Lo primero que quiero comentar es que en el Teatro Español se presentan las dos obras, Escenas de un matrimonio y Sarabanda, la misma historia, la misma pareja y treinta años de diferencia entre ambas, y las dos son adaptaciones de obras de Bergman, esta opinión corresponde sólo a la primera de ellas, aunque con la misma entrada, se puede ver la segunda obra, ese mismo día o cualquier otro , mientras duren las representaciones, de lo que te puedes informar puntualmente en taquilla.
Un Teatro, un escenario
En el teatro Español, en su sala principal un bellísimo entorno con historia, lámparas de araña, palcos en escala, decoración con pan de oro y su amplía platea en ese granate de teatro anejo y duras butacas, que sería conveniente cambiar, pero sin quitarle prestancia al antiguo teatro Príncipe.

En su inmenso escenario, con una escenografía en seis localizaciones, en dos espacios a diferente altura, que conforman una vivienda y un apartamento respectivamente. La vivienda muy nórdica, con tonos y madera clara, compuesta por el dormitorio, el baño, el comedor, la cocina, y el salón. Mientras que el apartamento, en una altura superior, es un espacio único, mucho más sobrio. Todo acompañado de una iluminación y una música que se escucha al son de la trama, desde los tonos cálidos en la luz, cuando apenas se notan grietas en la relación, a la sensación de frialdad acompañando a un largo adiós, y desde la alegre musicalidad, hasta las notas más lentas y frías, mientras vamos contemplando los diferentes diálogos entre los personajes, del acercamiento a la distancia más absoluta durante el desarrollo de la obra, casi como si estuviésemos asistiendo con una cámara oculta a la vida interior de dos personas camino de su autodestrucción como pareja.
Los antecedentes
Escrita por Ingmar Bergman en 1972, Escenas de un matrimonio, nos presenta la adaptación teatral de los seis diálogos sobre el amor y el desamor, que el director convertiría en Secretos de un matrimonio, una película que protagonizaría Liv Ulman y Erland Josephsson. Treinta años después , ya octogenario vuelve sobre los personajes, naciendo ‘’’Saraband’’’, donde recupera a Johan y a Marianne que no han mantenido ningún tipo de contacto durante estas tres décadas y nos muestra su relación con Henrik y Karin, hijo y nieta de un anterior matrimonio de Johan.
Una obra
Escenas de un matrimonio, es un análisis demoledor sobre la “falsa” evolución de una relación de pareja, durante quince años, la de Johan y Marianne. Una reflexión un tanto cruel, pero verosímil, de cómo se pasa de un buenos días con sonrisa y un beso, vamos al trabajo, yo me quedo en casa con las niñas, todo dentro de la educación nórdica, más fría y absoluta, hasta esa conversación donde se pone sobre la mesa que el matrimonio debería ser un contrato, renovable cada cinco años, siempre y cuando funcione adecuadamente, pasando por yo no quiero otro hijo y este embarazo no me interesa, o nuestras relaciones sexuales son aburridas o inexistentes, no quiero ir todos los fines de semana a comer a casa de tus padres,,,,En el fondo son diálogos e historias, que forman parte de muchas parejas, en todas o en parte de sus parcelas, sólo que aquí se muestran sobre un escenario, aunque desde mi punto de vista, algunos momentos se contemplan como algo demasiado alejado en el tiempo, como para poder vivirlos en el presente, con el dominio sobre la mujer en el seno de una relación.
Sus seis diálogos, cada uno con su propio nombre iluminando el fondo del escenario, van desde un terreno firme, hasta un paseo en falso, con su inicios, donde la inocencia y la creencia en el amor feliz, sin cortapisas, va a dando paso a una relación rutinaria y monótona, donde las frases van con segundas intenciones y donde los hijos comienzan a imponer su protagonismo. Un aborto, otras relaciones, el aburrimiento, el egoísmo, la inmadurez, el egoísmo, la crueldad, el machismo y la diferencia de enfoque sobre el sexo, forman parte de esta historia.
La obra nos adentra en la crisis de una pareja que después de mantener relaciones extramatrimoniales, se separa, intenta rehacerse y descubre que está destinada a reencontrarse, a separarse de nuevo y a llegar a una relación de mutua confianza mezclada con sexo, independientemente de sus parejas.
Y es también la historia de la evolución de una mujer, Marianne, de su liberación del hombre que la subyuga y de su progresivo autoconocimiento, desde la sensación de ahogo que le produce la estancada vida burguesa en la que ha sobrevivido hasta ese momento, hasta llegar a sentirse una mujer libre que sabe lo que quiere y cómo y con quién conseguirlo.
