cotidiana de una familia neoyorkina de ascendencia irlandesa en una apología del pensamiento reaccionario y casi fascista como han intentado ver algunos, me resulta sencillamente ridículo y desproporcionado.
De hecho, los personajes masculinos de la historia ni siquiera utilizan un lenguaje particularmente crudo ni discriminatorio y las expresiones con que el señor Fitzpatrick caricaturiza a sus dos vástagos está a años-luz, por ejemplo, de las que utilizaba Clint Eastwood en
“El sargento de hierro” para dirigirse a sus subordinados.
En general, la comedia discurre por caminos más bien “blancos”, sobre todo teniendo en cuenta el tema que aborda, en el que podría haberse hecho uso de considerables dosis de sal gruesa de las que el film está afortunadamente desprovisto.
Podemos concluir que
“Ella es única” es una comedia que nada tiene de enredo ni de vodevil sino que se sustenta en unos diálogos quizás no particularmente brillantes pero que, en mi opinión, funcionan diligentemente y resultan simpáticos.
Puede que no nos hallemos ante una exhibición de ingenio superlativo ni tampoco de un deseo consciente de emular al también neoyorkino Woody Allen –otro de los reproches infundados que se le hicieron al film- sino de un ejercicio desenfadado e irónico que nunca llega a “hacer sangre”.
Si en algún momento se percibe cierta influencia de Allen en Burns es más bien en la fallida
“Las aceras de Nueva York” pero ciertamente no en este
“Ella es única” que funciona de forma autónoma o, como mucho, como secuela temática de la opera prima de Burns.
Otra acusación que se vertió sobre la película de Burns era que sus personajes resultaban meros estereotipos pero creo que no hay que confundir sencillez con superficialidad. No se trata de una historia sesuda con complejidades psicológicas y dilemas morales insondables sino de una comedia ligera y, como tal, hay que tomarla.
Por lo demás y como suele decirse, el film funciona precisamente por la evidente falta de pretensiones del mismo. Se trata de puro entretenimiento sin ánimos trascendentes.
LOS PERSONAJES
Antes de entrar en detalles, me gustaría resaltar el hecho de que los personajes masculinos, en los que se centra especialmente la acción, salen bastante malparados en la historia, tendiendo los dos hermanos y el padre de ambos a una cierta uniformidad pese a sus significativas diferencias.
Los tres son inmaduros, primarios, egocéntricos, no demasiado responsables, machistas, superficiales y escasamente empáticos.
Los papeles femeninos, en cambio, muestran una mayor gradación: desde la frivolidad manifiesta (y negativamente entendida) de Heather o de Molly (la hermana de Renee) hasta el sensual atractivo (casi animal) de Hope o el elegante equilibrio de la propia Renee.
Veámoslos uno por uno:
El señor Fitzpatrick• Es el típico y tópico irlandés, duro, sardónico y desengañado de la vida.
• Se trata de un sujeto que acostumbra a dirimir las diferencias entre sus hijos colocándoles guantes de boxeo, no tolera la presencia de mujeres en su barco y se considera católico incluso por encima de su ateísmo confeso.
• Entre sus muchos defectos se halla el hecho de que tiene abandonada a su esposa, que aparentemente se refugia en la iglesia, a la que acude cada mañana. Un dato curioso: la mujer no aparece nunca en pantalla.
• La susceptibilidad del padre llega al extremo de sospechar que su hijo Mickey pueda haberse casado “de penalty”, cosa que no tiene el menor reparo en compartir con su nueva nuera, a pesar de que como aplastantemente responde el aludido, se casó con su mujer 24 horas después de haberla conocido, lo que convierte en surrealista la acusación.
• Otra de las sospechas del padre estriba en el hecho de que el exótico aspecto de Hope la hace parecer europea o quizás una emigrante “de una de las islas”, buscando la nacionalidad americana. “Pues como no sea de Rhode Island”, responderá sarcásticamente Mickey.
