LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

5  14.04.2005

Ventajas:
Define de forma clara y razonada lo que es conveniente para el hombre

Desventajas:
Muchos la desconocen

Recomendable: Sí 

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La DSI es la reflexión que a lo largo de los siglos ha hecho la Iglesia sobre los fundamentos de la verdad del bien del hombre en relación con la sociedad. Cuando el hombre, de naturaleza buena, hace el mal y causa violencias intolerables, el hombre puede hacer uso de la fuerza contra él. Sólo en este supuesto es aceptable el concepto de Guerra Justa, es decir, cuando el mal que se va a causar con la guerra es infinitamente menor que el mal al que se pretende combatir. De lo contrario, la guerra justa es una solución mala, un parche temporal que no sólo no resuelve los problemas, sino que los agrava. Por otra parte, que el bien pase más inadvertido que el mal no significa que el bien sea inexistente, sino sólo que es menos notorio. La DSI establece lo que el hombre debe hacer para conseguir una civilización basada en la justicia, la solidaridad y el bien común.

- ¿ Qué es la Iglesia en sí misma?

Dependiendo de la perspectiva, pueden decirse muchas cosas acerca de la Iglesia:

- a) Sociológicamente: es una Institución histórica de enorme influencia cultural, en este sentido, las universidades o los valores de la Revolución Francesa son valores cristianos. La Iglesia es una institución, pero el conocimiento de la misma no se agota con esta perspectiva.

- b) Políticamente: la Iglesia cuenta con un estatuto de soberanía e influencia internacional. Una de las diplomacias más refinadas y eficaces es la vaticana. Un diplomático es alguien que realiza una labor política de poder. En este sentido, el Papa expresa su opinión sobre los temas internacionales. A partir del año 313 la Iglesia adquiere un papel político que se mantiene a través de los siglos y hasta la actualidad.

- c) Económicamente: la Iglesia es un holding mundial generador de fondos a través de empresas y con un enorme patrimonio artístico y de bienes muebles e inmuebles.

Todas estas perspectivas no dan una idea completa de lo que es la Iglesia. Religiosamente, la Iglesia es una institución centrada en el mensaje de Jesús de Nazaret, aunque no es la única, por ejemplo, desde un punto de vista protestante, la Iglesia es una institución romana que desde su inicio ha tergiversado el mensaje de Jesús de Nazaret usándolo para sus propios fines. Lutero llegó a considerar al Papa el anticristo, aunque en la actualidad, los protestantes consideran a la Iglesia Católica como una institución no querida por Jesús de Nazaret, por lo que piden que ésta se desestructure y abandone su jerarquía. Los protestantes no son Iglesia Católica, sino confesiones religiosas.

Los ortodoxos son un grupo de cristianos que se separaron de la obediencia al Papa en el año 1054. Se localizan en el este de Europa y Oriente Medio y creen de la Iglesia Católica que es Iglesia de Cristo pero creen también que la Iglesia Católica ha intentado dominar a las demás iglesias. Aceptan la jerarquía y la estructura de la Iglesia Católica.
En cuanto a su organización interna, la Iglesia Ortodoxa no tiene una cabeza clara como el papado católico, sino que es autónoma en cada ciudad o zona geográfica. Es una especie de iglesia federal. Para los católicos, la Iglesia es una institución humana pero también divina ya que está formada por hombres y mujeres, pero en ella subsiste el cuerpo místico de Cristo. Se considera, además, que la Iglesia es Una Santa Católica y Apostólica.

La Iglesia no está formada por ángeles inmaculados, sino por seres humanos. Esas personas también albergan el mal en su interior, es decir, como cualquier otra persona, son susceptibles de pecar. Por eso, el primer acto de la Eucaristía es el reconocimiento del pecado, de las faltas propias cometidas. Pero, al mismo tiempo, la Iglesia considera que también tiene un componente divino porque el espíritu de Dios habita en ella (de ahí la frase de "en ella subsiste el cuerpo místico de Cristo") Cuando Cristo asciende al Cielo, infunde su modo de vida, espíritu y gracia a sus seguidores "Yo seguiré actuando en el tiempo a través de vosotros" dijo a los Apóstoles antes de la Ascensión.

