El fin de semana pasado nos fuimos al teatro. Hacía meses que no veíamos una obra y nos apetecía bastante ver que se cocía entre bambalinas, así que encontramos la ocasión perfecta cuando vi a Paco León en un programa de televisión promocionando y hablando de la obra que actualmente protagoniza en el Teatro Lara en Madrid.
Realmente, había visto a Paco León hacía bastantes meses en el mismo programa como invitado hablando sobre su obra “¿Estás ahí?”, lo que ocurre es que en aquel momento, aunque me llamó la atención, lo dejamos pasar, de modo que cuando hace como tres semanas volvió de invitado al mismo programa y anunció que la obra se seguía representando hasta el 15 de noviembre, vi la ocasión idónea para no dejar pasar más tiempo, puesto que el actor me gusta bastante en su faceta cómica y pensé que la obra sería divertida.

He de reconocer que he ido descubriendo que prefiero ir a ver obras de teatro de género cómico, tal vez, la vida en general me resulta demasiado dramática por lo que veo, como para sentarme hora y media o dos horas frente a un buen drama en directo. Esto es algo que me pasa con el teatro, pero no así con el cine, donde me gustan prácticamente todos los géneros existentes. Así que en este caso la fórmula parecía perfecta: actor cómico y con gracia (todos conoceréis su papel en la serie “Aída” como Luisma), unido a una historia que pinta amena, y eso unido a su vez a que intentamos reservar dos entradas un viernes para ir a verla al día siguiente sábado a través de internet, y estaban agotadas, por lo que tuvimos que esperar a la semana siguiente.
La semana siguiente, un miércoles, intentamos reservar para el sábado y tampoco hubo suerte, de modo que lo dejamos para el domingo. Con esto quiero decir que entre la historia que parecía entretenida, el actor que me gusta y que estaba teniendo bastante éxito a tenor de nuestra poca suerte para encontrar entradas disponibles, la obra nos parecía que realmente debía valer la pena.
EL TEATRO LARA: IMPRESIONES
Con este breve apartado quiero comentaros algunos detalles del teatro donde se representa la obra “¿Estás ahí?”.
El Teatro Lara es un pequeño teatro situado en la calle Corredera de San Pablo, 15, en Madrid. Esta calle está detrás de la Gran Vía, así que es muy céntrica y está bastante concurrida.
Para llegar hasta el Teatro podéis ir en metro (Callao, Gran Vía) o bien en varias líneas de bus (1, 2, 44, 46, 74, 75). Por supuesto también podéis utilizar el coche, pero debido a la situación céntrica de la zona será muy difícil que encontréis aparcamiento, a menos que deis muchas vueltas o bien utilicéis algún parking público. Nosotros fuimos en coche y no tuvimos más remedio que dejarlo en un parking público que sale justo a la calle donde está el Teatro.
La zona donde se encuentra el teatro me pareció bastante ajada, es una zona muy céntrica pero como me voy dando cuenta descubriendo Madrid, no sé si es su situación precisamente estratégica lo que hacen de ella un sitio con prostitución y gente un tanto extraña (no sé si por la bebida).
Como calle antigua y demás pues tiene su encanto, ya que se pasa de la moderna Gran Vía a estas callejuelas y el contraste no deja de sorprender, lo que pasa es que no siempre para bien.

En cuanto al Teatro Lara, éste es un pequeño teatro de los de toda la vida, construido en 1879, cuenta con un pequeño hall que recuerda a años pasados y gloriosos, y luego a un segundo hall con unas escaleras de subida al patio de butacas. La verdad es que me sorprendió bastante porque me dio la sensación que en su momento debía haber sido un teatro bastante prestigioso, no sé si por los tonos rojizos de sus históricas butacas, mezclada con el cuero de los asientos, o si fueron sus lámparas con formas antiguas, su pequeño escenario en madera, sus columnas forradas de tela roja desgastada por el tiempo, o los palcos con revestimientos dorados… No sé exactamente que fue, pero el sitio me pareció precioso. He leído que en su día era conocido popularmente como Bombonera de San Pablo, y ciertamente el nombre le viene al pelo, pues su vista desde alguno de los palcos superiores recuerda a una caja de bombones envueltos en papel de celofán en color rojo.
Nuestras entradas se situaban en el patio de butacas, en la fila 12 (hay 14 filas) y como el tamaño del teatro es bastante reducido, a pesar de estar a priori tan lejos, se ve perfectamente el escenario, de hecho creo que el patio de butacas tiene una disposición bastante adecuada para que, independientemente del asiento que se nos asigne, podamos ver el escenario sin problemas. Eso sí, en la patio de butacas hay columnas que pueden estropear la visión a ciertos asientos que están en las últimas filas, pero que como vimos quedaron tanto la fila 13, como la 14 prácticamente vacías (imagino que precisamente por lo que os digo de las columnas).
