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Después de búsquedas en internet sobre hoteles en Québec, nuestra primera parada en la luna de miel, nos decidimos dar el lujo de alojarnos dos noches en este hotel situado en la cima de la ciudad, rodeado de paisajes espactaculares y calles con monumentos significativos de la historia canadiense.
Tiene una gran tradición como edificio histórico, ya que fue construido en el año 1893. En la segunda guerra mundial, King, Churchill y Roosevelt organizaron entre sus paredes el día D.
También se han rodado películas en su interior.
Ofrecen un servicio de alquiler de perros, para que los saques a pasear... una excentricidad que, curiosamente, hay gente que disfruta. También hay visitas guiadas por el hotel, con guías vestidos de época, aunque no disfrutamos de ellas.
A parte de las anécdotas, he de comentar que la calidad del servicio del hotel es insuperable.
La educación es exquisita; siempre tienen una sonrisa en la boca y una palabra amable. Intentan entenderte sea como sea tu nivel de francés o de inglés.
La habitación que reservamos estaba situada en la planta 11, con unas vistas magníficas sobre el río San Lorenzo. La cama era muy alta y especialmente cómoda. El suelo era de moqueta. La televisión de pantalla plana tenía un gran número de canales (ninguno de ellos en castellano, que yo recuerde). El día de la salida te dejan la información de la factura por debajo de la puerta y te dan la opción de hacer un chack out rápido, utilizando el sistema de la televisión. Después dejan disponible la factura en la recepción del hotel, justo al lado de los perritos....
El baño era un poco pequeño, pero tenía gran cantidad de accesorios de baño, con una gama de productos con un aroma muy fresco y que incluye acondicionador de cabello, algo que yo siempre echo de menos en los hoteles. También disponíamos de albornoz y, por supuesto, secador de pelo.
Hicimos uso del servicio de habitaciones una noche que no teníamos ánimo apra salir a cenar y pedimos la cena. Nos la trajeron en una mesa con ruedas, con unos platos servidos y cocinados como si estuviéramos en el propio restaurante.
El desayuno era tipo buffet y ofrecía todo tipo de comida: fruta fresca cortada, huevos revueltos, salchichas, yogures, cereales de todo tipo, leches también de todo tipo (incluyendo soja, que es la que yo tomo), embutidos, quesos, panes muy diversos, ...
En la planta sexta dispone de una piscina, pero no puedo daros muchos datos porque no tuvimos tiempo de visitarla.
La decoración pretende mantener el estilo de su inauguración, con lo que es bastante recargado con muchas alfombras, butacones muy rococós, dorados y cortinones por todas partes.
En las bajos del hotel, hay numerosas tiendas que abren en horario comercial y tienen entrada desde el interior del hotel y desde la calle.
La ciudad de Québec merece la pena, es preciosa, y alojarse en este hotel, que te proporciona servicio de consigna gratuito durante el tiempo que necesites, es un lujo, verdaderamente.
Quebec , este hotel de negocios , Fairmont Le Chateau Frontenac , se encuentra a muy poca distancia de Terraza Dufferin , Ayuntamiento de la ciudad de Qu...
Quebec y ofrece vistas al río San Lorenzo. Alberga una gran variedad de locales de restauración, que ofrecen desde recetas clásicas hasta platos regionales.
28.08.2009 20:24
Que pinta mas buena....saludos
28.08.2009 19:52
Debe estar genial
28.08.2009 18:02
El lado francofono de Canada podria decir de ese pais