Por tanto, Cristo enseña una doctrina y, además, nos salva, nos da la fuerza necesaria para llegar a Dios. Si Jesucristo encarga esto a sus seguidores, sus seguidores llevaron a cabo la tarea a través de la Iglesia y, en especial, de los Obispos y el Papa, lo que se conoce como el Magisterio. El Papa es el "sucesor" de Pedro y los Obispos, los "sucesores" de los Apóstoles.

Los sacramentos son símbolos con un significado preciso. Por ejemplo, derramar agua sobre la cabeza de un bebé significa, en realidad, que Dios hace que ese niño reciba su espíritu. La Iglesia, a lo largo de los siglos, cumple la misión de verdad y salvación en nombre de Cristo. Los cristianos creen en el origen divino de la Iglesia porque la iniciativa de fundarla fue de Cristo. El término "Iglesia" proviene del griego "Eclesía" ( convocación). Iglesia significa asamblea convocada por Dios. Grupo de Seguidores convocados por Dios para prolongar su obra a través de los siglos.

La Iglesia es Una porque existe una unidad de fe y de gracia, porque los católicos creen las mismas cosas, como se plasma en el Credo: núcleo de las verdades centrales de la Iglesia, es decir, aquello de lo que la Iglesia está segura y cierta de que es verdad.

La Iglesia es Santa porque la gracia de Dios habita en ella, lo que la reviste de santidad y hace que aquellos cristianos que se tomen el mensaje de Cristo en serio lleguen a ser santos.

La Iglesia es Católica. "Católicos" en griego significa universal, es decir, que la Iglesia está abierta a todos los hombres en todo momento y lugar. Lo que implica, por otra parte, que la Iglesia sea la institución más democrática.

La Iglesia es Apostólica por los Apóstoles que Jesucristo quiso escoger. A su marcha, los 12 Apóstoles dan testimonio de la resurrección de Cristo, lo que constituye la verdad central del cristianismo. El fundamento de la fe de la Iglesia está sobre los apóstoles y éstos, a su vez, sobre Cristo. Lo fundamental del cristianismo es llegar a Dios.


- 2º) DEFINICIÓN, OBJETO Y MÉTODO.

La DSI es una doctrina, es decir, es un conjunto de enseñanzas, verdades y teorías que no son simples opiniones, sino que están sistemáticamente bien fundadas con principios y aplicaciones. Esta doctrina se propone como el ideal de verdad y de bien. Ese ideal, por tanto, es el más alto, el bien máximo posible, es la meta máxima por alcanzar. En primer lugar, esto presupone que el estado actual de cosas es , cuando menos, manifiestamente mejorable. La DSI no es una constatación sociológica de la realidad, sino que para conseguir un mundo más justo, digno y en paz hay que reconocer en primer lugar que ese mundo por alcanzar no es en el que nosotros vivimos. Cuando la DSI habla de "algo bueno", se refiere a algo bueno ontológicamente, algo que se deriva de la verdad. Por tanto, tiene que ser posible, de lo contrario, sería utópico y, por tanto, inalcanzable e inhumano. Bien máximo posible no significa en modo alguno algo inmediato y gratuito, sino todo lo contrario.

El punto de partida para la consecución de ese bien máximo y, por tanto, de ese mundo en paz, justo y solidario es el establecimiento de acuerdos de mínimos, que también son comienzos de la convivencia humana, aunque moralmente sean insuficientes ya que el ideal moral es máximo. La Ley del Talión, por ejemplo, era una ley de mínimos establecida en el siglo XVI a.C. para acotar en la medida de lo posible, el salvajismo social imperante por medio de la equidad.

La DSI es una serie de principios universales tendentes al bien máximo posible. La palabra "Social" significa que ese cuerpo de verdades se refiere a la vida social del hombre, ámbito de realización personal por excelencia ya que el hombre es un ser social aún, por ejemplo, en el caso de los ermitaños, los cuáles, se relacionan con sus semejantes por medio del espíritu, de la oración. El hecho de la individualidad de la persona no implica la inconexión o la autonomía plena de un individuo respecto al resto. Hasta para lo más esencial del hombre, que es la existencia, necesita de otros que le den el ser. La única forma moral de venir a la existencia es aquella que es resultado del amor entre un hombre y una mujer. Para todas las actividades del hombre, el individuo necesita otros hombres, incluido el desarrollo personal pleno.

