(Debido a las observaciones de quienes leían esta opinión, que me dijeron que se veía mal el formato, volví a escribir toda la opinión con algunos bocadillos extra que se me fueron ocurriendo mientras reflexionaba. Espero me comenten si ahora se puede leer correctamente. Gracias)
Creo que en estos tiempos, ser un lector es algo que tiene mérito por sí mismo.
Grandes cantidades de personas han creido que desde que existe Internet ya no hay que abrir un libro (como si fuera lo mismo) y que si existe la información a través de la imagen, para qué molestarse en extraer información de maneras más elaboradas como la lectura.

En fin. Desde este lugar encaro mi visión de esta novela de Mary Higgins Clark,porque siento absoluto respeto por todas las personas que emprenden la tarea de leer un libro o novela hasta el final, no importa el género o la calidad del mismo. Porque se es lector siempre desde un lugar nuevo, cada vez que eliges algo para leer lo haces en base a lo que has construido en tu interior con lecturas previas. Y casi siempre vas mejorando en la calidad de tus elecciones.
Hecha esta aclaración, me referiré directamente a "Escondido en las Sombras".
Todo depende de en qué estadio te encuentres como lector.También depende de tu propia vida, de lo que necesites en ese momento resolver para ti mismo, que esta novela puede parecerte excelente o bien un chasco.
Actualmente la novela psicológica es un género muy en venta, parece que a muchos nos fascina un poco esto de ir analizando a los personajes como psicólogos improvisados, para finalmente poder decir "Eureka" o no, según como termine la cosa, o bien decir "Vaya! Realmente me engañó..." Aunque los desenlaces suelen ser previsibles en la mayoría de los casos, lo cual no sucede tanto en la vida.
El tema de la novela está plenamente de moda en lo sociológico : los medios de comunicación han puesto hace un tiempo en el tapete la causa de la discriminación y el abuso psicológico en los colegios, entre niños de la misma edad, y todos sabemos las consecuencias que esto ha acarreado tan sólo porque esos niños maltratados no fueron protegidos debidamente y a su tiempo.
Creo que el tema elegido es interesante, pero esta escritora no le hace justicia como debería. Creo que simplifica y vulgariza la cuestión de manera abusiva en sí misma, no le da la importancia que se merece, trata a los personajes como cosas y trata a las víctimas también como cosas de distintos niveles pero cosas al fin.
Me parece en en consideración a las numerosas personas que sufrieron y sufren abusos de esta clase, esta novela debería ser mucho más profunda y mucho más sensible.
Más allá de que sólo sea una novela, y de que el autor en teoría puede escribir como y hasta donde le plazca, creo que Mary Higins Clark debe respeto a esas situaciones de la realidad a las que les saca el jugo de manera estruendosa - jugo que se convierte para ella en dinero contante y sonante- y más aún, respeto por los sentimientos de los personajes, porque se nutre de lo real para construir esta fantasía.
En este momento de la era, en el comienzo de este tercer milenio, estamos llamados a una sensibilidad mayor en la creación y en el arte, porque nuestro mensaje tiene el poder de transformar mentes y de inspirar a otras personas, para el bien o para el mal.
Concretamente, la forma de tratar el tema de esta novela me parece mediocre.
No es un tema para considerar a la ligera. Tampoco da para que los personajes sean divididos en "buenos" y "malos". Y mucho menos para ridiculizar a las personas y a sus sentimientos.
La idea de esta novela da para algo mucho mejor...algo que le muestre al lector la fibra profunda de cada personaje. No a través de la archiconocida transcripción de pensamientos y frasecitas "cancheras" de película western , sino con descripciones sensibles, con menos pensamientos transcriptos y más pensamiento leídos a través de "acciones" en apariencia intrascendentes, pero que pueden dar al lector una impresión cabal del perfil psicológico del personaje.
De cualquier manera el tema sigue siendo sabroso, y además tiene un gran espectro de posibilidades con las cuales construir una trama para una novela, que en sí seguramente tendrá salida en las librerías porque la gente siempre encuentra identificación en alguno de los personajes. Transcribo para ud.parte del texto de la contratapa:
"Jean Sheridan, historiadora célebre y profesora universitaria, vuelve a la ciudad donde creció para asistir a la vigésima reunión de ex alumnos de su clase.Desde el primer momento intuye que algo no anda bien: una de sus antiguas compañeras, que se convirtió en agente de Hollywood, murió hace días en su piscina y otra más falleció también en circunstancias misteriosas. Pero a Jean le ocurre algo aún más inquietante: recibe un fax anónimo que habla de su hija , una niña que dio en adopción al nacer, fruto de su relación con un novio fallecido hacía veinte años".
