Friburgo, Suiza

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Friburgo, Suiza

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Opinión sobre "Friburgo, Suiza"

publicada 02/02/2017 | j.carlos1903
usuario desde : 03/08/2007
Opiniones : 181
Confianza conseguida : 323
Sobre mí :
Papá 2 - 0 Cáncer
Excelente
Ventajas Entorno natural y patrimonio maravilloso
Desventajas Los precios
excepcional
Interés cultutal
Naturaleza
Hospitalidad
Gastronomía
Vida nocturna

"Friburgo, Suiza, todo un descubrimiento"

Friburgo, Suiza

Friburgo, Suiza

Y el ganador del bono para dos noches en el hotel NH Friburgo es... ¡Juan Carlos!
Friburgo y yo nos conocimos por casualidad; en la fiesta de Navidad del hotel NH de Bruselas donde tuve el gusto de trabajar, gané dos noches de hotel en la ciudad de Friburgo, Suiza, que nada tiene que ver con su homónima alemana que también conozco y si algún día puedo, os hablaré de ella.

Mi desconocimiento sobre esta ciudad y mi miedo al coste de la vida allí no me impidieron reservar un par de noches en esta bella ciudad suiza, junto con alguna noche extra en Ginebra para descubrir algunos rincones helvéticos.

En Friburgo descubrí una ciudad que combina a la perfección la tranquilidad de una pequeña ciudad con un toque de ánimo universitario, una arquitectura tradicional y un entorno muy muy verde que deja rincones dignos de admirar.

Aquí os dejo unas líneas sobre esta preciosa y poco conocida ciudad suiza. ¿Os venís de viaje conmigo? Venga, que invito yo.

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1. COSITAS SOBRE FRIBURGO

- Friburgo se encuentra en la parte oeste del país, entre las ciudades de Lausanna y Berna. Es la capital del Cantón de Friburgo, así como del distrito de Sarine.

- Friburgo es una de las tres ciudades bilingües de Suiza, junto a Biel y Sierre. Eso sí, el idioma que más se escucha por la calle es el francés.

- Friburgo cuenta con una población de unas 38.000 personas, que casi se duplican contando el área metropolitana.

- La Universidad de Friburgo cuenta con 10.000 estudiantes.

- Se encuentra bañada por el río Sarine.

- Friburgo se encuentra a 600 metros sobre el nivel del mar, pero a pesar de no ser una ciudad muy grande, hay un desnivel de 50 metros entre su parte alta y su parte baja.

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2. HISTORIA DE FRIBURGO

La ciudad fue fundada hace ya casi un milenio, allá por 1157, por Bertoldo IV de Zähringen. La ciudad fue pasando por manos de diversas familias nobles como los Saboya o los Habsburgo, hasta su adhesión en 1481 a la Confederación Helvética.

Como tantas otras villas, Friburgo fue atacada por las tropas napoleónicas, que tomaron la ciudad en 1798. En 1814 la situación volvió a la normalidad.

Durante la Guerra de los Sonderbund, guerra civil suiza que tuvo lugar entre 1845 y 1847, Friburgo tomó parte por los Sonderbund. El final de la guerra trajo consigo la fundación de la actual Suiza Federal que todos conocemos.

Actualmente, la ciudad se sitúa como una importante ciudad secundaria del país, un nivel por debajo de las grandes ciudades. La buena comunicación con éstas permitió a Friburgo desarrollar una amplia actividad industrial.
Además, otra fuente importante de beneficios es el turismo de su bien conservado centro histórico.

Por último, la creación de la universidad a finales del siglo XIX revitalizó la ciudad, atrayendo a casi 10.000 estudiantes, lo que supone un cuarto de la población.

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3. LLEGANDO A FRIBURGO

Friburgo se encuentra, tanto en tren como por carretera, entre Lausana y la capital Berna, lo que hace muy fácil su llegada.

- Tren: la línea que va desde Ginebra a Berna para en la preciosa ciudad de Friburgo. Además la ciudad cuenta con trenes regionales.

