Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después. ( Proverbio Chino )
El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos ( Arthur Schopenhauer )El amor y la tos no pueden ocultarse ( Proverbio Italiano )
Muchas veces se arrepiente uno de haber hablado y pocas de haber callado. (Simonides )El apóstol no busca su propia felicidad, sino la de sus semejantes ( D. Comboni )
No publiques con facilidad lo que piensas, ni ejecutes cosas no bien premeditadas primero. (William Shakespeare )Lo mejor de todo seria si al final se descubriera que los molinos no son en realidad molinos, sino gigantes.
Si después de hacer el amor, das las gracias... eso es educación sexual.Esta es la sinfonía inconcl...
Yo no sufro de locura... La disfruto a cada minuto.La pereza es la madre de todos los vicios... Pero madre hay una sola y hay que respetarla.
Las mujeres tienen infinitamente más tiempo libre que los hombres: ellas no están ocupadas todo el día persiguiendo mujeres.Algunos hombres cambian, pero cuando lo hacen también cambian de mujer.
El trabajo me fascina... paso horas viendo trabajar .Más de uno le debe su éxito a su primera esposa, y su segunda esposa a su éxito.
El 80% de los hombres casados engaña a sus esposas en los Estados Unidos. El resto lo hace en Europa.El dolor que se calla es más doloroso.
La amargura procede casi siempre de no recibir un poco más de lo que se da: el sentimiento de no efectuar un buen negocio.Bien poco enseñó la vida a quien no le enseñó a soportar el dolor.
Antes de pensar en la injuria que hemos recibido, hay que dejar pasar cuando menos una noche.Sólo un loco celebra que cumple años.
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerlo enseguida.La gente achaca sus males a la generación anterior, porque sólo le queda otra opción.
Se dan buenos consejos cuando la edad impide dar malos ejemplos.La jubilación es como unas largas vacaciones en Las Vegas. La idea es disfrutarlas al máximo, pero no hasta el grado de que se nos acabe el dinero.
Llorar es una virtud que desgraciadamente se pierde con la edad.Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos.
Las cadenas que más nos oprimen son las que menos pesan.