• Resulta significativo y “muy irlandés” su malestar por la falta de relación entre Hope y sus padres, a pesar de que su propio padre fue, en palabras de Fitzpatrick,
un auténtico hijo de perra.
• La poco ortodoxa educación que Mr. Fitzpatrick ofrece a sus hijos no evita, sin embargo, una genuina preocupación por el desastre en que se han convertido las vidas de ambos.
Mickey• El mayor de los hijos de Fitzpatrick es un personaje algo desconcertante.
• Es lo suficientemente romántico como para ceder a un impulso momentáneo y contraer matrimonio –aunque sea en una pista de baile- con una mujer a la que acaba de conocer pero no es, en cambio, nada dado a los excesos efusivos.
• Oscila siempre entre las decisiones poco meditadas y la indecisión existencial.
• Personaje más bien “seco”, hace gala de su integridad en todo momento pero no siente remordimientos cuando utiliza la Ley del Talión con su ex novia o con su hermano.
• Confundiendo a veces la franqueza con la brutalidad, Mickey acostumbra a decir lo que piensa, sin pensar en las consecuencias.
• Poco receptivo a los cambios, su precipitada decisión de casarse le acarreará unos cuantos y sin tiempo, además, para asumirlos.
• Acostumbrado a la rivalidad que siempre ha mantenido con su hermano, no comprende por qué éste insiste en mantenerla siendo que Francis gana más dinero del que él tendrá nunca, tiene una preciosa casa en lugar del estercolero en el que vive él y dispone de coche con chófer mientras él trabaja como taxista.
• A favor de Mickey se encuentra su acentuado sentido de la fidelidad aunque ello le vuelva rencoroso si los demás no observan igual nivel de lealtad.
Francis
• Hombre de éxito, su fortuna y su bonita mujer no bastan para contentarle, lo que en cierto modo le da la razón cuando afirma de sí mismo que es “un insatisfecho”.
• Por desgracia para su mujer, también es un adúltero que mantiene una relación paralela con otra corredora de bolsa que, además, fue la novia de Mickey, con quien estuvo a punto de casarse hasta que él la sorprendió con otro.
• A la sombra siempre de su hermano mayor, Francis no pierde ocasión de restregarle al primogénito sus éxitos profesionales.
• En cambio, no tiene reparo en consultar con él sus preocupaciones o en mostrar su vulnerabilidad sentimental y/o sexual.
• Su obsesión con la vida sexual de su hermano y su evidente falta de pericia en la materia constituye otro motivo de malestar para el hermano “triunfador”.
• Su teoría del “ciclo bajo” para disculpar su falta de actividad sexual ante su esposa constituye uno de los leitmotivs más divertidos del film.
Heather• Guapa, elegante y sofisticada, su ambición corre pareja con su absoluta falta de escrúpulos.
• Al igual que Francis, tiene un trabajo muy bien remunerado pero eso no le basta.
• Oculta un pasado que, en su círculo más íntimo, sólo Mickey conoce: se costeó sus estudios universitarios haciendo de “chica a domicilio”.
• Su infidelidad con Mickey, en la prehistoria del argumento, condiciona tanto a los dos hermanos Fitzpatrick como a las relaciones de ambos con sus respectivas esposas.
• Mientras mantiene una relación con un anciano millonario, hace lo propio con Francis y echa de menos a Mickey, al que intenta atraer de nuevo hacia sí. Toda una depredadora.
Renee• Hermosa, culta e inteligente, su elegancia no es impostada como la de Heather sino natural.
• Amable y considerada con los demás, esperará inútilmente de su marido algunos de los gestos románticos que observa en la relación de su cuñado con Hope.
• Franca en su relación con su madre, se muestra irritada cuando ésta comparte sus confidencias sexuales no sólo con su esposo sino también con la hermana de Renee, Molly.
• Poco amiga de las palabras gruesas, se siente incómoda cuando su marido las utiliza, generalmente en compañía de la citada Molly, con quien hace buenas migas.
