UN MASAJE FILIPINO

3  05.10.2010

Ventajas:
Masaje descontracturante, una experiencia diferente

Desventajas:
Sin romanticismo, no relajante y bastante caro para lo que ofrece

Recomendable: Sí 

Detalles:

Interés en general

Encanto

Ubicación

Relación calidad precio


ITACA213

Sobre mí: La primavera sabe que la espero en Madrid www.itacabuscandoaulises.blogs pot.com. Take a smile :) ...

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El pasado fin de semana mi marido y yo celebramos nuestro primer aniversario, y como la ocasión lo merecía, pensamos en hacer algo diferente, o cuanto menos especial. Además de ir a cenar fuera, pensé en que podíamos hacer alguna actividad como ir a un spa, darnos un masaje etc. Vamos poco a spas, centros de masaje y demás, pero siempre que acudimos a este tipo de establecimientos salimos de allí relajados y encantados de la vida. Pero en esta ocasión, mi maridito decidió que un masaje estaría bien, pero que no le apetecía ir a un spa. Mi gozo en un pozo, con lo que me gusta a mí chapotear… Pero bueno, también es cierto que algunas veces hemos ido a un spa y luego no nos hemos dado un masaje, solamente habíamos disfrutado del tratamiento de aguas, así que por hacerlo al revés esta ocasión no iba a pasar nada.


Estuve buceando en los maravillosos mundos de internet, y en varias ocasiones me encontré con un nombre recurrente: el Fariolen Manila, un establecimiento situado en el barrio de Salamanca y especializado en masajes orientales, en concreto filipinos. Estuve buscando varias ofertas y demás, comparando precios en otros sitios, y aunque en principio el tratamiento en este establecimiento no era barato, finalmente me decidí por contratarlo con ellos. Hubo varios motivos para tomar esa decisión, pero sobre todo la tomé porque entre los servicios ofertados había un masaje para parejas, que podías disfrutar con tu pareja en la misma sala de masajes. Me pareció que era un concepto innovador, que tenía su punto de romanticismo y me esperaba un masaje oriental tranquilito, relajante… Bueno, el resultado final no fue el esperado, pero luego os lo comentaré con más detenimiento.


RESERVANDO EN EL FARIOLEN MANILA.




Bien, ya estaba yo dispuesta a reservar en el Fariolen Manila nuestro masaje en pareja para celebrar nuestro aniversario. De hecho, estaba ya en atrápalo dispuesta a hacer la reserva, el problema era que me pedían el pago online y yo quería el masaje para una fecha en concreto. Por eso, me metí directamente en la web de Fariolen Manila y llamé al teléfono de información. Me atendió Pablo, la persona que lleva el negocio, uno de esos comerciales Top 10 capaces de venderte una rueda cuadrada y convencerte de lo estúpido que has sido durante toda tu vida sin tener una. El caso es que me convenció (si aún me quedaban dudas) para que disfrutase del masaje en pareja en el Fariolen Manila, me reservó la sala y al final terminé contratando directamente a través de su página web (hay que entender que cuando uno monta un negocio, las comisiones a los intermediarios tienen una incidencia fuerte en sus presupuestos).


La reserva a través de la web del Fariolen Manila es muy sencilla, aunque te exige tener una cuenta de PayPal. Reconozco que tener una cuenta PayPal es más que recomendable en los tiempos que corren, y que no está de más hacérsela para estar más seguros, pero si pensabais que podríais reservar mediante transferencia, pago con tarjeta o cualquier otro método, indicaros que al menos en la web de Fariolen Manila no es posible. Además, el pago es por adelantado, por lo que si tienes que anular la cita, más te vale buscar otra, porque la anulación del pago no es posible.


Lo demás, todo bien sencillito, simplemente te imprimes el vale y lo presentas el día del masaje. Deciros además que el establecimiento funciona muy bien en cuanto a confirmaciones de fecha, ya que te lo confirman por email, recibes un sms un día antes y en el caso de que tengan retraso (en nuestro caso, un sábado por la tarde, tenían un retraso de media hora nos llamaron como una media hora antes a la hora de la cita inicialmente prevista) te llaman para pedirte que vayas un poco más tarde y no hacerte esperar allí sentado media hora. La verdad es que en ese sentido, simplemente chapó.


LLEGA EL DÍA: DE EXCURSIÓN A LA MILLA DE ORO A DISFRUTAR DE NUESTRO MASAJE.




