EN EL GALLO DE HIERRO (1989) (23/5/09-31/7/09)(3`5)
Ed. Zeta (2009)
Trad. Margarita Cavandoli
Pag. 595
Aunque Paul Theroux es más conocido por sus libros de viaje, hasta ahora sólo conocía dos de sus novelas, Kowloon Tong y La costa de los mosquitos. Novelas que me dejaron tan buen sabor de boca que, si de por si soy un apasionado de los libros de viajes, tenía muchas ganas de hincarle el diente a uno de sus libros de viaje.
A mediados de los 80 del siglo pasado, Paul Theroux estuvo viajando durante un año por China, con la particularidad de que desde que comienza su viaje en Londres hasta que lo acaba en el Tibet sólo utiliza trenes. En el gallo de Hierro (que es también nombre de un conocido tren chino) narra las experiencias del autor en dicho país.
Theroux, como gran viajero, se mueve por la máxima de que para conocer un país hay que mezclarse entre sus individuos. Por este motivo tanto su modo de viajar como los sitios que visita, come o duerme son lo más alejado posible del planteado para turistas. Con la ventaja añadida de conocer el idioma - al menos esa es la impresión que saco, pues no queda del todo claro- Theroux se mezcla entre los chinos informándose sobre las costumbres de éstos y la relación entre éstas y los elementos estéticos y arquitectónicos chinos para tratar de entender un país tan complejo como China.
En la època en la que está escrito este libro China era un país socialista que comenzaba a (intentar) abrirse a Occidente, pero no hacía muchos años de la muerte del dictador Mao Tse-tung (Mao Zedong) que estuvo en el poder desde 1949 hasta su muerte en 1976. El partido socialista controlaba completamente los medios de comunicación y la imagen que trataban de dar sobre China poco tenía que ver con la realidad.
Theroux, conocedor del pensamiento de Mao, quiere saber de primera mano las consecuencias de la dictadura y busca la opinión de los chinos frente a una dictadura tan sangrienta como la de Mao cuyo paroxismo del terror fue la Revolución cultural (1966-1976), donde los intelectuales y religiosos del país fueron obligados a trabajar en situaciones extremas. Así el escritor yankee entrevista tanto a personas que vivieron directamente esta dictadura o a los estudiantes de la época para hacerse un retrato de la cultura china.
En el estilo de Theroux es ameno, irónico y honesto. La manera de escribir de Theroux es muy periodística: dinámica, transcribiendo conversaciones con los chinos para así, ayudado de la ironía, establecer sus hipótesis sobre la forma de actuar de los chinos. Pero lo que más me gusta de la actitud de Theroux es su honestidad:
El libro de viajes es una autobiografía en tono menor (Pag.102) o Todo libro de viajes revela más sobre el viajero que sobre el país recorrido (Pag. 518)
Theroux es americano y como el mismo describe a sus compatriotas: La arquitectura china es tan fea que no hay mayor absurdo que pedir a un arquitecto chino que diseñe un edificio, comparable como el de pedir a un americano que sea humilde Theroux juzga las costumbres de los chinos, su arquitectura, la distribución de sus ciudades o la ineficacia del funcionariado y de la burocracia china. Ciertamente es una actitud altanera y, por momentos, Theroux da la sensación de padecer más que disfrutar durante su viaje. Pero a la vez muestra admiración por la solidaridad, perseverancia y la honestidad de los chinos aunque sin olvidar el tono irónico. De todas maneras Theroux es de los que no se muerden la lengua bajo ningún concepto:
_Los chinos muestran una lamentable tendencia a tomarse a si mismos y a sus proyectos demasíado en serio. Así se parecen a otras estirpes evangelizadoras, que difunden la palabra y viajan por el mundo para erigir iglesias, fábricas o restaurantes de comida rápida. Es posible que en cada caso la intención sea distinta, pero en todos se trata de imposición. Lo que el evangelizador no llega a comprender en su ingenua seriedad es que en la tierra hay algunos seres que no quieren que los salven_ (Pag. 589)
Que he echado de menos en este libro
Theroux describe las costumbres y el carácter de los chinos pero, para mi gusto, el libro adolece de datos históricos que ayuden a lector a tener una imagen más amplia del país. Está claro que Theroux se ha documentado sobre China, su historia y su cultura, y da alguna pincelada sobre historia pero resultan insuficientes y vagas.
Me enamoré de la literatura de viajes con los libros de Javier Reverte, y al escritor madrileño le gusta dar numerosos datos históricos con cronologías y bibliografías. Seguramente de hay viene mi crítica.
Conclusión
Seguramente este no sea el mejor libro de viajes de Theroux. Seguramente China habrá cambiado mucho en los últimos 20 años. Pero su estilo me ha gustado lo suficiente como para leer más libros de viaje suyos. Sin lugar a dudas.
Puntuaciones sobre 5
CALIDAD LITERARIA: 4
Fluidez del estilo: 4
Díalogos: 4`5
Descripciones: 3
ORIGINALIDAD: 2`5
Argumento: 2`5
Planteamiento: 2`5
CAPACIDAD PEDAGÓGICA: 4
EXPERIENCIA COMO LECTOR: 3`5
Capacidad de entretener: 3`5
Grado de disfrute durante su lectura: 3`5
DIFICULTAD LECTURA: 2
CALIDAD TRADUCCIÓN: 4
CALIDAD DE LA EDICIÓN: 3`5
19.11.2009 21:39
Creo que es un libro que me va a gustar,....saludos
28.08.2009 15:16
Me interesa mucho la cultura china, así que, en principio, este es un libro que quizá me lea en algún momento, a pesar de que le falta un hervor, según refieres. Besos.
19.08.2009 10:38
El excepcional