• Tampoco le resulta agradable que su hermana vaya por la vida con el único objetivo de cazar a un hombre rico que le solucione la existencia.
Hope• La tercera de las mujeres importantes de la historia es la más independiente de todas ellas.
• Incorpora a Mickey a su vida porque siente una atracción inmediata hacia él al conocerle (luego dudará del acierto de haber cedido a la misma) pero no porque necesite estar con alguien.
• Vive en una casa pequeña y modesta con la que tiene más que suficiente y trabaja en un café junto a una compañera que está enamorada de ella y que muestra una clara animadversión hacia Mickey.
• Dispuesta a ampliar sus horizontes, tiene la intención de hacer un curso en la Sorbona parisina aunque nunca encuentra el momento para compartir esa información con su marido.
• Algo celosa pero sin llegar a lo irracional, se trata de una mujer apasionada y sin inhibiciones.
• Ella es la "única" a la que hace referencia el título de la película.
EL ELENCO
Al margen de
Ed Burns, cuya carrera hemos repasado someramente al principio de la opinión, los principales actores que intervienen en el film son:
• Cameron Diaz.- Apenas un año después de haber debutado en el cine de forma espectacular con “La máscara”, junto a Jim Carrey, Cameron participaba en el que sería su tercer trabajo para la gran pantalla.
•
Jennifer Aniston.- Sacando partido de un acertadísimo estilismo y de la magnífica fotografía de
Frank Prinzy, Aniston luce más guapa de lo que nunca la he visto en pantalla, sea grande o pequeña (y lo dice alguien que no es precisamente fan de la actriz). Por aquel entonces, ya llevaba dos años triunfando en la exitosa serie de televisión
“Friends”.
• Maxine Bahns.- Contrariamente a lo que pudiera esperarse tras sus dos primeros trabajos en el cine a las órdenes de Burns, la carrera de Bahns no puede calificarse de otra cosa que de mediocre, hasta el punto de que sus episódicas apariciones en series televisivas como “CSI Nueva York”, “Studio 60” o “El mentalista” parecen casi lo único salvable. Baste decir que, en su curriculum, aparecen horrores de la envergadura de “Grupo de elite” o “Naked run”.
•
Amanda Peet.- Años antes de participar en las exitosas
“Falsas apariencias” (con Bruce Willis),
“Tres idiotas y una bruja”,
“Syriana” (con George Clooney),
“Expediente X: creer es la clave” o la
“2012” de Emmerich, la señorita Peet interpretó este papel realmente muy secundario pero con cierta miga y bastante cómico. Una
casualidad ciertamente curiosa: la actriz también intervino en
“la otra Ella es única” que protagonizara Bette Midler.
• John Mahoney.- Aunque debutó tarde en el cine, pasados los cuarenta años de edad, su carrera ha sido larga y fructífera, incluyendo intervenciones en “Hechizo de luna”, “Frenético”, “El sendero de la traición”, “La casa Rusia”, “El gran salto” o “En la línea de fuego”. Sin embargo, para muchos siempre será el entrañable y divertido padre del televisivo psiquiatra “Frasier”.
•
Mike McGlone.- El “hermano” de Ed Burns en las dos primeras películas de éste no ha gozado de una exitosa carrera interpretativa a pesar de que, en mi opinión, posee un inequívoco talento para la comedia, resultando muy expresivo sin resultar histriónico. Sus trabajos se limitan a pequeñas producciones para video y televisión, con una anecdótica participación como secundario en la más taquillera
“El coleccionista de huesos”, junto a Angelina Jolie y Denzel Washington.
LAS ESCENAS MÁS DIVERTIDAS
En una cinta en la que abundan los momentos simpáticos y abiertamente divertidos, también menudean las escenas hilarantes. Personalmente destacaría las siguientes:
A ) Francis y Renee pasean por la calle cogidos de la mano. Ella afirma envidiar a sus cuñados por los arrumacos que parecen estar haciéndose siempre y por la previsiblemente activa vida sexual que deben mantener, al contrario que ellos.
