Hola a todos y todas de nuevo. Tras unas cortas vacaciones aquí estoy de nuevo para contar un poquito de todo lo que he estado viendo y visitando y a ver si sirve de ayuda para aquellos que quieran o vayan a hacer un viaje semejante y visitar los mismos sitios que yo.
Voy a empezar comentando la ciudad donde pasé más días ya que una amiga tenía allí un pequeño estudio y fue el que utilizamos de base para visitar la ciudad y los lugares cercanos: Estrasburgo.
Estrasburgo es una ciudad mediana, tiene 400000 habitantes así que es más pequeña que Zaragoza o Bilbao pero sí el doble de grande que Salamanca o Burgos. Es una ciudad que presenta un aspecto muy poco urbano, al menos no se puede comparar a las grandes ciudades llenas de coches y tráfico por todos los lados. Estrasburgo tiene un centro casi completamente peatonal y muchas zonas que no son peatonales ni se nota porque no tienen mucho tráfico, es del estilo de Brujas o Ámsterdam o ya en España de Ávila.

Estrasburgo está situada mezclándose con el río L’Ille, y digo mezclándose porque no está a su orilla sino que el río forma una serie de islas, brazos irregulares y canales sobre los cuales y alrededor de los cuales se ha ido formando esta ciudad.La situación de la ciudad es privilegiada, está en el corazón de Europa, pertenece a Francia pero en menos de 10 minutos en coche estamos en Kehl que es ya una ciudad alemana. Debido a que los precios son mucho más baratos en Alemania que en Francia mucha gente de Estrasburgo va a los centros comerciales alemanes a comprar que les sale mejor de precio. Debe molar mucho vivir en una zona puente entre dos de los países más importantes de Europa. Además está a menos de dos horas en coche de Luxemburgo o de Suiza.
Como la mayoría de ciudades lo que más llama la atención de Estrasburgo es el casco antiguo, en este caso está ubicado en una isla bastante grande que forman dos brazos del río y a la que se accede por numerosos puentes desde todas las partes de la ciudad. En esta isla se ubica la plaza de la catedral con una de las catedrales más bonitas de la zona donde por la noche hacen un espectáculo de luces de colores (al menos ahora en verano). En esta plaza podemos encontrar muchísimos turistas y muchísima vida y de ella parten varias calles hacia las diferentes zonas del casco antiguo.
Otro lugar clave es la enorme plaza Kleber, que a pesar de no contener el ayuntamiento se puede decir que es el centro de la ciudad de día, numerosa gente se amontona allí a la hora de comer para tomar el bocadillo del mediodía.
Aparte de ello tenemos numerosas calles pequeñas y bien arregladas y sobre todo la llamada Petite France, es un barrio que ha crecido alrededor de un antiguo hospital y que se caracteriza por sus bonitas casas tradicionales, sus enormes acumulaciones de agua en forma de canales o lagos y por la multitud de flores naturales que lo adornan todo. Todo este centro de la ciudad está lleno de restaurantes, hay de 2 a 10 por calle, muchos son franceses pero muchos más son de tipo kebab.
Puedes encontrar más de 50 kebabs en el centro sin exagerar. No verás supermercados casi, no verás ningún tipo de tienda, casi todo son restaurantes.
Esto se explica porque la gente allí no cocina casi, suele comprar mucha comida preparada hasta el punto que las carnicerías y las tiendas de comestibles de barrio hacen comida y la venden al igual que ocurre en España con los locales que los fines de semana preparan pollos y otras comidas.

Por otra parte podemos encontrar el extrarradio que es donde aparecen los edificios más grandes y no tan típicos, a pesar de ello no se trata de fincas y pisos como los de cualquier gran ciudad o ciudad dormitorio españolas, son casas de varios pisos con tejados triangulares o hechas de madera. Tienen encanto por fuera y por dentro abundan las moquetas, lo cerrado (para protegerse del frio en invierno) y sobre todo lo pequeño, se venden y alquilan montones de casas de 15 a 30 metros cuadrados, y según se nos dijo mucha gente vive en ese tipo de casas, sobre todo jóvenes. Es algo parecido a lo que está ocurriendo en Madrid cada vez más, por suerte aquí en Valencia son bien comunes los pisos de 100 metros cuadrados.
Estrasburgo está ubicada en la región de la Alsacia (cuyo símbolo por cierto es una cigüeña como las muchas que dicen que abundan por allí aunque yo no vi ninguna real y sólo miles en las tiendas de souvenirs). Esta región se caracteriza por haber pasado sin parar de manos francesas a alemanas, de este modo ha bebido mucho de las dos fuentes y las calles tienen tanto nombres alemanes como franceses, las comidas mezclan los dos tipos de gastronomía y sobre todo los edificios han sido construidos por los dos países dominantes. Por ello ya fuera del centro pero a 5 minutos a pie encontramos una bonita zona de enormes edificios alemanes, allí está la biblioteca de la ciudad y varios edificios oficiales alrededor de grandes parques con césped muy verde y con mucha gente tomando el sol en cuanto este sale (que no es demasiado). Aquí el río L’Ille se encuentra en estado más salvaje y en plena ciudad da la impresión de estar viéndose un trozo de selva negra por como se acumula la vegetación a sus lados y como lo protege de los rayos del sol.
Y por último la otra zona que llama la atención es la de los edificios europeos, Estrasburgo es la capital de la Unión Europea y como tal tiene el principal parlamento europeo (hay otros dos en Bruselas y en Luxemburgo). El parlamento es muy bonito y se encuentra a los pies de una especie de lago grande que hace el río L’Ille. Además está en un entorno en el que encontramos un enorme parque que tiene un criadero de cigüeñas. Vale la pena visitar esa zona al atardecer con el tiempo no muy soleado, es justo el ideal que tengo yo de ciudad europea del norte: gris, melancólica, limpia, tranquila y apacible.
Por otra parte saliendo de la ciudad enseguida encontramos el Rhin, en las orillas del cual se estaba celebrando un festival semejante al forum (el festival de los dos ríos) y que bulle de vida por las tardes y los fines de semana con gente que come a su orilla, que juega, pasea, etc...
El clima en Estrasburgo es regular, dicen que suele llover casi todos los días, pero no llueve de continuo sino que llueve por la mañana o por la tarde y el resto del día permanece gris. A nosotros nos hizo bastante buen tiempo e incluso mucho sol pero de todos modos no nos libramos de algunas tormentas que venían y se iban y refrescaban así el ambiente.
En resumen, es un lugar de obligada visita al ser la capital de la nueva Europa, un lugar multicultural donde conocer a los franceses y alemanes y en el cual debe de ser muy interesante vivir y conocer mejor.