Ésta es mi última opinión del 2010 y estoy muy orgullosa de lo que ha sido este año en cuanto a opiniones de Ciao se refiere. Durante años anteriores, escribía más o menos unas 8 opiniones cada mes, por lo que mi balance anual rondaba las 100 opiniones. Mi propósito para el 2010 fue aumentar ese número de opiniones pero incrementar también la calidad de las mismas, e intentar escribir una diez buenas opiniones al mes de media. He de decir que ha sido un propósito logrado, y me siento muy orgullosa por poder decir que con esta opinión sobre el último hotel donde me he alojado es la última del año y además la 121 del 2010, por lo que ¡prueba superada!
Y ahora, después de este pequeño inciso, me meto de lleno en el tema del que hoy quiero hablaros: el hotel donde nos alojamos en nuestra corta e intensa escapada a Oporto hace unas semanas.
BUSCANDO HOTEL EN OPORTO.
Hacía años que no visitaba Oporto (unos doce o así), sólo había ido una vez con ocasión de un viaje familiar que además no había sido yo la encargada de organizar. Por ello, cuando me tocó organizar esta escapada, no tenía ni idea de dónde podríamos alojarnos. Sin embargo, repasé mentalmente lo que para mí debe de tener un hotel y en base a esas ideas, busqué el hotel donde nos alojaríamos en Oporto.
Oporto es una ciudad mediana y además nuestra estancia iba a ser corta e intensa, razón por la que lo primero que necesitábamos era un hotel céntrico. La situación es fundamental en cualquier viaje, pero especialmente cuando vas a una ciudad no muy pequeña y tienes poco tiempo (por lo que tienes aún menos tiempo para perder). Por lo que la primera criba era que el hotel debía de ser céntrico.
Además, tampoco teníamos un presupuesto digno del Palace, así que dentro de las posibilidades, buscábamos un
hotel económico, que se adaptase a nuestras preferencias, pero también a nuestros bolsillos. En Oporto no es difícil encontrar un buen hotel a un precio asequible. Se trata de una ciudad bastante barata, por lo que no hay muchos problemas en ese sentido, otra cosa es si el hotel lo hubiésemos buscado en París, Londres etc., que habría sido seguro carísimo y además malo. La segunda criba no era por tanto muy complicada en este caso.
Y el tercer punto a tener en cuenta era que se tratase de un buen hotel. Ya sé que este concepto es en sí muy amplio, pero tampoco busco mármol y oro como decoración precisamente. Busco un hotel cómodo, a ser posible con muebles nuevos (prefiero muebles Ikea nuevecillos que un mobiliario de caoba del siglo XVI), minimalista y que sea acogedor. No es tampoco demasiado difícil cumplir esta tercera criba, ya que la mayoría de los nuevos hoteles suelen cumplir estos parámetros.
Como veréis, no he descubierto la pólvora precisamente, se trata del
bueno, bonito y barato de toda la vida. Para ello, lo mejor es, como siempre, bucear en el maravilloso mundo de internet y comparar. En esta ocasión, volvimos a fiarnos de atrápalo y reservamos nuestro hotel a través de esta página. Se trató del Eurostars das Artes, que además de cumplir los tres parámetros anteriores, además es una cadena española (no es una criba en sí, pero prefiero contratar una cadena española que extranjera en igualdad de condiciones, así invertimos un poquito en economía patria si es posible).
Me gustó este hotel porque además ocupaba el puesto número 2 en el Ranking de los mejores hoteles de Oporto según los usuarios de atrápalo. Estaba bien situado, tenía un precio adecuado (112€ dos noche, a 56€ la noche sólo alojamiento), tenía buenas críticas y pintaba bien. Más que suficiente para empujarme a hacer clic y reservar el hotel, y os adelanto que fue una muy buena elección.
EUROSTARS DAS ARTES, A UN PASEO DE CASI TODO.
El Eurostars das Artes en Oporto está céntrico, pero no en pleno meollo, sino a un paseo de lugares como la Librería Lello e Irmao, la zona de la Universidad etc. No está en pleno centro pero te permite darte un paseo y conocer muchos lugares pintorescos del Oporto de verdad.
En concreto, se sitúa en la Rua do Rosario y estará a unos diez o quince minutos andando del centro o de la estación de metro donde se cruzan todas las líneas de la ciudad y donde nos bajamos del aeropuerto. No es que la zona sea precisamente bonita, ya que a Oporto le falta un lavado de cara para convertirse en una ciudad impresionante, y se nota la pobreza en sus edificios apuntalados y con falta de una manita de algo. Pero también
tienen su encanto esas calles, y merece la pena pasearlas con tiempo y con ganas, perderse entre ellas, pararse en cualquier terracita a tomarse un café e imbuirse del espíritu de la ciudad.
El hotel además está a unos cinco minutos andando del Asador Típico, uno de los templos gastronómicos de Oporto, donde se come maravillosamente bien por dos duros. Nosotros llegamos el viernes ya de noche y el recepcionista nos recomendó que fuésemos a cenar allí, merece realmente la pena. A ver si ya el año que viene me animo y después de las vacaciones de Navidad Ciao empieza a dar de alta los nuevos productos y os escribo sobre ese lugar.
DESCUBRIENDO EL HOTEL Y LA HABITACIÓN.
