COMO DICE EL REFRÁN: UNA Y NO MÁS

2  17.09.2010

Ventajas:
Pocas

Desventajas:
Casi todas

Recomendable: No 

Detalles:

Relación calidad precio

Comodidad del colchón

Atención al cliente

Limpieza del hotel

más


dextrosa

Sobre mí: Leo lo que me apetece y no devuelvo lecturas. Gracias

usuario desde:19.07.2006

Opiniones:484

Confianza conseguida:281

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Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 44 miembros de Ciao

Siguiendo con mis opiniones sobre el viaje que hicimos por Francia, hoy me gustaría hablaros sobre el hotel donde nos alojamos en Carcassonne y con esta opinión terminar la etapa que corresponde a esa parte del viaje.

Como ya os he comentado alguna vez a lo largo de estas opiniones, tuvimos suerte a la hora de encontrar lugares especiales donde cenar o comer (me remito a mi última opinión o al ya mencionado restaurante vegetal de Termes – lo siento, pero me robó el corazón, así que tengo que hacerle publicidad-). Sin embargo, la suerte no fue tan generosa en cuanto a los hoteles donde pasábamos las noches (y gracias a que sólo eran para eso, dormir y poco más).

Os hablé del hotelito de Andorra (sencillo y sin pretensiones), también os hablé del hotelito de Cucugnan y del desengaño que me llevé cuando vi la habitación que nos dieron (ya os dije que era muy anodina, con poco encanto para lo que era el lugar en sí mismo), pero quedaba el peor de todos, el hotel de Carcassonne, al que ni por asomo imaginaba tan cutre, y ahora os cuento por qué.


Veréis, buscar hotel en Carcassonne nos costó mucho, buscamos y buscamos, pero no encontrábamos nada que se adecuara a lo que queríamos. Como en este viaje íbamos a caminar mucho y a hacer mucho turismo, no teníamos intención de gastarnos mucho dinero en hoteles (reconozco que me gustan los buenos hoteles – como a todo el mundo -, pero cuando se trata de viajes como estos, somos más flexibles a la hora de reservar), la idea era tener un sitio limpio y agradable al que llegar a darse una ducha, tirarse en la cama si se terciaba y dormir por las noches para recuperar fuerzas. Nada más.

Pero… ¡ah! En Carcassonne pasa una cosa, si quieres un sitio bonito donde poder alojarte, prepara la cartera porque te vas a gastar una pasta gansa, por el contrario, si buscas un sitio sencillo, acabarás en una pensión de reputación dudosa. O con esa sensación me he quedado yo.


Ante este panorama (al menos el que nos ofrecían nuestras búsquedas a través de internet), empecé a buscar opiniones de otros usuarios que hubieran estado en la ciudad, y el resultado fue que nos encontramos con este hotel, cuya opinión general por parte de los usuarios que allí se habían alojado era buena y todos coincidían en que, el hecho de que pertenezca a la cadena Accor, le da unas mínimas garantías de calidad.

Total, que como el tiempo se nos echaba encima, este hotel tenía buenas opiniones y el precio era muy bajo, decidimos reservar allí la que sería nuestra estancia de dos noches en la ciudad.


En buena hora.

LA RESERVA Y LOS PROBLEMAS QUE HUBO DESPUÉS


Por razones que no explicaré ahora para no alargarme, hicimos la reserva de dos noches en el hotel Etap por separado en lugar de reservar las dos noches consecutivamente.

Esta reserva la hicimos a través de la página web del hotel, que todo hay que decirlo, se hace de forma muy rápida y cómoda, e imprimimos todos los papeles con ambas reservas por si hubiera luego algún problema allí.

El caso es que llegamos el primer día por la tarde y nos tocó una recepcionista que no hablaba inglés, ni lo chapurreaba (empezábamos mal), y claro, nosotros en francés difícilmente para entendernos con ella, aunque al menos Alex intentó explicarle en francés el asunto, pero la tía no hacía ni por entendernos.

El caso es que en los hoteles de este tipo no hay llave o tarjeta para abrir la habitación asignada, sino que te dan un código numérico de seis cifras que se marca en un pequeño teclado que hay junto a cada puerta.

