En Mayo de 2007 compré un congelador FAGOR CFV-22NFX. Pagué por él poco más de 700€. Vino un técnico a mi casa y le cambió el sentido de apertura de la puerta. A los ocho o nueve meses de ponerlo en marcha la rejilla de la resistencia se saturó de hielo y tuve que descongelarlo. Me culpé por ello. Pensé: quizás tengo que enfriar un poco los alimentos antes de meterlos en el congelador. Descongelé, lo puse en marcha de nuevo y a los meses se me rompe el tirador, una pieza de dentro se había partido. No me explico cómo. Vino el técnico a cambiarlo. Era diferente al del congelador, ya rompía la estética, pero me conformé, tampoco soy tan extremadamente detallista. A los 4 meses, a descongelar otra vez. Pensé: como vino el técnico y pasó mucho tiempo el congelador abierto cambiando el tirador, a lo mejor le entró mucho aire caliente y ahora da la cara. Lo descongelé y seguí la misma operación de la otra vez. Me duró otros 4 meses aproximadamente. Vino el técnico y me cambió la resistencia. Eso dio un tironcillo más hasta agotar el tiempo de garantía. El técnico me dijo que no me preocupara, que el arreglo también tenía su garantía. Bueno, pues 4 meses después, cuando se ha pasado la garantía del congelador y del arreglo, me vuelve a pasar. Y ahora qué? Si llamo me cobran la visita, piezas y mano de obra de un congelador que funcionaba mal desde primera hora. No estoy nada de acuerdo. Lógicamente, no compraré en mi vida ningún artículo más de la marca FAGOR.