Cuando la x tiende a cero

3  25.06.2007

Ventajas:
Entretenido lo es un rato

Desventajas:
Cutre también

Recomendable: Sí 

Detalles:

Calidad de los presentadores

Calidad del contenido

Idea

Calidad de los participantes

más


Abad_de_Carfax

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En España somos perezosos por definición y cutres por afición. De ahí que cuando de vez en cuando hemos sido los primeros en algo (un saquear América, un crear 'Operación Triunfo') dejamos que otros más espabilados se apropien el tema, lo desarrollen y lo lleven a cotas más altas. Y luego nosotros nos ponemos a remolque. Y nos hacemos los sorprendidos de lo que molan los nuevos inventos.

Aquí nos hemos quedado con la idea de que 'Operación Triunfo' es un invento de La Trinca (bueno, de Gestmusic) y que es una cosa original y un formato rompedor y una cosa de no parar de decir qué bonita es. Pero lo cierto es que en todo el mundo han ido floreciendo últimamente formatos con el mismo objetivo (proporcionar una carrera discográfica al ganador) pero distinto modo de presentarlo. La gracia de 'Operación Triunfo' era combinar la competición semanal de las galas con el concepto 'Academia'. Dicho concepto unas veces quería decir 'ver a Vega y Ainhoa insultarse a la cara', otras 'ver a Rosa de España adelgazando' y alguna que otra vez 'ver a un joven cantante aprendiendo'. Todo dependiendo un poco de la época y el share conseguido la semana anterior.

La Primera, que no sería precisamente un canal de riesgo, repitió tres veces exactamente la misma fórmula, con el consiguiente desgaste de público. No era para menos, pues si se hubieran molestado simplemente en cambiar el cansino y bobo presentador posiblemente la cosa hubiera mejorado.

Fue Telecinco quien recuperó 'Operación Triunfo' y, más allá de rebautizarlo como 'OT' hizo algo que se le da, en general, muy bien: fusiló sin piedad el modo en que se lo montan otros para hacer programas parecidos. De hecho la cadena ya había traído de fuera 'Popstars', donde ensayaron cosas como emitir los castings convenientemente editados y terminar el concurso con un tongazo descarado. Así que con la sabiduría que les dio la experiencia se lanzaron a emitir 'OT'.

Y tranquilos, que ya voy llegando a 'Factor X'.

Lo de los castings de freaks ya se vio en 'OT', que como digo repetía la fórmula de 'Popstars'. De forma natural, se producía un efecto rebote en el jurado encargado del casting, cuyas anonadadas reacciones ante el loco de turno resultaban también muy divertidas. Esta es la parte que explotaba 'Pop Idol', donde Simon Cowell se dedicaba a machacar sin piedad a los que osaban presentarse al casting sin unas cualidades mínimas.

La personalidad borde de Cowell es la que copiaron en la segunda edición que se hizo en Telecinco de 'OT'. Siempre un paso por detrás, pero consiguiendo inexplicablemente una repercusión con aspecto de novedad. Tanto que Risto Mejide acabó saliendo en 'Los Serrano', colaborando en programas de radio y con su columna en un periódico gratuito. Ahí es ná.

La progresión de Cowell, y las comparaciones son odiosas, fue un tanto más espectacular: exportó su mala leche a los USA siendo el jurado estrella de 'American Idol', el programa más visto ahí en lustros, y creó 'X Factor', que convertía al jurado en el verdadero protagonista del concurso.

Éste es el formato que ha traído Cuatro a España aunque, como siempre, no tiene ni la gracia del original ni un carácter propio suficientemente atractivo.

Como digo, la mecánica de 'Factor X' hace del jurado el verdadero protagonista del concurso. Hay tres miembros del jurado y cada uno de ellos apadrina a varios seleccionados finales del casting. Como tutor de estos concursantes el jurado selecciona los temas que cantan, supervisa las clases de canto que reciben y defiende a sus pupilos frente a los otros miembros del jurado que, obviamente, promueven que el ganador final sea uno de los suyos.

De este modo se crea un escenario donde tanto los concursantes como el jurado están en pie de guerra, garantizando dosis de espectáculo jugoso al margen de las actuaciones musicales. No sólo se le dice al cantante de turno que lo acaba de hacer como el culo, sino que además se le reprocha al jurado responsable que no haya sabido defender a su candidato.