La obra se representa hasta el día 15 de noviembre duarnte los viernes, sábados y domingos. Los viernes en una única sesión, los sábados dos sesiones (una de tarde y otra de noche), y los domingos otra única sesión.
El precio de las entradas es variable depende del sitio que queráis y de donde las compréis. Nosotros las adquirimos en la web www.taquillaultimominuto.com por 16 euros cada una en el patio de butacas, como ya os he mencionado.
¿ESTÁS AHÍ?: LO QUE CREÍA QUE IBA A VER Y LO QUE REALMENTE FUE
Si buscáis la sinopsis, encontraréis que ésta se resume de la siguiente manera: Una pareja acaba de mudarse. El apartamento es pequeño e incómodo, reina el caos, hay problemas con la calefacción y con los vecinos del piso de abajo. Pero todo esto es nada comparado con lo que encuentran: la presencia de un hombre invisible.
Con esta sinopsis se nos presenta la historia de “¿Estás ahí?” interpretada por Paco León y Maripaz Sayago.
Supongo que lo primero que os viene a la cabeza con esa mezcla de ingredientes (pareja joven, apartamento pequeño, problemas vecinales y hombre invisible) es una comedia, y es que, tal y como he podido ver buscando en internet, siempre se nos describe como tal, y precisamente por eso nosotros nos animamos a ir a verla, pues esperábamos una buena comedia donde reírnos y olvidarnos de todo lo demás.
Eso es lo que esperaba, ¿y qué encontré? Pues digamos que encontré una tragedia con tintes cómicos, me explico. Yo no definiría esta obra como una comedia pura porque creo que esa definición lleva a engaño, no al menos a como yo entiendo el género de comedia (para mí comedia fue “39 escalones” o “El enfermo imaginario”), pero “¿Estás ahí?” no es una comedia como tal.
Ciertamente empieza como una comedia donde la primera escena es un Paco León, cuyo personaje, llamado Fran, se nos con los ojos cruzados y balbuceando, sacando una sonrisa y todo ello en un pequeño salón lleno de cajas sin abrir, paredes sucias, con un sofá aún tapado con una sábana, etc.
No será hasta pasados unos minutos cuando asistamos a la revelación y explicación de ese monólogo-diálogo y entenderemos qué está sucediendo sobre el escenario: Fran se dirige a un hombre invisible instalado en su apartamento y está muerto de miedo.
Durante unos cuarenta minutos, Paco León nos pone en contexto y nos transmite lo que está pasando: un hombre invisible intenta comunicarse con él y esto lo tiene atemorizado, y todo mientras intenta hablar con Ana (su novia) por teléfono a modo de presentación para los que allí estábamos.
A continuación, Fran desaparece del escenario y aparece por primera vez en el mismo Ana (Maripaz Sayago), y será precisamente en el monólogo de ella donde descubriremos que la comedia no es tan comedia, e incluso nos quedaremos bastante sorprendidos y un tanto conmocionados. La sonrisa del espectador desaparece, la comedia que había sido hasta el momento se esfuma, y en su lugar, la incredulidad inunda al espectador.
Lo curioso es que durante más de una hora los únicos dos personajes, Fran y Ana, no se cruzan en el escenario, cierto es que se hablan el uno al otro (a través del teléfono, a través de una puerta), pero nunca se ven. Y no será hasta pasada esa algo más de una hora, cuando ambos aparezcan juntos en el escenario, y aún así seguirán estando separados.
Sí, sé que es difícil con lo que cuento que entendáis algo, pero comprenderéis que no voy a contaros lo que sucede, puesto que me parece que la obra perdería toda su gracia y no os animareis a ir a verla. Sólo puedo deciros que el giro que da me parece soberbio en cuanto a sorpresa hacia el espectador. Logra su objetivo de dejarnos asombrados.
Por tanto, lo que yo esperaba era una obra “simple”, una comedia que nos habla sobre una pareja joven que se enfrenta a una mudanza y que detrás lleva consigo problemas más serios, como puede ser la adaptación del uno al otro en la nueva vida en común, los problemas, las rencillas cotidianas, etc. Con eso, imaginaba risas constantes y una forma de relajarme viendo en otros lo que muchas veces vivimos en nuestras carnes, sólo que visto a buena distancia.
Sin embargo, no encontré simplicidad, no encontré risas constantes, pues la obra va mucho más allá, no se limita a hacer reír al espectador, no busca la risa fácil, no es su objetivo. Siempre la situación que provoca una sonrisa es un tanto dramática en sí misma.
“¿Estás ahí?” es una tragicomedia disfrazada, primero nos hace sonreír y luego nos deja helada esa sonrisa. Da un giro radical que ni por asomo (al menos nosotros) esperábamos, y se convierte entonces en una obra de teatro en la que se nos advierte de la falta de comunicación entre dos personas, en las peleas tontas que se tienen y acaban en grandes discusiones y de las que luego nos arrepentimos, en la incapacidad para la entrega, en lo que le cuesta al ser humano expresar sentimientos y que cuando se decide a hacerlo, se da cuenta de que ya es tarde. Esto es lo que me encontré, que como veis dista mucho de lo que esperaba.
