Bueno, mi costilla Ana Belén lleva tiempo queriendo opinar sobre los Formule1 en general y éste de Mollet situado cerca de Barcelona, como no se anima a hacerse una cuenta de usuario aquí en Ciao, le dejo mi espacio sabiendo que os encantará como escribe y no os aburriréis (lo digo con conocimiento de causa):
Lo conocimos por casualidad y para suerte de nuestro bolsillo el día 6 de agosto de 2006 tras 580 kms de carretera.
El verano anterior, mi Churri y yo treintañeros y residentes en Murcia, y mi hermana pequeña (de 20 añitos), nos habíamos recorrido la mitad de Francia en nuestro Xsara Picasso, entrando por Pau hacia S. Juan de Luz y hasta Bretaña, regresando luego por el centro con escala en París, lo que nos llevó 19 estupendos días (sin 500 noches) y un montante de 1500 euros. Evidentemente con nuestro presupuesto en un pais europeo, sobra decir que sí reparábamos en gastos, pero en los de hospedaje y restauración que es en los que se puede porque de "turisteo" propiamente dicho, para una vez que te vas a conocer esa parte del mundo, no puedes escatimar en ciertas experiencias tales como entrar a lugares emblemáticos, museos, festejos...
El caso es que ya entonces nos recomendó un amigo los hoteles Fórmula-1 de la cadena francesa Accor(con un primer ejemplar de guía en mano), por económicos, limpios y de fácil acceso y reservas...todo lo cual comprobamos unas 15 veces en aquella ocasión a lo largo del territorio galo, por un precio medio de 10 euros por persona , y la oportunidad sin par de adaptar nuestro ritmo español al horario comunitario, esto es "llegar de los últimos de Filipinas a una ciudad de la que sólo teníamos un mapa de carreteras en busca de cama y encontrarla"...Y ya veréis a continuación en qué condiciones tan gratas
Cuando al siguiente verano los dos (ya solos) nos fuimos a conocer la mitad que nos faltaba y aquel incendio forestal que tanto afectó a Cataluña nos cortó la autopista AP-7 por dónde pretendíamos cruzar Pirineos en dirección a Montpellier, recordamos haber comentado que esta red F1 estaba también en otros países, incluyendo el nuestro y echamos mano de nuestra pequeña guía amarilla, tan visual como amanosa (mide un tercio de folio), con la esperanza puesta en encontrar alguno cercano y...¡bingo! Rápidamente las páginas 4 y 5 con gráficos de los cinco continentes nos enviaron a la 29 y en ese mapita de España, uno de los 6 que figuraban era el de MOLLET en Barcelona que nos quedaba muy cerca sin siquiera desviarnos del camino, y a las muy malas,en Lérida había otro.
Albergamos esperanzas, porque si bien habría sido imposible hacer una reserva (solicitándola al código 2621) siendo ya como eran las 7p.m. pasadas (hora límite para mantenerte esa opción), y también muy tarde para encontrar una habitación libre allá dónde se recogen a dormir a las 6... por nuestros lares aún habría posibilidades de coger una de esas 73 anunciadas.
No perdíamos nada por preguntar en la propia recepción donde atienden de 6.30 a 10, y por la tarde de 17 a 22 h.
cumpliendo el horario estrictamente, aunque por esta vez no tuviéramos el handicap de la conversación telefónica en otro idioma. Lo digo porque cuando estás en el extranjero para pedir "chambre o room" bien, pero para dar todos los numeritos de la tarjeta de crédito (Visa, American Express, Eurocard y Mastercard) se complica un poco según tu nivelillo de pronunciación y oído. En tales casos te recomiendo la opción de reservar y pagar en la pantalla de internet con anticipación si tu móvil te lo permite, o ya in situ en la del cajero automático que encuentras en el exterior a la derecha de la puerta principal (siempre ahí y disponible para consultar y confirmar la posible entrada). Ah! y si se lo pides antes de marcharte por la mañana el recepcionista te ayuda a reservar para el día siguiente en otro F1.

Así que buscamos la entrada al polígono industrial, donde suelen ubicarse, siguiendo las indicaciones de la guía (pág. 30) que contempla todas las opciones AP-7 llegando desde Barcelona o Tarragona y C17 haciéndolo desde la capital o desde Vic-Puigcerdá, y tras preguntar (insistí yo, dice mi costilla que por condición femenina pero fué por ahorrar tiempo) en una gasolinera cercana, que siempre las hay. Y lo avistamos como en tantas otras veces, junto a un gran almacén de deportes, un restaurante, y entre dos carreteras (que pese al gran tránsito circulatorio que seguro se mantuvo no se oiría durante la noche en la habitación).