El problema de esta fórmula es que te la juegas también en la selección que haces del jurado. Si el éxito de los reality dependen en gran parte de los concursantes, en 'Factor X' necesitas un jurado a la altura. Simon Cowell tiene carisma y recursos suficientes para haberse convertido en una celebridad, pero desgraciadamente en el 'Factor X' español el jurado es una versión descafeinada que ni siquiera sabe dar solidez a los personajes que interpreta.

Fue un poco triste ver, ya en la primera gala, cómo los tres jurados de aquí ya habían agotado todos los recursos para dar su réplica tanto a los concursantes como a los otros jurados. En la segunda gala, efectivamente, se volvieron a escuchar las mismas reacciones que, por si fuera poco, se combinan con titubeos a la hora de decir sus frases y errores gramaticales de esos que cometes cuando estás nervioso y no sabes muy bien lo que estás diciendo. El conjunto da una imagen de improvisación total y caótica que yo creo mejoraría con una guionización de estas escenas. Que se le quitaría espontaneidad al asunto, vale, pero eso en ningún caso podría ser peor que lo que se está viendo hasta ahora.

Miqui Puig, cantante de 'Los Sencillos' (oh oh oh, bonito es) y DJ (como la hija de Bárbara Rey), es el jurado responsable de los grupos vocales. Si el 'Factor X' español tuviera un mínimo de coherencia podríamos decir que es Don Juez Borde. Pero claro, oyendo cómo el público es capaz de aplaudir el inicio de la intervención de un jurado, insultarlo a la mitad y terminar aplaudiendo de nuevo… pues no sé… la cosa queda un poco rara.

Luego está Eva Perales, que es una chica con un pelo y una ropa muy hortera y que sería Doña Juez Sensible. Lleva el grupo de concursantes mayores de 27 años y el hecho de disponer de un señor de 51 años y una señora de 45 le da pie para reivindicar cosas del palo más flower power. Claro que luego le da a cantar una canción de Shakira a la señora de 45, que tiene una voz de lo más Luzcasal. Vamos, que lo que tiene de reivindicación de igualdad por un lado lo tiene de asesinaconcursantes por otro. Ésta es también la que le da a cantar canciones de Ubago a un gitano cuarentón. Se ve que la chica es de esas que piensa que alguien mayor demuestra su espíritu joven vistiéndose como cuando tenía 20 años.

El tercer jurado es el más normal de todos. Se trata de Jorge Flo, que representa, digamos, al lado ejecutivo de la industria musical y lleva a los concursantes más jóvenes. Flo tiene como ventajas ser el menos dramático de los miembros del jurado, con lo que irrita mucho menos, y disponer de los mejores concursantes. Pero, claro, envuelto en las chorradas que plantean los otros dos el pobre hombre no puede dar mucho más de sí.

De los concursantes no voy a hablar mucho, primero para enfatizar que los verdaderos protagonistas del concurso son los del jurado y luego porque verdaderamente son todos bastante patata. La cosa, como digo, estará entre los concursantes más jóvenes, y yo me inclino por Angy, una chica de 16 años con bastante carisma (al margen de sus piercings colmillares y esas cosas).

De todos modos, la mecánica misma del programa impide hacerse demasiadas ilusiones o apoyar en plan fan fatal a un concursante. En cada gala la gente vota por su favorito y es el jurado quien expulsa a uno de los dos concursantes que menos votos reciba. Y esto de que el jurado tenga la última palabra da lugar a situaciones esperpénticas, como cuando la Perales le dijo a uno de los grupos vocales que 'hasta ahí habían llegado' y luego los salva en la decisión del jurado. O la situación más típica: con dos candidatos a la expulsión, cada uno apadrinado por un miembro distinto del jurado, la última palabra la tiene el tercer jurado en discordia. No es que haya tongo, es que el hecho de que te pires del programa depende en última instancia de una sola persona, que decide siguiendo oscuros criterios. Teniendo en cuenta que, además, esta persona es parte implicada en el concurso. ¿A quién eliminar? ¿Al que lo ha hecho peor para que el concurso no parezca una charada? ¿O al que lo hace mejor y puede representar una amenaza para mis apadrinados?