-
Hay un problema en nuestra vida sexual.
- Eso no es verdad. No somos animales. Tenemos un trabajo y responsabilidades. No vamos a estar sobándonos todo el día. Nuestra vida sexual es bastante buena.
-
Francis, ¡es que ya no me acuerdo de la última vez que te vi el pene!- Pero –escandalizándose mientras una mujer se gira para mirarles-, ¿te has vuelto loca?, ¿cómo hablas así? Estamos en medio de la calle. Estoy en un ciclo bajo, eso es todo.
B ) Francis le confiesa a su padre que está enamorado de otra mujer y que no sabe cómo decírselo a su esposa.
- Si te da miedo pedirle el divorcio a Renee, ¿por qué no te acuestas con ella mientras tanto?. ¿No quieres engañar a tu amante con tu mujer? Por el amor de Dios, Francis, ¿seguro que soy tu padre? Voy a tener que preguntárselo a tu madre.
C ) Francis y Mickey charlan en la barra de un bar y aquél, después de intentar inútilmente sonsacarle detalles de su vida sexual con Hope, participa a su hermano mayor de su teoría;
- ¿Qué es eso del ciclo bajo?
-
Pues eso, hay altos y bajos. Hay veces en que se hace mucho… como vosotros (mirada significativa hacia el hermano, que se abstiene de responder)
y veces en que no.
- Me das mucha pena, Francis
D ) El desmantelamiento definitivo de dicha teoría vendrá precedido de un exabrupto por parte de la exasperada Renee;
- Como me vuelvas a decir lo del ciclo bajo, te juro que te corto la masculinidad.
E ) Posiblemente la mejor escena del film, incluyendo su aspecto técnico, es aquella en la que el padre interroga a Francis acerca de su supuesta homosexualidad (una teoría nacida en el seno de la familia de Renee ante las reiteradas quejas de ésta ante la total abstinencia sexual de su marido).
En ella, Francis niega categóricamente ser gay y su padre le responde que le cree pero que, en todo caso, aunque lo fuera siempre le querría.
La secuencia se encadena en horizontal con otra en la que el propio señor Fitzpatrick comparte sus dudas con Mickey, quien le asegura que su hermano no es gay o él lo habría notado… para, a renglón seguido, encadenarse una tercera secuencia en el mismo plano en la cual Mickey interroga a su vez a su hermano menor;
- Bueno, Fran, eres un poco suave, te gustan la cocina, los muebles, la moda y además te pones esa dichosa colonia.
-
Eres un genio –responde Francis muy irritado-,
y eso, ¿me convierte en gay?- Perdona, sólo digo que algunos te consideran poco masculino. Si lo eres, no pasa nada. Yo siempre te querré.
UN CÚMULO DE SORPRESAS EN EL DVD
En la parte posterior de la carátula del DVD se indica la existencia como “contenidos adicionales” de trailer, acceso directo a escenas y subtítulos en diversos idiomas.
Esa es también la información que aparece en muchas webs de cine.
Por fortuna, no sólo no es así sino que esta estupenda edición que puede adquirirse por 5’99 € en la Fnac cuenta con:
• Documental “Así se hizo”
• Video musical de la canción “Walls”, interpretada por Tom Petty (responsable de la banda sonora del film) en el que intervienen los protagonistas del mismo.
• Trailer, como se advertía en la carátula (es en lo único que aciertan).
• Audiocomentarios del propio Ed Burns que disponen de subtítulos en español, con los que poder seguir los interesantes apuntes que el director realiza con su característica y afónica voz que ya conoceréis quienes hayáis visto alguna de sus películas en versión original.
PARECE UNA PELI PA PASAR EL RATO JAJAJA Por lo que noos cuentas tan detalladamente, escenas llenas de gracia y lo que nos cuentas de los personajes masculinos jejejeje, suele darse mucho que dan mucho juego jajajaja. LO RELATAS CON PELOS Y SEÑALES COMPI Un saludete socio