Buenos, pues cuando la chica nos imprimió las dos páginas que hacían referencia a nuestras reservas en las que debía ir anotado dicho código, el ordenador le daba error y salieron sin éste, así que nos imprimió una hoja con
Fotos de Etap Hotel Carcassonne La Cite, Carcassonne
Etap Hotel Carcassonne La Cite, Carcassonne IMG_6827 - Etap Hotel Carcassonne La Cite, Carcass
Etap Hotel Carcassonne La Cite, Carcassonne
la reserva de la primera noche sólo y el código correspondiente, ya que así sí salía.

Le preguntamos si habría algún problema al día siguiente cuando quisiéramos acceder a la habitación con ese mismo código (por si sólo lo reconocía para la primera noche), pero claro, como no hablaba inglés, nos dijo que no, yo creo que más por quitársenos de encima que otra cosa.


Pues sí, sí hubo problemas, al día siguiente llegamos a nuestra habitación por la tarde después de estar todo el día por ahí, y el código no funcionaba y por tanto la puerta no se abría. Vamos a recepción y se lo comentamos a otra recepcionista que había ese día algo más espabilada, nos da otro, bajamos, lo probamos y no va, volvemos a subir y la chica nos dice que es que esa habitación ya no es la nuestra, que nos han asignado otra. ¿Cómo? ¿Y nuestras maletas? Baja la chica con otro código correspondiente a otra habitación (en la misma planta, mismo pasillo que la ya teníamos), y abre la puerta y nos dice que esa es nuestra habitación, ¡¡¡pero está vacía!!! (aunque no me hubiera dado ningún gusto ver nuestras cosas allí colocadas por cualquiera), y claro, la pregunta fue: ¿y entonces quién hay en nuestra habitación con nuestras maletas?

Un jaleo espantoso. Finalmente, la chica volvió a recepción y trajo un tercer código y, milagrosamente, abrió nuestra habitación y allí estaban nuestras cosas, ¡menos mal! Todo había sido un error, finalmente nuestra habitación era la misma que la del día anterior.

Como veis, muy mala organización por parte de recepción, aunque considero que la culpa fue de la primera recepcionista que al no entendernos no tomó nota adecuadamente del asunto, aunque nosotros se lo intentamos explicar lo mejor que pudimos en francés.

¿Cómo es posible que una recepcionista de un hotel situado en una de las ciudades más visitadas de Francia no hable inglés? Misterios de la vida.

EL HOTEL EN SÍ MISMO

El hotel Etap está situado en la Avenue du General Leclerc, 211. Está a las afueras de Carcassonne, pero no separado de la ciudad por mucha distancia. Por ejemplo, a la Cité podías ir caminando si sabías coger el atajo que descubrimos el segundo día de estar allí, aunque lo mejor sin duda era utilizar coche para ir hasta allí.

Aún así, nosotros siempre nos movíamos en coche, ya sabéis, salíamos del hotel y lo dejábamos en alguno de los aparcamientos que hay cercanos a la Cité, puesto que nos era mucho más cómodo.

En cuanto al hotel, su exterior es muy simple, parece una caja de zapatos. Es un edificio de tres plantas de color blanco con el nombre del hotel perfectamente visible desde la carretera. Muy similar a los moteles americanos que vemos en las películas.

La entrada al hotel está decorada con unas palmeras y unas plantas que le dan algo de encanto al lugar, pero vamos, poca cosa.

Frente a la entrada hay un parking donde dejamos el coche la primera tarde, y es que en la parte trasera del hotel hay un parking propio para clientes que está vallado. No hay vigilancia como tal, pero como os digo está en una zona acotada y eso da cierta seguridad.

El parking es gratuito y muchas de las habitaciones del hotel “tienen vistas” al mismo, de modo que podemos echarle un ojo a nuestro coche si es que tenemos esa perspectiva.

El interior del hotel sigue la misma línea de simpleza y sencillez que el exterior. Justo a la entrada tenemos el mostrador de recepción, a la derecha hay una máquina de auto chek-in y una pizarra en la que se indicaban las temperaturas de la ciudad para varios días; y a la izquierda del mostrador, está la zona del comedor donde se sirve el desayuno, así que está todo muy justito en cuanto a espacio. Predominan los tonos verdes y blancos en esa zona.

En cuanto a las zonas comunes, los pasillos están todos enmoquetados con alfombras azules en contraste con las paredes desnudas blancas y las puertas del mismo color.


Nuestra habitación estaba en la planta baja, digamos que la recepción estaba en el segundo piso, para lo cual podías usar el ascensor que había, bastante moderno, la verdad.