- Otra buena opción es el coche, gracias a la carretera 12 que une Lausana. 73 kilómetros separan Friburgo de Lausana, mientras que hasta Berna hay 32.

- Moverse por la parte turística de la ciudad es fácil a pie, pero tenéis una red de autobuses y trolebuses a vuestra disposición.

- Hay un funicular cuyo recorrido es de 121 metros clasificado como monumento histórico que une las partes alta y baja, concretamente Neuveville y Saint Pierre.

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4. DE PASEO POR FRIBURGO

Como en tantos otros lugares, el punto de partida habitual para visitar Friburgo fue su estación de tren, en este caso porque frente a ella teníamos el hotel.
Esta zona no nos va a sorprender por su belleza. Es más, los edificios de bien entrado el siglo XX, con el centro comercial Fribourg Centre, un Manor o un Migros no nos invitan a pensar que estamos a pocos metros de un centro histórico por el que perderse entre sus callejuelas.

Justamente al final de la Rue de la Gare todo comenza a cambiar. Bajo el mazacote de Manor comienza la rue de Romont, peatonal, donde los edificios raramente pasan de cuatro alturas y su arquitectura se va integrando más en el pasado.
Las pequeñas tiendas y cafeterías dan un ambiente más cálido aunque en muchas épocas del año el frío acompañe.

Tras pasar por Square del Places, una amplia plaza, llegamos a la Rue Lausanne, continuación de la Rue Romont y totalmente peatonal, donde ya sí que hemos abandonado la arquitectura más anodina y nos adentramos en un Friburgo que no decepciona.

Su empedrado, sus tiendas y cafeterías, rematadas de fondo por la torre de la Catedral de San Nicolás, ha terminado por introducirnos en una ciudad limpia, cuidada, con arquitectura armónica y curiosamente animada para ser Suiza, gracias a la amplia vida estudiantil de que dispone.

Este agradable paseo por Romont - Lausanne, que no sé cuántas veces pudimos hacer en solo dos días sin cansarnos, termina dándonos la bienvenida a un Friburgo aun más tradicional.

El Ayuntamiento y la Catedral

No es de gran tamaño pero desde luego su arquitectura es más que elegante.
El Ayuntamiento, Hôtel de Ville en francés, se encuentra en la plaza homónima y destaca su escalinata que lleva hasta el acceso principal, así como su torre con reloj.
La plaza del ayuntamiento, completamente irregular está flanqueada de bellos edificios, y cerca del ayuntamiento cuenta con una pequeña fuente compuesta de una columna helicoidal rematada por una estatua.

Los alrededores del Ayuntamiento, elegantes, nos van conduciendo hacia la Catedral, hacia donde nos guía su nada desdeñable torre de 76 metros. La catedral es de estilo gótico, siendo terminada allá por el siglo XV. La entrada a la catedral es gratuita.

Siguiendo con el objetivo de perdernos, nos llamó la atención, en la Rue des Épouses (Calle de las Esposas) encontrar un pequeño arco, con una foto de un marido y una mujer y la inscripción "La calle de las esposas fieles y los maridos modelo", tanto en francés como en alemán, un idioma a cada lado del arco. Curioso cuanto menos.

Con el recorrido por todas las calles que surcan los alrededores de la catedral y llegando a la frontera con la universidad dimos por visto lo principal de la ciudad.
Atravesamos el enorme puente Zaehringen, que marca ya la salida del centro urbano y nos lleva a una zona de pequeñas casas unifamiliares y verde, muchísimo verde. Volvimos para atrás porque al pasar el puente y contemplar sus vistas, nos dimo cuenta que a lo mejor la visita a la ciudad no estaba tan terminada como pensábamos...

El recorrido por estas calles de la zona alta lo podéis hacer sin plano ni nada, simplemente vagando por la zona, pero quizá os llame la atención algo al llegar a la Grand-Rue.