A diferencia de otros si he de decir que éste estaba menos "aislado" para el paseo del "viandante" pues tenía al otro lado una urbanización que daba al centro del pueblo, y a 500 una estación de tren, lo que puede ser muy útil para quienes viajéis sin coche y no podáis encontrar alojamiento en la propia Barcelona a tan sólo 12 Kms. ( A nosotros en París nos vino genial esta opción, pasando de atascos en una gran ciudad desconocida y por 150 euros la pareja 5 días allí). Quedó confirmado ya (hasta que se nos demuestre lo contrario) que todos son iguales en construcción, de tipo modular o prefabricado, planta rectangular, color blanco, con porche para esperar y comer, y suficiente parking muy a la vista (gratuíto, donde por cierto no tuvimos ningún problema). Y sobre ellos la estructura metálica en la que se elevaba el inconfundible cartel amarillo chillón luminoso con la F grande y negra y el 1 rojo (...cuando ya vas matado de la jornada te da una alegría verlos! así de fácil tras el anuncio en la valla publicitaria unos kms antes).Y al lado sin confusiones el precio a diario y en fin de semana, que en este caso era el mismo y en esta temporada alta (allí desde el 3 de julio al de septiembre) de 35 euros frente a los 32 del resto del año. ( Un pelín más caro que la media en Francia y Alemania e igual que en Bélgica y Paises Bajos, si bien aquí se ofertan con aire acondicionado y allí no es necesario)
Faltaba por comprobar si funcionaría exactamente igual en el interior, y Sí.
Hicimos lo habitual: pasar por el cajero, y al entrar a la derecha encontrarnos con una recepcionista (que ya no estaba en funciones sino charlando en acento "guiri" por cierto, por lo que suponemos dominaba idiomas).
Nos saludamos mutuamente pero ya no la necesitábamos, porque una vez que confirmas tu reserva pagándola, te sale en la factura el número de tu habitación (0XX planta baja, 1XX primera y 2XX segunda, dejándote elegir cuál entre las disponibles ) y tu código de acceso que te sirve tanto para abrir la puerta principal como la de tu propia habitación, y que debes marcar como en los teléfonos de cabina hasta que suene el "piiii" de apertura.(Pero si te dejaras el papelito dentro antes de memorizar la cifra basta con volver a pedirlo dando tus datos). Sustituye eficazmente a la llave, no la pierdes ni la porteas, y no tienes que abrirle la puerta al que salió.

No habíamos contratado el desayuno en esta ocasión, pero lo anunciaban como de costumbre, un "buffet libre" por 3,50 muy completito que puedes tomar desde las 6.30 h.en el pequeño comedor que queda a la izquierda, o en el par de mesas exteriores. Ponen a tu disposición jarras de litro de café, té, leche caliente y fría,cacao, néctares de frutas, alguna repostería industrial, distintos tipos de pan en crudo o pasado por la tostadoras en activo,mermeladas, mantequilla, cereales, yogures...
Esa misma noche, pretendíamos comprobar si la buena pinta exterior del local llamado "Viena", a tan sólo 5 metros, se correspondía con el sabor de sus viandas.
( Suele haber cerca de cada F1 alguna cadena asociada o recomendada por ellos).
Y en caso de chasco, siempre podríamos abastecernos con los productos que siempre tienen en las máquinas expendedoras interiores, bien provistas de refrescos fríos, bebidas calientes incluso sopas de sobre, y chucherias variadas. Vamos, que si llegas sin provisones no tienes por qué irte a la cama con el estómago vacío!(Además llegado el caso podríamos contratar ese servicio de desayuno a la mañana siguiente).
Ya en dirección al cuarto para dejar las maletas fuimos reconociendo los carteles indicadores de la dirección de las habitaciones cumpliendo correctamente su función, visibles y claros. La decoración de las paredes incluye mapas de la zona, atractivas fotos de lugares visitables.
Los pasillos cubiertos de moquetas se agradecen porque anulan el excesivo ruído que solemos hacer los hospedados de la Piel de Toro, o el mínimo de los más madrugadores, y permanecen limpias (no es extraño ver al personal pasando el aspirador al marchar, y mi Churri que es alérgico al polvo no lo notaba).