Por cierto, el parking de la parte trasera nos permite acceder a la planta baja del edificio a través del mismo código que tengamos para nuestra habitación. En nuestro caso era bastante cómodo llegar, aparcar, entrar y dirigirnos a nuestra habitación que estaba en esa misma planta a escasos metros de la puerta.

LA HABITACIÓN Y SU EXTRAÑA DISTRIBUCIÓN

Digamos que hasta este momento el hotel hubiera sido “decente”, pero la habitación nos causó tan mal impacto, que ahí se acabó lo bueno.

Veamos, yo no soy muy exigente, al menos no muchísimo, pero vamos, que una cosa es un hotel sencillo con un mínimo de comodidades y otra muy distinta, esto.

La habitación tiene un tamaño adecuado, no es amplísima, pero tampoco es pequeña. Está enmoquetada y tiene una distribución bastante extraña.

Yo había leído que el lavabo está fuera del baño, en mitad de la habitación, pero pensaba que, aunque separado, estaría a continuación del mismo, no al otro extremo del baño.

Cuando entramos nos encontramos a la derecha con una pequeña habitación prefabricada donde está el wc, parece la cabina del baño de un avión o algo similar, el techo, las paredes y el suelo son todas del mismo material similar al plástico.

A continuación, otra cabina-habitación donde estaba la ducha, digamos que entrabas y eso era la ducha directamente. No había alcachofa, sino que el agua salía del “techo”. Dentro de la misma cabina Había un par de colgadores para poner las toallas y unas bandejas hechas del mismo material que la pared, el suelo y el techo, donde apenas cabía un bote de jabón.


En medio de la habitación está la cama, que es de matrimonio, y arriba hay una litera (esto no nos sorprendió porque ya sabíamos que todas las habitaciones eran triples). La litera está sin hacer, con la sábana bajera puesta, y la otra sábana y una manta sobre la cama para que la hagas tú si la necesitas.


Y al final, junto a la estructura de la cama, está el mueble con el lavabo, con una encimera bastante grande y un espejo de gran tamaño. Pero el lavabo está en el otro extremo del baño, con lo cual la distribución me pareció muy ilógica.

Frente al lavabo y la cama, hay una mesa-tablero esquinero con una silla y en un poyete arriba una pequeña televisión con canales sólo de Francia.

Por otra parte, la ventana de la habitación se abre hacia uno de los laterales del edificio, y no tiene ningún tipo de verja o mosquitera o protector, de modo que si queríamos ventilar la habitación porque hacía calor o por cualquier otra cosa, al estar en la planta baja, no podíamos dejarla abierta y marcharnos, puesto que cualquiera puede “cogerte” algo de la mesa esquinera metiendo apenas la mano por la ventana.

Sinceramente, quedé totalmente decepcionada. Al lado de esta habitación, la de Cucugnan me parecía una maravilla.

No me gustó absolutamente nada el hecho de que sólo nos dejaran dos toallas, finas como el papel de fumar, que no secaban nada de nada, pero quedaban empapadas, y por supuesto, nada de toalla para manos, o para el suelo o una tercera para el pelo. Dos y para de contar, y gracias a que yo llevaba un par de toallas pequeñas en la maleta.

Tampoco hubo amenities, que no es que yo los necesite (llevábamos nuestras propias cosas), pero bueno, con esto quiero decir que la sencillez en este sitio raya lo espartano. Sólo una pastilla de jabón, para hacer honor a la verdad.

La técnica de la cabina-ducha me pareció un gran inconveniente, puesto que dejabas tu toalla dentro para salir luego con ella enrollada, pero claro, se ponía perdida de agua al estar colgada en la misma línea que la ducha. Además, limpiar la ducha era otro cantar, como nos duchábamos por la tarde al llegar y luego por la mañana antes de salir, si caía algún pelo en la ducha por la tarde, no lo íbamos a dejar ahí, el problema es que el suelo se empapaba de mala manera y hacía imposible recoger nada, a menos que gastaras papel y más papel. ¡Agh!


Intimidad en esta habitación cero, si vais con amigos, más vale no ser pudorosos y tener confianza unos con otros, porque sales de la ducha y tienes que vestirte en medio de la habitación. Muy mal.


