Correcto segundo capítulo
06.03.2005
Ventajas:
Mejor producción que en su primer disco
Desventajas:
Letras menos brillantes
Recomendable:
Sí
Detalles:
Originalidad
Letras
Calidad y consistencia de las canciones
Cómo se compara a otros lanzamientos del mismo autor:
Tapa/diseño y contenido
Más
 Jolbbe
Sobre mí:
usuario desde:03.03.2005
Opiniones:19
Confianza conseguida:17
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 12 miembros de Ciao
EL DESAFÍO Si comentaba en mi primera opinión en Ciao que hablar de "Qué pides tú" era hablar de un debut ilusionante, hacerlo de "Fantasía o Realidad" (FoR) es hablar de un trabajo marcado por ventajas y desventajas, pros y contras, defectos y virtudes respecto a su antecesor. Esta cuestión se debe a que son los dos únicos discos que este artista tiene en el mercado, por lo que provoca una confrontación casi fratricida y coloca al segundo capítulo de Ubago en una injusta situación de máxima exigencia. Desde esa perspectiva, es posible que lleve un peso desmesurado a su espalda, una carga de varias toneladas que se intuía muy difícil de levantar.
Tras la odisea que supuso el viaje iniciático del cantautor vasco en la música, cargado de conciertos, entrevistas, premios, ventas, un reconocimiento prácticamente unánime del público, de la crítica y un respeto mayoritario de los propios artistas (digo respeto, no admiración), Ubago se preparaba en el verano de 2003, casi sin tiempo para respirar y comenzar a gestar unas composiciones que aguantaran la tormenta de comparaciones (primer error), para el asalto a su prueba de fuego. Con gran parte del nuevo repertorio nacido en las habitaciones de los hoteles en los que descansaba en la gira, como el mismo autor confesó, Jesús N. Gómez, el mismo productor de "Qué pides tú", se armaba de valor para afrontar el reto junto a su joven discípulo y aliviarle en lo posible de su pesada carga. Para ello, y gracias a las millonarias ventas conseguidas, ambos tenían a su disposición una inversión acorde esta vez con lo que merecía el proyecto: grandes músicos, grandes arreglistas, un gran equipo técnico y la colaboración, ni más ni menos, que de la Orquesta Sinfónica de Londres, dirigida por James Collins. Entre los músicos destacan Lele Melotti, Paolo Costa y Ludovico Vagnone, asiduos colaboradores de Alejandro Sanz.
Todo hacía pensar, cuando se iban filtrando estas noticias, que si Ubago era capaz de mantener el nivel compositivo de sus primeras piezas y se lograba acompañar de una producción y de un sonido adecuados, "FoR" conseguiría superar a su antecedente. Todas las fichas estaban colocadas en el tablero. Sólo había que saber jugar bien la partida. FANTASÍA O REALIDAD - EL RESULTADO
Con la presión lógica que supone la obligación de rayar a la misma altura que antes y encontrarse sometido a un nivel de exigencia desbordada, el aún joven Ubago dejó para sí mismo la tarea de hacer lo que mejor sabe: componer. De nuevo todas las canciones, tanto letra como música, llevan su firma. No se podía esperar menos de él. A pesar del intento que hizo por abstraerse de todo lo que le rodeaba para centrarse en realizar su oficio, supongo que por su cabeza volarían las inevitables comparaciones con las que hasta entonces eran sus únicas canciones conocidas. El resultado final de todo este proceso es "FoR". Si el resultado es mejor o peor en su conjunto depende en gran medida de la visión que cada uno tenga de "Qué pides tú", ya que sus destinos van obligatoriamente unidos. Al que le pareciera de un nivel insuperable el primer disco, habrá salido decepcionado y el que opinara que tenía defectos y carencias notables, habrá quedado satisfecho. Yo personalmente me encuentro en una situación intermedia. Es decir, hay cosas en las que "FoR" me parece superior y hay otras en las que lo considero inferior. Opino de esta manera porque, como decía al comienzo, me parece un disco plagado de pros y contras. De ventajas y desventajas.