Ah! en la guía indica que éste hotel está "adaptado", y en los accesos comunes así lo parece (amplitud en los rellanos, altura de pomos, ascensor...) si bien no puedo precisar si hay habitaciones y aseos con más espacio del habitual y sin barreras arquitectónicas, pues no me he visto,por fortuna, en la necesidad de solicitarlas.
Al llegar a la habitación encontramos idéntica composición y disposición del mobiliario, a sus homólogas francesas:
Las dos camas, abajo la de matrimonio y encima y en transveral la litera con acceso de escalerillla de metal (que luego sirve de toallero, hay una blanca por persona) y en el hueco una barra con perchas a modo de armario de campaña.
de este modo el de arriba no tiene por qué verte dormir...aunque lo de los ronquidos es mejor saberlo de antemano. Sobre ellas, hasta las colchas cobertoras son de la misma tela en todos los sitios, así que cuando vas en ruta, cambiando a diario de ciudad resulta tan familiar como "volver a casa cada noche". Si te hacen falta almohadas o mantas extra los pides en recepción, y si no están ya en ella basta con levantar el teléfono y acuden. Ese que hace las veces de timbre no es de uso público pero al lado de las chuches hay cabinas normales a tarjeta y monedas y con las direcciones útiles.

Enfrente queda la ventana con un "store" y tope de seguridad por si quieres airear el cuarto dejándola entreabierta sin riesgos...si no vas con peques claro, porque rejas y eso no tienen. Al solicitar habitación te preguntan si "de fumador" o no, y si uno de los tres no fuma y quieres ser respetuoso con él , es mejor cogerse una de " no fumador", porque en las que sí permiten fumar el olor está impregnado, y aun cuando tú te esfuerces por no echarle tu humo...
A la derecha arriba, perfectamente orientada hacia las camas desde su esquina encontramos la tele, con su mando a distancia con pilas y sin coste adicional que además sintoniza el canal + y sport +.
Debajo de ella, la mesita triangular y la silla a modo de escritorio, pueden sacarte de un apuro en una noche fría o lluviosa para improvisar una merienda o cena, pues aunque piden que no comas en las habitaciones y disponen para ello las zonas comunes, tampoco te dan el alto cuando te ven subir con bolsas del súper.
Además, justo enfrente, el lavabo (con su gran espejo iluminado) su encimera y su papelera debajo, te permite amén del aseo personal, lavar alguna prenda de ropa, y por qué no algún que otro cubierto... solo hay que ser limpio, y nadie te llamará la atención.
Ah! enchufes hay dos pero contando el de la TV, mejor llevar un "ladrón" con nosotros para recargar móviles, conectar neverita, etc... Después de instalarnos ( lo cuál fué muy rápido llevando solo 1 día en la carretera), procedía una duchita refrescante y la evacuación pertinente.
A un extremo del pasillo la correcta salida de emergencias despejada hacia la calle en cada planta, y al final del otro a derecha e izquierda constatamos que se distribuían las cuatro habituales cabinas de ducha individuales y las dos de water en cada planta (en la baja sí que hay una con lavabo, en el resto sin él).
Sobre las puertas, una lucecita automática roja encendida te indica ocupado y la verde libre, con lo cuál ganas en intimidad y te ahorras las habituales interrupciones sonoras ( " toc, toc, un momentiiito, toc toc, SORRY, oh "pagdón, ne pas ecouté"... porque incluso aquí hay mucho viajero de los paises vecinos, el bretón y el gran bretón...) y claro ser políglota en según qué momentos de la vida, mi Rafa podría hablaros maravillas de este descubrimiento que en un principio pareció tan cutre a mi hermana pequeña, y luego resultó ser mucho mejor que tener el cuarto de aseo en la propia habitación y "pelearnos" por él al llegar.
Siempre hay agua caliente facilmente regulable, dosificadores de gel y papel, y su sistema de autohigienización tras cada uso que te evita sorpresas desagradables de algún olvidadizo o guarrillo.
Al terminar, empieza el proceso, si tienes curiosidad no atranques la puerta y cuando hayas engañado a la célula fotoeléctrica te asomas a ver cómo funciona: en el plato de ducha un chorro de agua horizontal se lleva los restos de jabón y "ADN" que hayan quedado, y sobre el asiento del water, tras el líquido azul, actúa un chorro de aire que elimina las gotitas que hayan saltado. No obstante los limpia el personal dos veces al día, y tantas como avises de su necesariedad.
