¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? Adaptándome ya de nuevo a la rutina e intentando sacar huecos de donde se pueda, vuelvo hoy a la carga con una opinión literaria. He hecho firme propósito de dejar una reseña por cada libro que he leído este año, y de momento lo voy cumpliendo, al menos en lo que a narrativa se refiere.
Gracias a esta página y a diversos blogs voy enterándome de todas las novedades literarias que aparecen en el mercado. Una ventaja más del mundo internauta, que antes la única forma de estar al día en estos temas era acudir a las librerías o leer prensa especializada. Así las cosas, y gracias a las opiniones de Laky y de Pedroemilio, supe que Maruja Torres había publicado una nueva novela y que además, era bastante recomendable. Confío mucho en sus criterios y por esta razón, supe que antes o después, lo leería.
Me hice con él en una de mis últimas incursiones a mi librería habitual. Lo vi y me acordé de las reseñas de nuestros compañeros y sin pensármelo dos veces y admirando la portada que tiene, y que me llamó mucho la atención, me lo llevé con mi remesa de agosto. Por cierto, es posible que me tire una temporadita ahora sin escribir sobre libros porque el que voy a empezar ahora es realmente largo.
Dejaré de irme por los cerros de Úbeda y me centraré ya en el análisis de la novela, empezando, como siempre, por daros unos datos de su autora:
Autora: Maruja Torres
Si como yo, sois lectores habituales de El País, está claro que su nombre os tiene que sonar, y es que esta periodista barcelonesa escribe una columna semanalmente en este periódico.
Al escribir su nombre en google aparecen unas cuantas referencias, y si entramos en wikipedia, por ejemplo, veremos que nació en 1943. Como periodista ha sido corresponsal en Líbano, Panamá e Israel. Como escritora ha sido galardonada con los premiso Nadal y Planeta.
Ha publicado las siguientes novelas:
- ¡Oh, es él! Viaje fantástico hacia Julio Iglesias (1986).
- Ceguera de amor (1991)
- Amor América: un viaje sentimental por América Latina (1993)
- Como una gota (1995). Colección de artículos.
- La garrapata (1998)
- Un calor tan cercano (1998)
- Mujer en guerra. Más másters da la vida (1999)
- El velo y las lágrimas (1999)
- Mientras vivimos (2000). Ganadora del Premio Planeta
- Hombres de lluvia (2004)
- La amante de la guerra (2007)
- Esperadme en el cielo (2009)
- Fácil de matar (2011).
He de reconocer que hasta ahora no me había acercado a ninguna de sus novelas, pues si bien soy lectora habitual de su columna en el periódico, y algunas veces me he pasado por su blog, aún no le había dado una oportunidad a ninguna de sus novelas.
Como veis, he empezado por la última que ha publicado, pero os aseguro que no será la última que lea, pues me ha gustado mucho el estilo, la historia, la descripción de los lugares y por supuesto, los personajes.
Argumento
La historia nos sitúa en
Líbano, donde Tony Asmar, el hijo menor de una importante familia católica muere en un
atentado, y es que salta por los aires debido a la bomba que han puesto en el maletero de su nuevo coche.
En esa explosión fallecen también dos criadas etíopes que trabajan en la mansión en la que viven.
Tony estaba casado con Cora, una mujer española guapísima. Ella está convencida de que el atentado ha sido una consecuencia política porque sabía demasiado, y por esa razón, se pone en contacto con Diana Dial, nuestra protagonista, para que la ayude a desenmarañar todo el lío.
Diana no siente ningún afecto por esta mujer y sólo accede a prestarle su ayuda porque siente que de alguna manera, debe vengar la muerte de las dos criadas que nada tuvieron que ver, que fueron los daños colaterales del atentado, que solo estaban allí porque huyeron de un país asolado y que emigraron para encontrar un futuro mejor. Y es que nuestra protagonista no trabaja por dinero (no le hace falta), se mueve solo por la
búsqueda de la justicia, por la venganza de los más necesitados.
Como veis, estamos ante una historia de esas que atrapan desde el principio, una historia en la que hay un único hilo conductor y en la que además, descubriremos una realidad muy diferente a la nuestra porque al ser desarrollada toda la trama en Líbano, principalmente en Beirut, las descripciones sobre el estilo de vida de allí son de lo más curiosas.
Personajes
Tal y como os comentaba en el apartado anterior, nuestra protagonista es
Diana Dial. Una mujer que ejerció de periodista durante mucho tiempo pero que ahora está jubilada y que tiene un hobby un tanto especial, que no es otro que el de hacer de detective. Ha pasado los sesenta y es una mujer de carácter. Se la ve muy independiente, con las ideas muy claras, valiente y que no se deja intimidar.