En realidad, "FoR" se nos presenta como un elemento continuista que sigue el destello de su debut. No se produce un giro destacable en el estilo personal de Ubago pero tampoco se limita a repetir la fórmula milimétricamente. Existe cierta evolución en factores quizás menos visibles, pero sin duda existen. La voz del donostiarra aparece ahora más grave, más reposada, con un mayor número de recursos y algo más versátil. En las nuevas canciones sorprende una cierta modulabilidad e imprime mayor fuerza en los momentos en que se requiere. Si se ha forzado la voz para llegar a tonos más altos como réplica a las críticas que lo acusaban de poseer una voz discreta o si verdaderamente, Alex ha querido mostrar que también se defiende en notas más agudas es una incógnita. El caso es que sale ganador en la apuesta, y su capacidad vocal en general mejora respecto de su debut.
Por otra parte, el sentimiento que domina el disco no es casi exclusivamente el amor. Se atreve con varios temas sociales, escritos eso sí libres de cargas políticas y desde una perspectiva muy humana. A lo largo de sus temas recorre, además de sus motivaciones románticas, asuntos como la indigencia, el conformismo, la drogadicción o los malos tratos, además de dedicar uno de ellos a sus padres como señal de agradecimiento. De todos modos, la perspectiva general sigue siendo mayoritariamente romántica. También me plantea una duda la pregunta de si abordó esta nueva temática para acallar críticas de nuevo o porque realmente le motivaba. FANTASÍA O REALIDAD - LAS LETRAS
Centrándome exclusivamente en las letras que inspiran las canciones de este disco, he de decir que desconozco si Ubago se exprimió realmente al máximo, si recibió realmente o no presiones por parte de su compañía discográfica (de nuevo DRO) para que acabara su trabajo en el tiempo más breve posible, ya que habían pasado más de 2 años desde su anterior lanzamiento y la gente comenzaba a impacientarse, o si simplemente no encontró la tranquilidad y las condiciones necesarias y suficientes para crear textos de la misma calidad que su predecesora colección de canciones, pero el caso es que, salvo en algunos casos, y a mi juicio, esta batalla no la pudo ganar. En la nueva entrega, Ubago presenta unos textos menos brillantes y más repetitivos, llegando incluso a límites que hacen dudar si se trata de la misma persona que escribió "A gritos de esperanza", "Ahora que no estás" o "Sin miedo a nada". Les falta la imaginación, la creatividad, la originalidad y sobre todo la frescura que derrochaban los temas de "Qué pides tú". Sinceramente creo que lo ocurrido tiene mucho que ver con lo que apuntaba como el primer error: no descansar el tiempo suficiente para ser exigente con uno mismo y esperar a que aparezca la inspiración necesaria para crear las grandes letras que seguro esconde en su interior. Las prisas nunca son buenas consejeras y en la música menos aún. Componer es tremendamente difícil y la inspiración no es un mero mecanismo de fabricación automática de buenas creaciones. Con el tiempo se hacen buenas, regulares y malas composiciones, salvo que se disponga de una mente privilegiada, y la clave es esperar al momento en el que se haya reunido una docena de buenas composiciones para formar una gran obra, descartando las que no acaban de ser redondas. Alex Ubago no lo hizo y eso ha acabado despertando dudas entre sus seguidores y ha podido dar argumentos (que sigo considerando injustificados) a quien apuntaba que era flor de un día. Esto podrá arreglarlo fácilmente si para su tercer disco vuelve a encontrar la tranquilidad que tenía cuando nadie lo conocía y escribía sus canciones para él mismo o para su novia y resurge la maravillosa creatividad de que hizo gala en su debut. Yo confío en ello, y creo que él se ha dado cuenta de su error. Ahora ha decidido tomarse un año sabático por lo menos. Ese es tiempo suficiente para encontrarse a sí mismo.
FANTASÍA O REALIDAD - LA MÚSICA Puede que esté dejando la sensación de que "FoR" me parece un mal disco, pero no es así, pues en su interior guarda también muchas cosas que han mejorado respecto del primer trabajo. El primer ejemplo de ello es la producción. El segundo y el más importante, la música.