Llegó el día, en concreto la tarde, y nos dispusimos a acercarnos hasta la calle Lagasca, donde se ubica el Fariolen Manila. La calle Lagasca es una de las calles del Barrio de Salamanca, llena de tiendas de marcas, donde se sitúa la llamada Milla de Oro. No es que a mí me guste especialmente esta zona de Madrid (de hecho, debería reconocer que le tengo bastante tirria), pero este lugar se encontraba allí. Como después íbamos a cenar a uno de nuestros restaurantes favoritos, que se encontraba lejos de allí, decidimos llevar mi coche. Hicimos el vano intento de buscar aparcamiento en la calle, misión imposible un sábado por la tarde, por lo que finalmente terminamos dejando el coche en el parking de la Plaza Colón.


Como siempre os digo, en Madrid y especialmente en zonas conflictivas de aparcamiento, siempre es mejor ir en transporte público, pero en esta ocasión nosotros no lo hicimos por una cuestión de comodidad, y lógicamente nos tocó pagar parking.


Os dejo los datos del Fariolen Manila:
Centro de Masajes: Calle Lagasca, 80.
Centro de Spa y Masajes: Calle Claudio Coello, 139.

Teléfono: 915761692
Email: formulario@fariolen.com


Personalmente, yo sólo conozco el centro de la calle Lagasca, ya que fue allí donde acudimos el pasado sábado a disfrutar de nuestro masaje en pareja. Este centro es pequeñito, y ya que en la calle Claudio Coello tienen otro centro de masajes más spa, supongo que este centro será mayor. Nos sorprendió que el acceso al centro de la calle Lagasca se hiciese por el portal, y la verdad es que da un poco de mal rollito según entras. El centro está en un antiguo piso, de esos pisos enormes del barrio de Salamanca, pero yo esperaba un centro con entrada desde la calle, la verdad.


Allí estábamos nosotros a la hora que nos habían dicho (media hora después de lo inicialmente previsto). En seguida nos recibieron, nos sentaron en una pequeña sala de espera decorada a lo oriental, con una fuente con nenúfares (eso sí de plástico) y todo. No estaríamos esperando más de cinco minutos y en seguida nos pasaron a la habitación donde nos darían el masaje en pareja. Simplemente nos pidieron antes el bono, y en seguida pasamos.


EXPERIMENTANDO LA SENSACIÓN DEL MASAJE FILIPINO EN PAREJA.




Muchas veces tu capacidad de disfrute de algo es inversamente proporcional a lo que inicialmente esperabas de ello. Si tus expectativas son altas, es muy probable que encuentres algún elemento que las trunque, mientras que si son bajas, a poco que salga bien, quedarás encantado. Digamos que mi experiencia en el Fariolen Manila sí que ha tenido algo de ello.


Era mi primer aniversario, buscaba algo romántico y lo del masaje en pareja sonaba muy pero que muy bien. Pensé en un masaje relajante, oriental, casi rozando el éxtasis… Además, al ser en pareja esperaba algo romántico, y lo que me encontré no encajaba con la idea previa que yo me había formado en mi cabeza. Con ello, no quiero decir que no me gustase el masaje, sino que lo esperaba diferente. Pero empecemos por el principio y contemos nuestra experiencia…


Llegamos al Fariolen Manila, nos sentamos durante escasos cinco minutitos en la sala de espera junto con otras parejas y en seguida nos hicieron pasar. Entró un chico filipino con nosotros y nos explicó que teníamos que desnudarnos, taparnos con la toalla, dónde dejar las cosas etc. y que en cinco minutos vendrían para empezar el masaje. Manos a la obra: los dos echados, cada uno en su camilla, tapaditos con la toalla como niños buenos, y dispuestos a disfrutar del masaje.


Entran dos chicos filipinos (un chico para mi maridete y una chica para mí) y comienza el masaje. La duración del mismo era de 50 minutos, y puedo dar fe de que se emplearon a fondo con nosotros, pero el masaje, lejos de ser liviano y rozando el éxtasis como yo esperaba, se convirtió en un masaje durillo que ni los de un fisio. La verdad es que me gustó mucho, ya que fue completo, largo, y me sirvió para descontracturar los músculos de mi espalda (que no sé cómo me las arreglo, pero siempre están contracturados, porque en ellos es donde se acumula todo mi estrés). Sin embargo:

- Ni lo vi romántico.
- Ni vi a mi pareja en todo el masaje, ni hablamos, ni nada de nada.
- Ni tampoco fue relajante precisamente.

De hecho, al día siguiente me dolían los músculos de la espalda, y si bien sé que fue bueno para mí ya que pude notar como cada vez que la chica era capaz de descontracturarme un músculo sonaba un crack, pues como que los dolores de músculos no molan luego nada.