En definitiva, la habitación no nos gustó nada. Yo me hubiera ido a otro sitio, pero no nos atrevimos a dejar el hotel sin tener otro lugar reservado, y nos parecía una tontería perder tiempo buscando hoteles para día y medio que íbamos a estar allí.


Lo único bueno fue la cama, cuyas sábanas estaban muy limpias y el colchón nos resultó cómodo.


EXPERIENCIAS EN EL DESAYUNO


Sí, también hubo cosillas en el desayuno que no nos gustaron mucho. Reconozco que soy muy quisquillosa, y todo tiene que estar perfecto y muy limpio para que me entre por los ojos, y aquí hubo cosas que no me gustaron.


No recuerdo el horario exacto del mismo, pero empezaba más bien temprano, sobre las 7 y terminaba sobre las 10, creo.


Como os dije antes, la pequeña salita donde estaban las mesas se encontraba en la propia recepción, de modo que no había muchas y la mayoría de las mesas estaban unas junto a otras, así que si no te gusta comer junto a desconocidos, este no es el lugar para expresar esas preferencias.


El problema no era tanto desayunar en la misma mesa con otra gente, sino que muchas veces no había sitio, así que debías esperarte por allí de pie. Nosotros tuvimos suerte y encontramos mesa los dos días sin esperar, pero había que estar atento.


Había un par de mesas en la parte exterior del hotel, pero no llegamos a salir fuera a desayunar.


El desayuno era muy básico, pero aquí no puedo decir mucho en contra, puesto que el precio del mismo (4,70 euros/persona) es muy económico. Había leche fría y caliente, infusiones, un par de tipos de cereales, bizcocho (no era casero) y pan para tostadas en barra o de molde. También había yogures y algunos quesos que ya venían cortados en paquetes.


A mí me daba un poco de cosilla el hecho de que había mucha gente pululando por la zona donde estaba la comida y hasta un día vi un pelo cerca de la barra de pan.


Los chicos que iban reponiendo tomaban nota de la habitación cuando ibas a desayunar y parecían bastante amables, pero no daban abasto, así que no parecía haber mucho control en esa zona.


LO MEJOR, EL PRECIO (AUNQUE LO BARATO...)


Sin duda, cuando nos decidimos a reservar este hotel el precio fue un gran aliado, y es que la habitación tiene un precio de 42,60 euros y el desayuno de 4.70 euros.

Cada noche nos salió a 52 euros (alojamiento y desayuno), así que pagamos apenas 100 euros por las dos noches en el hotel.

Sí, tiene un precio muy bueno, y quizás eso sea un aliciente si estás buscando no gastarte mucho, pero también es verdad que con ese precio en una ciudad como Carcassonne no se puede pedir mucho al hotel donde te alojes.


Mi decepción realmente vino porque me dejé guiar por opiniones de otros viajeros, por una media en l valoración del hotel, positiva, y que además hablaban de la ventaja de su bajo precio, con lo cual parecía la opción perfecta. Sin embargo, y sabiéndolo ahora, no volvería a alojarme en uno de esto hoteles.

CONCLUSIÓN

La conclusión es clara, no nos gustó, y no nos gustó por muchas razones: recepcionistas que no saben hablar inglés, que nos hicieron perder el tiempo y nos asustaron diciéndonos que nuestra habitación había cambiado sin avisarnos; una habitación muy mal distribuida, sobre todo el baño, con una ducha difícil de usar, y pocos detalles en cuanto a las toallas, por ejemplo.


El desayuno es escaso, pero al ser tan económico, nos pareció correcto, lo que no nos gustó fue la zona donde se hacía, pequeña y con mucha gente revoloteando por todos lados, incluida la zona donde estaba la comida.


En general, no lo recomiendo por todo lo dicho, quizás si no quieres gastar dinero y no eres exigente, entonces te valga, también para estudiantes o para pasar una noche si te ves precisado, pero poco más.


No creo que volvamos a alojarnos en un hotel de esta cadena, al menos, uno que sea Etap.

Gracias por leerme.


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Comentarios sobre esta opinión
mermi

mermi

16.11.2010 00:47

gracias por la información, saluditos.

JAVIERE28

JAVIERE28

15.10.2010 15:39

De vuelta con la valoración :P

peterpin

peterpin

13.10.2010 10:35

Yo suelo comprobar todo antes de elegir hotel, y aun asi siempre me llevo alguna sorpresa.este no lo escogeria.saludos

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