Como afirmé unas líneas más arriba, Jesús N. Gómez asumió de nuevo la tarea de la producción y la dirección musical como hiciera un par de años antes. Para ello contó con los medios que necesitaba y su respuesta ha sido notablemente buena. Gran parte de la culpa del sonido de este disco la tiene él, por eso creo que es justo que si lo apunté, no a él directamente, pero sí a su labor principal, como el principal culpable de que el conjunto del debut quedara desvirtuado, que ahora le reconozca el excelente trabajo realizado. Llevado a un nivel de inconformismo exagerado, la única crítica posible que puedo hacer de la producción de este disco, es que el sonido sigue resultando un poco empastado. Quiero decir con ello que más que sonar el conjunto de instrumentos con una relativa individualidad e independencia, suena de una forma demasiado compacta, demasiado homogénea, y esto hace que las canciones pierdan frescura. Pero repito que su labor me parece excelente. Para esta ocasión se han corregido los defectos obvios de que carecía "Qué pides tú". Las letras se fusionan con una riqueza instrumental infinitamente superior a la que mostraba aquél. Intervienen mejores músicos, pero lo que más destaca, lo que da más lustre a las canciones es la aportación de la Orquesta Sinfónica, tanto que por momentos otorga al conjunto un cierto aire "clasicista" que no suele verse en los terrenos del pop. Para ello, unas veces se utilizan las cuerdas como un protagonista secundario que respalda al artista, pero en muchos momentos se le cede el liderazgo de las canciones y se le cede el papel principal a la Orquesta, que asume sin problemas todo el peso musical de las composiciones. Hay ocasiones en los que consigue erizar el vello, como en "Despertar" y otras en las que lleva en volandas los sentimientos más íntimos, como ocurre en el estribillo de "Cuanto antes".
En gran parte, todo esto compensa los defectos que he mencionado antes, porque si uno se centra en disfrutar de los huracanes musicales que se desatan en algunas de las canciones y se consideran las letras como actrices secundarias, el resultado global es fascinante, sublime. Y la carencia de las letras se ve integrada por la espectacularidad de la música. Curiosamente, esto es justo lo contrario de lo que ocurría en "Qué pides tú". Por eso mantengo la idea de que Alex Ubago hará el mejor disco de su carrera cuando consiga aunar ambos factores, además de madurar sus letras como apuntaba en mi primera opinión. Entonces, en ese momento, será uno de los artistas españoles más grandes, a la altura incluso de sus propios ídolos. FANTASÍA O REALIDAD - LAS CANCIONES
1. AUNQUE NO TE PUEDA VER - 8 Unas suaves notas de piano son las encargadas de dar paso al primer sencillo del nuevo trabajo de Ubago, invitando a participar progresivamente a unos acordes de guitarra acústica, a la voz, el bajo, la batería y las primeras trazas sinfónicas, que van en aumento hasta crecer en el estribillo principal, acompañando a una letra basada en un tema recurrente en este artista: el amor en la distancia, acompañado de una tristeza ambiental conmovedora. En esta primera ocasión, las cuerdas son fieles escuderas de su señor y asumen un papel secundario hasta los instantes finales, donde asumen el liderazgo junto a un precioso punteo de guitarra, unos segundos en los que el sonido se va alejando lentamente hasta esconderse en el vacío. Musicalmente, de lo mejor del disco. Solamente una letra algo fácil y tramposa, con un exceso de efectismo, impiden que sea una canción sobresaliente.
"Yo sólo quiero hacerte saber, amiga, estés donde estés, que si te falta el aliento, yo te lo daré, y si te sientes sola, háblame, que te estaré escuchando, aunque no te pueda ver, aunque no te pueda ver...." 2. FANTASÍA O REALIDAD - 4
Siempre desde mi punto de vista, considero este tema como el más mediocre de la carrera de Alex Ubago, el único que siempre evito escuchar cuando pongo sus discos. Una letra bastante pueril y una música muy aburrida, sosa, incolora. Sobra texto por todos los lados y por primera y última vez da la sensación de que se encajó la letra en la melodía a martillazos. En ningún momento llega a transmitir nada. En un intento por abordar el problema del tercer mundo, de la intolerancia o del inconformismo social, el de San Sebastián fracasa de forma estrepitosa. Para empeorar aún más las cosas, es el tema que da título al álbum y además fue cuarto single, y el tiempo ha demostrado que esa elección frenó en seco las ventas de Ubago, que a pesar de no acercarse nunca a la cantidad de "Qué pides tú", habían iniciado una leve trayectoria ascendente. Un tiempo después, leí que fue un descarte del primer álbum. También debió serlo de este. "Olvidamos las pequeñas alegrías por lograr la gran felicidad ...son detalles de la vida que dan otro punto de vista, quizás sea demasiado tarde cuando los quieras valorar..."