Ha vivido mucho y eso hace que quieras saber más sobre ella, se siente segura en sus conversaciones, una seguridad que solo da la madurez, y es que tan pronto habla con embajadores como con policías, políticos, viudas, criadas, abogados… Se mueve como pez en el agua en cada uno de los ámbitos y eso es algo que me ha gustado muchísimo, que denota que es un personaje inteligente, como la propia escritora, quien a buen seguro, ha plasmado en Diana Dial sus propias vivencias, y es que el hecho de que tengan una edad similar y se dediquen al periodismo, ya da la pista de que puede tener tintes autobiográficos. Si a esto le sumamos que el hecho de que la historia se desarrolle en un país en el que Maruja Torres estuvo como corresponsal, para mí denota que ha plasmado su particular visión sobre un lugar atrayente para los ojos de una occidental que solo ha visto Beirut en las imágenes de la televisión.
Por otro lado tenemos a
Cora, la viuda de Tony Asmar. Una mujer frívola, atraída por el dinero, a la que le gusta vivir rodeada de lujo. Ahora que ha fallecido su marido siente que toda la familia de él vaya a recluirla y piensa que la única forma de salir de allí es investigando el atentado. Una mujer joven y guapa. Probablemente la antítesis de Diana Dial y por esa razón, la periodista detective no siente ninguna pena por ella, no siente empatía hacia ella y le cuesta mucho aceptar el caso por ese motivo.
Además, nos irán presentando a otra serie de personajes que forman parte de la vida diaria de Diana. De este modo conoceremos a Salvador Matas, profesor de español en el Instituto Cervantes de Líbano y gran amigo de Diana; al embajador español, De la Vara; a Joy, la empleada de de Diana, a Georges, su chófer, a Fattush, inspector de policía…
Creo que todos ellos están
perfectamente dibujados y forman un cuadro que bien refleja la realidad de un país desde distintos puntos de vista. Ya os digo que no conozco Líbano, pero me da la sensación de haberme acercado un poquito más a ese lejano país gracias a los datos que nos ha aportado la escritora.
Ficha técnica
De momento sólo se puede encontrar en formato normal, no de bolsillo. Está editada por Planeta y tiene tapas blandas.
Tiene 254 páginas y pagué por él 19,50 euros.
Como os decía al inicio, la portada me atrajo mucho por esa mezcla de tonos en blanco y negro con el rojo de las letras de la autora y del abrigo de la fotografía. Es curioso como muchas veces las novelas entran por los ojos, y estoy segura de que aunque no hubiera sabido nada del libro, me habría fijado en él y habría leído la contraportada para ver de qué iba.
Opinión y conclusión
Tiene un
estilo muy ágil, ameno, mantiene muy bien el ritmo, que no decae en ningún momento de la historia. Para mí eso es muy importante, sobre todo en libros relativamente cortos, porque es algo que puedo entender en novelas largas, pero no en las cortas (manías de cada uno).
Se ha clasificado esta novela dentro del género negro, pero me sumo a las voces que dicen que no se puede considerar novela negra en sentido estricto. Creo que estamos ante una novela de intriga, sí, pero clasificarla dentro de este género porque haya un asesinato, tampoco. Vamos a ver, la novela negra tiene muchos más componentes y si no fuera por éste, a nadie se le hubiera ocurrido calificarla como tal.
Se reconoce la escritura de Maruja Torres, y es que aquellos que leemos sus columnas con asiduidad, veremos que su humor irónico aparece en muchas partes de la novela, esas frases suyas que hacen que sonrías y que pienses “cuánta razón tiene” aparecen también y eso es algo que me gusta mucho, lo de reconocer a un autor por su
estilo propio.
Es una lectura sencilla, que se mete mucho en la acción sin dejar paso a demasiadas descripciones. Creo que solo tiene las justas para meternos en la trama, lo que puede ser un defecto, según se mire claro, pero para mí es un punto a su favor, pues hace que sea mucho más ligera.
La historia me parece muy atrayente y más o menos desde la mitad de la novela, iba buscando huecos imposibles en mi tiempo para avanzar aunque solo fuera una página. Está estructurada por días, pues la trama ocurre en menos de una semana, lo que hace que pese aún más la prisa porque todo acontece muy rápidamente.
El final me ha gustado mucho también. Un giro de lo más sorprendente por inesperado.
Por último, destacar el lugar en el que se desarrolla la historia. Ya os he comentado otras veces que me apasiona leer sobre países lejanos pues si bien esta historia se podría haber enmarcado en cualquier otro lugar, el hecho de que sea en una ciudad como
Beirut, hace que para mí, gane puntos.
Me gusta muchísimo eso de trasladarme con la imaginación a lugares que no conozco y que puede que no vaya a conocer nunca. Hace que aprendas cosas sin siquiera proponértelo sobre la cultura de un país del que yo sabía tan poco.
Como veis, una lectura muy recomendable por mi parte. Espero que le deis una oportunidad y os acerquéis a ella porque a buen seguro, no os va a defraudar.
Ya me contaréis vuestras impresiones si os animáis a leerla.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Besos.
Me apetece mucho esta novela, a ver cuando consigo que caiga en mis manos