Los estadios más simples de la existencia humana (existencia y supervivencia) son pasivos, ya que el individuo no pide nacer, sino que "es nacido" y durante buena parte de su infancia, serán otros individuos los que velen por su supervivencia. Pero llega un momento en que el individuo sale de sí mismo, descubre el amor en sus diversas manifestaciones y en las que el común denominador es la entrega desinteresada al otro, lo que permite la realización personal. A este nivel de relaciones se refiere la Doctrina Social de la Iglesia. "Yo" necesito ontológicamente de los otros para mi realización personal. Por tanto, debe existir un sistema ontológico de realización personal. La DSI, además, tiene en cuenta las particularidades temporales, sociales y geográficas a la hora de aplicar unos mismos principios universales. Por ejemplo, para la DSI, la persona debe tener acceso a los bienes culturales pero la forma de aplicar este principio ha cambiado lo largo de los siglos, ya que la propia sociedad también ha cambiado.

Doctrina Social de la Iglesia quiere decir que es esta institución y no otra la que hace esta doctrina, lo que implica que el modo, el método en que la hace parte de su propia realidad, así como también depende del modo en que conoce la realidad. La Iglesia, en calidad de institución humana, tiene una forma racional en su doctrina. Pero como también es divina (porque en ella habita el cuerpo místico de Cristo) accederá a aspectos divinos por medio de la revelación y de la Teología.
La Iglesia sabe que el hombre es igual a sus semejantes por principio racional. Pero del hombre sabe qué es de él después de muerto por revelación divina. La Iglesia, por tanto, toma la razón humana y la revelación para aplicarlas a la realidad y formular así su verdad. La DSI es una aplicación del mensaje salvador de Jesús de Nazaret al mundo de las relaciones sociales.

- 2.1) Definición de Doctrina Social de la Iglesia.

1) Höffner: "Sobre la base de las consideraciones anteriores, la Doctrina Social Cristiana puede definirse como el conjunto de conocimientos adquiridos por la filosofía social (a partir de la naturaleza humana, de condición esencialmente sociable) y por la teología social (a partir del orden cristiano de salvación) sobre la esencia y el orden de la sociedad humana, y sobre las normas y funciones ordenadoras que de ellos se derivan, aplicables a la respectiva situación histórica"

2) Gutiérrez: "es el conjunto de enseñanzas que el Magisterio de la Iglesia católica ha expuesto y urgido en la época cristiana sobre la llamada cuestión social. Está constituida única y exclusivamente por los pronunciamientos oficiales del Magisterio pontificio y conciliar, por vía generalmente ordinaria, sobre los diferentes ámbitos de la convivencia. DSI y enseñanza social de la Iglesia son términos sinónimos. Los documentos los usan indistintamente. Por razones de índole pedagógica y de prevalencia en el uso, resulta preferible el de DSI". Por tanto, Gutiérrez considera la DSI en sentido estricto, es decir, que no toda la doctrina de la Iglesia es social. Esta definición es demasiado concreta ya que establece el comienzo de la DSI en 1891 con León XIII, cuando antes de esa fecha la Iglesia ya tenía una DSI de hecho, tácita, no escrita como tal. Además, Gutiérrez considera la DSI como lo establecido por el Magisterio.

3) Camacho: "proceso abierto de reflexión, que implica a toda la Iglesia pero que tiene su expresión más decisiva en los documentos del magisterio social, a través del cual, no sólo se formulan los grandes principios sino sobre todo se elaboran respuestas a los problemas sociales de cada momento histórico, al tiempo que se va remodelando todo el conjunto doctrinal con perspectivas nuevas".

4) Congregación para la Educación Católica: " La enseñanza se origina del encuentro del mensaje evangélico y de sus exigencias éticas con los problemas que surgen en la vida de la sociedad. Las cuestiones que de este modo se ponen en evidencia llegan a ser materia para la reflexión moral, que madura en la Iglesia a través de la búsqueda científica e incluso a través de las experiencias de la comunidad cristiana". Para la CEC, la DSI se deriva de la aplicación del Evangelio a la vida del hombre. Por ejemplo, cuando en el evangelio se dice "no matarás" o "libera a tu esclavo".