3. DAME TU AIRE - 10 Por suerte para el que escucha el disco y para el propio artista, el de antes es el único momento de sonrojo. Uno puede deshacerse de la sensación decepcionante que provoca el segundo corte con una de las mejores canciones de la trayectoria de Alex. Dame tu aire supone su primera incursión en los medios tiempos en este disco y por primera vez también, se quita el corsé italianizante para acercarse, aunque sea de lejos, a la frontera del AOR (Rock orientado a adultos). Las bases de la canción tienden al rock, pero por diversos motivos se queda en un pop ligero que tampoco sienta nada mal. Una guitarra acústica marca de inicio una melodía moderna, el bajo le da peso al tema para evitar que vuele alto y el piano se erige en conductor de la canción junto a la voz y ya en el estribillo con una guitarra eléctrica. Ubago modula su voz por primera ocasión en su carrera de una manera original para él mismo y dota de colorido a la globalidad. Canta desesperadamente a su soledad, perdido en un tumultuoso paisaje en el que, aparentemente, todo es oscuro, penumbroso, y a través del cual se inicia una búsqueda del ser amado, cruzando los límites físicos de la lejanía para viajar mentalmente al lugar deseado. Evasión al espacio a través de los sueños. Toda una joya.
"Hoy te perdí una vez más al despertar, si soñara la realidad, y viviera lo que se fue... Mi humor, míralo, pintando un cuadro sin color, puedo ver un paisaje gris que refleja mi interior, y en él, y en él..." 4. PREFIERO - 10
Recomiendo subir el volumen al máximo.Está a punto de comenzar el tema más novedoso e impactante del álbum, y su importancia es aún mayor si se considera, como yo lo hago, que marca un antes y un después en la forma de componer de Alex Ubago. Una nueva vía alejada de los terrenos clásicos de la balada italiana o española que se nos había mostrado hasta ahora. Un auténtico temazo que incomprensiblemente ha sido ignorado para promocionar el disco en beneficio (?) de otras canciones que se quedan en un nivel muy lejano al de ésta. El artista se acerca a estilo de la melodía británica en lugar de la italiana. La manera de modular la voz, de darle un aire misterioso, místico a la canción, provoca unos efectos consternadores. De nuevo el piano da la señal de salida al resto de instrumentos, se intuye a la gran Orquesta desperezarse, tras dos cortes de descanso, y vuelve para tener ahora el liderazgo compartido desde el principio. Las cuerdas se pausan, se intensifican, dibujando cortinas de humo que se dispersan por todo el ambiente, posibilitando que la voz de Ubago aparezca entre tinieblas, entre luces y sombras, alternando sus posiciones una y otra vez, salvo en los momentos en los que todo, la voz, las cuerdas, el piano, las guitarras se asocian en un sólo momento para crear unos segundos impresionantes, realmente cegadores y espectaculares. En directo, este super - hit añadía un riff de guitarra eléctrica a cargo de Javier Pedreira que coronaba el final muy enérgicamente, acabando de formar una canción colosal. La sinfonía de Ubago. "Ahora ya ha soplado el viento, y mis pasos vuelven a sentir... Ahora ya no me lamento cuando no tengo adónde ir... Que estoy en un sueño ya, y no quiero despertar, prefiero pensar que todo sigue igual... Prefiero vivir aquí, perdido en mi realidad, dejando pasar el tiempo..."
5. CUANTO ANTES - 10 Con éste, se cierra una espectacular trilogía de canciones, exponentes del nuevo sonido evolucionado del artista que nos ocupa. Y se cierra retornando a la vez a los orígenes ambientales de Ubago. Vuelve el discurso melancólico que provoca la soledad que no se busca, aquella que se acerca a uno y que atormenta, susurrando al oído todas las cosas que haces mal, todos tus errores, las cosas que una vez se han perdido,se echan tanto de menos. Y te encuentras de frente contigo mismo, asumiendo en el fondo de tu corazón que no has sido justo con una persona determinada. Que a veces uno se equivoca y puede que no sea tarde para intentar arreglarlo... cuanto antes. Las cuerdas consiguen aquí un efecto similar que con "Prefiero" pero con un matiz menos agresivo, más voluble y ambiguo en función de los momentos de mayor intensidad o de pausa. La melodía del estribillo es quizás una de las más afortunadas.
