¡Hola amigos! Voy a hablaros de este librito, y digo librito porque es cortito, que he devorado este fin de semana. El mío es de la Colección Austral y es "En la Ardiente oscuridad" de Buero Vallejo, uno de tantos libros que me mandaron en el cole y de los cuales no me acordaba de nada o casi nada.
Es una obra teatral muy simple que consta de tres actos, en mi opinión, demasiado largos, ya que tiene muchas conversaciones cortas en un solo acto y por eos creo que están poco separados.
LOS PERSONAJES PRINCIPALES
A pesar de que nos muestran a todos como unos ilusos salvo Ignacio. Y todos comparten una cosa:
que no ven.- Andrés: No se muestra nada a penas de su personalidad.
- Lolita: No se sabe nada sobre su personalidad.
- Alberto: No habla apenas en toda la obra.
- Esperanza: No sabemos casi nada sobre este personaje.
- Carlos:Es uno de los personajes principales, los anteriores son de relleno. Es la pareja de Juana y es contrario en ideas a Ignacio, sin embargo, poco a poco le va contagiando Ignacio parte de su personalidad y tristeza a Carlos.
- Elisa: No se muestra nada a penas de su personalidad, sólo que es igual de ilusa que los demás y que está enamorada de Miguel.
- Juana: Pareja de Carlos que se encapricha con Ignacio, es buena y dulce y quiere el bienestar para todos pero es una tarea muy árdua.
- Miguelín: Es el que hace reir, el alma del grupo, el que cuenta chistes y el que anima lo que esta muerto.
- Ignacio: Es el personaje que segrega la discordia en un grupo de personas alegres, trae la guerra y destroza la paz.
- Don Pablo:Es el dueño del centro y se preocupa por todos pero tiene un ojito derecho y ese es Carlos. La mujer de Don Pablo es:
- Doña Pepita:Que es la única que puede ver y la que al parecer se entera de todo o casi todo porque a veces aunque veas puedes equivocarte.
- El padre de Ignacio: Es un personaje de relleno.
ACTO PRIMERO
Estamos en un centro de invidentes de nacimiento dirigido por Don Pablo, otro invidente y Doña Pepita (su mujer) que como la llaman en el libro, ella es vidente, pero no de ver espíritus sino de poder tener la suerte de ver con sus propios ojos y no con sus manos, en este centro de enseñanza todos son felices, todos se las apañan perfectamente sin necesidad de un bastón que les guie, hasta la llegada de dos personas ellos son: El padre de Ignacio e Ignacio.
Ignacio no ve en absoluto la vida como la ven los demás, de color rosa y no ve nada de maravilloso siquiera en poder vivir, es una desgracia ser ciego y lo dice abiertamente y en todo momento con dolor.
Desde el principio, ya se sabe quién está con quién, Carlos mantiene una relación amorosa con Juana, que posteriormente dará problemas de alguna manera. Y Elisa siente amor por Miguelín, el alma del grupo, el que hace las gracias y reir a los demás.
Este acto es introductorio casi en su totalidad, en él ya aparecen sino todos casi todos los personajes de la obra.
ACTO SEGUNDO
Ignacio, en este acto se muestra como la manzana de la discordia, la que ha vuelto pochas las demás. Carlos, el ojito derecho de Don Pablo, mantiene varias conversación con Juana sobre este tema: El que está en boca de todos, el desagrado de Ignacio hacia todo y hacia todos.
Es por ello, que Ignacio se quiere marchar del centro, porque no soporta una alegría tan falsa, no se puede ser feliz siendo un ciego. Es algo que se muestra en boca de todos. Y es que cuando hay demasiado optimismo y un pesimismo radical, hay un choque considerable.
El acto acaba con tres relevantes conversaciones que entablan:
- Elisa con Juana:En la que confiesa el amor que siente Juana por Ignacio. Y Elisa por Miguelín.