5) Juan Pablo II: "... A partir de la aportación valiosísima de León XIII, enriquecida por las sucesivas aportaciones del Magisterio, se ha formado ya un corpus doctrinal renovado, que se va articulando a medida que la Iglesia en la plenitud de la palabra revelada por Jesucristo y mediante la asistencia del Espíritu Santo, lee los hechos según se desenvuelven en el curso de la Historia. Intenta guiar de este modo a los hombres para que ellos mismos den una respuesta, con la ayuda también de la razón y de las ciencias humanas, a su vocación de constructores responsables de la sociedad terrena". Por tanto, para Juan Pablo II, la DSI se establece a partir de León XIII y el Magisterio, que crean un corpus a través de unos hechos históricos y unos estudios racionales se pretende construir una sociedad basada en la justicia y la paz.

6) Definición Completa: Conjunto de conocimientos por medio de la reflexión filosófica y teológica sobre la sociedad. Por tanto, es la razón humana natural la que reflexiona sobre la sociedad humana. Pero también, y por medio de la revelación y la fe (teología social ) extrae verdades acerca de la sociedad.


Razón, Conocimiento


DSI Esencia y orden de la sociedad → Normas → Situación Histórica Concreta.

Fe, Revelación

Llegados a este punto conviene señalar que la enseñanza ordinaria es la que da el Papa y los Obispos, cada uno en su jurisdicción, de forma solemne y sin definiciones dogmáticas. Las definiciones dogmáticas son las que afectan a la Fe (Credo, conjunto de creencias) y a la costumbre (tradiciones asentadas en la Iglesia). La enseñanza ordinaria no está sujeta a infalibilidad, puesto que en ella no interviene la asistencia del Espíritu Santo.

En cambio, la enseñanza extraordinaria se da por medio del Papa cuando habla "ex-cátedra". También son los Obispos más el Papa reunidos en Concilio y sin entrar en cuestiones de Dogma. El concilio es una forma de enseñanza extraordinaria en sentido formal, es decir, no es lo habitual que en la Iglesia se convoquen concilios. Es un magisterio solemne que no se da muy a menudo y en el que se define categóricamente una verdad de fé o de costumbre. Además, es infalible, no puede contener error.

- 3º) TERMINOLOGÍA.

- 1º) Dios: Divinidad. En la asignatura a veces se le aludirá en sentido en cristiano y siempre en sentido monoteísta. En el cristianismo, Dios es uno y trino. Dios es uno solo y verdadero y 3 personas diferentes. Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y cada uno de ellos es Dios. La existencia de Dios es conocida de dos formas: racional y por medio de la fe. Racional, por ejemplo, en las 5 Vías de Santo Tomás y a través de la Fe porque Dios se lo ha revelado a los hombres.

En un momento determinado, el Hijo de Dios se encarna, se hace hombre sin dejar de ser Dios. Por eso nace, vive y muere como hombre y tiene una vida humana sin dejar de ser Dios. Ese Hijo encarnado de Dios se denomina Jesús (que significa Dios salva en hebreo) o también Cristo (que significa ungido, consagrado, en griego). Esto es importante porque no pueden confundirse los términos. La Creación es anterior a la encarnación.
Por tanto, no puede existir Jesús, sino el Hijo de Dios y, por tanto también, la Creación es hecha por Dios, no por Jesús. Dios no existe bajo la forma de Jesús hasta el año 0, en que Jesús nace.

Otro concepto importante es la diferencia entre encarnación y reencarnación. La reencarnación es una creencia de religiones orientales por las que un mismo ser va encarnándose tantas veces como sea necesario hasta que el espíritu encarnado alcance la perfección que le permita unirse con el todo. Etimológicamente, además, reencarnación significa "Volver a encarnarse". En el caso de Jesús no puede hablarse de reencarnación puesto que el Hijo de Dios sólo se ha hecho carne una vez.