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La parte baja de la ciudad

Al final de la Grand-Rue aparece una calle con un desnivel enorme: la calle Stalden nos lleva,con su fuerte pendiente y algunos peldaños a sus lados, a la parte baja de la ciudad. Qué cómodo es bajar...

La parte baja de la ciudad nos hace degustar a través de la vista de una preciosa conjunción entre una arquitectura muy elegante siempre con las imponentes paredes verdes que dibuja este cañón del río Sarine, río que además tiene un bonito protagonismo en esta parte.

Como remate, se conservan torres y partes de muralla.

Uno de los puentes que cruza el río es el Puente de Berna, un puente cuyo origen nos lleva al año 1250 y que es un puente con base de piedra... y con una preciosa cubierta de madera.

Casitas bajas y tradicionales os sacarán una sonrisa en este pequeño paraíso que forma el recodo del río.
El Pont de Milieu nos lleva a una zona más tranquila, más residencial y sin turistas desde lasque se tienen unas vistas de la parte alta más que recomendables. La torre de la Catedral no falla y nos sigue ayudando a ubicarnos, aunque estemos más de 50 metros por debajo de la zona alta.

Desde aquí ya tenéis alguna calle que os vuelve a llevar a la zona alta, sin duda más animada, pero... ¿pensáis subir sin llegar a la Abadía? La Abbaye de la Maigrauge se encuentra al final de la zona baja. Este templo del siglo XIII es una buena manera de terminar la visita a la tranquila parte baja y volver a la zona alta, con más movimiento y bullicio.

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5. UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

Una o mejor dicho diez imágenes os valdrán más que estas palabras para descubrir esta ciudad.

1- Vista lateral d ela parte alta de la ciudad, sobre el río Sarine.
2- Torre del Ayuntamiento y un farol.
3- Ayuntamiento de Friburgo.
4- Estación de tren.
5- Detalle de la entrada a la Catedral.
6- Torre d ela Catedral y en primer plano la inscripción "La calle de las esposas fieles y los maridos modelo".
7- Puente de Berna, con su cobertura de madera.
8- Fuente en la parte baja de la ciudad.
9- Muralla en la zona baja d ela ciudad, junto al río.
10- Edificio en la zona baja.

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CONCLUSIONES

Friburgo es sin duda una ciudad que me sorprendió, me dejó una sensación mucho mejor de lo esperado. Sus cinco aspectos positivos que destacaría son los siguientes.

- Arquitectura tradicional, con una zona turística bien cuidada y cuyos edificios gusta ver.

- Un emplazamiento espectacular, escarpado, con una zona alta y una zona baja totalmente diferenciadas y con protagonismo para el río en la pare baja.

- Una ciudad limpia.

- Una ciudad que no llega a 40.000 habitantes y Suiza... pero muy animada gracias a la vida universitaria que acoge.

- Una comunicación facilísima y directa con Ginebra, Lausana y Berna, que hacen más que sencillo completar un viaje.

Eso sí, como Suiza en general, los precios son más altos a los que puede estar acostumbrado un español. Comer una ensalada en un restaurante raramente baja de 20€, a partir de ahí id subiendo.

Desde luego que os recomiendo esta pequeña ciudad que para mí fue sin duda un gran descubrimiento. La descubrí gracias al azar pero no puedo dejar de recomendarla.

Gracias por vuestras lecturas y comentarios amigos.


Hotel de Friburgo en el que me alojé: http://www.ciao.es/Nh_Fribourg_Hotel_Fribourg__Opinion_2086011

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Comentarios en esta opinión

  • yorch84 publicada 01/10/2017
    Excepcional.
  • unacampanilla84 publicada 22/05/2017
    Pues si que parece todo un descubrimiento, dan ganas de organizar un viaje y coger las maletas sin pensarlo mucho! Un besote
  • trikys publicada 21/05/2017
    tiene que ser una pasada
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Ciao

Incluido en Ciao desde: 19/11/2015