Y sobre los conflictos en las relaciones de pareja y las heridas abiertas que ni el paso del tiempo, ni la distancia consiguen llegar a cerrar del todo.
Dos personajes, dos actores
Mónica López, es Marianne, una mujer que vive absorta en tratar de sacar adelante su vida con la pautas familiares que le han sido impuestas, “hacer felices a todos los que le rodean”, dejando a un lado sus propios sentimientos y sus necesidades anímicas, físicas y amorosas. Simplemente se deja llevar por los hechos y por los deseos de Johan, como si estuviese atada a él, por lazos invisibles, sin tener opción de hacer notar su personalidad, poco a poco el egoísmo de él, le va abriendo los ojos, y ella va dejando que sus sentimientos imperen, marcando sus propias pautas, madurando a la vez, llegando hasta un amor mucho más real y más equilibrado.
Francesc Orella es Johan el marido, un profesor universitario, egoísta, pendiente de su propia satisfacción, muy alejado de lo que podríamos entender como un hombre comprensivo, buen amante, cariñoso e implicado en las necesidades familiares, quizás sería el prototipo más claro, del machismo más rancio, que nunca ha llegado a enamorarse realmente de nadie, más que de sí mismo y no es capaz de ser feliz de ninguna manera. Orella es convincente en su papel, no muestra pudor alguno en la representación de su personaje, mostrándose en algunos momentos como un hombre repelente e inmaduro en sus relaciones de pareja.
Ambos se involucran totalmente en la trama, son muy buenos en sus respectivos papeles, aunque quizás me incline más hacía la interpretación de Mónica López, quizás por el especial desarrollo que requiere su personaje, de la inmadurez a la madurez, de la credulidad a la incredulidad, de buscar la satisfacción de los demás, a localizar la suya propia, de buscar irrealidades hasta conseguir encontrar su realidad más presente.
Ambos tienen escenas difíciles de diálogos complicados, frente a frente, de cotidianeidad, de sexualidad, de discusiones e incluso de malos tratos, pero su interpretación es estupenda, no son discordantes, aunque quizás ella parece más joven que el papel que representa y él justo al contrario, pero ambos llenan el escenario sin dobleces de ningún tipo.
Un comentario
Creo que en todos los apartados anteriores he comentado suficientemente la obra como para que os hagáis una idea de que podéis esperar al acudir al Teatro y ver Escenas de un matrimonio. La obra es intensa y la interpretación de ambos actores es francamente buena, quizás resulta larga, por una especial sensación de lentitud entre los diálogos, y por la fuerte transmisión de sentimientos, egoísmo y destrucción que conlleva toda la historia, pudiendo sentirte implicado en alguno de los demoledores diálogos, lo que puede hacer que te sientas agotado, al menos mentalmente, a pesar de que su duración es de apenas una hora y cuarenta minutos.
Aún así, sinceramente es una espléndida adaptación de Bergman, bien dirigida, con un gran escenario y dos magníficos y convincentes actores, que nos permiten disfrutar de una buena tarde de teatro.
Ficha artística y otros datos
ESCENAS DE UN MATRIMONIO / SARABANDA
de Ingmar Bergman
Versión y dirección Marta Angelat
Con :Francesc Orella — Mónica López —
En Sarabanda se incorporan : Miquel Cors - Marta Angelat y Aina Clotet
Traducción Carolina Moreno Tena / Feliu Espinosa
Escenografía Max Glaenzel (con la colaboración de Estel Cristià)
Vestuario Antonio Belart — Iluminación Lionel Spycher — Sonido Sergi Virgili
Audiovisuales Xavi Dávila — Violoncelo Alberto Ubiria
Para ver un vídeo de este espéctaculo en Youtube : youtube.com/watch?v=rX8XBwrMod4
El 16 de abril a las 23,30 se va a celebrar un Encuentro con el Público, con la presencia del equipo artístico de la obra. Teatro Español, Sala Principal. 16 de abril, 23.30h. Entrada libre hasta completar aforo
Información sobre funciones y el teatro
•Fecha: 23 de marzo de 2010 al 25 de abril de 2010
•Lugar: Teatro Español - Sala Principal
Dirección: C/ Príncipe 25 (Plaza de Santa Ana)
•Precio: Entradas de 4 a 22 €. martes y miércoles 25% dto.
•Duración: Escenas de un matrimonio: 1h 40m. Entreacto: 20 min. Sarabanda: 1h 30 min.
. Pases :De martes a sábado 20:00 h, domingos 18:00 h.
. Posibilidad de ver una obra cada día con la misma entrada (Información en taquilla).
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Qué maravilla que con una misma entrada se pudieran ver dos obras... Parecían muy interesantes, la verdad. Un besazo.