"En mis sueños puedo verte cada día, y me siento cada noche a esperarte, por si vuelves, y me traes tu melodía, por si vienes esta vez para quedarte..." 6. OTRO DÍA MÁS - 7
En cierto modo, la manera de enfocar el problema de la indigencia que utiliza Alex Ubago en este tema me recuerda a la de Charles Dickens cuando situaba al lector como espectador de una realidad vital trágica, permitiéndole observar el lado más humano de sus personajes. Salvando las distancias, el cantautor consigue aquí ese mismo efecto. Se limita a contar una historia, se aleja del primer plano para ceder el protagonismo a una mujer olvidada por la sociedad, narrando uno de sus días en San Sebastián. Si uno acepta la invitación de Ubago para ver a través de su canción la realidad de tantas y tantas personas, no tendrá más remedio que reconocerle un merecido éxito. A lograr este efecto contribuye en gran medida la sección de cuerda, como queda patente en la canción. Lástima que la letra sea algo repetitiva en algunos momentos, o quizás poco imaginativa. "Y en su realidad verá crecer la ciudad, y sus gentes en sus mundos irán y vendrán, mientras ella, en su papel, seguirá viendo pasar otro día menos en su vida, otro día más... otro día más."
7. ALLÍ ESTARÉ - 9 "Allí estaré" es la encargada de relanzar el discurso, algo adormecido tras la imagen de postal otoñal ofrecida antes. Las guitarras tienen vía libre en esta canción, aunque de manera incomprensible se las silencia casi completamente en algunas partes. A pesar de ello, este acercamiento al rock contemporáneo debería hacer pensar a Ubago que se pueden transmitir cosas también a través de canciones potentes (digo potentes en su estilo propio) y enérgicas como esta. El apoyo que ofrece a un amigo inmerso en problemas con la adicción a sustancias no recomendables es muy destacable.
"Y nace una ilusión, y nacen cosas que te harán brillar, y si algún día tu voz se pierde, y no la puedes encontrar, no pienses que me iré, no pienses que te dejaré, viviendo encontrarás la ayuda que te hará vencer..." 8. DESPERTAR - 10
Junto a la trilogía inicial y a "Allí estaré", Despertar es uno de los mejores pasajes del álbum. De una manera similar a lo que hace en "Otro día más" para hablar de los malos tratos, Ubago se centra en una historia concreta y conmovedora. Imaginar la situación de la mujer de la que habla, desesperada por no poder salir de las sombras, por no ver ninguna luz a la que acercarse,... realmente pone los pelos de punta. La forma de cantarla y de usar las cuerdas causa una sensación de profundo desasosiego, casi seis minutos desgarradores ofrecen una visión espeluznante y desoladora de tan tristes situaciones. Supongo que no fue escogida para promocionar el disco para no parecer oportunistas, pero de haberlo sido hubiera roto esquemas. Únicamente se le puede achacar lo que a casi todas las letras del álbum: les falta un punto para ser brillantes. Pero como ocurre con las demás, la orquesta se encarga de compensar la situación, ofreciendo un resultado global excelente. "Háblame de algo más, todavía no me quiero marchar, quiero saber de ti esas cosas que nadie sabe, quiero llegar más allá."
9. LO MÁS GRANDE - 7 Después de unos momentos tan sumamente estremecedores, era necesaria una canción así. Jovial, desenfadada, divertida, de ritmo alegre y risueño. Sin pretensiones de ser una gran canción, es cierto, pero que cumple su papel de manera digna y se "sacrifica" para gloria de las otras. Aunque habla de algo parecido a lo que se confesaba en "Prefiero" o en "Cuanto antes", ahora el ambiente es mucho más limpio y ligero. A veces uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Respiran los violines tras ilustrar en "Despertar" un paisaje devastado por la angustia, y permite que sea el órgano quien le sustituya y haga compañía a guitarras, batería y bajo. No pasará a la historia como una de los grandes temas de Alex, pero en este disco cumple con su misión.