Bueno, suena prometedor, ¿no?
A mí me resultó un poquito frustrante. Esperaba más, y no precisamente más muertes sino más profundidad, esa sensación que te va dejando la buena novela psicológica de que te estás metiendo a través de la psiquis de otra persona y la vas conociendo, vas viendo todas las aristas de su personalidad, te encariñas con ella o la odias pero no quieres volver porque has encontrado la fibra fascinante que todo ser humano tiene en su interior.
Cuando en una novela todos los personajes estructuran su pensamiento de la misma forma y con las mismas palabras... algo anda mal. No todos tenemos el mismo ritmo para movernos , para pensar, para reaccionar. Digo esto porque si bien la autora nos describe al principio de la novela uno a uno a los personajes, dando la sensación de ser todos estereotipadamente distintos, todos van cayendo en el lugar común de pensar con las mismas palabras y hablarse a sí mismos diferentes partes de un mismo monólogo.
Con respecto a los recursos estilísticos...me parece un desacierto no ponerle comillas a las transcripciones literales de pensamientos. Bien utilizado podría ser un recurso que añada personalidad al narrador, pero en este caso parece un sinsentido que si bien no llega a confundir, cansa un poco.
Les muestro: "En estas cenas normalmente se presenta a los homenajeados por orden de importancia creciente, pensó el Búho sarcásticamente cuando oyó pronunciar el nombre de Laura" (Las comillas son mías, y las puse para que uds. puedan diferenciar lo literal de mi propia opinión).
Hay que tener en cuenta que la puntuación no es un adorno, sino una herramienta útil para conducir al lector a lo largo del camino que quieres que siga sin agotar su paciencia antes del final.
Otro recurso, ya no estilístico sino narrativo, que me parece desafortunado es el de "zampar" (y perdón por el término) frasecitas como ésta:
"Su pelo mal teñido parecía hacer juego con el acabado del mostrador de madera de cerezo.Cuando le estaba dando su tarjeta de crédito, Jean tuvo el disparatado pensamiento de que seguramente aquel hombre había arrancado un pedacito del mostrador para enseñárselo al peluquero."
Bueno, yo no sé si echar la culpa a una mala traducción por la presencia de este tipo de ... digresiones, por llamarlas de alguna manera. Lo dudo, porque sé cuáles son las exigencias de nivel para ser traductor.
Introducir frases para despistar al lector es una cosa. Ahora, introducir frases de estupidez media como ésta es otra cosa, y tiendo a creer que Mary Higgins Clark subestima la inteligencia de sus lectores, algo así como arrojar lejos una rama de árbol a un cachorro para que lo busque mientras tú te comes el sándwich de jamón.
¿Cómo puede afirmar que Sheridan, historiadora e investigadora de renombre académico , estaba "segura" de que el hombre había "arrancado un pedacito del mostrador " ? ¿No está diciendo que Jean tiene cosas muy graves que la están preocupando? ¿Les parece un patrón de pensamiento lógico para una persona de probadas dotes intelectuales? Durante toda la obra Clark trata de describir a Jean como una persona de profundidad y nobleza de pensamiento, sencilla pero no por eso simple. Alguien que ha visto cosas. Alguien que ha sufrido golpes fuertes en la vida. En suma, una mujer que si llega a advertir que el pelo del recepcionista es del mismo color que el mostrador, lo olvidará casi instantáneamente para concentrarse en algo más importante.
Podría serguir diciendo cosas por las cuales esta novela no me satisfizo, pero no es necesario y no voy a aburrir a quienes tienen la delicadeza de leer mi opinión. Ya uds. podrán notar por sí mismos los puntos flacos con esta muestra muy pequeña pero elocuente de una obra de alguien que ha sido, sin embargo, calificada como "la reina del suspenso" .
No queda más que transmitirles mi deseo de que aún así, si eligen leerla, posiblemente se diviertan a pesar de todo.
Yo no volvería a leerla, pero la experiencia es valiosa para poder elegir..
creo que me gustaria este