Estuvimos alojados en agosto de 2010 y fue para nosotros maravilloso. Para quien busca tranquilidad pero estar cerca de grandes ciudades com Donostia, disfrutar de la naturaleza y estar fresquito en verano, y para quien quiere conocer la verdadera Euskal Herria. El hotel tiene unas vistas preciosas, los espacios comunes y las habitaciones respiran historia y autenticidad y los dueños son más que encantadores. Ziga es un pueblecito muy pequeño del valle de Baztan, pero facilmente se llega a Elizondo y otros pueblos con muchos servicios. Además se puede hacer senderismo y el valle ofrece una gran oferta turística, desde las Cuevas como la de Zugarramurdi a el parque natural de Bertiz. Nos ofrecieron un desayuno de lo más apetitoso por 6 euros y las cenas, por 16, fueron sencillas pero de lo más apetitosas.