"Aquí sentado, y tú a mi lado izquierdo, parece que mis dudas me pidieron ser sincero... Y hoy me pregunto si ayer estaba ciego, después de la tormenta puedo ver azul el cielo... Quizá no fui capaz de ser, quizá nunca seré..." 10. POR TANTAS COSAS - 8
La canción que dedica a sus padres enfila la recta final del álbum. De nuevo con la Orquesta sinfónica como cómplice, Ubago construye un mensaje de agradecimiento filial supongo que bastante emotivo. Sin embargo, la letra es algo facilona, poco creativa y resta esplendor al tema. A cambio, la riqueza instrumental de este tema es superior a la de cualquier otro. El piano acompaña al hijo hasta que, por vez primera, el violoncelo hace acto de aparición, por ahora de forma tímida, porque la mezcla de cuerdas, instrumentos y programación en los núcleos centrales son exquisitos y lo eclipsan, pero el violoncelo tiene reservado un protagonismo especial instantes más tarde. El tempo se sosiega durante unos segundos pero vuelve a dispararse para allanar el camino al que, musicalmente, es el momento, quizás, más mágico del álbum. El violoncelo del último minuto aprovecha la senda abierta a lo largo de las otras 9 canciones, para, cuando uno ya ha quedado expuesto a intensas emociones, rasgar el alma de lado a lado y de arriba a abajo con un solo enternecedor. Simplemente, el minuto de oro de este disco. " (Aquí no hay letra, es el solo del violoncelo) "
11. SALIDA - 8 Salida no se emplea aquí como adjetivo, no vayan a hacer chistes fáciles. Hablando en serio, esta es la canción que se ha hecho más conocida por ser la sintonía de una serie de televisión que por estar incluida en el álbum. Aprovechando el tirón, la han elegido como 6º single, algo que encuentro innecesario a estas alturas. En la línea de "Lo más grande", Ubago adopta un estilo alegre, pero esta vez para dar una imagen de él mismo más pícara o gamberra de la que nos tiene acostumbrados. En todo momento, la guitarra de Ludovico Vagnone le acompaña en un plano secundario, salvo en los solos. Hay un buen manejo de la batería e incluso aparece una armónica al comienzo. El sonido tiene matices que recuerdan al rock sureño de EE.UU, sobre todo con los acordes que dan por concluido el tema.
"Pero a quién le importa, si la vida es corta, a quién le importa, si tú pronto serás otra. Yo no podía imaginarte estando fuera de mi vida, y ahora tengo que encontrar yo la salida..." 12. NO SOY YO - 8
Tras un nuevo e intenso viaje, Ubago emplea a modo de cierre una especie de "swing", una canción diferente a las que ha hecho normalmente (y a lo largo de este álbum, aunque se imponga un estilo homogéneo, hay destellos de diferentes géneros). Por segunda vez trata el tema de las drogas, pero esta vez no apoya a un amigo sino que narra la historia a través de los ojos de un muchacho anónimo, de las circunstancias adversas que le impulsan a un abismo del que resulta difícil salir, pero siendo el último resquicio que le queda para olvidarse de su amarga vida, abstrayéndose por unos instantes de su angustiosa existencia. Con ella, Ubago finiquita el disco con dos temas más cercanos al rock, pero a los que les falta contundencia para pulir un sonido más consistente, aunque llamativo en su música. "Comprobé que al aguantar la noche entera y dormir mal, conseguiría ahogar mis penas en el mar, por un instante, por un momento. Pero así solo podría dar mil vueltas sin parar, una acrobacia en una cuerda sin final..."
CONCLUSIÓN Intentando ser justo con este trabajo, creo sinceramente que si no se le analiza con una continua comparación a su primer álbum, Ubago ofrece un correcto segundo capítulo. Es cierto que el nivel de las letras ha descendido, pero eso no quiere decir que sean malas, simplemente les falta un punto de brillantez. Si no existiera "Qué pides tú" probablemente este disco hubiera sido mucho mejor valorado y considerado por todos los que lo han escuchado. A la vez, no se ha limitado a imitarse a sí mismo, sino que aunque no de forma evidente, hace un esfuerzo por desprenderse poco a poco del sonido italianizado de su primer álbum para tocar discretamente otros palos, como el brit - pop o el rock. De una manera muy sutil, pero todo es un inicio. Si esto es cierto, y olvidando que su predecesor es un disco muy especial y significativo (que también tenía sus propios defectos), se puede concluir afirmando que "Fantasía o Realidad" es un buen disco que ha dejado tras de sí otras 4 ó 5 canciones que sumar a las que ya eran grandes en su ópera prima, como si Ubago hubiera ido dejando pistas a lo largo de un sendero para encontrar en el futuro el camino de vuelta al éxito absoluto.
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14.03.2005 20:46
Muy buena opi, en mi opinión es peor q el anterior, hay algunas canciones q se pueden rescatar muy wenas. salu2!
07.03.2005 14:48
Una opinión genial, pero a mi me parece un disco aburrido e inferior claramnt al Qué pides tu. salu2!
06.03.2005 21:37
Muy buena opinión y muy completa. te mereces el excepcional, pero tengo un problemilla y no me dejan ponerlos. A ver si me lo arreglan y te lo doy, Muxos besitos