- 2º) Espíritu Santo: por fe sabemos que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Racionalmente sabemos también de la existencia de Dios, por ejemplo, a través del argumento ontológico de San Anselmo, que lo enuncia así: "en la mente de todo hombre existe la idea del ser mayor del cual no puede expresarse otro. Pero este ser -Dios- ha de existir también en la realidad. En efecto, existir en la mente y en la realidad es más que existir únicamente en la mente. Pero si el ser mayor del cual nada puede expresarse no existiera en la realidad, entonces no sería ese ser puesto que existiría otro mayor que él. Y ese ser sería el que, existiendo en la mente como el ser mayor que el cual nada cabe pensarse, existe también en la realidad. Por tanto, Dios existe". Esquematizándolo, el argumento ontológico de San Anselmo sería:

1) Dios es el ser perfectísimo.
2) Todo el mundo concibe a Dios como el ser perfectísimo.
3) La existencia es una perfección.
4) Por tanto, el solo concepto de Dios lleva consigo admitir su existencia real.

Dios es la verdad, bondad y belleza absolutas. Dios es la verdad más grande. También es el ser más inteligente. La inteligencia se dirige a la verdad. Si Dios es la inteligencia absoluta se dirige a la verdad absoluta, por tanto, Dios se piensa a sí mismo en tanto que Dios es también verdad absoluta. Cuando Dios se piensa a sí mismo no tiene el concepto de sí, sino que se tiene a sí mismo. Es decir, la idea que Dios tiene de sí es exactamente igual a sí mismo porque su pensamiento es perfecto. Por tanto, existe una correspondencia perfecta entre Dios y su pensamiento. El pensamiento de Dios Padre es Dios Hijo. El Padre se piensa a sí mismo y genera una idea de sí, que es el Hijo.

La corriente de amor entre Padre e Hijo es el Espíritu Santo. Esa tendencia de amor entre Padre e Hijo se plasma con vida propia en el Espíritu Santo, que es la unión entre el Padre y el Hijo. Dios Padre se entrega al Hijo y éste, a su vez, se entrega al Padre. Por tanto, Dios es una sola naturaleza que se plasma en tres personas diferentes (que no personalidades). En un momento determinado de la historia humana, el Hijo se hace hombre sin dejar de ser Dios, es decir, se encarna.

Doctrina de la Unión Hipostática : es aquella que explica la encarnación del Hijo de Dios por la unión de dos naturalezas -humana y Divina- en una única persona: la del Hijo de Dios. Cabe recordar que estamos empleando el término naturaleza en sentido filosófico, es decir, modo de ser de las cosas. La naturaleza Divina existe en tres personas, siendo éstas las que dan entidad propia a esa naturaleza en igual modo a como cada ser humano da entidad a la naturaleza humana.
Por tanto, lo que da entidad a la naturaleza Divina son las tres personas sustento de la misma. Cristo tiene una sola persona y dos naturalezas: humana y divina. Humana porque se hizo hombre y, por tanto, vivió todo lo que ser hombre implica. Y Divina porque Cristo no dejó de ser Dios al encarnarse. Además, es la naturaleza Divina de Cristo la que asume la naturaleza humana.

- 4º) Iglesia: término que tiene varias acepciones. Puede emplearse para aludir a la Iglesia Católica, a la Ortodoxa o a las diferentes Confesiones Protestantes, las cuales, conciben el término iglesia en sentido estricto, es decir, reunión de fieles. Por tanto, para las Confesiones Protestantes la iglesia como institución es algo inexistente. Estas tres iglesias (Católica, Ortodoxa y Protestante) son cristianas porque creen en la Divinidad de Cristo, es decir, creen que Cristo es verdadero hombre y verdadero Dios. No obstante, las diferencias entre las iglesias son bastantes.

En los inicios del cristianismo, los Apóstoles fundaron iglesias conforme fueron extendiendo el mensaje evangélico y al frente de esas iglesias dejan obispos. El nexo de unión entre todos estos obispos es Pedro, que fue designado por Jesús como cabeza de su Iglesia. Pedro es martirizado en Roma en el año 66 d.C., por lo que otra persona le sucede. En el año 1054, las iglesias del Imperio Romano de Oriente (Constantinopla) se separan de Roma por razones políticas, siguiendo el mismo Credo pero sin reconocer la autoridad del Papa. En 1517 Lutero, entre otras cosas, propone una nueva estructura eclesiástica. Lutero discute con Calvino, Calvino con Nox y al final cada uno funda su propia Comunidad.

