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El 2008 nos ha traído muchas cosas consigo, pero lo que ahora nos interesa es que este año se ha celebrado desde el 8 de mayo hasta el 16 del mismo mes la edición número catorce del Fant, el festival de cine fantástico de Bilbao. Lejos quedan los años en los que el festival (al menos) parecía contar con más presupuesto permitiéndole organizar eventos simultáneos de mayor enjundia o incluso la apertura de una carpa en la que el aficionado al cine de género podía adquirir libros sobre el tema difíciles de localizar a precios asequibles como sucedió en la edición de 2003. Además, este año hubo diversos problemas como la sustitución a última hora de una de las películas de la sección oficial ya estrenada en salas comerciales… por otra que también estaba ya en cines que no abordaba el cine fantástico, que fue la única película que se emitió doblada y que a la postre fue la ganadora del certamen. Se comprende que la estimable “3 días”, ganadora del último festival de cine de Málaga, se caiga por dicho motivo, pero cuesta entender tal decisión. La otra incidencia reseñable fue la exhibición de “Lynch” en el dvdscreener utilizado para decidir su participación o no en el festival, ya que el Betacam Suministrado estaba vacío. Cierto que avisaron antes de que comenzase, pero poca gracia debió hacerle al público que pagó los 4 euros que costaba la entrada individual.
No obstante, dejémonos ya de comentarios sobre los problemas de un festival, que pese a ello contó con una generosa acogida por parte del público, y centrémonos en los nueve largometrajes que formaron parte de la sección oficial. Curiosamente, "La Niebla", la mejor de ellas, fue la encargada de abrir el festival quizá en un intento de captar de entrada el interés de la gente, aunque con el problema de que el acceso a esta película estaba limitado a la gente con invitación y no contó con un pase adicional como el que sí tuvieron otros filmes. La nueva aproximación de Frank Darabont al universo de Stephen King supone su reencuentro con el cine de terror que ya abordó en su etapa como guionista de películas como "Pesadilla en Elm street 3" (la mejor de las numerosas secuelas) o "El terror no tiene forma" (flojo remake de un pequeño clásico de la ciencia ficción) durante los años ochenta. "La Niebla" supone una adaptación bastante fiel del relato aunque se distancia de aquel en su desenlace, que dejaba abierto el desenlace para que cada cual entendiera lo que le diera la gana. Aquí un pesimismo matizado resulta el reflejo ideal de la falta de colaboración entre todos los que quedan encerrados en un pequeño supermercado. El suspense está perfectamente medido y los ataques de las criaturas bien dosificados, pero la película se ve algo afectada por el trabajo desigual de sus actores. Por una parte, tenemos al siempre insípido Thomas Jane incapaz de sobrellevar el peso de la película, aunque a cambio contamos con una estupenda Marcia Gay Harden como la loca que infunde el pánico religioso a todo aquel que se preste a seguirla.
Un escalón por debajo tenemos tres trabajos con varias virtudes, pero todas ellas con algún error demasiado obvio y molesto. No es mi intención menospreciar el mítico (lo cual no quiere decir bueno) acercamiento de George A. Romero a la figura del zombi a lo largo de los años, pero más allá de "La noche de los muertos vivientes" sus otros trabajos eran claramente inferiores y no ofrecían suficientes elementos de interés. Con "Diario de los muertos" nos ofrece una entretenida combinación de lo mejor y lo peor de sus precedentes. Por una parte, opta por una combinación del ataque zombi con el boom actual de que es producto de una película rodado por alguno de los protagonistas como sucedía en la endeble "Cloverfield" o en la estupenda "Rec", ofreciendo por el camino una divertidísima mezcla de ataques zombis con la huida de unos estudiantes de cines. El problema es que Romero parece obsesionado con ofrecer una lectura sociológica de este tema y aquí resulta más pesado que nunca con un excesivo uso de la voz en off con la única intención de subrayar este hecho produciendo imperdonables parones en el devenir narrativo de la historia.
