Como ya sabéis, en nuestra última semana de vacaciones nos fuimos de camping, a Rota, a donde siempre y nos llevamos cositas para comer allí. A mi chico le gusta mucho eso de llevarse la barbacoa y demás pero como en estas fechas está prohibido, además de comprarlos una plancha eléctrica para esos viajecitos, llevamos un fueguecito de camping-gaz. (marca lapava, claro jaja).
A lo que voy, que como habíamos comprado un pasote de comida enlatada para llevarnos y al final, entre un par de invitaciones, que si cenar en el bar el día de mi cumple, que si comer otro día, nos hemos vuelto con bastantes cosas, y ahí que comérselas, y anoche, ni corta ni perezosa, me dispuse a solventar el primero de los obstáculos.
Pimientos del piquillo rellenos de bacalao y gambas
Compramos estos pimientos para variar un poco, porque siempre que uno tira de comida de lata termina cogiendo lo de siempre, que si garbanzos con chorizo, que si alubias a la vasca, que si lentejas a la riojana (parezco el catálogo de litoral jajaja)... y claro, yo puse un punto de cordura entre tanta leguminosa y dije, niño!!! Pimientos rellenos!!! Y por supuesto, no de carne. Al ser de la marca Eroski
están muy bien de precio y suelen ponerlos de oferta, claro que como siempre están al lado de alguno de marca conocida, el precio resalta aún más, pero como nosotros no habíamos probado ninguno precocinado de marca, pues no íbamos a comparar y cayeron estos. No recuerdo el precio, ya os digo que hace mucho que los compré, así que perdonad.
Presentación
Pues muy sencilla, y nada resultona la caja en la que viene empaquetada la lata, ciertamente resulta un poco triste. Es una caja de cartón, verde, de un verde muy triste, con el logotipo de Eroski arriba y abajo a la derecha una fotito de los apetecibles pimientos rellenos, en la foto aparecen dos. En la lata vienen 4 unidades.
La verdad que para lo triste que resulta la presentación en general, los colores y tal, la fotografía está muy conseguida, con su humito y todo de lo calentitos que tienen que estar.
Una vez despojada la lata del cartón, tiene un punto muy bueno, y es que es abrefácil aunque no lo ponga en la caja (normalmente lo suelen poner). Ayer me vi un rato buscando el abrelatas eléctrico (solo Dios sabe dónde hay un abridor normal en mi casa jaja), y cuando lo encuentro, voy yo, abro la cajita, y me aparece el abrefácil. Vamos, para darme un coscorrón.
Eso sí, para abrirlo hay que echar narices, está un poquito duro, ya que la hojalata está bien criada. Pero nada, se abre bien, cuidado con no mancharos, y lo tiramos a la basura de los envases. Eso sin discusión, y el cartón, con los cartones eh!
Nos encontramos con los cuatro pimientos rellenos, bien colocados, en filita, y dispuestos a calentarse.
Modo de empleo
Pues es más sencillo que nada! Sacamos los pimientos, los colocamos en un plato, yo ya los coloco bien para presentarlos tal cual salgan del microondas, y los ponemos a calentar, yo lo puse unos 3 minutos a temperatura máxima, aunque con menos ya están.
Digo esto porque mi microondas va a manivela casi de viejo y malo que es, así que con los micros de última generación que pululan por aquí, es posible que antes de decir "huh", ya estén los pimientos en su punto!
Ya os digo que es calentar y ya, a comer, si queréis hacerles guarnición, allá vosotros, aunque yo prefiero comerme los cuatro pimientos sin guarnición, y voy listísima de papeles.
Ingredientes
Por lo pronto, aparecen distribuidos en tres partes.
Pimientos del piquillo (39%)
Relleno: leche, bacalao (24%), tomate, aceite de girasol, almidón de patata, cebolla, gambas (2%), ajo, extracto de levadura, aroma de gambas (contiene soja) y sal.
Salsa: Agua, tomate, pimiento del piquillo, almidón de patata, aceite de girasol, sal, cebolla, ajo, vino blanco y extracto de levadura.
Aunque no lo parezca, la mezcla está buena, pero a gambas no sabe nada (de ahí su bajo porcentaje), mejor haber puesto un 2% más de bacalao. Seguro que les habría salido más a cuenta.
Como
información para alérgicos aparece que contiene crustáceos, pescado, marisco, leche y sus derivados y soja y sus derivados.
Valores nutricionales
Por cada 100 gramos:
91 kcal (lo que está muy bien, porque hablamos de una comida de unos 200 kcal, completísima, si nos comemos los 4 pimientos).
7,8 gramos de proteínas.
9,1 gramos de hidratos de carbono
2,2 gramos de grasas.
Sabores, texturas e impresiones varias
Pues a ver, no son unos pimientos caseros rellenos con sus trocitos de gambas y bacalao. No. Ni de lejos. Pero... están ricos.
Hay que tener en cuenta que si nos pasamos con el calentamiento general del producto, la salsa que se nos quedará se parecerá a una pasta, y muy posiblemente el relleno se nos salga un poco, dejando la pasta que hemos creado con la salsa un poco... extraña y no precisamente vistosa. Esto lo digo porque me pasó con uno de los platos.
También hay que tener cuidado a la hora de sacar los pimientos de la lata, son muy finos y nos los podemos cargar, que si bien da igual porque el sabor no varía, la presentación pierde 3 puntos por lo menos.
Dicho esto, prosigo con los sabores.
Los pimientos saben a pimientos. Aunque parezca una chorrada esto es interesante, muchas veces cuando compramos alguna verdura de lata sabe a lata, no a la verdura en sí, de todos modos no es algo que pase con los pimientos del piquillo (tan conocidos en su formato de lata, muchísimo más que en cristal), pero es importante destacar que
saben a pimientos del piquillo.
El relleno está demasiado molido para mi gusto, a mí me hubiese gustado más con tropezones aunque claro, como colocas tú un 2% de gambas troceadas en los pimientos eh? Aunque la textura, no es lo suficientemente compacta como para parecer puré, está muy cremosa y sedosa. De sabor está bueno, aunque tampoco podemos decir que el sabor a bacalao predomine, se sabe que están rellenos de pescado porque se nota, pero tampoco se podría especificar.
La salsa, bajo mi punto de vista, es lo que más conseguido está. Sabe a pimientos del piquillo y tomate, básicamente lo que lleva y a lo que debe de saber.
Conclusión
Hombre, no soy yo de comprar este tipo de cosas enlatadas, si bien alguna vez lo he comprado congelado para cocinarlo yo (ya sabéis, estos que vienen en parejitas ya rellenos), y comparado con eso, están casi igual de sabor. Así que en cierto modo es una buena compra, que repetiré cuando la ocasión lo requiera, es decir, cuando volvamos a irnos de camping, ya que para estar en casa, obviamente prefiero hacerlos yo, pero no porque estos no estén buenos, sino porque, en mi caso, entre otras cosas, disfruto cocinando.
De todos modos, para aquellos que gusten de los pimientos rellenos y no sean mañosos en la cocina, he aquí una buena opción, sobre todo muy limpia y rápida (nada de hacer roux para la farsa, nada de pringarse con los pimientos ni escogerlos....) y en 3 minutos como máximo los podréis tener en el plato.
Además, en cuestión de calorías está muy bien, a mí me ha sorprendido. De hecho, las cuatro unidades, solo tienen 209 kcal, y joer, aseguro que se harta uno de pimientos. Eso sí, no hagáis como yo, y no los toméis para cenar, que no dejan de ser pimientos jajaja.
Gracias por leerme!