Nunca me había planteado usar tampones sin aplicador, principalmente porque me parecían más complicados de utilizar.
Pero a raíz de los cambios que han hecho en los Tampax en los tres últimos años (véase: la famosa falda "protectora" que es lo peor y los Tampax Pearl, que no son malos, son malísimos), me decidí a buscar otras alternativas.
Sustituí los Tampax compack por marcas blancas como Deliplus y Eroski, que son muchos más baratos, cómodos y cumplen su función perfectamente. Un día en Eroski vi que, al lado de los de siempre, tenían de su marca sin aplicador y me decidí a probar, ¿por qué no?
La verdad es que estoy muy sorprendida con el resultado. Había leído muchas opiniones sobre lo buenos que eran los tampones sin aplicador y lo cierto es que lo confirmo. Ha sido un descubrimiento total, son cómodos, discretos, muy absorbentes (es muy raro, por no decir imposible, que tengas fugas) y muy fáciles de poner.
Al final, desde hace dos años no he vuelto a comprar ningún producto de Tampax y utilizo los de aplicador y sin aplicador según me parece.