La ganadora "Lars y una chica de verdad" es una simpática fábula acerca de las dificultades para relacionarse de su protagonista y el uso de una muñeca hinchable como novia como forma de abrirse al mundo. El notable trabajo de los actores sostiene una película que se vuelve un tanto redundante tras una primera media hora elogiable. Simplemente una película agradable que utiliza su singular planteamiento para intentar emocionar al espectador, siendo seguramente esto el motivo de su victoria. Un argumento convincente, salvo que su ausencia de contenido fantástico (que la muñeca cobrase vida la validaría, aunque por el camino destrozase la película) ya hacía dudosa su mera presencia en el festival. En "Wristcutters" (Los que se cortan las venas) los protagonistas son gente que se ha suicidado que ahora habitan un mundo pesimista aburrido en el que nadie es capaz de sonreír. La efectiva historia de amor que se entabla entre los dos protagonistas se une a su curioso humor y la falta de pretensiones para conseguir el beneplácito del espectador. Lamentablemente, la historia adquiere la forma de una road movie que termina por hacerse algo pesada y su decepcionante desenlace (comprensible, y hasta algo previsible, que sea el elegido) hacen bajar puntos a una película que ojalá encuentre su público.
A mitad de camino de este grupo y el anterior habría que colocar "Offscreen", cinta en la que un actor rueda una película justo cuando su vida entra en una espiral negativa que acaba con su inmersión en la locura y el asesinato. Lamentablemente, dicha película la visioné en Sitges en el 2006 y preferí obviar su revisionado, aunque sí recuerdo que conviene destacar el conseguido aire enfermizo que adquiere la película en su tramo final. Aceptables resultaron el telefilme "El Espejo" y la cinta de animación "Peur(s) du noir". La primera se desmarca del look cutre de este tipo de producciones para ofrecer una historia de suspense y celos bastante correcta lastrada por un desenlace francamente decepcionante.
El eficaz trabajo de la simpatiquísima Leticia Dolera beneficia a la cinta, pero ésta queda muy lejos de otros productos nacionales orientados a la televisión como algunas de las recientes "Historias para no dormir", en especial la estupenda "Cuento de navidad" de Paco Plaza. La segunda nos ofrece diversas historias cuyo interés es, valga la redundancia, diverso. Destaca muy positivamente en la que colabora Charles Burns, pero a cambio la que atañe a la presencia de un cocodrilo resulta de un sopor imperdonable. El resto basculan entre lo correcto y lo anodino.
Francamente decepcionante resultó "Soy un cybrog", el nuevo trabajo del antaño alabado (por otros, no por mí) Park Chan-wook. Un acabado visual conseguido y algún momento puntual en el que el interés despega no justifican una película que se hace pesadísima para el espectador de a pie pese a la sugestiva propuesta de una mujer que se cree una cyborg por lo cual se niega a alimentarse. Se podrán discutir múltiples elementos que hagan valorarla mejor o peor, pero sólo una película para combatir contra el insomnio justifica el provocar ronquidos. Ya directamente lamentable es "Mulberry street" que usa la idea de una infección en una ciudad para mostrar de forma difusa y oscura la especie de hombres rata que atacan a los supervivientes. Mal rodada, peor interpretada y seguramente escrita en una noche de borrachera, "Mulberry street" es el ejemplo perfecto de lo que jamás debería hacerse en una película, porque si al menos no se tomase en serio a sí misma aún, pero no. Bodrio de impresión.
Ya alejándonos de la sección oficial se pudo ver un (mini) ciclo que bajo el nombre de "El veneno en el cine" nos acercaba a la figura de David Lynch y Lars Von Trier. "Lynch" nos relata el proceso de creación de "Inland Empire" y ofrece elementos de indudable interés acerca de la personalidad del director de "El hombre elefante". La segunda nos retrotrae a los años de estudiante de cine de Von Trier con humor, mala baba y también escenas que le dejan a uno con ganas de golpear al director por mostrarnos a un culo cagando (se en el espectador?). También se recuperaron diversos clásicos en pantalla grande como "La bruja vampiro" (la única que visioné y que me decepcionó profundamente), "Suspense" o "La hora del lobo" y hubo un pequeño homenaje a Val Lewton. Se proyectó un muy interesante documental sobre él que precedió a los pases gratuitos de cuatro de las cintas en las que participó, más concretamente "La mujer pantera", "Yo anduve con un zombie" "The leopard man" y "The seventh victim" que la falta de tiempo me impidió descubrir o revisionar según el caso.
El bagaje final que ha ofrecido esta decimocuarta entrega se puede decir que ha sido positiva en lo referido al bagaje medio de los trabajos a concurso, pero mucho tiene que mejorar el festival para lograr adquirir personalidad propia y volver a despegar. Esperemos que así sea.
Pues sí, siempre hay bastante publicidad de este Festival, pero nunca cuaja del todo... Buena opinión. Un besazo.