Ah! en el compartimento de la ducha hay un subespacio o "zona seca", con un perchero, y un estante bajo el pequeño espejo para que salgas, si quieres recién peinao y ya vestido. Sólo puede haber un problemilla, que no vimos en el de Mollet, conste eh?, y es que es fácil para gamberretes jóvenes o no tanto, realizar pequeños agujerillos en el habitáculo de esos del tamaño de un ojo mirón, pero saltan a la vista y con una buena pelotilla de papel mojado se solucionan... si no te va el exhibicionismo.
A la salida, ya fresquitos, vimos los folletos informativos que siempre hay en la recepción para divulgar la oferta turística de actividades en la zona: en este caso el Museo de Figueras, el circuito de Catalunya...(no recuerdo más porque sólo estábamos de paso) amén de las tiendas tax free y/o con descuentos promocionales y los servicios de transportes.
Llegamos al citado " Viena" a unos 5 metros, que resultó ser una franquicia de comida rápida tipo "Pans & Company", que por desgracia no hemos visto antes ni después en ninguna otra comunidad aun habiendo recorrido bastantes. Si váis por allí merece la pena pasarse, la relación calidad precio de sus productos es muy satisfactoria, también en formato menú ( bollería recién hecha, zumo natural, especialidades de recetas curiosas en sus baguettes con salchichas, hamburguesas, ensaladas de sabores alemanes o austríacos pero con nombre propio en catalán, si bien hay cartas explicativas y visuales traducidas a varios idiomas incluido el castellano ). La decoración es agradable en madera, con amplitud de espacios y muy luminosa. Y la atención correcta y rápida (al menos en aquel momento) organizada en cadena: vas a la barra, te pones en la fila, haces tu pedido, esperas a que te lo sirvan y te traes tu bandejita al pagar, aunque si te faltó algo te lo traen.
Parecen tener clientela familiar y grupos de adolescentes del lugar, además de los turistas.
Y tras cenar y dormir y desayunar (de nuevo allí), nos dispusimos a partir hacia tierra, ya menos extraña que antaño, durante otros 22 días, en los cuales volvimos claro a hospedarnos en F1. Además la cadena Accor, tiene en Francia otros establecimientos parecidos como los Premier Class, los Etap, y los Ibis. Estos últimos se suben un poco más de precio y son los que están proliferando más en España, pero siguen saliendo más económicos que los B&B de otra cadena, salvo que viajéis 4 y los 60 euros de media queden en 15 por cabeza (tiene 3 camas, en dos pisos y el baño dentro).
Ah! como se ubican en las mismas zonas, es útil hacerse con la guía de éstos porque son los que tienen más mapas descriptores y las indicaciones pueden ser complementarias a las del F1. Por cierto, como veréis en las fotos que adjuntamos la reprografía en esa guía es totalmente fiel a la realidad.
Como habréis podido apreciar, si habéis tenido la paciencia suficiente, recomendamos esta cadena con pleno conocimiento de causa por ser la más asequible (económica y cómoda) en todos los aspectos, y seguro que si los pruebas con las espectativas reales de a dónde vas, recogerás el testigo promocional que ahora te pasamos. ¡Ya nos contaréis! ¡ O si sabéis qué tal funcionan en otros paises!. Y a ver si se animan sus dueños y amplian la oferta en nuestro país... pues salvo en albergues juveniles y pensiones muy recomendadas no consigues semejante relación calidad-precio.
Conste, por ultimísimo ya, que no tenemos ni familia ni acciones en este negocio, y que ni siquiera nos hemos podido hacer la tarjeta de fidelidad que los habituales (comerciales, transportistas,etc...) disfrutan con descuento diario y otras ventajas.
Ah! Y que no sabemos si tienen o no wifi para internet, y tampoco si permiten alojarse con mascotas, pero hemos de decir que no hemos visto a ningún animalillo circulando, pero...¡algo teníamos que dejarnos para que preguntéis!.
¡Os deseamos una buena estancia allá donde decidáis ir !
joder, un excepcional de los de verdad, sin duda, a ver si animas a tu churri a que se haga una cuenta en ciao porque como haga todas las opis así......