En cuanto a los Sacramentos, casi todas las Confesiones Protestantes aceptan el bautismo y el matrimonio. A partir de aquí cada Confesión tiene su criterio con respecto a los sacramentos y demás ritos. Para los protestantes, la interpretación de la Biblia es libre, por eso cualquiera puede fundar una Comunidad de creyentes que, en cualquier caso, estará unida a las restantes por caridad.

- B) HISTORIA.

- 1º) ORIGEN Y FUNDAMENTO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA.

En un momento determinado de la Historia, el Hijo de Dios se hace hombre (año 4 a.C .). Cristo vive 33 años, por lo que muere en torno al año 30 d.C. En ese tiempo, Jesús vive en Judea, una provincia de segunda clase del Imperio Romano. La actividad pública de Jesús comienza en el año 27 y se calcula que cuando Jesús tiene 30 años sale de Judea y escoge a los 12 discípulos. El origen de la DSI está, precisamente, en la enseñanza de Jesús, en su mensaje.

En los últimos 3 años de su vida, Cristo enseña una doctrina, al igual que hacían muchos rabinos, y al hilo del Antiguo Testamento. Cristo elige a sus Apóstoles, les pregunta qué dicen de él que es y, después, les pregunta a ellos quien es él. Uno de ellos, Pedro, le dice que es el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús le dice que sobre él fundará su Iglesia. Cuando muere, los seguidores de Cristo se reúnen en torno a Pedro y a los demás Apóstoles, siendo Pedro el nexo de unión, la cabeza de los cristianos.

Sobre el mensaje de Cristo se apoya la DSI. Antes de Jesucristo, los hombres sabían lo que es el amor, pero Cristo nos enseña el amor en grado máximo porque nos descubre la dignidad del ser humano. Dignidad que, antes de Cristo, no estaba reconocida tal y como la entendemos hoy.
Por ejemplo, en la antigua Grecia, Aristóteles considera que se podía tener esclavos puesto que ésa era la naturaleza del esclavo. En cambio, el mensaje de Cristo implica la anulación de la esclavitud por ser contraria a la dignidad humana. Antes de Cristo, los hombres tenían sentido de su propia dignidad, pero no de la de los demás hombres. Dependiendo de los pueblos, la dignidad que se le concedía al hombre era de una forma determinada. En Egipto, por ejemplo, la única dignidad reconocida es la del faraón y la dignidad de las demás personas sólo existía en la medida en que el faraón quisiera otorgársela.

Moisés habla de la dignidad de los hebreos. Aristóteles habla de la dignidad en abstracto para luego aplicarla en función de unas características concretas: son sujetos de dignidad los ciudadanos atenienses, que no hubieran nacido esclavos y que fueran varones. Para los estoicos, todos los seres humanos "están hechos de lo mismo", por lo que tienen dignidad, pero es una dignidad vinculada a una libertad interior, dentro del sujeto. El derecho romano sanciona el planteamiento de Aristóteles: si no eres bárbaro, eres varón, libre y ciudadano romano, entonces y sólo entonces eres sujeto de dignidad. Por tanto, del esclavo se puede abusar. La mujer tampoco tiene dignidad y está siempre sometida al padre, al marido o al pariente varón más cercano. Aunque Roma logra extender el concepto de dignidad por todo el Imperio, sigue siendo un concepto relativo porque no todos sus ciudadanos gozan de él.

El común denominador de las diferentes formas de entender la dignidad humana en las diferentes culturas de la Antigüedad es su carácter positivista, subjetivista y relativista. Positivista porque sólo son sujetos dignos aquellos designados por la ley (derecho romano) o alguna autoridad (faraones). Subjetivista porque el reconocimiento de esta dignidad se hace en base a criterios arbitrarios y particulares ( si eres ateniense, varón y no esclavo, eres digno) y relativista porque es una dignidad en relación subordinada a otra superior (en Egipto, el faraón concede dignidad a los sacerdotes, altos funcionarios....).

