Menos lobos, Palahniuk
06.08.2006
Ventajas:
Algunos de los relatos son muy buenos
Desventajas:
No funciona como novela
Recomendable:
No
Detalles:
Argumento
Personajes
Gancho
¿Volverías a leerlo?
Más
 Yoshimi
Sobre mí:
Con demasiado trabajo. Volveré algún día...
usuario desde:03.07.2006
Opiniones:18
Confianza conseguida:8
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 16 miembros de Ciao
"FANTASMAS": EL ARGUMENTO «COLONIA DE ESCRITORES. Abandona tu vida durante 3 meses. Desaparece. Deja atrás todo lo que te impide crear esa obra maestra. Deja a tu familia, y tu trabajo y tu casa. Todas las obligaciones. Vive con gente creativa como tú. Alojamiento y comida gratis para aquellos que consigan ser seleccionados. Antes de que sea demasiado tarde. Vive la vida que sueñas».
Es el texto del anuncio que dieciséis aspirantes a escritores leen en la prensa, y al que responden. La novela se abre con un poema (incluye también poemas y relatos, de los que hablaremos más adelante) significativamente titulado "Cobayas", pues eso es lo que serán estos autores noveles: juguetes en manos del señor Whittier, un «anciano muy anciano y moribundo» que, en realidad, según nos explicará Palahniuk hacia la mitad del libro, no es más que un adolescente de trece (!!!!) años. Las situaciones absurdas, inexplicables, que ni siquiera logramos comprender gracias a un complicado giro posmoderno (en todo caso, en vista de la simplicidad del libro, no creo que Palahniuk se haya planteado algo tan complicado), son habituales en "Fantasmas". Estos escritores, pues, se llaman entre sí con apodos: El Casamentero, El Eslabón Perdido, La Madre Naturaleza, El Conde de la Calumnia, La Hermana Justiciera, La Dama Vagabunda, El Agente Chivatillo, San Destripado, El Duque de los Vándalos, La Camarada Sobrada, El Chef Asesino, La Directora Denegación y su gata Cora Reynolds, La Señorita Estornudos, El Reverendo Sin Dios, La Baronesa Congelación y Miss América. El grupo, además de por el señor Whittier, está acompañado por la señora Clark, una simpática mujer que acompaña a su benefactor, pero cuyo oscuro presente y pasado conoceremos poco a poco.
Todos se trasladan en un autobús hacia el lugar de su retiro, que resulta ser un viejo teatro abandonado en medio de ninguna parte. Nada más entrar, el señor Whittier les encierra allí: ha tapiado todas las salidas al exterior, las puertas, las ventanas (siempre se está oscuro), sólo ha dejado libre una puerta, cuya llave él tiene en su poder. No hay agua, no hay calefacción, la comida está envasada para no tener que salir de allí en tres meses... El pánico cunde, y los aspirantes a escritores se vuelven locos: destrozan las bombillas (el mayor acierto del libro es la metáfora con la que hablan de ellas; creo que dice mucho del nivel literario de Palahniuk) y las lámparas, echan a perder la comida, comienzan a automutilarse... Todo menos escribir, a pesar de que Whittier les cuenta historias sobre experiencias parecidas. Palahniuk, por ejemplo, tiene el arrojo de comparar la experiencia narrada en "Fantasmas" con la que, llevada a cabo en la Italia decimonónica, vio nacer los mitos de Frankestein y el vampiro Polidori, debido al encierro en una villa de Lord Byron y su amante, el poeta Shelley y su esposa Mary, y un médico. Hay, como digo, muertes inexplicables, canibalismo, mucho corte y mucha sangre. Entretanto, una novela que no cuenta nada, sólo describe atrocidades, y que intercala supuestos poemas que no lo son (no pasan de descripciones cortadas como si fueran versos: la poesía, aunque sea realista, es otra cosa) y relatos muy irregulares, algunos excelentes, otros muy malos. Estos relatos, y ése es quizá el nexo del libro y el recurso que Palahniuk aprovecha para llamar novela a "Fantasmas", están narrados por los personajes que se encierran en el teatro. Y ya está. Poco más hay en el libro: una novela que no lo es, unos poemas que no lo son, relatos ("Fantasmas" es, seamos sinceros, un libro de relatos) y la advertencia de no leer antes o después de comer, por lo que pueda pasar.