Por eso tengo '''sensaciones encontradas, por un lado estoy segura de que el masaje fue bueno, y de hecho fue diferente a otros masajes anteriores que me han dado a lo largo de mi vida, pero yo esperaba otra cosa. Algo más romántico, más light, más en plan musiquita, relajación…''' no sé, ideas que tiene una.


PRECIOS.




Bueno, barato, barato, lo que se dice barato, pues como que este sitio no es. El masaje para dos nos costó 85€, es decir, 42,5€ por persona, algo más de siete mil pesetillas por cabeza. Yo creo que eso barato no es, pero es lo que hay. Deciros que por los maravillosos mundos de internet (atrápalo, el oportunista, la propia web de fariolen etc.) el precio es el mismo. La semana pasada sacaron un descuento especial de Groupon que costaba 24€ por cabeza (algo ya mucho más razonable), pero ya se acabó la oferta, lo siento.


OTROS PRODUCTOS Y TRATAMIENTOS.




El Fariolen Manila, como os decía antes, tiene dos locales: uno para spa más masajes, y el otro para masajes. Mariposeando un poco por su web he encontrado mucha información sobre otros tratamientos disponibles como masajes orientales (en pareja o individual), limpiezas faciales, masajes de pies y espalda, masajes reafirmantes etc. Los precios, en general también un poco elevados, los podéis consultar directamente en su página web fariolen.com, donde además te informan de las ofertas que tienen en ese momento, así como la posibilidad de sacarte bonos, tarjetas regalo etc.


En el local de la calle Claudio Coello tienes la posibilidad de disfrutar de las aguas del spa y luego un masaje si quieres. El circuito de spa tiene un precio bastante asequible (12€ entre semana y 15€ los fines de semana según la oferta que tienen actualmente en la web). Incluso me ha sorprendido un paquete que incluye spa+masaje+cena. La verdad es que tienen muy buena pinta, no se puede negar.


Sin embargo, una de las sensaciones que me dio este lugar es que lo esperaba más lujoso de lo que lo encontré. Uno entra en su web, la lee con atención, luego comprueba los precios y uno espera un sitio bastante más lujoso. Y es que, en ese sentido, el Fariolen Manila (al menos el de la calle Lagasca) no es lujoso, y la parte que pueda tener de lujosa es más de pega que de otra cosa. No deja de ser un piso pintado de colores fuertes y luminosos, una iluminación adecuada y un personal filipino. Pero si rascas un poco, suena a pega: por ejemplo, lo de la fuente con nenúfares ¡de plástico! pues en fin…

LA EXPERIENCIA DE ITACA.


Ya que en el apartado de otros productos me he puesto a hablar de lo que a mí me había parecido este lugar, pues creo que va siendo hora de que hable de mi experiencia en el apartado que le corresponde.


Me gustó el Fariolen Manila pero resultó diferente a lo que yo esperaba; ni mejor ni peor, simplemente diferente. Yo esperaba algo más relajado, más romántico y más lujoso (acorde con los precios de 42€ el masaje de 50 minutos por persona. Me encontré con que el romanticismo no existía, el lujo era un poco de pega y el masaje, fantástico sin duda (y de lejos lo mejor de todo), no era precisamente relajado, sino digno del fisio deportivo que queráis. Me vino muy bien a mi espalda frecuentemente tiranizada por los excesos del stress, pero aún así, yo esperaba otra cosa.


Por eso, si por sensaciones se refiere, no sé si llegaría a ponerle tres estrellas a este producto. Pero viéndolo en conjunto desde fuera, y sin verter en mi opinión las circunstancias subjetivas, creo que merece esas tres estrellitas. La valoración sería de un 6,5 sobre 10, para que podáis haceros una idea.


Me parece un buen sitio para ir a darte un masaje, además el masaje en sí es diferente, pero creo que 42€ por un masaje de 50 minutos por persona es caro, o al menos un precio elevado para lo que ofrecen. Decir que los chicos filipinos que nos dieron el masaje son encantadores y hacen fenomenalmente bien su trabajo, por lo que ellos sí que merecerían las cinco estrellas.


Creo que es un negocio que, a pesar de llevar ya un tiempo, no es casi conocido y están intentando levantar el vuelo de la mejor manera posible. Como experiencia está bien, pero creo que, a no ser que encuentre algún ofertón, es difícil que me vuelva a incluir entre sus clientes.


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Paolo-J77

Paolo-J77

23.04.2011 19:44

A mi madre le vendrían muy pero que muy bien esos masajes, la pena es que nos quede tan lejos el lugar. Tendremos que buscar uno cerca. Un saludo.

mermi

mermi

01.12.2010 01:00

no creo yo que pruebe este masaje, saluditos.

perasana

perasana

08.11.2010 14:53

muy buena opinion, te lo has currao¡¡¡

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