El pueblo hebreo es una enorme excepción. Es el único monoteísta y más o menos civilizado. Afirma en el Génesis la creación del hombre y de la mujer a imagen y semejanza de Dios. Todos los hombres (y mujeres, porque en la asignatura se emplea el término hombre en su acepción de ser humano) son creados a imagen y semejanza de Dios, por lo que los hombres tienen una dignidad, un "valor añadido". Moisés limita luego esa dignidad al afirmar que a los extranjeros o no hebreos se les puede esclavizar. Todos los que pertenecen al pueblo hebreo en teoría tienen esa dignidad.

Cristo vive en esta "cultura" de la dignidad relativa. Pero rompe los límites marcados por Moisés o cualquier otro al afirmar que todo hombre y mujer, con independencia de cualquier otra consideración, no sólo es una imagen de Dios. Es un hijo de Dios. Por tanto, un individuo no vale más que otro y, por tanto, la dignidad de un individuo es exactamente igual a la de cualquier otro. La encarnación del Hijo de Dios en Cristo implica que el hombre se hace hijo de Dios y ya no sólo es algo creado a su imagen y semejanza. Con la encarnación, todos los hombres quedan unidos a Dios.

Por tanto, el valor, la dignidad del hombre se deriva de ser hijo de Dios y ningún ser humano puede ver menospreciada su dignidad. Esto implica también que cualquier ofensa, mal o bien hecho a un hijo de Dios es hecho también a Cristo. Este mensaje básico de la dignidad humana es la base de la Doctrina Social de la Iglesia.

Desde que el hombre es hombre ha habido amor. El amor es algo inherente a la condición humana. Pero este amor genérico humano es matizado por los cristianos. Para los cristianos, amar es igual a caridad. En el siglo I a.C., los hombres amaban de una forma determinada. El amor es tendencia de la voluntad al bien. Hay cosas que también cumplen esto, pero que no son amor en sentido estricto. Por ejemplo, el interés: se quiere a una persona por lo que esa persona nos ha dado y no por esa persona en sí misma. Es lo que en Filosofía se denomina Amor de Concupiscencia (querer algo que nos aporta beneficio. Querer por lo que recibimos a cambio. Querer el bien por el beneficio que reporta). Los hombres amaban así, pero no es amor en sentido estricto y verdadero porque la persona no es un medio para sino un fin en sí mismo.

Existe otro tipo de amor, denominado amor de benevolencia, y que es el amor a una persona por el bien que vemos en ella. Es también una tendencia de la voluntad al bien. El amor de benevolencia es el amor de descubrimiento del bien en la otra persona a la que se le entrega todo. Es el amor por lo que ella es en sí misma y con independencia de ser correspondido u obtener algo a cambio. El mejor ejemplo de este tipo de amor es el amor materno.

Los hombres sabían amar así antes de Cristo. Pero sobre el amor de benevolencia cabe preguntarse qué es lo que vale en sí mismo de la persona amada y, por tanto, por qué se la ama. El problema de este tipo de amor es que lleva implícito un componente subjetivo, ya que ese amor se da en la medida en que nuestro juicio aprecia cualidades "amables" en esa otra persona. Tampoco este tipo de amor garantiza la universalidad de la dignidad humana debido a ese componente subjetivo y relativo. Por ejemplo, una madre quiere infinitamente a su hijo, pero no así al hijo de su vecina. El amor de benevolencia, por tanto, no puede ser garantía o base universal y absoluta de la dignidad humana porque la relativiza. Si solo se ama lo que se percibe como bueno, aquellos sujetos no percibidos así, cuando menos, nos causarán indiferencia.

Antes de Cristo, entre un bárbaro y un romano no cabe en principio este tipo de amor. Este amor de benevolencia no es válido porque sólo concede dignidad a la persona en la medida en que subjetivamente le sean reconocidas sus cualidades. El hombre, antes de Cristo, es capaz de concebir cierta dignidad y humana y cierto tipo de amor (de benevolencia). Pero la gran aportación de Cristo es elevar el amor a un grado superior que garantiza esa universalidad de la dignidad humana.