MI OPINIÓN Chuck Palahniuk es el enfant terrible por excelencia de la literatura norteamericana. Desde su ópera prima, "El club de la lucha" (seamos sinceros: más recordada por su polémica adaptación cinematográfica, protagonizada por Brad Pitt, que por sus excelencias literarias), Palahniuk ha publicado casi una decena de títulos unidos por un factor común: muchas vísceras, mucha sangre, situaciones que colocan al límite nuestro estómago. Los personajes de Palahniuk se mueven impulsados por la violencia, la violencia es su motivo, su mecanismo y su fin, dejando atrás, incluso, la verosimilitud.
"Fantasmas" ha supuesto mi primer contacto con la obra de Palahniuk: ya le tenía ganas, por los elogios escuchados a gente en cuyo criterio literario confío, por las reseñas entusiastas en la prensa, por la repercusión de cada novedad suya, por sus legiones de seguidores... Etcétera y etcétera. Había hojeado otros libros suyos, leído las primeras páginas a hurtadillas en algunas librerías, y jamás habían conseguido engancharme. Pues bien, como decía, con "Fantasmas" (que compré a ciegas, por Internet: ese, quizá, fue mi error) he conocido la obra de Palahniuk y, sinceramente, hasta aquí llegó mi relación con él. "Fantasmas" es un libro aburrido, excesivo y facilón. El lector se ve una y otra vez ante las mismas situaciones, automutilaciones sin motivo, asesinatos, muertes extrañas, cadáveres que no lo son, fantasmas, personas que de repente están muertas y que al día siguiente reviven. Quiere ser tan provocador, tan excesivo, que acaba cansando, siempre con lo mismo, "ahora de repente, como estoy aburrido, me corto la nariz". En las primeras veinte páginas hace gracia. A partir de entonces cansa, y de qué forma. Yo acabé leyendo el libro en vertical, parándome sólo en algunos relatos que me interesaban (los de la señora Clark, La Hermana Justiciera y La Camarada Sobrada, a mi juicio los más interesantes).
"Fantasmas" es, además, un libro tramposo: la novela no engancha en absoluto, no es novela, no llega a construirse una trama interesante más allá del reguero de automutilaciones, canibalismo y muertes sorprendentes. Tan sólo en un momento parece enderezarse, pero Palahniuk lo tira a la basura con otro episodio de dedos de los pies cortados. El final es absurdo, estúpido, me atrevería a decir que precipitado, teniendo en cuenta que la historia, según el ritmo que llevaba, podría haberse alargado por los siglos de los siglos de los siglos. Qué mal libro. Qué perdida de tiempo y de dinero (¡¡¡casi 20 euros!!!) y, sobre todo, qué incomprensibles quienes critican favorablemente esta literatura que no es literatura, que es juego de niños, puro caca-culo-pedo-pis, y qué incomprensibles las grandes editoriales (Mondadori, en este caso) que dan cancha a malos escritores como Palahniuk.
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14.08.2006 21:38
Si esto es lo más transgresor que puede dar la literatura contemporánea, apañados vamos. En fin una excelente crítica.
11.08.2006 23:32
Tenía ganas de leer algo de este autor porque he leído buenas opiniones sobre sus libros, y ahora después de leer la tuya (aunque sea desfavorable) tengo aún más curiosidad :-), por lo menos para ver si es tan malo como dices... Un saludo!
07.08.2006 20:11
Yo leí "Asfixia" y también concluyó mi aventura con este hombre. Me dio la impresión de que un poco snob, que escribía determinadas cosas solo para presumir de que era muy original y tal, pero vamos, la novela era una tontería. El tema de esta novela que cometas resultaba interesante, a ver si otro escritor la desarrolla mejor. Por lo que tengo entendido, de varios lectores de Palahniuk esta es su peor obra con diferencia. Yo, no creo que le de más oportunidades, a no ser que el propio Palahniuk me amenace con cortarme a cachitos si no lo hago ;) Me paso lo mismo, decepción, hace poco con otro autor yanki de estos llamados modernos, Foster Wallace, cuyos relatos en "La niña del pelo raro" me pareción casi todos absurdos. Mondadori acostumbra a publicar a estos autores, pseudomodernos. Saludos.