GRANDES INTERPRETACIONES
El peso de la obra lo llevan a cabo sólo dos personajes: Fran (Paco León) y Ana (Maripaz Sayago). Ambos hacen unos papelones que se diría coloquialmente, él, Paco León, en cuanto a tiempo en el escenario es que el más aparece, la carga interpretativa de su personaje es bastante compleja y variada (se nos presenta cómico, asustado, angustiado, apenado, hundido…). En lo que se refiere a Mariapaz Sayago, su interpretación me pareció magistral, en cuanto a tiempo en el escenario, éste es menor, en contraposición a su compañero de reparto, sin embargo, la carga interpretativa de su personaje es asombrosa, y como la de Paco León, nos muestra distintos sentimientos llevados con mucha maestría.
Fran: Es un chico joven que trabaja como mago y acaba de mudarse a un pequeño y viejo apartamento con Ana, su novia. Su vida se vuelve patas arriba cuando se da cuenta de que en el piso no están solos, sino que hay una presencia que le perturba y con la que pasará momentos tensos y casi de pánico.
Ana: Ana es casi oftalmóloga (aún le quedan unas asignaturas para licenciarse), y al contrario que Fran, ella encontrará en la extraña presencia del hombre invisible, un objetivo de estudio en su carrera. Precisamente, los diferentes puntos de vista entre ambos personajes respecto al ente, hará que su relación pase por bastantes altibajos y olviden muchas veces lo mucho que se quieren.
Como espectadora, ambos personajes me gustaron mucho, es increíble como pasaban de emocionar o apenar al público, a hacer que soltáramos una carcajada con la misma facilidad. Sin duda, la mejor escena es una que se desarrolla cerca del final, donde Ana se nos presenta con un histrionismo absoluto, y que Fran sabe seguir con un ritmo acelerado de comentarios jocosos, haciendo las delicias del público, para a continuación, dejarnos de nuevo con el drama y la pena entre los dedos.
CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIÓN
Sin duda esta obra me sorprendió porque yo llevaba una idea fija de lo que iba a encontrarme: una comedia. Los primeros minutos tuve la sensación de que, efectivamente, había ido a ver una comedia interpretada por Paco León, el simpático y gracioso actor de sobra conocido por sus papeles en televisión, especialmente, por su papel de “Luisma”. Sin embargo, conforme transcurría la historia me di cuenta de que estaba bastante equivocada, y sí, quizás había sido una comedia hasta el momento, pero una comedia un poco amarga.
Desde luego, la aparición en escena de Ana, interpretada por Maripaz Sayago, rompió toda duda, y dejó las sonrisas, que se habían producido hasta el momento en el público, congeladas.
La interpretación de los actores me pareció excelente y muy complicada, sobre todo porque son capaces de transmitir al espectador tanto los momentos de risas, como los momentos más duros que uno pueda imaginar, la pérdida de alguien querido, con igual intensidad.
Todo ello enlazado siempre por un hombre invisible que se convierte en un tercer personaje y que es la clave (y podría decirse también que el culpable) de toda la historia. Un nexo de unión con lo que vemos y con lo que no vemos.
Os animo a que vayáis a verla y os dejéis sorprender por la misma, es curioso como la imagen que todos tenemos de Paco León de tío que está siempre haciendo reír, se nos olvida por completo a los pocos minutos de empezar la obra, olvidamos cualquiera de sus papeles en televisión. Por otro lado, para mí, la desconocida hasta el momento actriz, Maripaz Sayago, nos regala una interpretación llena de matices y dulzura, de rabia por lo que pudo ser y no fue, con una carga sentimental muy fuerte que inunda al público.
Si os gusta el teatro y os apetece descubrir una obra diferente con risas y también penas, esta puede ser una muy buena elección. Debo decir a modo de crítica, que la obra tiene una duración de prácticamente dos horas y me di cuenta de que el público en ciertas escenas desconectaba un poco, el pasar de esa sensación de sólo ver el escenario y los actores, a darse cuenta de que estás sentado con más gente y, por tanto, a romper un poco la magia. Creo que esto se debe también a que la publicidad pinta esta obra como comedia únicamente y de pronto nos vemos inmersos en una tragicomedia que no esperábamos y eso nos puede producir cierta decepción.
En fin, por internet podéis encontrar buenas ofertas a la hora de comprar las entradas, y creo que si sois abiertos de mente, os gustará esta obra. A mí sin duda me gustó mucho a pesar de encontrarme algo totalmente distinto a lo que tenía en mente. Espero que la disfrutéis si vais a verla.
Gracias por leerme.