- Juana con Ignacio:En la que Juana le pide que se marche quizá porque la "venda" que les ha quitado de los ojos ya es suficientemente dolorosa y seguramente le ruega que se vaya porque ahora se encuenta en un triángulo amoroso también de mucho dolor. Ignacio en esta situación le confiesa su amor y sabe que ella es dulce y quiere su bien, que deje de negarlo. Se oye pues un beso que escuchan Carlos y Don Pablo.
- Carlos con Don Pablo:Hablan sobre Ignacio y llegan a la conclusión de que debe marcharse.
ACTO TERCERO
En este acto el nudo se enreda y eso que estamos ya en el último acto. Miguel e Ignacio hablan sobre las relaciones de las personas videntes con invidentes. Ignacio opina que es poco factible, imposible ¿Por qué? Porque quien no ve no tiene criterio. A la conversación se une Carlos, le interesa saber que piensa Ignacio sobre ese tema y sobre su chica, Juana. Acaba Ignacio hablando sobre las estrellas y de lo que realmente les hace falta y es: la luz, los invidentes no ven lo maravilloso del firmamento, y es algo que se perderán siempre.
Cabe mencionar que desde un primer momento, Ignacio ha dicho la palabra "ciego" y ninguno de los del centro ha llamado a los ciegos "ciegos" sino invidentes, lo ven como un insulto. La última conversación que tendrá Ignacio será con Carlos sobre Juana, aquí Carlos se muestra celoso, son dos personas totalmente incompatibles. Ignacio expresa muy bien lo que estoy diciendo en esta frase: Las maravillosas estrellas verterán su luz para mí, aunque no las vea. Así pues, Ignacio sale a "no-ver" esas estrellas.
A partir de la conversación que mantiene Don Pablo, Doña Pepita y Carlos, se ve una evolución de este personaje, de Carlos, pues la influencia de Ignacio es notoria, tanto en él como en todos sus compañeros, ya no muestran esa felicidad tan ficticia. Ahora procuran ser más realistas rozando el pesimismo. Carlos comenta con Don Pablo que debería Ignacio de marcharse hasta llegar al punto de convencerle. Tras esta conversación se oye un ruido, curiosamente es Esperanza la primera que la oye, me dio la impresión que quizá es porque la esperanza es lo último que se pierde. Ese ruido no es más que el ruido de un suicidio, Ignacio se ha matado arrojándose desde lo alto de un tobogán. Todos acuden a ayudar. Doña Pepita le ruega a Carlos que confiese pues cree que ha sido el autor del crimen y Carlos lo niega en rotundo.
Al final, Carlos hace un comentario propio de Ignacio, que ahora en la noche brillan las estrellas y que alumbran a todos incluso a los que no pueden ver.
MI OPINIÓN
Es una obrita muy sencilla, y curiosa, nunca se piensa cuando puedes ver si realmente es una desgracia tener visión o que, porque realmente la tienes y es algo más, cotidiano, es algo normal, como quien usa gafas y tantea la mesita de noche para cogerlas, yo no uso gafas pero sí he visto ese gesto de buscar las gafas para poder volver a ver el mundo como es, y también yo pienso que es una desgracia.
Desde luego que no te quieran en un centro también lo es, así que comprendo el suicidio del muchacho, aunque personalmente no me suicidaría jamás. Todo tiene solución menos la muerte.
¿Que si me ha gustado? Sí, a pesar de que no me gusta volver a leer libros, este me ha gustado mucho. Y este lo he releido, porque es de cuando yo iba a la EGB, no hace tiempo ni nada de eso, jeje.
Me gusta lo bien caracterizados que están los personajes, y me gusta la nueva "visión" que nos otorga cada uno ellos. Desde luego, es una obra de teatro que te hace reflexionar sobre este tema. Aunque no me gusta que nadie se suicide, me gustan los finales felices que para desgracias ya está el telediario pero bueno. El drama queda ahí.
Debo decir que no sé por qué, me recuerda este libro a la serie "El Internado", con Don Pablo haciendo de Héctor, no lo sé, deben ser impresiones mías. Quizá es porque me recordó el centro a un Internado, no lo sé, el caso es que leyendo me lo recordó.
Un saludito.
Yo tambien lei Historia de una escalera, este no lo conocia... besos