La Rua do Rosario es una calle que por sí misma no tendría nada que decir, bastante anodina la pobre. Sin embargo, el Eurostars das Artes ocupa un antiguo edificio de ladrillo azulado, totalmente remodelado y con una apariencia fantástica. Viendo los edificios de alrededor, no me cabe duda de que probablemente el edificio que hoy alberga el hotel estaría hace años en condiciones pésimas, pero hoy, totalmente reformado y remodelado, es sencillamente precioso.
La
entrada no es grandiosa, una pequeña puerta central, subes unos escalones y llegas a la recepción, situada a mano izquierda. Los recepcionistas son todos extremadamente amables (algo característico de todos los Tripeiros, los habitantes de Oporto), harán tu estancia mucho más amena, dándote información y ayudándote con todo lo que necesites. En esta misma planta está la cafetería y el restaurante, aunque no hicimos uso de ninguno de ellos.
Nos dieron la tarjeta para entrar en nuestra habitación y nos dirigimos a ella por el ascensor. La habitación estaba en el tercer piso, justo frente al ascensor. Cuando abrimos la puerta, pudimos entrar en el estupendo ambiente de las habitaciones Eurostars. He estado en varios hoteles de esta cadena y todas son similares y con un ambiente muy agradable.
En este caso, la habitación era amplísima, además luminosa con dos ventanales, cálida con suelos de madera, decoración minimalista pero con toques en colores cálidos (anaranjados y rojos), la tradicional funda nórdica en la cama etc. Todos los muebles eran nuevos, prácticos y confortables, incluso tenían un pequeño punto de lectura con un sillón también naranja, donde además podías enchufar el ordenador.
El hotel disponía de
wifi gratuita, pero el día que nosotros fuimos no funcionaba. Ya en recepción nos avisaron y nos facilitaron un cable de conexión para el ordenador, por lo que en el punto de lectura, con el cómodo y bonito sofá naranja y la lámpara de pie, pude acomodarme y disfrutar de internet sin problemas.
El baño también era amplio, blanquísimo y limpísimo, todo en perfecto estado de revista, pero sobre todo con el aire acogedor que deben de tener todos los hoteles y que no siempre se logra.
La habitación en sí era realmente amplia, el baño también y además disponía de un ancho pasillo con un gran armario empotrado, aunque nos sobraba porque para un fin de semana yo personalmente llevo cuatro trapos y me cabrían desde la misma maleta hasta cualquier cajón, pero todo es de agradecer.
Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención en el Eurostars es la disponibilidad de carta de almohadas. Es cada vez más común en diversas cadenas hoteleras, pero no deja de tener su gracia. Las almohadas que tenía la cama eran comodísimas, pero para quienes las quieran más duras, más livianas o diferentes, el hotel dispone de una carta de almohadas entre las que podréis elegir gratuitamente la almohada de personajes como Audrey Hepburn o Mickey Mouse por ejemplo, un toque glamuroso y gracioso a la vez.
NUESTRA ESTANCIA EN EL EUROSTARS DAS ARTES.
En total nos alojamos dos noches en este hotel, y como siempre, lo utilizamos más de campamente base que otra cosa, por lo que no estuvimos precisamente mucho tiempo en él, pero bueno. La verdad es que el hotel está fenomenal, el precio fue realmente un chollo, los empleados son amabilísimos (vuelvo a insistir en que éste es un rasgo común a los habitantes de Oporto) y me sentí muy cómoda en el tiempo que estuvimos allí. La cama era comodísima (algo básico para descansar bien) y dormí de lo más a gustito en ella.
No teníamos el desayuno incluido (creo recordar que me pareció muy caro cuando hice la reserva y decidí prescindir de él) y creo que fue una decisión acertada, ya que el sábado desayunamos fenomenal en una cafetería justo al lado del hotel, y el domingo, al estar ésta cerrada, también desayunamos muy bien en otra cafetería en la misma calle pero un poco más arriba.
Si vais a Oporto, os encaja este tipo de hotel y lo encontráis a buen precio (ya sabéis, antes de comprar, a bucear en internet y comparar), os recomiendo que lo reservéis, merece realmente la pena.
LA EXPERIENCIA DE ITACA.
Nuestra visita a Oporto fue corta pero intensa, y la verdad es que volvimos con muy buen sabor de boca de la ciudad, de sus habitantes y del hotel.
Siento decir que como las comparaciones son odiosas, mejor no la comparo con Lisboa (de la que vivo permanentemente enamorada), pero Oporto es una ciudad que merece la pena ser visitada y dejar que te sorprenda.
En cuanto al hotel, creo que fue una gran elección. Desde luego, en la
relación calidad-precio fue un acierto seguro, ya que se trata de un hotel francamente recomendable, muy cómodo y con todos los elementos de un gran hotel a un precio muy pero que muy barato. Oporto en concreto y Portugal en general son lugares bastante baratos, por lo que este tipo de buenos hoteles están al alcance del bolsillo casi de cualquiera, así que habrá que aprovechar este tipo de oportunidades.
Felicidades por conseguir tu propósito! jeej. La verdad es que no hemos ido nunca a Oporto pero me apunto el hotel por si vamos. Me a echo gracia lo de la carta de almohadas!!!! yo me pido la de Mickey!!! :D BESITOSS