Todo esto, en general, hace que seguir 'Factor X' sea mucho menos apasionado y adictivo que seguir cualquier reality hecho por Telecinco. La sensación general es que los mismos protagonistas del concurso no se lo toman en serio, con lo que yo sólo entiendo ver 'Factor X' desde la rechifla y el cachondeo. Reirte CON ellos, vaya. Que al final nada importa sino pasar una noche de lunes con los amiguetes comentando la jugada.

A esta sensación lúdico-festiva contribuye la puesta en escena general del concurso, que no sabes si van tan de modernos que se pasan o si lo hacen así como para fomentar el cachondeo.

Cada gala empieza con la presentadora, Núria Roca, participando en una especie de coreografía con las bailarinas del programa. La movida molaba la primera vez, porque nadie espera que un presentador se ponga a hacer estas cosas y menos si es la sosísima y aburridísima Núria Roca. Pero cuando te das cuenta que cada semana es la misma historia, pues aburre.

Inciso japofreak: el gesto este que hacen de cruzar los brazos en X y poner cara muy seria es un gesto común en Japón para decir que no. Tiene una versión reducida de hacer una x con los dedos índices, pero en general se cruzan los brazos como la Núria Roca cuando, qué se yo, te viene un pavo a darte un folleto de publicidad por la calle o alguna historia del estilo. Una chorrada, lo sé, pero cuando veo a la Roca ahí toda puesta con su 'Factor NO' me da la risa.

Las bailarinas que acompañan a Nuri, y a todos los demás concursante y hasta ejercen de azafatas, son también de traca. Yo creo que están inspiradas sospechosamente de los bailarines-caballo que usaba Madonna en su última gira. Pero vaya, se trata de tipas con pelos imposibles y antifaces, leggins y el torso desnudo y pintado de negro. Y se mueven así en plan super lento y parsimonioso, todo muy antinatural y progre. A mí me molan, soy muy fan de las xfactorettes estas, aunque admito que son risibles a más no poder. Que, de hecho, es la sensación que me transmite todo el programa.

Luego están las coreografías propias de cada tema, que eso ya es de órdago. Hay gente a la que dejan tranquila con sus cosas, pero hay concursantes a los que tienen enfilados y les hacen hacer las cosas más surrealistas. Desde cantar abrazada a un peluche o aguantar un globo blanco inflado con helio (por cantar 'Moonlight Shadow', que es que te partes) hasta que escribirles el título de la canción en la cara con un rotulador o ponerles alas de ángel de 20 kilos cada una (a la misma chica del globo, que como era rarita le hacían hacer cosas aún más raritas).

En definitiva, el conjunto de 'Factor X' es raro, muy raro. Te deja la sensación general de que es un mal programa y un peor concurso, que las cosas están improvisadas y mal acabadas. Pero al mismo tiempo engancha, por lo menos a mi, precisamente por este gusto casposo que tiene y las surrealistas soluciones que adoptan en determinadas ocasiones. Lo peor, y lo que no tolero bajo ninguna circunstancia, es la pasión con la que inciden en el factor 'reality' de la experiencia, esto es, cómo hurgan en que fulanito se ha peleado con menganito o que tal chico se está enamorando de tal chica, y resulta que el tipo tiene novia fuera y vamos a hacer que la llame por teléfono para ver qué pasa y luego lo ponemos en mitad de la gala y… Bueno, esa basura.

Pese a todo, 'Factor X' es lo mejor en la tele del lunes noche. Mucho más diver que 'C.S.I.'. Dónde va a parar.

Un besote ruidoso y pecador.

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verretgar

verretgar

26.08.2007 21:53

Me gustaba más Factor X cuando iba presentándose gente, no ya en las galas propiamente dichas. Eso de ver a desconocidos haciendo castings me divertía bastante.

Nubecita_

Nubecita_

01.08.2007 02:11

Me suelen gustar los concursos tipo OT y demás, pero precisamente Factor X no lo he seguido. Lo vi alguna vez y pienso lo mismo que tú, la actuación del jurado deja bastante que desear... Ya que ellos son los que deciden quien se va y quien se queda podrían prepararse mejor las escenas de discusión entre ellos. Un saludo.

davidpaul_es

davidpaul_es

25.07.2007 20:53

Esque no he visto este programa: en realidad no veo nada la tele...hace años que la tengo practicamente de monitor para el dvd y la consola (menos para cosas como 24 o Heroes). Pero,vamos,que con lo que me cuentas ya me hago una idea: más penoso que OT...ya es dificil (aunque en realidad te confieso que tampoco veía OT).

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