El amor característico del mensaje de Cristo es el amor de caridad. Es más, para Cristo la caridad es el grado más alto de amor. Este amor parte del amor de benevolencia pero, a la vez, le supera porque prescinde de consideraciones subjetivas. El amor de caridad es la gran aportación de Cristo. El amor de caridad es querer el bien por lo que el bien es, en sí mismo, delante de Dios, es decir, para Dios y no para otra persona. El amor de caridad es lo que vale en sí mismo un hombre para Dios. El amor de caridad va más allá del de benevolencia porque establece que hay que considerar a los demás como Dios los considera, es decir, como la imagen de su Hijo. El amor de caridad es el que lleva a considerar a los demás como hijos de Dios. Por tanto, a los demás no se les puede hacer ningún daño sino todo lo contrario porque el mal o bien hecho a un hijo de Dios es hecho a Dios mismo. Amar a los demás es amar Dios. Sobre el amor de caridad se construye el cristianismo y, también, toda la Doctrina Social de la Iglesia, entendida como la palabra de Cristo en su enseñanza del amor.

Cristo viene a salvar al hombre. Viene a salvarle de lo que le impide ser feliz: el mal, que corta nuestro camino para ser eternamente felices. Cristo viene para darnos la posibilidad de salvarnos del mal y conseguir la felicidad absoluta y, por tanto, intemporal. Pero el Hijo de Dios también se hace hombre para que consigamos la felicidad en la vida terrenal y por eso hace milagros, para remediar el mal. Mal en sentido de carencia de amor. Cristo nos da la fuerza para superar el mal en el tiempo por medio del amor. Por tanto, Cristo considera que porque la felicidad absoluta se alcance en otra vida, no hay que quedarse pasivo en la vida terrenal. Y esta idea es una gran diferencia con respecto a otras religiones nihilistas que consideran la vida terrenal como algo transitorio en la que no es preciso luchar por cambiar lo que está mal.

El mensaje de Cristo abarca el tiempo y la eternidad, es decir, incluye la vida en La Tierra y en el Reino de Dios. La DSI está relacionada con esto en que, precisamente, trata de conseguir esa felicidad en la vida terrena.

- 2º) EDAD ANTIGUA Y EDAD MEDIA.

Los últimos siglos de la Edad Antigua son también los primeros del cristianismo. Por tanto, el cristianismo viene de la Edad Antigua. En esa momento, el Imperio Romano abarca desde Escocia hasta Oriente Medio. Todo lo demás son pueblos bárbaros. Cristo muere en torno al año 30 y en los primero s 20 años después de su muerte, el cristianismo ha llegado a extenderse por la parte oriental del Imperio, llegando a la parte más occidental. A finales del siglo I y por medio de la labor de los apóstoles que van a predicar la ley de la caridad aplicada a las leyes sociales tenemos ya el cristianismo repartido en pequeños núcleos por todo el Imperio.

En la extensión del mensaje de Cristo, los Apóstoles van fundando comunidades cristianas cuyos miembros mantienen relaciones de caridad entre sí. Se fundan comunidades cristianas en las principales ciudades del Imperio. A ellas, pertenecen gentes de toda condición (esclavos y señores. Ricos y pobres). En el inicio de su predicación, los apóstoles emplean las sinagogas como amplificador de su mensaje pero, después, extienden su voz hacia los no judíos.

Conforme crece la comunidad cristiana, aumentan los agravios comparativos entre ricos y pobres por lo que los Apóstoles instauran la figura del Diácono, que se dedicaba a la búsqueda de medios materiales para atender a los más pobres y que administraban los bienes de la s comunidades cristianas.
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Comentarios sobre esta opinión
Despistado

Despistado

27.04.2005 18:20

Hace mucho que Kant rechazó el argumento ontológico. El uso de la razón para especular con seres indemostrables e inexistentes es una falacia bastante común a lo largo de la historia, Dios y la Iglesia seguramente han sido instituciones e ideales útiles desde hace mucho tiempo pero eso no prueba nada. La revolución americana y los derechos del individuo son una conquista del pensamiento liberal, no cristiano. Me parece bastante penoso que en este pais el liberalismo tenga que ir unido al conservadurismo mas casposo y retrogrado.

Benjamono

Benjamono

24.04.2005 21:00

Amparo!!! A DONDE VIENES??? DERR BAY BAY!!!!

el-alquimista

el-alquimista

24.04.2005 05:08

es una Institución histórica de enorme influencia cultural

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